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A Tan Solo Quince Días

El Minuto | Una vez más y al paso de los años nos encontramos tan solo a quince días de finalizar un 2021 que comienza a despedirse entre cierres de balances, vacunas y con la llegada de una nueva variante de Covid-19 llamada Ómicron.

Por: Daniel Defant | Corresponsal del Diario el Minuto para Argentina

Nuevamente los gobiernos del mundo entran en alerta de una cuarta ola que según entendidos y científicos sostienen que, si bien es altamente contagiosa, más que la Delta, viene con menos síntomas, más suave y menos hospitalizaciones para vacunados.

Al parecer esta pandemia que ha sacudido el planeta tierra durante casi 3 años para llevarnos a una nueva forma de vivir, los que sobrevivimos la catástrofe del Siglo XXI entramos al fin después de escribir tantas páginas que se debatieron entre muertes, temores y vacunas.

Covid-19 es por decirlo en pocas líneas todo un “código humano” que nunca dejara de pasar desapercibido por los hombres que habitan en los distintos países del mundo.

Muy difícil de descifrar a la hora de encontrar responsables desde sus orígenes y en cada una de las etapas vividas con consecuencias socialmente graves, políticamente tapadas y económicamente trágicas para las economías territoriales.

Volver al pasado no sirve, es como llorar sobre un helado derretido, el presente resulta complejo y el futuro es aún incierto.

Así las cosas, en un mundo desordenado, coronavirus, guerra comercial, carrera tecnológica y caos social. Por definición, un mundo en constante cambio desordenado.

La palabra caos viene del griego Chaos, que literalmente significa abismo oscuro y usualmente se usa para definir algo impredecible.

Históricamente, el ser humano ha intentado huir del desorden, de lo imprevisible y lo incierto. Cuando no sabemos algo, intentamos darle una respuesta, ya sea inventando una deidad superior que explique el origen del fuego o buscando en Google el final de una serie porque no podemos esperar ver las cinco temporadas que tenemos por delante.

Necesitamos certezas o que alguien nos diga de nuestras debilidades cuales son nuestras fortalezas, lo que buscamos alcanzar y se nos explique cómo avanzar.

Hay un viejo dicho: “Dime lo que piensas y te diré que haces”; “Empieza de la nada y no pares por nada”. “

Quizás hoy tengamos la autoestima por el piso… pero por el piso 60 en un rascacielos de Dubái…. P

ermiso!!!

He escuchado un dato: en 2005 la computadora más potente superaba la capacidad del cerebro de un ratón. En 2025, veinte años más tarde superara la de un cerebro humano y para 2050 serán superiores a todos los cerebros del mundo…. WoW!!!

Esto nos viene a explicar que los cambios más profundos vienen de la mano con las tecnologías incesantes, casi como un acto reflejo; evitar que estos cambios se materialicen seria como preguntarnos: ¿qué es lo que haría nuestro amigo el librero sin visión?

Navegar contra la corriente seria ir en contra de la ola con una actitud suicida para la mayoría de los mortales.

Ante esta actitud se necesitan aptitudes; pero son muy pocas las personas que pueden darse el lujo de tenerlas, se adaptan al mundo del futuro aquellos que aprenden a beneficiarse del caos; a rio revuelto, ganancia de pescadores.

Es un viejo refrán anónimo de origen español que se encuentra muy difundido en los países hispanohablantes e ilustra una situación que es objetivamente real: cuando las aguas de un rio están revueltas, ese es el momento en que mayor cantidad de pesca puede obtenerse.

De la misma forma, en las situaciones de caos, confusión y cambios bruscos o acelerados de los que la mayoría de la gente huye, existen aquellos que pueden y saben aprovecharse.

Esto es, de hecho, una cualidad que hoy en día no se valora lo suficiente en el mundo laboral y educativo, pero que en los próximos años se volverá, sin lugar a duda, una de las más importantes.

Varias universidades de gran prestigio internacional donde estudian los que en el futuro se transformaran en tomadores de decisión han incorporado en los últimos años toda una serie de espacios y actividades para reducir el estrés y proteger a sus estudiantes de situaciones potencialmente conflictivas, la universidad de Ámsterdam es una de ellas.

Asumir riesgos, y enfrentar situaciones incomodas, es parte fundamental para tomar buenas decisiones.

Nuestra sociedad hoy se encuentra en un contexto de lenta despedida de la modernidad, es altamente temerosa de los cambios, reacia a tomar riesgos y, por ende, ajena al caos y la controversia.

Lamentablemente, el mundo que se viene no admite “la mentalidad ordenada” del siglo XX.

Ahora bien, el punto que nos preocupa es llegar a entender (comprender) lo que nos sucede.

Identifica, analiza, conceptualiza y crea… la clave de estos tiempos está en saber más… quien o quienes saben más están por el buen camino.

El cuerpo necesita descanso, la mente paz y el corazón alegría… Ahí es.

Menos compararnos.

Menos auto exigencia.

Menos culpabilidad.

Menos rencor.

Mas amor propio.

Mas priorizarnos.

Mas ser.

Las computadoras no se comen, la brecha digital se combate, los consumidores terminamos siendo creadores, todo se aprende a programar jugando.

¿Entonces, como empezar? Jugando.

Hay que destacar que, en 2012, un emprendedor iraní Hadi Partovi decidió fundar Code.org una organización sin fines de lucro que busca concientizar acerca de la importancia de que todos aprendamos al menos los lineamientos básicos de la programación, con su proyecto estrella: “La hora del Código” que además busca incorporar la lógica a una educación obsoleta con programación.

Muchas cosas cambiaron en quinientos años, pero el aula Fray Luis de León parece detenida en el tiempo, con una disposición casi idéntica a cualquier aula magna de un colegio o universidad a las que asistimos en este siglo XXI.

¿Como puede ser que tan poco haya cambiado en estos años?

Desde un pulpito elevado, el docente imparte la lección a los alumnos que se sientan en filas y escuchan atentamente.

La disposición de los alumnos es prácticamente idéntica a los de los fieles en una iglesia, que escuchan pasivos el sermón del docente-sacerdote.

Allí, la comunicación es unidireccional, no importan el juicio crítico ni los intereses del alumno, que simplemente participa pasivamente para aprender de aquel que tiene el verdadero conocimiento: el profesor – el sacerdote.

Hoy día, los docentes, los sacerdotes tienen el enorme desafío de compartir horas de clases o de fieles que tienen al alcance de su mano un smartphone con una infinidad de contenidos que probablemente interesen más que una clase o una misa.

Un analfabeto será aquel que no sepa dónde ir a buscar la información que necesita para resolver una problemática concreta.

La persona formada no lo será a base de conocimientos inamovibles que posea en su mente, sino en función de sus capacidades para conocer lo que precise en un momento preciso.

Hablar de que ya no estamos frente a una época de cambios sino frente a un cambio de era es esto.

Llevar al siglo XXI a esta instancia, es dotar las aulas de un proyector, una computadora y hacer una presentación PowerPoint con el mismo contenido que se hubiera escrito en el pizarrón con tiza blanca y de colores.

De hecho, adaptar la educación a las necesidades actuales significa también captar la atención del alumno con los temas que efectivamente le interesan, empoderarlo intelectualmente y darle las herramientas para que pueda desarrollar su análisis crítico.

Por supuesto, el alumno deja el modelo pasivo para involucrarse en este proceso que es crucial y fundamental.

Si a los videojuegos.

Si a los deportes del futuro.

Si a la robótica educativa.

Hay una vieja y también falsa idea de que los deportistas y los nerds informáticos no se llevan bien.

Los estereotipos nunca son buenos para describir la realidad, pero, en este caso, gracias a los cambios tecnológicos de los últimos años podemos decir que sucede todo lo contrario.

En muchos casos, los nerds informáticos son deportistas…. y de los mejores.

Los llamados e-sports se volvieron mundialmente famosos en los últimos años por las cifras millonarias que mueven.

Un fenómeno cultural masivo que genera ingresos de millones de dólares.

La economía de los intangibles es un hecho, Airbnb es una de las empresas más importantes en el rubro hotelero, y no tiene en su poder ni un solo hotel.

Nadie puede negar que Uber se ha vuelto en un actor fundamental en la industria del transporte sin poseer ni un solo vehículo propio, y que Amazon ha revolucionado la industria del retail sin poseer depósitos ni stock.

Estos son algunos de los claros ejemplos de un mundo que en el siglo XXI se mueve aceleradamente hacia una economía basada en ideas, marcas, diseños o software, que no están atados a un lugar determinado ni especifico, como lo pueden ser el oro y el petróleo, que hacían que algunos lugares sean sencillamente más valiosos que otros.

Es lo complejo de nuestra economía que hoy hasta la pone en Jake.

¿Como medir el valor de algo que no podemos tocar?

¿Como medimos el PBI del conocimiento?

La empresa más grande de Sudamérica: Mercado Libre, ha sido causa de polémicas y confrontaciones políticas en su país de origen: la Argentina.

¿Que produce Mercado Libre?

No entender lo que produce, es no entender cómo funciona la economía del siglo XXI.

Y no entender cómo funciona la economía del siglo XXI, es no entender porque América Latina sufre un profundo estancamiento cuando en realidad debería ocurrir todo lo contrario, especialmente en países ricos.

El que no sube al tren rápido, se queda afuera.

Los cambios son tan exponenciales y no graduales que todo crecimiento afecta el desarrollo como sinónimo de nuestra calidad de vida y todo está en crisis.

¿Y vos?

Que vas hacer?

Faltan tan solo 15 días y se nos termina otro año.

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