jue. Dic 5th, 2019

Actualidad política de Uruguay y el futuro del Frente Amplio

Entrevista Exclusiva para Diario El Minuto, del Licenciado Alejandro Guedes, de Uruguay.

Por: Jorge Alejandro Suárez Saponaro. Director de Argentina de El Minuto

El licenciado en Ciencias Políticas, Alejandro Guedes, es egresado de la Universidad de la República, Consultor del Ministerio de Desarrollo Social. Participa activamente en la edición de la revista digital Alternativa Independiente, estrechamente vinculada con el histórico Partido Colorado y el legado batillista.  

Gracias por esta entrevista para El Minuto. Hace años que acompaño la actividad de Alternativa Independiente desde Argentina. Podría hablarnos de esta iniciativa?

Antes que nada, agradezco a ustedes por la entrevista. Alternativa Independiente es un portal web de opinión y entrevistas que pertenece a una agrupación homónima dentro del Partido Colorado. Se creó bajo la idea de que era necesario tener un espacio donde los temas de actualidad tengan una perspectiva de análisis centrada en los valores que representa esa agrupación. Si me lo permitís me explayo un poquito en términos más generales.

Su razón de ser se sustenta en una suerte de paradoja: los canales de comunicación aumentan, pero para las estructuras partidarias le resulta dificultoso encuadrar las reflexiones dentro de sus marcos valorativos. Entonces todo queda a merced del encuadre que establecen los medios de comunicación, o de los que propone el gobierno. Y sabemos que ese terreno puede ser muy sesgado. Más aun en las redes sociales, donde hay ejércitos inquisitorios de cuentas troll y bots que todo el tiempo disputan los encuadres de las noticias, llevándolo a tal extremo que una expresión crítica frente a un tema puede llevar a que te linchen con una batería de descalificaciones.

Por ende, se hace necesario generar canales propios que permitan llegar con una reflexión alternativa a tus militantes y seguidores. Un ejemplo concreto hoy día son los “ismos”, y las tendencias identitarias, una suerte de moda retro, que florece a costa del individuo, de su libertad y su responsabilidad. Es el resultado de la mal llamada corrección política que va a contrapelo de los logros de la democracia moderna, la libertad y la igualdad.

Esas reflexiones son las que a menudo tenemos que plantear desde nuestros canales. 

El Frente Amplio gobierna hace más de una década en el Uruguay. Podría explicarnos este fenómeno político que ha logrado permanecer tanto tiempo en el poder.

El Frente Amplio llegó al poder luego de los comicios de 2004, donde ya se avizoraba su triunfo. Uruguay estaba saliendo de la profunda crisis del 2002 que le pasó una factura electoral enorme al Partido Colorado, en ese entonces en el gobierno, y en menor medida al Partido Nacional que era su socio en la coalición. En ese marco, el Frente Amplio llegó al poder con un discurso de izquierda, mayoría propia en el Parlamento y un programa de gobierno ambicioso, con propuestas de reformas en el terreno fiscal, de las relaciones laborales, las políticas sociales, la salud y educación. Esa propuesta se vio acompañada por un ciclo económico expansivo, de altos precios en los commodities, que ayudó a la recuperación económica. La virtud de este partido, compuesto por una diversidad de sectores, estimo que ha estado el lograr, a través de las políticas públicas, que ese crecimiento llegue a gran parte de la población, más allá de lo que el propio ciclo productivo puede generar por un derrame de prosperidad.

En este sentido cabe señalar, por ejemplo, las políticas de asistencia social orientadas a los núcleos de mayor pobreza. Pero también la reinstalación de la regulación en las relaciones laborales a través de los consejos de salarios. Se podrá hablar de varias líneas de política pública que estoy dejando por el camino, pero creo que en particular estas políticas le han permitido mantener una sólida base electoral en las clases medias y bajas. 

¿Cual sería su balance de la gestión del Frente Amplio en estos años?

Es difícil dar un balance general porque depende de las áreas de política donde se mire. Si nos ponemos utilitaristas diré que hay un saldo, en general, positivo. A nivel de la economía es innegable que Uruguay ha avanzado varios escalones. En términos de política laboral el gobierno logró demostrar que el país perfectamente puede crecer y redistribuir al mismo tiempo. Con esto me refiero a regular las relaciones laborales, lo cual favoreció a los trabajadores, y a su vez, mantener el dinamismo de la economía.

No obstante, en el terreno de la educación y en especial la seguridad pública, la realidad es otra. En el terreno educativo, la sensación es que se desaprovechó gran parte de ese ciclo económico expansivo. Se podrá decir que hay más recursos, mejores salarios y más infraestructura, pero el desempeño de la política educativa como tal no ha dado los resultados esperados. Lo mismo en cuanto a la seguridad pública. Hay más recursos, mejores salarios, más tecnología, pero los resultados muestran un país con una violencia y una inseguridad creciente.

El Partido Colorado, sin ninguna duda ha tenido un papel protagónico en la historia de Uruguay ¿Cree que es posible que vuelva a ser una alternativa de gobierno?

Por el momento, la única forma en que lo veo como alternativa de gobierno es en calidad de socio en un gobierno de coalición. Y el único partido que puede llegar al gobierno con la necesidad de tener un socio es el Partido Nacional. Pues el Frente Amplio cuenta con mayoría propia y nada indica que pueda tener una caída pronunciada tal que le genera la necesidad de buscar un socio. Esa es mi impresión y la respaldo en un supuesto básico de la ciencia política como lo es la racionalidad de los actores, y por extensión, la coordinación estratégica que en este caso llevan adelante los partidos.

¿Uruguay ha sido modelo en calidad institucional, por lo menos para quienes estamos en Argentina. ¿Cuál es la situación de la corrupción en  Uruguay?

Las ONG’s que se dedican a este tipo de mediciones como Freedom house o Varieties of Democracy, en el caso de calidad institucional, o Transparencia Internacional en el tema específico de corrupción colocan a Uruguay en una muy buena posición en la región. El tema quizás es que si salimos de esa medición comparada entre naciones y nos comparamos con nuestro pasado creo que la situación cambia.

En este terreno siempre preferimos ser condescendientes con nosotros, aunque la realidad nos marque otra cosa. No somos una isla de transparencia. En el anterior período de gobierno el ex ministro de economía Fernando Lorenzo y el presidente del Banco República fueron condenados por irregularidades. En este período el vicepresidente de la república tuvo que renunciar por un escándalo respecto al uso de su tarjeta corporativa cuando presidía el ente petrolero Ancap. Un intendente del Partido Nacional compraba combustible para la intendencia en una estación de su propiedad. Pero además han aparecido otros casos de uso irregular de tarjetas corporativas en el pasado que involucra a blancos y colorados. Y así podríamos seguir con irregularidades en hospitales públicos, casos de nepotismo, irregularidades en licitaciones, sobre costos de algunos proyectos de infraestructura, etc.

El MERCOSUR, pareciera ser más una realidad en el papel, que en los hechos. ¿Cree que ha sido beneficioso para Uruguay? ¿Qué lugar o papel para Ud debería tener Uruguay en la region?

El comercio exterior no es mi especialidad, pero lo que hemos visto es que los productos de mayor valor agregado suelen ser exportados a la región, ese es un elemento estratégico. Imagino que debe ser un factor de peso y de mucho interés a la hora de pensar en clave de región. Debido al estancamiento en las negociaciones entre bloques, se están practicando, sin éxito, distintos tipos de acuerdos de apertura con otros países. El tratado de libre comercio con Estados Unidos, el TISA, el tratado del pacífico, más recientemente, una propuesta de TLC con China, y ahora se debate un TLC con Chile. Todos terminan en el cajón. 

Gracias por esta entrevista

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