Mié. Oct 28th, 2020

Argentina “Banderazo” y crónicas de un país al borde de un ataque de nervios

Argentina es noticia por las altas tasas de contagios, 18 provincias van camino hacia más restricciones para frenar el avance del COVID.

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Argentina “Banderazo” y crónicas de un país al borde de un ataque de nervios.

Argentina es noticia por las altas tasas de contagios, 18 provincias van camino hacia más restricciones para frenar el avance del COVID. 24.000 muertos y el número seguirán creciendo. La economía se derrumba, estimándose que la pobreza va trepar el 50% del país.


Por: Jorge Alejandro Suárez Saponaro | Director del Diario El Minuto para Argentina.


Cae el desempleo, pero el gobierno tiene otra agenda, o por lo menos eso lo percibe un importante sector de la población. Diario El Minuto hizo acto de presencia en la marcha del pasado 12 de octubre de 2020.

El gobierno pareciera tener una agenda que dista de la realidad, o de las demandas sociales, cada vez más crecientes. El presidente Alberto Fernández hace unos meses generó polémicas por no creer en la meritocracia, luego intentó corregirse, y en los planes económicos. Un pésimo mensaje para inversores, ahorristas y también acreedores, entre ellos el odiado FMI. La falta de una estrategia clara, ha provocado una crisis en relación al dólar, las restricciones se han hecho mayores para su compra.


17A: banderazo contra el Gobierno en el Obelisco y diversos puntos del país


Incluso el gobierno hizo un llamado a que la gente ahorrar en pesos, y no en dólares, que son para la inversión (creemos que para que haya dólares para inversión, debe canalizarse por medio del ahorro…y el crédito…). El dólar en el mercado paralelo va en ascenso, lo que imponer una devaluación de facto. El temor de los ahorristas se hizo sentir con el retiro de millones de dólares de cajas de seguridad, cuentas, luego que se levantara una suerte de feriado cambiario.

En este contexto, a mediados de septiembre, en el Senado se votó por una polémica decisión de trasladar a jueces Bruglia, Bertuzzi y Castelli, a sus puestos de origen. La decisión fue cuestionada dado que en sus manos llevan las gravísimas causas de corrupción que afectan a la vicepresidente, Dr. Fernández de Kirchner. Medida que fue cuestionada con justa razón a nuestro entender – ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Este tipo de traslados fueron consentidos en su momento, y ratificado por una acordada del Alto tribunal argentino.

En medio de presiones directas e indirectas del oficialismo, el alto tribunal sorprendió con el denominado “per saltum” facultad que tiene para entender directamente en casos que revistan gravedad institucional. El fallo lo pueden descargar en:

https://drive.google.com/file/d/1YirWbhxaahJonuQB47BJONXcOCfJwXAx/view.

La tensión reinante continuó especialmente ante el fracaso en materia de gestión de la crisis sanitaria, posicionando a la Argentina como quinto país por el nivel de contagios. En Diario Perfil señaló que más de 150.000 personas están enfermas. Las críticas comenzaron a subir de tono, especialmente desde grupos opositores y la misma opinión pública. Los célebres expertos que formaban parte del comité creado por el presidente Alberto Fernández, hicieron “mutis”. El gobierno argentino fue cuestionado, dado que había criticado el modelo sueco, y ahora, este es mostrado como exitoso, frente al modelo de confinamiento, que está cada vez más siendo cuestionado.

Este medio supo de primera mano, que había días de demora, por ejemplo en el populoso municipio de La Matanza, para hacer los testeos, especialmente en la Provincia de Buenos Aires. Argentina realiza solo la mitad de los testeos necesarios. Este déficit, limita el accionar para contener el COVID 19. La Ciudad de Buenos Aires, ha manejado bastante bien la crisis y ahora apuesta a una apertura de las escuelas, solo a los fines de sociabilización y reinsertar a 5.000 menores que no tuvieron acceso a clases on line por no tener medios (esto fue objeto de agrias disputas políticas a nivel Nación y la Ciudad).

La grave situación que atraviesa Argentina, pone en evidencia las falencias en materia de planeamiento y recursos. En diversos medios periodísticos señalaron de colapso en ciudades como Orán o Comodoro Rivadavia. Las muertes suman más de 24.000 personas. A ello se agrega falencias en la carga de datos, que reconoció el ministro de Salud de la Provincia de Buenos Aires, que hubo una omisión de informar sobre nada menos que 3.000 fallecidos.

El presidente Fernández, sigue manteniendo una política, que a todas luces muestra fisuras. No cabe duda que un cambio de rumbo, tiene altos riesgos y un fracaso aún mayor sabe que puede ponerlo en una situación más compleja. La Provincia de Mendoza mostró disconformidad y señaló que no acatarías las restricciones impuestas.

El ministro de Salud Ginés González García – alguien que subestimó abiertamente la gravedad de la pandemia en marzo – criticó al gobierno mendocino. Mientras tanto gobernadores y jefes municipales adoptan medidas como si fueran estados soberanos. Todos se aferran al milagro de la vacuna, pero en este campo la Argentina pareciera no tener muchas opciones, como buscó Perú o Brasil. Hay conversaciones sobre vacunas de Estados Unidos y China, aún no se dice nada de Rusia (que si está interesada la austral provincia de Tierra del Fuego).

La economía está en caída libre, se contrajo nada menos que un 19.1%, superando las crisis de 1981 y 2001/2002. La OCDE por ejemplo no es para nada optimista y considera que la Argentina será uno de los países más golpeados del hemisferio.

La pobreza en el primer semestre ha llegado a la cifra del 40.9%. En un informe de la Deustche Welle del 30 de septiembre de 2020 señalaba que 18,5 millones de argentinos son pobres y 4,7 millones son indigentes. La respuesta del gobierno es cargar tintas contra el gobierno del presidente Macri como fuente de todos los males.

Para ser sinceros, la Argentina tiene una pobreza estructural de hace décadas, tanto el gobierno de Macri como quienes le antecedieron tuvieron políticas para superar la barrera del subdesarrollo. La falta de confianza en la política económica, se tradujo que importantes firmas internacionales decidieran irse de Argentina.

Las aerolíneas low cost se vieron golpeadas antes de la crisis sanitaria, dado la presión sindical para que la deficitaria empresa estatal Aerolíneas Argentinas fuera el único operador de vuelos internos. La pandemia, el cierre de aeropuertos y de vuelos internos firmó la sentencia de dichas empresas dejando a varios millares de argentinos sin empleo.

Otras empresas decidieron en el marco de reestructuraciones centrar sus negocios en Brasil o Chile. La presión tributaria, la falta de certezas en el mediano plazo, inflación, la política cambiaria, han generado una crisis d confianza, que no solo afecta a firmas extranjeras, sino a millares de argentinos.

En pocos días, a mediados de septiembre, miles de ahorristas retiraron US$ 205 millones que tenían en bancos. Los depósitos minoristas suman US$ 9600 millones (ahorristas con menos de US$ 1 millón) siendo el total estimado en US$ 17.000 millones.

Se estima que los argentinos tienen fuera del sistema financiero nacional unos US$ 330.000 millones, de los cuales 32.000 millones aproximadamente son inversiones directas, y unos US$ 68.000 millones en bonos, acciones, etc.

En una reunión de directorio, el presidente del Banco Central, Miguel Pesce, según Infobae, dicho alto funcionario consideró que había unos US$ 170.000 millones, estarían guardados en el país. Sea como fuere, los argentinos hace largo tiempo que han perdido credibilidad de las políticas económicas, como de la propia moneda que está en caída libre.

Argentina un país con una elevada tasa de economía informal, estimada en más de un 35%, con el decreto de cierre de actividades, tuvo sus consecuencias. El crecimiento del desempleo, según cifras oficiales habla de un 13%, afectando especialmente a mujeres, estimándose que la tasa llega al 28%. En un informe de la Universidad Católica Argentina de 2019, señalaba que el 49.3% de la población activa está en el sector micro informal, y dentro de este grupo, el 81,7% tiene un empleo de baja calidad, el 75,9% carece de aportes del sistema de seguridad social y en promedio recibe salarios de 10.283 pesos mensuales, un sueldo que ubica a un jefe de hogar al borde de la pobreza.

Esta estructura realmente vulnerable, con la llegada de la crisis sanitaria no hizo más que empeorar las cosas. Según Infobae, en base a consultas a expertos Si los cuatro millones de personas que dejaron por el momento de integrar la Población Económicamente Activa (PEA: personas que tienen trabajo o que, estando desocupadas, lo buscan; entre marzo y junio se redujo de 21,9 millones a 17,9 millones) siguieran buscando trabajo, la tasa de desocupación resultante sería del 28,9% de la oferta laboral. Un escenario para nada alentador, que plantea exigencias para el recargado sistema de asistencia del Estado, que para hacer frente a distintas ayudas, las cifras de emisión monetario son de vértigo.

Mientras 4 millones de empleos del sector privado se han perdido, el gasto público sigue en alza. El Congreso de la Nación en el presupuesto de 2021, prevé gastos que se incrementan en un 53%, y con una importante plantilla de personal, por ejemplo hay 70 empleados legislativos por senador y 20 por diputado. (Hay 72 senadores y 257 diputados…saquemos la cuenta…). A ello se agrega los escandalosos salarios de los legisladores, por ejemplo los diputados ganan $ 300.000 por mes (unos US$ 2000).

En un excelente trabajo de comparación, nuevamente citamos a Infobae, que señaló los costos del Parlamento sueco, donde sus 349 miembros no tienen viáticos como si sus pares argentinos, ni empleados propios, ni secretarias, ni asesores.

Y su salario es de US$ 4300. El Congreso argentino no solo incrementa su presupuesto, sino que fomenta programas de dudosa eficacia, y uno de ellos, cuestionado por ser un ataque a la libertad de expresión, con al peculiar Defensoría del Público de los Servicios de Comunicación Audiovisual, que un documento rector señala que seguirá monitoreando las producciones audiovisuales para verificar el cumplimiento de la ley de Medios sancionada durante la presidencia de Cristina Kirchner, tarea que incluirá el “Monitoreo Federal en Noticieros de Televisión Abierta para la coordinación a nivel nacional de qué es lo que se construye como lo público-relevante dentro de lo que se llama “noticias” en los medios de comunicación” Este peculiar organismo, que a los argentinos sale unos cuantos millones de pesos, lanzó el Observatorio NODIO definición como un organismo que trabajará en la detección, verificación, identificación y desarticulación de las estrategias argumentativas de noticias maliciosas y la identificación de sus operaciones de difusión.

La Sociedad Interamericana de Prensa, como la oposición política y los mismos medios de comunicación repudiaran esta iniciativa, que roza con la censura.

Los promotores del NODIO, se olvidan de lo que dice la Constitución Nacional en su artículo 14 Todos los habitantes de la Nación gozan de los siguientes derechos conforme a las leyes que reglamenten su ejercicio a saber:

  • trabajar y ejercer toda industria lícita
  • navegar y comerciar; de peticionar a las autoridades
  • entrar, permanecer, transitar y salir del territorio argentino
  • publicar sus ideas por la prensa sin censura previa
  • usar y disponer de su propiedad; de asociarse con fines útiles
  • profesar libremente su culto; de enseñar y aprender y su artículo 32.

El Congreso federal no dictará leyes que restrinjan la libertad de imprenta o establezcan sobre ella la jurisdicción federal. Por ende la existencia de la Defensoría del Público y sus peculiares funciones, de por sí son más que cuestionables.

La toma de tierras, ha sido otro eje de polémicas públicas, donde el gobierno no estuvo a la altura de las circunstancias. Especialmente con la crisis desatada por grupos extremistas, que se identifican como “mapuches” en áreas turísticas de la provincia de Río Negro y Neuquén. Por cierto que no toman cualquier terreno, sino espacios valuados en US$ 100.000 la hectárea, donde el epicentro del problema está en la bella localidad turística de Villa Mascardi. Desde 2017 30 hectáreas fueron ocupadas, pero estas acciones distan de ser pacíficas, donde hay incendios, ataques directos a los habitantes de viviendas, intimidaciones, amenazas y daños.

La tensión se extiende a la provincia de Neuquén, especialmente en áreas dedicadas a la explotación petrolera… Estos grupos que incendian banderas argentinas, reniegan de la nacionalidad, hablan de recuperación de tierras ancestrales.

Basado claro está en una mentira histórica, que encierra intereses políticos y económicos. La respuesta del gobierno ante estos atropellos fue “Desde el primer día de gestión decidimos que el tema mapuche y de los pueblos originarios iba ser radicalmente distinto al enfoque del anterior gobierno, que militarizó la Patagonia y fracasó con sus teorías insurreccionalistas. Por esa intervención hubo muertes y situaciones de tensión social que todavía estamos sufriendo”, como indicó Gabriel Fucks, funcionario del Ministerio de Seguridad.

Para ser sinceros, el gobierno anterior tuvo una postura que dista de la “militarización” sino los ocupantes ya habían sido desalojados hace tiempo. El Ejército fue víctima de un grupo autodenominado “mapuche” y ocupó un predio de la Escuela Militar de Montaña, siendo denunciados ante un Juez Federal. La ley 24059 habilita a las fuerzas armadas a restablecer el orden en áreas bajo su control, pero seguramente razones políticas y evitar males mayores, s decidió esperar que el magistrado tomara medidas.

Existe un amplio sector de la sociedad que tiene cansancio, de una clase política envuelta en sus mezquindades, negocios, mediocridad, la llamada “grieta”, dilapidación de recursos, de la falta de transparencia, el clima de ilegalidad que se vive, especialmente con tomas de tierras y una crisis sanitaria que pareciera ser un callejón sin salida. Existe una sensación que estamos en una suerte de pantano.

A ello se agrega el insulto por parte de funcionarios, de aquellos que quieren manifestarse. Un ejemplo de ello el jefe de gabinete de ministros, Santiago Cafiero en referencia a los que se manifestaron en todo el país este pasado 12 de octubre Los argentinos que se manifestaron ayer no son ‘la gente’, no son ‘el pueblo.

El ataque siempre es el mismo, que quiénes salen a la calle son irresponsables que no se cuidan de la pandemia. La excepción es la casta política, tanto opositores como oficialismo, que se reúnen, se abrazan, etc., para ellos está permitido. El 12 de octubre miles de argentinos en las grandes ciudades, no solo en el emblemático Obelisco de la Ciudad de Buenos Aires (donde este corresponsal pudo constatar la magnitud de la marcha, salieron a las calles), sino en grandes centros urbanos del interior, productores rurales, también se sumaron, disgustados por las políticas hacia el sector, además de adherir a los reclamos de justicia, republicanismo, transparencia.

El 8 de noviembre habrá otro “banderazo” con las mismas consignas, en abierta señal de disconformidad con las políticas de la gestión del Dr. Alberto Fernández.

Argentina está al borde de un ataque de nervios, es preciso que desde los más altos niveles de la política cambien el discurso, se defienda el respeto a la ley y existan consensos mínimos sobre cómo salir de esta crisis, cuyas consecuencias serán de largo plazo. La ciudadanía está cansada de escuchar el discurso casi adolescente de echar la culpa al otro.

La crisis sanitaria ha devorado miles de vidas, millones de puestos de trabajo, decenas de miles de empresas y comercios, y llevado a la pobreza a millones de personas. Seguir con estas discusiones bizantinas, la grieta y no escuchar el reclamo social, genera una gran desazón y preocupación por un futuro que pareciera no ser para nada halagüeño. Esperemos equivocarnos y que todo estos sea un mal sueño.