Lun. Nov 30th, 2020

Argentina: El caso del Submarino San Juan “Metáfora de un país”

El día 17 de noviembre de 2018, los argentinos se vieron sorprendidos por una noticia, que muchos esperaban. El hallazgo del submarino ARA San Juan, perdido hace un año. Tema que hemos tocado en El Minuto.

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El día 17 de noviembre de 2018, los argentinos se vieron sorprendidos por una noticia, que muchos esperaban. El hallazgo del submarino ARA San Juan, perdido hace un año. Tema que hemos tocado en El Minuto.


Por: Jorge Alejandro Suárez Saponaro | Director del Diario El Minuto para Argentina


Este hecho habilita a la posibilidad de que los familiares de los 44 tripulantes perdidos con el buque, sepan la verdad de lo acontecido.

El buque Seabed Constructor, de bandera noruega, perteneciente a la empresa Ocean Infinity informó haber hallado los restos del submarino ARA San Juan, luego de un año de incertidumbre, a 500 Km. de la ciudad sureña de Comodoro Rivadavia.

Una zona que en su momento fue “barrida” y los buques que estaban desplegados no pudieron ubicarlo. Para no aburrir al lector sobre la búsqueda y las idas y venidas que ocurrieron, diremos que la citada empresa ubicó el submarino, cuyas fotos han recorrido el mundo Lo que implica que la empresa estadounidense cobraría la recompensa r de US$ 7.5 millones ofrecida por el Gobierno argentino.

Según hemos observado por las fotos difundidas, el buque se encuentra con daños limitados, a pesar del lugar donde está. En un cañadón del lecho marino a 907 metros.

El buque está en el lugar donde el organismo internacional de monitoreo de explosiones nucleares, la Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (CTBTO, por sus siglas en inglés), informó de “falla acústica” y de “implosión”.

El parte oficial de la Armada, en referencia al hallazgo decía El Ministerio de Defensa y la Armada Argentina informan que en el día de la fecha habiéndose investigado el (Punto Dato) POI 24 informado por la empresa Ocean Infinity, mediante la observación realizada con un ROV (vehículo de observación remota) a 800 mts de profundidad, se ha dado identificación positiva al submarino ARA San Juan”.

Las sensaciones de los familiares fueron diversas, pero en los casos que pudo observar este Corresponsal, fue la exigencia de una exhaustiva investigación, dado que gran parte de ellos, consideran que el naufragio del buque, no fue algo fortuito, o propio de una fatalidad, sino consecuencia de un estado de cosas dentro de la Armada, que por los constantes recortes de presupuesto, el mantenimiento y operatividad de los buques generaba dudas sobre la seguridad de esto.

Recordemos que el comandante del buque siniestrado, reportó un cortocircuito en el comportamiento de baterías, por la entrada de agua de mar. Existen argumentos que indican que este hecho se debió al estado de mantenimiento inadecuado del buque. Versiones siempre contrarrestadas por expertos de la Armada, ex tripulantes, técnicos civiles.

Incluso emplearon como ejemplo las tragedias que afectaron a marinas punteras como Estados Unidos y Francia (mal de muchos, consuelo de tontos). Sea como fuere, ninguno pudo eludir una dura realidad, la falta de inversión en mantenimiento y modernización de los medios de las Fuerzas Armadas.

No obstante sus argumentos, muy bien armados, pero que igual siguen cargados de ciertas contradicciones, su credibilidad en la opinión pública es variable. Incluso hay sectores, que siguen hablando que el buque fue hundido por el accionar de terceros, que van desde pesqueros que chocaron con el submarino, el ataque de un submarino británico, etc. A priori, los restos como están, indican que el hundimiento no fue un acto de “beligerancia” sino que debió a las causas antes aludidas.

El Ministerio de Defensa prometió dar a publicidad un extenso informe, elaborado por oficiales navales en retiro. En Argentina, los informes oficiales, generalmente no se caracterizan por su credibilidad en la opinión pública.

Los medios en su momento, tocaron entre otros temas, además de las causales del naufragio, con el incendio de las baterías, la posibilidad de reflotar el buque, dado que el casco resistente está intacto. Los familiares no solo quieren una pericia del buque, sino ver la posibilidad de recuperar los cuerpos de los tripulantes.


Los familiares insisten: "La gran mayoría quiere que el submarino se  reflote" - Télam - Agencia Nacional de Noticias


Esto ha generado diversas conjeturas y especulaciones, dado la ubicación de la nave, la profundidad y las características del mar. Los familiares expresaron que la empresa Ocean Infinity, tiene la capacidad para montar un operativo de rescate de los restos de la nave.

El Ministro de Defensa, Oscar Aguad, adelantó que la Argentina no tiene medios para llevar a cabo el reflotamiento/recuperación de la nave. Pero esto ya forma parte de la anécdota, lo más grave, ha sido el derrotero de la Justicia Federal en la investigación del siniestro. Donde factores políticos como siempre han tenido su influencia y han pasado tres largos años, y todavía está todo por verse.

La investigación, cargada de polémicas, recibió un duro embate por parte del Dr. Luís Tagliapietra, padre de una de las víctimas y que representa los intereses de un número importante de familiares. En su momento, este corresponsal en el programa El Informador de Felipe Rodríguez, que se transmitía por una radio on line, AEFIP Radio, pudo conversar y conocer la postura del citado letrado, que con sólidos argumentos esgrimió sobre la cadena de responsabilidades, especialmente de la conducción naval en el momento del naufragio.

Los escándalos se sucedieron en torno al caso, en medios nacionales, fue denunciado casos de espionaje, presiones desde la misma Armada y el ministerio de Defensa, además del uso político, por parte de referentes – que cuando fueron responsables del área de defensa fueron tan incompetentes como el titular en el momento del naufragio que terminó en un informe realizado por una comisión investigadora en el Congreso de la Nación. Esto puso en evidencia el estado del material de las fuerzas armadas, pero como siempre los políticos miraron hacia otro lado.

La jueza Yáñez, pareciera que despertó de su letargo (¿habrá tenido que ver el recambio presidencia según las elecciones de octubre de 2019?) y fueron imputados tres jefes navales por “incumplimiento de funcionario público”. Los imputados, el capitán de corbeta Jorge Andrés Sulia, ex jefe de Logística de la Fuerza de Submarinos; el capitán de fragata Hugo Miguel Correa, ex jefe de Operaciones del Comando de la Fuerza de Submarinos; y el capitán de navío Héctor Alonso, por entonces jefe del Estado Mayor de la Fuerza de Submarinos.

sta imputación, dista del homicidio por dolo eventual, como fuera planteado por el Dr. Tagliapietra a este corresponsal en su momento. El fiscal general en Comodoro Rivadavia, Norberto Bellver, pidió la imputación y la indagatoria del ex presidente Mauricio Macri, del ex ministro de Defensa Oscar Aguad y del ex jefe de la Armada Marcelo Srur, en la causa donde se investiga el hundimiento del submarino ARA San Juan que se cobró la vida de 44 marinos, tras desaparecer el 15 de noviembre de 2017. Esta postura va en contrario a lo decidido por la Dra. Yañez, quien decidió no ir más allá de determinadas responsabilidades.

El pasado diez de noviembre de 2020, los medios sorprendieron con la formación de un Consejo de Guerra, en donde estarán sentado el almirante Srur, jefe de la Armada cuando fue el siniestro del ARA San Juan junto a otros siete oficiales de la Fuerza serán sometidos a un juicio militar por “infracciones gravísimas.

Un hecho llamativo, es que el Consejo estará presidido por el Secretario de Asuntos Militares, Sergio Rossi, hermano del ministro de defensa, Agustín Rossi, funcionario civil, junto a integrantes militares. El Consejo determinará responsabilidades y la sanción podrá ser la baja del servicio.

No cabe duda que tanto la conducción militar, como civil tienen distintos grados de responsabilidad. El submarino ARA San Juan era un buque que no tuvo el mantenimiento adecuado, lo que pone en evidencia el nivel de irresponsabilidad como se manejaban las cosas en el área de Defensa.

El entonces presidente Mauricio Macri, fue un personaje indiferente a la temática de la defensa nacional, como sus antecesores, e continuó la tradición de designar al frente de la cartera de defensa, funcionarios ajenos al tema.

Agustín Rossi, que surge como uno de los grandes impulsores de la investigación sobre el ARA San Juan, tampoco cuando estuvo al frente de la cartera, 2013-2015, hizo algo por un Arma de Submarinos que estaba en una severa crisis. Era una crónica de una tragedia anunciada.

La Justicia ha dado pasos extremadamente lentos, donde la política pareciera “meter la cola” y limitar el margen de maniobra en la investigación. La tragedia del ARA San Juan, podría calificársela como la “metáfora de un país”. La falta de inversiones, ha significado en Argentina la pérdida de vidas humanas.

Desde la llamada “Tragedia de Once”, accidente ferroviario que le costó la vida a medio centenar de personas, pasando por el plano militar, la falta de inversiones significó el incendio del único rompehielos que contaba la Argentina, accidentes aéreos fatales, y diversos incidentes donde la vida del personal militar estuvo en peligro.

Sin definiciones en materia de defensa, la situación continuó deteriorándose, como otros ámbitos del país. Décadas de falta de inversión, ha significado que la Argentina tenga un sistema ferroviario pésimo, rutas con elevados niveles de accidentes, la Hidrovía esté invadida por buques de otras banderas, mientras los astilleros argentinos se extinguen, y la lista sigue. Todo por falta de visión de largo plazo.

La tripulación del submarino San Juan ha sido víctima de una clase dirigente, interesada en su propia supervivencia y en las próximas elecciones. Los responsables del área de Defensa, son generalmente puestos por favores políticos. Cada relevo ministerial, es volver a foja cero y por regla general tanto el ministro, como su equipo tienen escaso conocimiento en la materia.

Esta “regla de hierro” se ha extendido a la administración pública estos últimos treinta años, llegando al colmo que un ex secretario de cultura hace unos cuantos años, que ni siquiera había terminado la escuela secundaria. La obsecuencia muchas veces es muy bien recompensada, a costa del país.

Los aviones militares o barcos que se incendian, no tienen impacto electoral y por ende no son una prioridad, a pesar que dichos incidentes pueden costar vidas. La respuesta, muchas veces a estos “problemas”, es echarle la culpa al chivo expiatorio de turno, generalmente funcionarios subalternos, etc.

El San Juan, símbolo de un sueño industrial y tecnológico frustrado, término en el fondo del océano, posiblemente por una cadena de responsabilidades, que veremos si algún día rinden cuentas ante la justicia “terrenal”, pareciera ser un reflejo la crisis moral que vive la Argentina hace décadas.

Hemos visto una Justicia lenta, poco expeditiva, intereses políticos, que no le interesa conocer la verdad y dar cierto alivio a las familias que quieren una justa reparación con el castigo a los responsables de este drama, sino utilizarlo en su propio beneficio.

La improvisación, la desidia, la ignorancia y el desinterés, tienen consecuencias trágicas para los pueblos. El drama del submarino ARA San Juan puso en evidencia, hasta donde puede llegar la negligencia de nuestras clases dirigentes.

Ojala todo esto sirva de lección y que de una vez por todas, las clases dirigentes entiendan sobre la necesidad de mantener políticas de largo plazo, de defender y proteger la vida de los ciudadanos, sin distinción alguna, porque a veces pareciera que en Argentina hay ciudadanos de primera y de segunda.