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Argentina: La Pandemia y la cruel verdad al desnudo

Pero esto resulta costoso, para este Corresponsal, ante una dirigencia política, en pugna por intereses mezquinos y su falta de empatía hacia el drama que vive el país.

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Escribir esta columna ha sido realmente difícil, en intentar como siempre lo hacemos, ser equilibrados. Pero esto resulta costoso, para este Corresponsal, ante una dirigencia política, en pugna por intereses mezquinos y su falta de empatía hacia el drama que vive el país.


Por: Jorge Alejandro Suárez Saponaro | Director de Diario El Minuto de Argentina.


Estas semanas han sido intensas en Argentina. El velatorio multitudinario del ex jugador e ídolo popular Diego Maradona, dio por tierra el relato del gobierno, sobre las “masas contagiadotas”, acusación que recaía sobre quienes querían salir a correr a una plaza o manifestarse contra medidas gubernamentales.

Finalmente las “compuertas” se abrieron, y todos los días hay marchas en la Ciudad de Buenos Aires, por diversos reclamos, generalmente sobre nuevos programas de asistencia, pero es llamativo, que cada vez menos, hacen propuestas para generar empleo y sacar a la gente de redes clientelares de asistencialismo.

La “opulenta” como señaló el presidente de la Nación, cuando dejó entrever los deseos de la coalición de gobierno de quitarle fondos a dicho distrito, porque según ellos, el gobierno porteño, le dan dinero de mas.

El Congreso, ni lerdo ni perezoso, juntó los votos y quitó a la citada ciudad, fondos por US$ 480 millones. El dinero teóricamente iría a parar a la Provincia de Buenos Aires para pagar salarios de sus cuerpos policiales, y posiblemente para alimentar la voracidad de los gobernadores provinciales, fabricantes en serie de empleados públicos.

Estas semanas intensas vimos una marcha en defensa de “patriotas”, o mejor dicho un pedido para que ex funcionarios, entre ellos uno muy simpático, que tenía su domicilio en médano de una localidad de la costa bonaerense, que la misma Corte Suprema de Justicia, ratificó su condena, sobre una compleja causa judicial, ligada a una empresa dedicada a producir billetes. Algunos audaces, fueron mas allá y dijeron que el país tenía “presos políticos”.

Las calles se inundaron de pañuelos verdes, favorables a la despenalización del aborto, o mejor dicho, interrupción voluntaria del embarazo: y los celestes, conocidos como “provida” contrarios a dicho proyecto. El presidente, cercano según el a la figura del Papa Francisco, no dudó en cumplir su promesa de campaña y en el marco de un contexto realmente delicado, con una sociedad al borde de un ataque de nervios, envió este proyecto de aborto.

El Papa no dijo nada. A veces cuesta mucho saber que pasa por la cabeza de Bergoglio. Una vez más vimos miles festejando, como si fuera un partido de fútbol, tirando por la borda las normas de “Distanciamiento Social Preventivo y Obligatorio”, cuando en la Cámara de Diputados fue aprobado la ley, quedando ahora en manos del Senado, otra batalla sobre una norma, que ha generado importantes pasiones, allá por el 2018, cuando el presidente Macri, habilitó el debate, con el mismo sesgo oportunista que el gobierno actual.

En esos momentos la política económica hacía agua. En la actualidad, la gestión de la crisis sanitaria es un fracaso rotundo y la economía, ya no hace agua…sino que se hundió. Lo mas curioso por decirlo de alguna manera, fue escuchar el incombustible ministro de salud. Dr Ginés Gonzalez García, que el niño por nacer…no era tal, sino un fenómeno (como un ¿rayo? o un ¿trueno?).

Las pugnas políticas mezquinas continuaron, mientras por un lado la oposición acusa de corruptos al gobierno, desde el oficialismo devuelven el guante, invocando como un “mantra” que todos los males del país, son por responsabilidad pura y exclusiva del ex presidente Macri. No cabe duda que el ex jefe de estado, 2015-2019, tiene su cuota de responsabilidad, pero antes de su gestión, hubo un proceso político, que no pudo o no tuvo la capacidad de terminar con males estructurales.



La inflación es un mal que viene de lejos, y si observamos a quienes afecta hoy día, es una “enfermedad” casi erradicada del mundo. Pero ello no desanima al presidente a decir que no cree en los planes, a la emisión monetaria de vértigo, el incremento explosivo del gasto público, y medidas para retener algún dólar en el Banco Central. El país atraviesa una crisis de confianza y los billetes de color verde, huyen hacia lugares que considera más seguro.

La pobreza ha trepado a más del 45%, el desempleo afecta en menor o mayor medida, a más de tres millones de personas. El Estado está agobiado con planes sociales, indispensables para la subsistencia de millares de familias. Todos nos dan diagnóstico, otros le echan la culpa a la herencia.

Pero de soluciones, nadie habla que vamos hacer con tres millones de argentinos que no tienen acceso a la vivienda, el gravísimo déficit habitacional, la quimera que implica acceder a una propiedad. Nos hablan de pobreza infantil, en un país que no tuvo clases, mas allá de lo virtual el célebre “Zoom”, agregándose cifras de vértigo de deserción escolar.

Donde quedó la Argentina, modelo de sistema educativo, que gracias a su eficiente sistema público, pudo asimilar los hijos de millones de inmigrantes y promover un mecanismo de ascenso social, que fue ejemplo en América Latina. El sectarismo y la mezquindad política asfixian a casi todos los sectores del quehacer nacional.



El gobierno anunció con bombos y platillos los acuerdos con Rusia, sobre la vacuna Sputnik V, luego de cuestionamientos de medios de comunicación, de la presencia de ciertos pícaros u oportunistas que querían beneficiarse con dicho medicamento, finalmente el gobierno iba a sellar un acuerdo de “Estado a Estado”. Pero pronto las promesas comenzaron a chocar con la cruel realidad de un país, que siempre improvisa, y nadie sabe, donde, cuando y quienes recibirían la “tabla de salvación” o sea la vacuna. La celebrada vacuna de Astra Zéneca- Oxford, que la Argentina, participa en su producción, deberá esperar hasta marzo o abril, o quien sabe cuando.

La vacuna de Pfizer, donde 5.000 voluntarios argentinos participaron, quedó en la nada misma, dado que el ministro de Salud, Dr Ginés Gonzalez García, indicó sobre condiciones inaceptables o poco convenientes. Gran Bretaña, Chile, Alemania, Estados Unidos, México, son parte del elenco de países que aceptaron las condiciones poco convenientes con Pfizer.

Recordemos que el canciller argentino, Ing Felipe Solá, político avezado en cuestiones domésticas, pero que es un absoluto desconocedor de la política internacional y sus “sutilezas”.

Agregándose un gobierno, donde pareciera que no creen mucho en los planes. Quienes si creen en los planes, tiene preparado una infraestructura para vacunar, logística, organización. Mientras los médicos mediáticos nos inundan de comentarios, consejos y cuestionamientos, aunque hay una clara sospecha de lobby, el presidente Putin, señaló públicamente que la vacuna Sputnik V, no era apto aún para mayores de sesenta años. Más de un funcionario de estas latitudes tercermundistas, se les cortó la respiración. Las promesas de vacunar a personas de riesgo y mayores de 60/65, quedarían en la nada misma. Como de costumbre en Argentina no hay plan B.

Los medios de comunicación, redes sociales, médicos, opinólogos, charlatantes de toda especie, tuvieron pasto suficiente para poner en evidencia la falta de una estrategia clara. Creemos a nuestro modesto entender y desde nuestra insignificante posición, que si es verdad que llegarán dosis para más de cien mil personas, es suficiente para personal de salud que no esté en riesgo, personal policial, y porque no docentes, y terminar con el argumento que abrir las escuelas, es impulsar los contagios, y todas aquellas personas que pueda acceder.

Estamos convencidos, que hay que vacunarse. No hay otea opción para salir de este atolladero. Veremos si Papa Noel – versión de San Nicolás del Hemisferio Sur – trae las benditas vacunas y veremos como sigue esta historia.

La vicepresidente de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, ha publicado una serie de cartas abiertas, verdaderos mensajes al presidente Alberto Fernández, para hacerle saber donde esta el poder real. La agenda pareciera no ser la crisis sanitaria, o tener algún tipo de mensaje para millares de familiares que perdieron algún ser querido, o solidarizarse y clamar justicia por el padre que no pudo ver a su hija moribunda de cáncer, porque a los gobernadores se les ocurrió imponer suerte de aduanas interiores, como si ello fuera una limitación para el virus, o el caso de Abigail, niña con un cáncer muy complejo, que tuvo que ser llevada en andas por su padre, al rayo del sol, por un grupo de imbéciles, que exigían para pasar de una provincia a otra, el correspondiente permiso de circulación. Por cierto algo ilegal y fuera de la Constitución.

Pero así estamos, con cartas abiertas exigiendo medidas al jefe de estado, lejos de las prioridades de la gente. Determinados sectores buscan controlar el ministerio público, modificar la composición de la Corte Suprema, trasladar jueces federales incómodos, crear nuevos juzgados federales, para responder a intereses políticos de gobernadores, que en algunos casos, gobiernan como patrones de estancia., el aborto, repartir protectores solares (en el caso de la Provincia de Buenos Aires), socavar como sea la buena imagen

del jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, lic. Rodríguez Larreta, una política exterior errática. La anomia se percibe con la radicalización de jóvenes en el sur del país, que bajo la bandera de considerarse mapuches, originarios y legítimos dueños de determinadas tierras, siempre y cuando sean hoteles con vista al lago, explotaciones agrarias, casas tipo chalet, tierras con recursos mineros, protagonizaron usurpaciones, actos de violencia muy graves y lo mas interesante, que no se consideran argentinos, ni reconocen la ley del Estado argentino.

Excepto si cobran un plan social, como una “hechicera” o jefa espiritual, que según sus visiones, se materializan las usurpaciones. Esto ocurre en pleno siglo XXI….El gobierno federal, como los provinciales, bien gracias.

La pandemia puso en evidencia lo que ocurre realmente en la Argentina:

  • Caciquismo político, pobreza estructural, millones de personas atrapadas en planes sociales; gobiernos en pugna con opositores, como en el frente interno; sin política exterior definida; una constante improvisación, que ha costado vidas, pobreza y desesperación para muchos. Todavía queda un largo 2021, y la pregunta del millón, ¿los argentinos habrán aprendido la lección? Espero algún día, poder ser testigo de debates sobre como sacar a la Argentina del subdesarrollo, de la gran batalla cultural que permita romper con las cadenas de la mediocridad.

Este país fue pensado a lo grande, como dice el preámbulo de la Constitución argentina “asegurar los beneficios de la libertad, para nosotros, , para nuestra posteridad, y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino, invocando la protección de Dios, fuente de toda razón y justicia…”

Espero algún día habitar un país, donde la familia, la vida, la libertad y la dignidad de las personas sean prioridad, libres de la mezquindad y de personajes menores que tanto daño hicieron y hacen al país.