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Benín: Laboratorio de democracia en África

Benín, laboratorio de democracia en África «Adentro de la tinaja, hay el agua que hará feliz. Si todos los hijos de este país vinieran a tapar con sus dedos los huecos de la tinaja perforada, símbolo de la patria, esa sería salvada», decía Ghézo El Potente, rey de Abomey (1818-1858).

Por: Kele Koffi Rodrigue | Corresponsal de Benín.


Recuerdos políticos importantes

Independizado de Francia el 1 de agosto de 1960, Benín vino construyendo su vida social, económica, cultural y política con diferentes presidentes al frente de los Gobiernos cuyas alternancias no eran, para no mucho hablar, nada democráticas; dado que de 1960 a 1972, había golpes de estado; lo cual le dejaba al país en un clima sociopolítico inquietante.

De Hubert Maga, primer presidente de Benín independiente, al Teniente Coronel Kérékou (no incluído), hubo presidencias de dos años, un año, seis meses, incluso veinticuatro horas. ¡Era vergonzoso!

Pero había que acabar con esos desórdenes. Fue en esta óptica que el Ejército hizo un golpe de Estado el día 26 de octubre de 1972; golpe denominado ‘Revolución’. El hombre que encabezaba esa acción patriótica era el Teniente Coronel Mathieu KÉRÉKOU.

Aquel jueves 26, el Comandante Mathieu KÉRÉKOU leyó una declaración pública en la que se reprochaba al Gobierno de Régimen de Concejo Presidencial (R.C.P.), lo siguiente: La desunión entre hombres políticos, ausencia de la autoridad del Estado, injusticias sociales, corrupción, regionalismo.


Teniente Coronel Mathieu KÉRÉKOU.


De tal modo, todos los poderes fueron retirados al R.C.P., compuesto de Huert Maga, Justin Ahomadégbé y Sourou Migan Apity del Gobierno Militar Revolucionario (G.M.R.).

El Comandante Kérékou estuvo al frente del Gobierno revolucionario con la ideología política marxista-lelinista. Con Mathieu KÉRÉKOU, el país empezó a encontrar su dignidad gracias a las políticas del Coronel que pasó a ser General.

La era Kérékou

El presidente Kérékou presidía un Gobierno compuesto de 12 miembros, todos oficiales superiores. El 27 de noviembre de 1972, un Concejo Militar Revolucionario fue instaurado y su misión era controlar las acciones del Gobierno Militar Revolucionario del General Mathieu Kérékou.

Había vía libre a las organizaciones sindicales y de jóvenes que hacían sugerencias y el G.M.R., tomándolas en cuenta, presentó el 30 de noviembre de 1972 al pueblo dahomeano —así se llamaban los benineses— lo llamado Discours Programme que declara: Una nueva política de independencia nacional es la única opción que nos queda a día de hoy. Tenemos que contar primero con nuestros esfuerzos, con nuestros recursos, con la mente creadora de las poblaciones… Operar cambios y lanzar el proceso de desarrollo del país era lo que buscaba el G.M.R.

Le Front Uni Démocratique des Travailleurs y l’Union Générale des Travailleurs Dahoméens se aliaron al G.M.R. para aopyar su política.

Denunciando al imperialismo, el colonialismo y el neocolonialismo, el G.M.R. envió misioneros principalmente a Guinea, Zaire, China para asegurar justicia en los concursos profesionales para las administraciones.

El 4 de septiembre de 1973, se creó un Consejo Nacional de la Revolución. Lo componían civiles y militares designados por organizaciones sindicales, movimientos de jóvenes y mujeres. El Consejo Nacional Revolucionario, analizaba las políticas con el Gobierno Militar Revolucionario.

Comités Revolucionarios locales, distritos, alcaldías, comités urbanos, comités de pueblo o de barrio que fueron creados en todo el territorio, para permitir a las poblaciones ocuparse ellas mismas de sus asuntos. Esto contribuyó a que tengamos hoy un país descentralizado con estructuras administrativas.

Conferencia de las fuerzas políticas de la Nación 

Hace 30 años, 19 de febrero de 1990. La Conferencia fue pensada con el fin de acabar con las tensiones, las divisiones, las frustraciones en la sociedad y unificar a todos los benineses alrededor de la tinaja perforada. La paz tenía que ser consolidada.

El 22 de diciembre de 1989, hubo una reunión entre el Presidente y los miembros delegados de lo llamado Comité Preparatorio para discutir de cómo posibilitar la Conferencia porque todo el mundo no estaba de acuerdo, con el entonces régimen revolucionario.

El Maestro Robert Dossou era el presidente del Comité Preparatorio su misión es reunir a todos los benineses en una mesa. Gracias a esta Conferencia, se abrirá la era democrática.

Los días 19, 20 y 21 de febrero de 1990 en Benín • Conferencia nacional

Con 493 delegados benineses, de todas las corrientes políticas, reunidos en el Hotel P.L.M. Aledjo, a partir del día lunes 19 de febrero de 1990, decidirán del destino de todo un país: Cambiar al Benín.

Mathieu KÉRÉKOU, entonces Presidente de la República Popular de Benín, era un hombre de gran espíritu y muy patriota, porque cuando el Maestro Dossou dijo: Nadie debe pensar que solo sus ideas, solo su proyecto de sociedad representan el fundamento de nuestra común salvación, el presidente no solo lo entendió, sino que también se conformó declarando el devenir de nuestro país y el porvenir de sus hijos deben ser las primeras preocupaciones de la Conferencia cuyos delegados podrían inspirarse de la famosa y patriótica ideología de nuestro glorioso ancestro rey Ghézo que decía. «Si todos los hijos de este país vinieran para tapar con sus dedos los huecos de la tinaja perforada, símbolo de la patria, esa sería salvada».

Era un llamamiento claro a la unidad nacional.

Pero pronto, la tensión, ese primer día de los encuentros, empezó a dominar a los delegados que ya no se entendían tras el asentar de lo llamado ‘Bureau d’âge’.

Monseñor Isidor de Souza, fue elegido pues como presidente del Presídium, ganando la confianza de los 493 delegados presentes en la sala. Y eso se notó por la calma que reinó cuando el prelado tomó la palabra para agradecer a los delegados por la misión inesperada que acababan de confiarle.

Sin embargo al día siguiente, martes, los debates que tenían que iniciarse entre los delegados no tuvieron lugar. Fue todo un día de desacuerdos.

Pero ansiosos de ver a su país tomar un nuevo rumbo, los delegados se reunieron otra vez al día siguiente y ese día las cosas empezaron a esclarecerse paso a paso. En una declaración, Monseñor de Souza se preocupó por la finalidad reservada a los resultados (nuevo modelo económico, gobernación transitoria, adopción y ejecución de una nueva constitución) que saldrían de la conferencia para mejorar la vida de los ciudadanos y enderezar al país.

Por eso, tomó la decisión de difundir integralmente por la radio y la televisión, la Conferencia. Una decisión que fue del agrado al presidente Mathieu Kérékou que, expresándose ese día, desaprobó primero el retraso de los debates que todavía no empezaron antes de decir: Esta Conferencia ha de salvar a este país.

Ese día, Emile Derlin Zinsou, Paolo Eti, Nicéphore Soglo, y otros pudieron expresarse dando sugerencias y orientaciones a la Conferencia nacional. Ese tercer día acabó entre chanzas y veras.

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