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Bougainville ¿Próximo país independiente?

El Minuto | Entre 1988 a 1997 en una isla perteneciente al Estado de Papua Nueva Guinea se desató una cruenta guerra, que costó miles de muertos. Pocos saben de este conflicto lejano. Valiosos yacimientos de cobre, vitales para la empobrecida Papua, eran de valor estratégico para su economía. El colonialismo, como siempre integró en un mismo estado, etnias e historias muy distintas.

Por Jorge Alejandro Suárez Saponaro | Director de Diario El Minuto Argentina

El resultado del referéndum de 2020, a pesar de no ser no vinculante, puso en evidencia la voluntad de los isleños de ser un estado independiente. Si todo va bien en las negociaciones con Papua Nueva Guinea, Bougainville será un estado independiente en 2027, lo que genera interés de actores de la región y fuera de ella, especialmente la poderosa China.

La isla fue poblada hace más de diez mil años, posiblemente por gentes de origen melanesio. Hacia el 3.000 a.C. llegaron pobladores de origen austronesio, que trajeron consigo la agricultura, la cría de pollos y cerdos, además de desarrollos en materia de cerámica. Durante los siglos siguientes, la cultura local permaneció intacta, hasta que llegaron los primeros visitantes europeos, especialmente holandeses en el siglo XVII, como franceses.

En 1768, en honor al navegante francés Luís Antonio Bougaiville, fue bautizada la isla perteneciente al archipiélago de las Islas Salomón, no solo por su geografía, sino por su identidad cultural y étnica. La isla quedó en manos alemanas por la Conferencia de Berlín dentro de la colonia de Nueva Guinea, más precisamente en 1886, cuando británicos y alemanes, se repartieron el archipiélago de las Salomón, rompiendo con una unidad étnica y cultural. En 1888, se hizo presente el administrador alemán junto a otros funcionarios y misioneros, incluso fue creada la policía local. En 1905 fue establecido formalmente un gobierno colonial en la isla, dependiente del Protectorado de Nueva Guinea. Los alemanes buenos administradores, construyeron carreteras, un hospital nativo y la economía local se expandió a partir de 1911, con una fuerte presenciad de capitales australianos.

En 1914, con la Primera Guerra Mundial, los alemanes incapaces de defender esta lejana posesión, fue aprovechada por fuerzas australianas que la ocuparon. Tanto la isla como la colonia alemana de Papua, quedaron bajo el sistema de mandatos de la Liga de las Naciones. La presencia alemana fue eliminada en 1920, los colonos repatriados y sus bienes confiscados. Los australianos usaron la isla para reclutar mano de obra barata y se llevaron algunas expediciones punitivas, especialmente contra un grupo que practicaba el canibalismo. Las tensiones se mantuvieron especialmente por la competencia entre misioneros católicos y protestantes. Asimismo, la isla recibió la visita de científicos, interesados en los grupos étnicos locales, lo cambios que resultó la colonización.

En la Segunda Guerra Mundial, la isla fue ocupada en 1942 por los japoneses, en el marco de su estrategia de proveer a sus conquistas un perímetro defensivo, que tenía un rol clave para la seguridad de la estratégica base de Rabaul y del punto más meridional del área controlada por Tokio La isla como las aguas circundantes fueron escenarios de duras luchas en sus junglas como también de acciones navales (Batalla de la Bahía Emperatriz Augusta), como las operaciones del llamado “Expreso de Tokio”.

Derrotados los japoneses en Guadalcanal, la isla fue objeto de cruentos combates entre los Estados Unidos y Japón, siendo los primeros lo que se impusieron finalmente en 1944. Al final de la guerra, isla fue ocupada por Australia, y quedó bajo el territorio de Papua Nueva Guinea, administrado por Australia. Los restos de las tropas japoneses se rindieron formalmente a las tropas australianas y neozelandesas, en septiembre de 1945, cuando el mismo emperador japonés ordenó acatar el armisticio.

En 1969, se iniciaron la explotación minera del cobre, en la zona de Panguna, en manos de la poderosa Río Tinto, a través de una subsidiaria local, Bougainville Copper Ltd. La resistencia local no se hizo esperar ante el impacto ambiental. El Tribunal Superior Australiano falló a favor de los isleños, pero la compensación económica para nada alcanzaba el daño generado. Las tensiones autonomistas eran un hecho y Australia, potencia administradora de Papua Nueva Guinea, otorgó cierto grado de autonomía.

El 1 de septiembre de 1975, el primer ministro local, Leo Hammet, proclamo la independencia de la República de Salomón del Norte. El 16 de septiembre Papua Nueva Guinea se independizo, convirtiéndose en miembro del Conmonwealth, teniendo como jefe de estado a la Reina Isabel II. Ambos gobiernos firmaron un acuerdo, donde Bougainville Buka, o mejor dicho la República de Salomón Norte, se integraría con un régimen de autonomía, pero pronto las desavenencias sobre el control de los recursos del cobre generarían un serio conflicto, agregándose que Port Moresby, nunca cumplió con la cláusula de autodeterminación. La decisión de integrarse a Nueva Guinea, residió en la imposibilidad de obtener apoyo para ingresar a Naciones Unidas como de las vecinas Islas Salomón.

La minería del cobre, sostén económico para la empobrecida Papua Nueva Guinea, poco beneficiaba a los locales. Agregándose la contaminación que llegaba a niveles alarmantes, afectando con enfermedades a recién nacidos, la contaminación de ríos, extinción de fauna, etc. Asimismo, los lugareños denunciaron un régimen racista por parte de la empresa minera, donde los blancos vivían aparte y recibían mejor trato en todo aspecto.

El deterioro de las relaciones entre la población local y el gobierno de Papua Nueva Guinea, terminó con la formación del Ejército Revolucionario de Bougainville o BRA en 1988. Uno de los fundadores era Francis Ona, antiguo minero de la Bougainville Copper Ltd. Pronto esta organización, llevó a cabo acciones de sabotaje, terrorismo y acciones irregulares contra objetivos económicos, como del gobierno papú.

En 1989, las acciones armadas llevaron al cierre de la mina de cobre, con el duro impacto económico para el gobierno de Port Moresby. En diciembre de 1989, el Parlamento papú votó el establecimiento del estado de emergencia y la suspensión de la autonomía local. En julio de 1989, el gobierno australiano autorizó a sus ciudadanos formar parte de las Fuerzas de Defensa de Papua Nueva Guinea, que eran reducidas y muy mal equipadas. En 1992, la minera cerró definidamente sus instalaciones y evacuó la totalidad de su personal. La llegada de mercenarios experimentados, permitió lanzar una ofensiva en toda regla.

Asimismo, Canberra autorizó la venta de veteranos helicópteros Bell UH 1H Iroquois, que fueron el caballito de batalla de las fuerzas papúes contra los insurgentes del BRA, liderados por Francis Ona. Era un momento álgido, dado que las guerrillas prácticamente controlaban la isla. La incapacidad del gobierno de facto liderado por Ona de ejercer el control sobre elementos armados irregulares, llevó a la región al caos. Gracias a las armas recuperadas de la Segunda Guerra Mundial, bandas criminales generaron todo tipo de desmanes, violaciones, ejecuciones sumarias

En enero de 1990, el gobierno papú anuncio una ofensiva a escala, pero esta fracasó y las fuerzas papúes se retiraron en marzo. Las Fuerzas de Defensa, con asistencia australiana, planificaron una nueva ofensiva para recuperar la isla y poner en servicio la mina de cobre. La estrategia a llevar a cabo consistía en el bloqueo total de la isla, imponer un silencio informativo y promover enfrentamientos entre los distintos clanes de la isla. La difusión de noticias falsas, el reclutamiento de paramilitares, llevó a que la isla viviera una verdadera guerra civil. Las duras medidas del BRA para mantener el orden, como ejecuciones sumarias, alimentaron enfrentamientos y divisiones entre diversos clanes y grupos tribales. Ello no impidió que el 17 de mayo de 1990, fuera proclamada la República Megamui.

La reconquista de Bougainville y Buka, se inició a mediados del 90 y duró hasta 1994, librándose una cruenta guerra, donde las violaciones a los derechos humanos estuvieron a la orden del día. Gracias a que algunos activistas de derechos humanos como Rosemaria Gillespie, logran burlar el bloqueo y da testimonio de las matanzas y la miseria de los isleños.

El primer ministro Paias Wingti, anunció en agosto de 1994, la victoria con la toma de la mina de cobre de Panguna. Las tropas papúes quedan atrapadas en la mina, donde murió su comandante, lo que transformó una victoria al alcance de la mano, en un desastre. Esto provocó la caída del gobierno de Wingti, y su reemplazo por Julius Chan en agosto de 1994, que no tiene otra opción que negociar con el BRA, pero pronto entró en choque con el gobierno local, liderado por el primer ministro Theodore Miriung.

En 1995 fue creado el Gobierno de Transición de Bougainville o BTG, como paso previo al proceso de paz. Pero la desconfianza es total, las fuerzas militares papúes emboscaron y eliminaron a la delegación del gobierno independentista o Gobierno Interino, conocido como BIG. En febrero de 1996, en Honiara hubo un ataque con bombas incendiarias contra la vivienda del ministerio de exteriores del BIG, Martin Miriori, saliendo ileso del atentado. En marzo de 1996, el gobierno de Papua Nueva Guinea, lanzó una ofensiva a gran escala, bajo el comando del general Jerry Singirok, jefe de las Fuerzas de Defensa. A pesar que el apoyo australiano, se redujo, dado la incapacidad militar de los papúes para imponer una victoria total. El resultado es la derrota en el centro y sur de la isla, apoderándose los rebeldes del BRA de un importante arsenal.

En octubre de 1996, el primer ministro del BTG, Theodore Miriung, es asesinado por tropas del ejército papú. Los duros informes del Relator Especial de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, la propia Comisión de Derechos Humanos, redujo el apoyo político y militar de Australia y Nueva Zelanda a Port Moresby. Esto llevó al primer ministro Chan a buscar apoyo en la empresa militar privada, Sandline, que contaba con veteranos británicos y sudafricanos. El alto nivel de incompetencia de las fuerzas papúes, decantaron a Chan para contratar esta empresa, abortada por el escándalo que se desató cuando la prensa australiana supo del affaire. 

La tensión política entre el primer ministro Chan y el jefe de las Fuerzas de Defensa, Jerry Singirok, es creciente. Intenta despedirlo, en medio de protestas, saqueos en la capital y crisis de disciplina dentro de las fuerzas militares que se niegan acatar la decisión e incluso rodearon al Parlamento, en un intento de golpe de Estado. En ese momento, Amnistía Internacional sorprende al mundo con un informe donde pone en evidencia las graves violaciones a los derechos humanos, desaparición de personas, matanzas, etc. En marzo cae el gobierno de Chan, pero este recupera el poder en junio, designa al general Leo Nuia, conocido como «el Carnicero de Bougainville, como jefe de las Fuerzas de Defensa.

La crisis política, terminó con la derrota electoral de Chan. El BRA toma Buka y gran parte de Bouganville, ante la incapacidad militar papú. Finalmente Australia y Nueva Zelanda toman cartas en el asunto y en enero de 1998, el gobierno de Papua de Nueva Guinea y el BRA llegan a un arreglo, conocido como Acuerdo Lincoln, pero el Parlamento no acompaño el proceso. En 1998, fue restablecido el gobierno provincial, bajo administración directa papú, pero sin mucha influencia. Las diferencias políticas continuaron entre lideres políticos, tribales y de clanes, hasta el proceso de reconciliación. Francis Ona, se retiró a la zona de la mina de cobre abandonada con un puñado de combatientes y se proclamó rey, hasta 2005, cuando murió de malaria.

En 2001, Australia como garante del proceso paz, apoyó un régimen de autonomía provisional, creándose Grupo de Monitoreo de la Paz (PMG) formado por personal civil y militar de Australia, Nueva Zelanda, Fiji, y Vanuatu. Este grupo trabajó en el proceso de pacificación y apoyar al esfuerzo de la misión de Naciones Unidas en la isla, además de brindar apoyo al proceso constitucional de 2003.

En 2002, el régimen de autonomía provisional, dio paso a un estatuto de carácter permanente, con amplia autonomía, plenamente vigente a partir de 2005, con derecho a convocar un referéndum de autodeterminación para el 2020. El costo de la guerra ha sido de unos 20.000 muertos, un verdadero desastre ambiental, además de insumir valiosos recursos a la empobrecida Papua Nueva Guinea, que se embarcó en un conflicto, que según investigaciones independientes, estuvo ligado a poderosos intereses mineros. La isla, anteriormente la parte más desarrollada del país, ahora tiene una economía de subsistencia, a pesar que en el subsuelo existen importantes reservas de oro y cobre, valuadas en miles de millones de dólares. No en vano el referéndum fue financiado por Estados Unidos. Actores regionales, como Australia y Nueva Zelanda siguen de cerca el proceso, y observan con preocupación, el interés de China, que ha enviado misiones diplomáticas para tratar con las autoridades isleñas.

En cuanto a la minera Río Tinto, esta se deshizo de las acciones que tenia de su subsidiaria local, a Papúa Nueva Guinea un 17% y al gobierno de la Región Autónoma de Bougainville el restante

36%. El gobierno de Port Moresby, transfirió parte de sus acciones a terratenientes locales, con tierras en áreas cercanas a la mina de Panguna, con el objetivo de reducir la influencia o control de la estratégica mina al gobierno isleño, y evitar de esa manera que tenga un control absoluto del valioso potencial minero, que a pesar del alto costo para reactivarla, los beneficios a largo plazo, hacen que valga la pena el riego.

En diciembre de 2020, el gobierno local, convocó un referéndum, que arrojó que el 98% del electorado era favorable a la independencia. Un proceso complejo, dado la oposición que existe en el Parlamento de Papua Nueva Guinea de ratificar cualquier acuerdo en esa dirección. No obstante ello, como resultado de las elecciones regionales, los gobiernos de Papua Nueva Guinea y Bougainville, iniciaron conversaciones, en mayo de 2021, que han tenido como resultado, la transferencia de poderes que terminará con la independencia a fines de 2027.

El futuro estado está compuesto por la isla de Bougainville, e islas menores, destacándose Buka, donde reside el gobierno regional. La población asciende a 250.000. El gobierno regional consta de un poder ejecutivo, encabezado por el presidente Ismael Toroama, líder guerrillero en su momento, asistido por un Consejo Ejecutivo; una Cámara de Representantes, y un Poder Judicial.

El rol que tengan las potencias regionales, especialmente Australia, estará estrechamente con la viabilidad del futuro estado, siendo China un actor a considerar, dado que su presencia en el Pacífico, es cada vez más importante, como prueba el reciente acuerdo con el gobierno de las Islas Salomón, que rompió sus tradicionales lazos con Taiwán.

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