Vie. Mar 27th, 2020

elminuto

Diario Online de América Latina

BREXIT ¿Hay vida después de la Unión Europea?

9 minutos de lectura

El Reino Unido le dijo adiós a la Unión Europea, cuestión que le costó a dicho país, nada menos que dos gobiernos Theresa May y James Cameron.


Por: Jorge Suárez Saponaro. Director del Minuto en Argentina


Boris Johnson tiene la responsabilidad de iniciar un largo proceso de desconexión con la UE, pero tendrá a nuestro entender su impacto político, dado que lugares como Irlanda del Norte como Escocia, casualmente no se verán favorecidos por la medida, lo que puede azuzar viejos fantasmas del pasado. A ello se ageega la aparición de Estados Unidos, interesado en alcanzar un acuerdo de libre comercio con Londres. El Brecit seguramente tendrá consecuencias geopolíticas.

En el marco del auge de los populismos europeos, cuestionamientos al rol de la Unión Europea ante la crisis financiera global, la presión de las migraciones del norte de África y el Próximo Oriente y los partidos tradicionales seriamente cuestionados, el Reino Unido llevó a cabo un referéndum en el 2016, donde hubo muchas polémicas públicas, debates y presiones de todo tipo. Incluso el primer ministro del momento James Cameron, conservador, apostó por permanecer en la UE.

Boris Johnson

La historia del Reino Unido en la UE comenzó en 1973, cuando ingresó a la Comunidad Económica Europea. Su principal oponente era nada menos que el general De Gaulle, dando que no consideraba que Londres tuviera una política realmente europeísta. Los políticos británicos al parecer nunca fueron muy afectos a defender esta postura. Es más, incluso Londres cuenta con una disputa, bastante agria con España en relación a Gibraltar. Por ende, la idea de una comunidad que superara viejos conflictos pasados, en este caso, encontró su principal escollo. También hubo diferencias políticas, especialmente por el alineamiento histórico que ha tenido el Reino Unido con los Estados Unidos.

Por ejemplo la aventura iraquí en 2003, Londres fue incondicional, mientras que los principales socios del bloque, Francia y Alemania se opusieron. En materia económica, siempre hubo diferencias, mientras el grueso de los países del bloque, abrazaron el euro, el Reino Unido siguió aferrado a su libra esterlina.

El Tratado de Maastricht, de 1992, que sentó las bases de la UE, generó un intenso debate en el Parlamento británico, incluso dividió a la derecha británica.

En 1993 nació el partido por la Independencia del Reino Unido o UKIP, que creció en 2010, con su oposición la permanencia del Reino Unido en la UE., siendo Nigel Farage su referente más conocido fuera de las fronteras. La aparición del partido del Brexit, ha debilitado dicho partido, dado las posturas mas duras en relación a la salida británica de la UE.

Nigel Farage

El 1 de febrero de 2020, recién comienza el proceso de transición, dado que el 3 de marzo se inician las rondas de negociaciones sobre temas muy sensibles que van desde cooperación en materia de seguridad (la UE cuenta con agencias comunes de control de fronteras, policía internacional o EUROPOL, cooperación en materia de inteligencia, etc), y económicas. Boris Johnson, personaje que nos recuerda al tempestuoso Donald Trump, está exultante y considera que el 31 de diciembre de 2020, la salida será una realidad con una serie de acuerdos firmados con la UE.

Todo un optimista. Las complejas normas comunitarias, implican que llegado el caso, los parlamentos nacionales deberán aprobar o no, loa acuerdos que alcance el Reino Unido con la UE. Por ende somos escépticos sobre que en estos once meses, puedan cerrarse los acuerdos, especialmente comerciales. Décadas de estar dentro de la UE, implica que las economías estén entrelazadas, como es el caso de la industria automotriz, donde muchas partes vienen de otras partes de la Unión, favorecidos por el régimen de mercado único, también los alimentos, gran parte vienen del continente.

Más de un experto consideran que los precios de los alimentos encarecerán y que determinadas regiones del Reino Unido se verán especialmente afectadas. El sector financiero británico, se verá también perjudicado, dado que si no se llega a un acuerdo al respecto el 31 de diciembre de 2020, se verá muy limitado en vender servicios, como lo hacía para todo la UE. Otros sectores perjudicados las poderosas industrias farmacéutica, química y aeronáutica, estrechamente ligadas al resto de Europa.

El frente doméstico será un condicionante, para llegar a un acuerdo rápido Recordemos que en reiteradas ocasiones, el Parlamento británico, vetó iniciativas del primer ministro de turno. Esto por ejemplo llevó a la salida de la conservadora Theresa May. Un acuerdo rápido, implicará importantes concesiones a la UE, especialmente en el marco regulatorio. Johnson, quiere quedarse como jefe de gobierno británico, y sus electores ejercerán presión sobre estas negociaciones, además de las presiones que recibirá de sectores de la economía, especialmente la poderosa “City” de Londres, centro financiero global, que se verá bastante perjudicada por la salida de la UE, según muchos medios especializados.

Un Brexit razonable, significará 1.6% de crecimiento del PIB británico, según algunas estimaciones de analistas de entidades bancarias de la UE, uno duro o menos amigable, el crecimiento del PIB será del 1.1%. La UE también debe maniobrar con cautela, pierde nada menos que unos 45.000 millones de euros que aporta Londres y esto deberá ser redistribuido entre los socios. Por ejemplo para Alemania, implicaría unos 4200 millones más que tendrá que desembolsar para apoyar la UE.

Escocia es un ejemplo de cómo afecta el BREXIT, el Partido Nacionalista Escocés en las elecciones parlamentarias, obtuvo 48 escaños, de los 59 que tienen en la Cámara de los Comunes en Londres. Sturgeon, su referente, seguramente acelerará los tiempos para un nuevo referéndum de separación. Aunque esto estará supeditado a las negociaciones Londres – Bruselas, especialmente en el marco económico.

El caso de Irlanda del Norte, es particularmente sensible. El Brexit impondrá un régimen de control fronterizo, que afectará la economía de ambos lados de la frontera. Esto puede azuzar tensiones religiosas, siempre latentes, a pesar de los Acuerdos de paz de 1998. El Reino Unido ha planteado negociaciones específicas con la UE sobre la situación de Irlanda del Norte.

Existe mucha incertidumbre, por ende será uno de los ejes centrales de las negociaciones. Existe un acuerdo entre Irlanda y el Reino Unido de mantener una frontera abierta, incluso si no hay acuerdo el 31 de diciembre de 2020, pero ello no impedirá que existan dificultades, es un escenario de Brexit “duro”. Irlanda del Norte votó en contra del Brexit en el referéndum de 2016, como Escocia, lo que pone en evidencia el valor que tenía para dichas economías ser parte de la UE y la política de mercado único.

El pequeño Gales, votó como gran parte de Inglaterra, salir de la UE, pero la incertidumbre que tienen los granjeros es el posible acuerdo, de libre comercio con Estados Unidos. Dicho país tiene un poderosos sector agroexportador, altamente competitivo, y llegado el caso, será difícil sobrevivir ante semejante competidor.

Más de un experto considera que no es descabellado, a pesar que el partido nacionalista local Plaid Cymru, solo obtuvo cuatro escaños en las elecciones nacionales, según el devenir de los acontecimientos, puede avanzar o no.

Lo que pocos hablan es sobre los territorios de ultramar británicos, beneficiados por subsidios y acceso a un mercado como la UE. No todos son paraísos fiscales, y algunos casos están en medio de situaciones conflictivos como Islas Malvinas y Dependencias, territorio argentino ocupado por el Reino Unido, se verá complicado, dado a su virtual aislamiento, mas allá de su conexión con Chile y en menor medida Uruguay, no tiene vínculos comerciales con los países de la región, por su situación conflictiva.

En el caso de Gibraltar pasa lo mismo. Aunque dado las características de los gobiernos, español y argentino, tenemos dudas que actúen en consecuencias, maniobrando para generar una mayor presión y buscar algún tipo de negociación.

Las primeras consecuencias del “divorcio” del Reino Unido con la UE, ha sido el retiro de los 73 diputados en el Parlamento Europeo, no ser parte del Consejo de Europa, organismo ejecutivo de la Unión, pero la jurisdicción del Tribunal Europeo seguirá vigente hasta el 31 de diciembre de este año. Los temores sobre 3 millones de comunitarios que viven en el Reino Unido, han sido disipados, se mantiene la libertad de movimiento de personas, como también del millón de británicos que viven en el Continente, que hasta el 31 de diciembre disfrutaran de la transición.

Los conflictos con la UE, no serán solo por las negociaciones de la transición, sino existen temores que el Reino Unido se convierta en un gigantesco paraíso fiscal. Es sabido que Londres es una plaza financiera de proyección global.

Dependen del Reino Unido, lugares como la Isla de Man o Gibraltar, que son paraísos fiscales y centros de lavado de activos.

El ministro de Finanzasbritánico, Sajiv David, considera, a pesar de que muchos dicen del sector financiero y como será fectado por el Brexit, es más optimista, dado que libera a la “City” de regulaciones de la UE y por ende de costos por US$ 2500 millones.

Desde el Bundesbank, dice que la pérdida de la City londinense, el euro quedará debilitado, dado que desde la City por su inserción global, es mucho más ágil que otras bolsas europeas. Los temores de los europeos, es que una vez liberado Londres de las regulaciones de la UE, este succione capitales del continente, al convertirse en gran paraíso de las finanzas globales.

En los medios se ha observado personas clamando en Londres, sobre una suerte de día de la Independencia tras la salida de la UE. ¿Será tan así? Estados Unidos se ha movido rápidamente y anunció, por medio de su secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, el inicio de negociaciones para un acuerdo de libre comercio.

El funcionario resaltó que las economías son complementarias en muchos aspectos, especialmente en el marco de las finanzas. Creemos que esto va mas allá, Estados Unidos que ha perdido lugares como potencia global, a pesar que lo sigue siendo, su papel está siendo cada vez más discutido y en regiones como el Próximo Oriente, Rusia pisa fuerte, en África, China se ha convertido en un actor de peso, y está en juego también la región del Pacífico, donde Estados Unidos busca maniobrar para contener a China.

Un ejemplo es el acercamiento desde hace varios años con un enemigo declarado, Vietnam, que tiene disputas históricas con China. Un acuerdo con Londres, implica quedarse de alguna manera con la segunda plaza financiera del mundo y proyectará de alguna manera la influencia de Estados Unidos sobre los paraísos fiscales ubicados en los territorios de ultramar británicos.

Es posible que muchos sectores de la economía británica queden afectados por el Brexit, mas allá de que sea firmado un tratado de libre comercio y otras medidas para mantener lazos con la UE, es posible que se potencie la competencia entre Londres y Bruselas.

El acuerdo a nuestro juicio, por parte de la Casa Blanca, no es más que una maniobra geopolítica de alto vuelo, que busca consolidar los intereses de los países anglosajones, seguramente tras la agenda de Washington, y contar con mayores elementos de presión frente a sus aliados europeos, muchas veces reacios apoyar determinados aspectos de la agenda exterior norteamericana, y también proyectar dicha fuerza contra actores como China y Rusia.

¿El Brexit abrirá una Caja de Pandora? Tal vez el 31 de diciembre de 2020 lo sepamos cuando la transición haya terminado.

es Spanish