Vie. Abr 3rd, 2020

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Prensa Social Internacional

Buques de Patrulla oceánica

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¿Medios para la defensa o rol policial?…

elminuto| Argentina adquirió cuatro buques de patrulla oceánica o de altura (OPV) a Francia. No exenta de polémica. En diversos medios se ha hecho hincapié en su importancia para llevar a cabo misiones de aplicación de la ley de pesca, seguridad marítima, pero nada se habla de su uso militar.  A diferencia de lo que muchos creen, los OPV son buques que tienen su valor desde el punto de vista militar.


Por: Jorge Suárez Saponaro. Director del Minuto en Argentina


El estado tiene una serie de obligaciones respecto a sus aguas vecinas, que se pueden clasificar en resguardo de la soberanía, mantenimiento del orden y aprovechamiento de los recursos. El llamado “buen orden del mar” según el derecho internacional es tanto una responsabilidad como un derecho.

Esto demanda la existencia de organismos especializados que garanticen la aplicación de las leyes, protección del medio ambiente y como señala la propia Convención de Derecho del Mar: con el debido respeto de la soberanía de todos los Estados, un orden jurídico para los mares y océanos que facilite la comunicación internacional y promueva los usos pacíficos de los mares y océanos, la utilización equitativa y eficiente de sus recursos, el estudio, la protección y la preservación del medio marino y la conservación de los recursos vivos. El Derecho internacional cuenta con una serie de convenios y tratados relacionados con la seguridad marítima.   

El almirante británico Hill, es un obra Estrategia Marítima para Potencias Medianas, nos dice al respecto “…mejoradas a lo sumo para operaciones de baja intensidad: aeronaves basadas en tierra, relativamente lentas y baratas, pero bien provistas con equipos de vigilancia y comunicaciones, embarcaciones marineras pero no necesariamente no oceánicas, con armamento liviano y preciso del tipo superficie – superficie, y las bases de apoyo  y facilidades de comando para que logren efectividad. Los demás servicios marítimos del Estado – hidrografía, avisos a los navegantes, encaminamiento del tránsito, balizamiento, control de entrada a puerto…Servicios de Tránsito Marítimo (VTS) – forman parte de los que debe ser un conjunto bien ordenado, porque cuanto mejor ordenado esté menor oportunidad tendrán los transgresores, grandes y pequeños, de violar la integridad territorial del estado sin ser reprimidos.  

Esta estructura debe estar siempre apoyada por “fuerzas de cobertura” dado que existe una estrecha relación entre la seguridad en el mar  y la defensa de la soberanía. Generalmente los estados ribereños por razones de economía, generalmente la responsabilidad de la seguridad marítima recaen en las propias armadas, a través de organismos especializados.

Esto se da en países con importantes recursos, como Estados Unidos, donde ha sido frecuente en los últimos años, que personal del US Coast Guard sea embarcado en medios de la Armada de dicho país en operaciones de interdicción marítima.

Los pensadores navales contemporáneos señalan que las Armadas cuentan con tres funciones principales.

a) Militares, vinculadas al ámbito estrictamente bélico;

b) diplomáticas, relacionadas con la política exterior del Estado;

c) policiales o de seguridad, que abarca la aplicación de las ley en el mar, la salvaguardia de la vida humana, y la protección del medio ambiente.

En lo atinente a las llamadas funciones de seguridad de las armadas, es producto de las capacidades militares. Asimismo la función naval de seguridad es de alto valor, por el tradicional empleo que ha tenido el despliegue de medios para imponer leyes nacionales e internacionales en el mar. 

En lo referente a la Armada Argentina las funciones de seguridad derivan de las leyes de Defensa Nacional, Federal de Pesca y los compromisos asumidos por la Nación en el plano internacional. Esta introducción nos permitirá comprender algo más sobre el empleo de los buques tipo OPV

Los medios de Patrullado Marítimo

Las funciones de seguridad marítima son ejercidas por buques que responde a tres categorías básicas:

  • Especialmente diseñados para misiones específicas, por ejemplo, salvamento y remolque, lucha contra la contaminación;
  • Buques destinados a operar hasta las 24 millas aproximadamente, conocidos como In Shore Patrol Ship;
  • Patrulleros oceánicos, conocidos como OPV u Off Shore Patrol Vessel, estando en capacidad de operar en alta mar, con desplazamiento superior al de una corbeta. Por sus características, las funciones de patrulla la pueden llevar a cabo buques tipo fragata, pero por razones de costo y también de empleo, existe una fuerte demanda de buques tipo OPV.

Los buques patrulleros OPV, cumplen una serie de misiones diversas, que van desde las misiones tradicionales de seguridad, patrulla de zonas de interés y protección de instalaciones off shore, operaciones de salvamento, interdicción marítima, lucha contra la piratería y el terrorismo, misiones de apoyo a la comunidad.

En el plano militar, los buques OPV son empleados en acciones de baja intensidad, guerra antisuperficie, guerra antisubmarina,  y antiaérea, inteligencia, infiltración y extracción de fuerzas especiales, apoyo de fuego y escolta, piquete radar (misión táctica, aprovechando su detección a larga distancia, es la de informar sobre la composición y movimientos de la fuerzas enemigas, así como servir de protección a las fuerzas propias, evitando ataques de sorpresa), protección del tráfico marítimo, entrenamiento de reservas navales, y operaciones antiminado. Esto lleva a que existan múltiples configuraciones, estrechamente ligadas con los requerimientos de los usuarios.

Los buques OPV guardan una serie de características, que van desde desplazar más de 1.500 t, capacidad para operar una o dos embarcaciones rápidas tipo RHIB, hangar para operar helicópteros, además de UAV;s; reducida tripulación, alto grado de automatización, elevada autonomía, habitabilidad que permita operaciones de transporte y evacuación; etc. En lo referente al armamento encontramos buques con cañones de 40 mm, ametralladoras 7.62 y 12.7 mm, pero existen buques que cuentan con cañones de 57 mm y 76 mm.

El mercado internacional ofrece diversos modelos, en la región, un buque exitoso, fue el OPV 80 del astillero germano FASSMER, que fueron construidos bajo licencia en Chile, Ecuador, y Colombia. Los buques de FASSMER desplazan unas 1728 toneladas, cañón de 76 mm, u opera un helicóptero ligero (Chile un Dauphin y Colombia un Bell 212) Argentina gastó US$ 20 millones para adquirir planos e ingeniería de detalle, pero como es sabido luego se optó por buques de origen francés, sobre la base del Tupo Gowind. En verdad es una familia de buques tipo OPV y corbetas con desplazamientos que van 1.000 a 2.500 toneladas. Argentina adquirió cuatro unidades, en el marco de un crédito francés.



El mercado internacional ofrece diversos modelos, en la región, un buque exitoso, fue el OPV 80 del astillero germano FASSMER.


La totalidad de los buques son construidos en astilleros franceses, encontrándose desde este año en operaciones el primero de la serie, el ARA Bouchard  Son buques de 1650 toneladas, una tripulación de 40 efectivos, capacidad para operar con un helicóptero, y su armamento principal es un cañón de 30 mm, y 7.500 millas de autonomía.  Venezuela adquirió de los astilleros Navantia, la clase Avante con desplazamientos que varían entre los 1500 toneladas a 2300 toneladas. Están dotados con hangar para helicópteros y un cañón de 76 mm.  Navantia, también  ha construido una serie de buques conocidos como “Buques de Acción Marítima” un concepto modular, para la Armada Española,  que le permite sobre una plataforma desarrollar diversas configuraciones, entre ellos OPV.

Estos medios están dotados de hangar para un helicóptero medio y armamento principal compuesto por un cañón de 76 mm.  La autonomía es de 8.000 millas, desplazan 2600 toneladas, y su alto grado de automatización, le permite contar con una tripulación de apenas 35 efectivos.

Este concepto modular también ha sido tomado en cuenta por los astilleros holandeses Damen que ofrecen al mercado internacional, el concepto CROSSROVER, que permite no solo versiones tipo OPV, sino también buques anfibios. Las configuraciones previstas abarcan funciones de seguridad, guerra antisuperficie, defensa antiaérea, medidas contra minas, funciones de comando de un grupo de tarea, etc. Según las configuraciones los buques tienen entre 4.500 a 5.600 toneladas, que pueden ser configurados con diversos sistemas de armas, sensores, Sin ninguna duda el concepto ofrece muchas ventajas, al poder contar con una plataforma base que puede servir para el desarrollo de una familia de buques, que comparten muchas cosas en común, entre ellas la planta propulsora.

Existen casos que los usuarios, demandan que sus patrulleros PV 80 (producidos por Lürssen de 1480 toneladas) cuenten con la capacidad de operar misiles, como es el caso de la Marina de Brunei, que ha equipado a estos buques con dos lanzadores MM40 Exocet Block 3, cañón de 57 mm, capacidad para operar un helicóptero y lanchas tipo RHIB. Esto es un ejemplo, de cómo los OPV, tienen funciones que van mas allá del rol policial, sino que su empleo está vinculado con la defensa nacional también.

El valor del buque tipo OPV para la defensa nacional

En este trabajo, no quisimos citar los numerosos modelos y tipos de buques tipo OPV, sus configuraciones, fabricantes y detalles, para no aburrir el lector. Estos medios ofrecen a un costo razonable contar con herramientas para estar presente en la Zona Económica Exclusiva, hacer valer la ley, brindar seguridad y cumplir con una amplia gama de cometidos. Los costos de adquisición y operación, son mucho menores en comparación con un buque tipo corbeta, pero desde el punto de vista militar, su relevancia no es la misma. Estos medios son aptos para escenarios de baja intensidad, operaciones de interdicción marítima y lucha contra la piratería o el terrorismo (hemos visto medios de la Marina Real holandesa y española en aguas del Ïndico) o en misiones de mantenimiento/imposición de la paz (España desplegó en 2019 buques tipo OPV en las aguas de Libia).  En un brillante trabajo del Centro Naval, señala claramente el tipo de equipamiento que puede requerir un buque de este tipo, para ser empleados en misiones netamente militares.

Esto puede implica la posibilidad de llevar equipos desmontables para guerra de minas o en operaciones antisubmarinas.( https://www.centronaval.org.ar/boletin/BCN814/814calimperialetierno.pdf). En su momento también la posibilidad de contar con este tipo de medios, se los vio como una herramienta para el adiestramiento de personal y en algunos casos, como Canadá, son empleados además para entrenar a la Reserva Naval.  Entonces estamos ante medios polifacéticos, que por su características muchos países encaran su construcción en sus astilleros (Argentina optó por construirlos en el país de origen, a pesar de contar con amplia experiencia en construcción naval militar).

En síntesis los patrulleros tipo OPV u oceánicos, es una oportunidad para contar con medios para hacer presencia en espacios de interés nacional, mantener el “buen orden del mar” como dicen los clásicos del pensamiento naval, pero su valor se incrementa al disponer de equipamiento adecuado y estar en capacidad de llevar misiones militares. Contar con buques de este tipo, armados con un simple cañón de 30 mm y no tener en cuenta su rol en la defensa del espacio marítimo, convierte a la marina que lo opere, es una simple fuerza policial sobre el mar.

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