Censuran en Argentina el Documental “Diáspora Saharaui”

En Argentina por experiencia, sabemos el poder de presión del lobby marroquí, con la clara finalidad de negar la existencia de un conflicto en relación al Sahara Occidental. Desde hace tiempo existe una verdadera estrategia para evitar que la opinión pública en Argentina, tome conocimiento del drama que vive el pueblo saharaui bajo ocupación marroquí, como de la existencia de la República Saharaui, que lucha por recuperar los territorios hoy detentados ilegalmente por Marruecos.  Este corresponsal fue testigo de presiones abiertas para la no exhibición, por ejemplo del célebre documental “Los Hijos de las Nubes” de Javier Bardem, situación que resultó fallida; las presiones para que fuera retirado el libro Sahara Occidental El Conflicto Olvidado, unido con campañas de verdadero “negacionismo” del conflicto.

El documental Diáspora Saharaui es un verdadero hito, no solo porque tuvo el apoyo del Estado argentino a través del Instituto del Cine, sino porque es la primera vez que en nuestro país se lleva a cabo un trabajo de este tipo, dando a conocer la situación del pueblo saharaui, de la mano de una producción argentina.  La noticia de la censura, en los primeros días del mes de octubre,  generó la movilización en redes sociales, además del accionar del Comité Argentino de Amistad con el Pueblo Saharaui, para que la película sea exhibida en diversos circuitos alternativos.

La Constitución en Argentina, establece un régimen que garantiza la libertad de expresión, por lo tanto no existe sustento alguno para que se hayan tomado las medidas de impedir su exhibición.  Ante este lamentable incidente con el excelente documental “Diáspora Saharaui”, nos pusimos en contacto con Néstor  Antonio Suleiman, artífice de esta obra, quién relata para El Minuto, no solo los hechos, sino el contenido del documental.

Gracias Néstor Suleimán, por esta nota y para los lectores de El Minuto cuéntanos de que se trata tu obra, las circunstancias que te llevaron a realizarla y el lamentable hecho de censura.

.La lucha de los saharauis por la defensa de sus tierras no fue un hecho espasmódico.  La disputa por el territorio del Sáhara Occidental se consolida en el primer lustro de la década del setenta, en tiempos que España había comenzado el retiro de la zona que ocupaba. El desalojo de la fuerza colonial, era una acción impulsada por Naciones Unidas.

 La crónica que sigue está colmada por el desalojo del territorio de la mayoría de los habitantes autóctonos, una tarea de limpieza instrumentada por el reino de Marruecos, direccionada a la injusticia y tragedia de una población legítima dueña de la zona en conflicto.

Este documental pretende dar a conocer la situación actual de un pueblo enrolado en la lucha por su emancipación. Desde los campamentos para refugiados en Tindouf (desierto de Sahara, en la región meridional de Argelia) hasta El Aaiun ocupado, los oriundos del Sahara Occidental se reconocen como nación.

El rodaje en el escenario desértico, en campamentos y zonas liberadas, muestra las cualidades intrínsecas de una población abandonada a su propia suerte, pero con una profunda voluntad independentista.

El trabajo tiene por fundamento mostrar una realidad que ya no le es lejana a occidente, tamizada por el ojo de realizadores latinoamericanos, teniendo como misión trascendente el proceso de paz en la región del Magreb.

Las imágenes registradas en el rodaje, muestra la cruda realidad que vive un pueblo en condiciones muy precarias. La situación paupérrima de los habitantes del lugar y la poca asistencia de los organismos internacionales, ha generado un ambiente que niega la posibilidad de tener una vida digna, que repercute tanto en la población cautiva del gobierno marroquí, como la que vive bajo la situación de revista de refugiados en el sur de Argelia.

Todos los colaboradores extranjeros en el documental filmado en el desierto del Sáhara, pertenecen a instituciones culturales ligadas a la comunidad saharaui. Con experiencias en el ámbito escénico, son activos participantes en la organización del FiSahara, el festival internacional de cine que todos los años se organiza en el campamento de refugiados de Dahla, en la región de Tindouf. Nuestros colaboradores en el rodaje, mujeres y hombres modestos y solidarios, fueron indispensables para poder movernos en los distintos escenarios geográficos del desierto.

La cuestión saharaui en el tratamiento de este trabajo fílmico, nos compromete a responder a las expectativas soberanas del pueblo del Sahara Occidental, además de contribuir al llamado a toda la comunidad internacional para que actúe y contribuya a la de paz en el Magreb árabe, afianzando la integración regional y frenando cualquier intento desestabilizador en el continente africano. 

La tragedia que viven los saharauis vinculada a la ocupación de su territorio, se suma a las que periódicamente experimenta a partir de las inclemencias del tiempo, y la vida precaria en la región de los campamentos de refugiados en Tindouf, en la zona más inhóspita del desierto del Sahara.

Esta situación se puede revertir. Hoy en día una solución al problema del Sáhara Occidental, una vía justa, definitiva y respetuosa de la legitimidad internacional no sólo es necesaria sino posible.

La paz sigue siendo una necesidad impostergable, es indispensable implementar una hoja de ruta para la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental, pudiendo ofrecer un marco adecuado y honorable para la solución de la problemática. Esto ocurrirá si hay voluntad política de los organismos internacionales, y decisión de los que pueden armonizar la región en base a los derechos de los lugareños.

Ajustarse a las exigencias del derecho internacional y a las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas, son las únicas salidas al conflicto en el Sahara Occidental.

Casi todos los integrantes de la Unidad Africana reconocen a la República Árabe Saharaui Democrática. En  nuestra  América  Latina se suman a esta posición,  Bolivia,  México,  Uruguay, Venezuela, Ecuador, Nicaragua, Cuba, entre otros países.

Sobran argumentos para fundamentar el acercamiento hacia la noble causa, representada en los habitantes originarios del Sahara Occidental. La segunda lengua oficial en la República Árabe Saharaui Democrática, es el español. Se trata de un elemento más que nos mantiene unido con un pueblo, que además del idioma, porta otras cualidades similares a la nuestra, consustanciada en la solidaridad, hospitalidad y compromiso con los altos ideales.

Este documental patrocinado por el Instituto de Cine y Artes Audiovisuales contó en una primera etapa con la aprobación de una grilla para la proyección del trabajo audiovisual, en distintas salas en el noroeste, noreste y provincia de Buenos Aires, donde el INCAA programa las presentaciones.

Declarado de interés para la ciudad de Rosario, por el H.C. Municipal de esa ciudad, desató las indebidas quejas de funcionarios diplomáticos de la embajada del Reino de Marruecos, quienes solicitaron la anulación del decreto que distinguía a Diáspora en el Sahara, y además prometieron ante representantes de los bloques de ediles de Rosario realizar las quejas correspondientes ante el INCAA, con el propósito de quitar de la cartelera de ese instituto el documental.

Finalmente, Diáspora en el Sahara fue levantado de las salas del Espacio INCAA en provincia de Buenos Aires y de la plataforma Cine. Ar.

En Buenos Aires los únicos lugares que la producción fílmica pudo ser presentada fueron, en la sala de Morón, que pertenece a la municipalidad (llegaron tarde para censurarlo porque ya estaba promocionado y publicitado en la grilla de la secretaría de cultura de esa ciudad), y Bernal, cuya sala cinematográfica no pertenece a Espacio INCAA.

A pesar de censura y de las embestidas de los representantes diplomáticos marroquíes, el mensaje final de esperanza que aflora en el contenido del documental, proyecta el material fílmico como una herramienta didáctica importante para comprender la lucha imperecedera del pueblo árabe saharaui.

Se puede acceder al documental en el canal YouTube perteneciente a Néstor Antonio Suleiman, buscando el link “Diáspora en el Sahara” subtitulado al español.

GRACIAS NESTOR por esta Nota.