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Conspiración, Vacunación y Neurociencia

Reportaje:  Patricia Bravo Farías y Viviana Vejar Himsalam

Parte I: Teoría de la Conspiración

Una conspiración o complot es un entendimiento secreto entre varias personas (militares, grupos armados y civiles), con el objetivo de derribar el poder establecido, o con vista a atentar contra la vida de una o varias personalidades (autoridades), para así trastocar el funcionamiento de una estructura legal. Este entendimiento se puede realizar a nivel individual (entre personas), o en representación de alguna entidad, sea una empresa, nación o supranación. El término “conspiración” tiene como sinónimos las palabras “complot” y “conjura”.

Reportaje:  Patricia Bravo Farías y Viviana Vejar Himsalam

La historia de la humanidad está llena de conspiraciones, y quienes se burlan de éstas, deberían avergonzarse, pues nada han entendido. Incluso ya en la Prehistoria se las tuvieron que traer unos con otros para poder escalar puestos en la estructura social del momento.

La primera conspiración de la Historia surgió en el antiguo Egipto durante el reinado del faraón Ramsés III, hacia el año 1150 a. C. Gracias al Papiro Harris, el más largo conocido y el Papiro Judicial de Turín conocemos los hechos acaecidos de la conspiración surgida en su harén, donde la reina Tiyi, con el fin de acabar con la vida del soberano y colocar en su lugar a su hijo intentó acabar con la vida del Faraón. 

El fracaso de estas operaciones lo conocemos por los textos que han llegado hasta nosotros con el juicio de los culpables, sin embargo, la momia de Ramsés III, descubierta en el escondite de Deir el Bahari en 1881 muestra señales de violencia. Cuando fue estudiada recientemente se observó que alguien le había cortado el cuello a Ramsés.

La sed de poder y gloria han empujado a varios a las acciones más vergonzosas con tal de hacerse del control de un gobierno o de un país. A lo largo de la historia, la ambición humana ha buscado incidir en el curso de los sucesos históricos de manera dramática, cuando no sangrienta. Y para ello, no se ha valido tanto de guerras o revoluciones, sino de intrigas y muertes planeadas clandestinamente:

En el libro “La daga en las sombras” , del escritor mexicano Julio César Navarro, podemos encontrar cincuenta momentos históricos, desde el siglo XVI hasta nuestros días, donde podemos ver al hombre siendo verdadero lobo del hombre al momento de ambicionar el poder.

Esta obra nos brinda una pasarela de la historia de las conspiraciones realizadas por varios personajes: cardenales, generales, senadores, cortesanos, caudillos, reyes y emperadores, intelectuales y agitadores, nobles y plebeyos, todos conducidos por idénticas pasiones y metas, no siempre elevadas ni admirables. Aquí encontraremos conspiraciones exitosas y otras frustradas dramáticamente, las que fueron ejemplo de virtud ciudadana, las estrambóticas, las sutiles y refinadas, las sangrientas y vengativas

 “A nosotros nos toca elegir si aprendemos de los errores del pasado o decidimos ser estudiantes modelo en el refinado arte de la conjura palaciega”.

Los llamados conspiranoicos, no son una raza que haya nacido en la era de internet, han existido siempre, y muchas de las teorías que han defendido, han sido ciertas, pero en su momento les tomaron por locos y mentirosos.

Por ejemplo, hoy nadie duda de que el Watergate fue una operación de espionaje del Gobierno de Richard Nixon contra el Partido Demócrata, pero cuando los periodistas de The Washington Post, Carl Woodward y Edward Bernstein comenzaron a publicar sus informaciones, casi nadie les tomó en serio.

Walter Contrike, quien en 1972 era el presentador del informativo más importante de EEUU, se negó a tratar la noticia en su telediario debido a que las fuentes que usaban los periodistas eran anónimas y, por tanto, no le merecían ninguna credibilidad. Woodward y Bernstein podrían haber acabado sus carreras profesionales tratando de demostrar lo que parecía indemostrable, hasta que en 1973 la confesión pública de uno de los implicados en el asunto, el ex agente de la CIA James McCord, hizo que todas las piezas del puzzle fueran encajando y esto provocó la renuncia de importantes miembros del Gobierno, hasta culminar en la del propio Nixon.

Demasiado horrible para ser real

Hay ocasiones en que el concepto de conspiración surge porque la verdad es tan horrenda que resulta difícil aceptarla. Sucedió con los campos de exterminio nazis. Su existencia era desconocida hasta que fue denunciada en 1941 por un oficial de las SS llamado Kurt Gernstein, quien trataba de luchar contra el régimen de Hitler desde el interior de su propio Ejército. Gernstein redactó un completo informe en el que describía cómo se estaba desarrollando un proyecto para exterminar a judíos, homosexuales, deficientes mentales y miembros de diversas minorías en campos especiales. Viajó a Suiza en varias ocasiones para entrevistarse con diplomáticos internacionales, y también con delegados de la Santa Sede. Pero nadie le creyó.

Cuando los periodistas británicos preguntaron al Ministerio de Exterior qué credibilidad daba a dicha información, la respuesta fue: “Ninguna. Es demasiado monstruoso para ser real”.  Fue necesario esperar hasta 1944 para que el informe de Gernstein comenzara a ser tomado en serio, momento en que los testimonios de cautivos huidos de Alemania le dieron la razón. La confirmación definitiva se produjo en abril de 1945, cuando la infantería estadounidense liberó el campo de Dachau y descubrió los horrores que albergaba.

Las epidemias y el silencio

En 1884, el diario Las Provincias de Valencia publicó en sus páginas interiores una noticia según la cual el gobernador de la provincia, acompañado de varios médicos, había visitado a cincuenta enfermos sospechosos de padecer cólera. Inmediatamente, la dirección del periódico recibió por parte de la Autoridad de la ciudad la prohibición de publicar cualquier noticia que volviera a mencionar la palabra “cólera”.  ¿Les suena conocido?  Debía utilizarse en su lugar la expresión “enfermedad peligrosa”, y se diagnosticaba como una gastroenteritis. También el comercio quería ocultar la epidemia, y quienes desafiaron aquella conspiración de silencio fueron tachados de locos, de traidores, e incluso encarcelados.

Cuando desde Madrid y Barcelona se preguntó qué estaba ocurriendo, la respuesta fue: “En Valencia no sucede nada”. Pero los miembros de la clase adinerada recurrieron a ‘‘adelantar el veraneo’’, es decir, abandonaron la ciudad. Finalmente, en 1865 la verdad no pudo ocultarse más y Valencia quedó sitiada con un cordón sanitario del Ejército que impedía salir de la ciudad o entrar en ella. No se podían comprar alimentos, y el hambre se extendió como una nueva plaga. El cólera valenciano es solo un ejemplo de las muchas teorías conspiranoicas-sanitarias que ha habido a lo largo de la historia y que finalmente se demostró que eran ciertas.

Como la llamada gripe española de 1918. Porque, contra lo que su nombre hace creer, dicha epidemia no apareció en España. La primera cepa se detectó en Fort Riley, un cuartel de Kansas, donde mató a cincuenta personas, pero las Autoridades silenciaron el hecho.

Así, fueron los soldados americanos quienes trajeron el virus a Europa cuando vinieron a combatir en la I Guerra Mundial. La pandemia se extendió por Inglaterra y Francia, y llegó también a España. Estudios recientes dicen que quizá mató a alrededor de cincuenta millones de personas. Pero el silencio oficial rodeó a aquel trágico suceso, como Francia e Inglaterra estaban en guerra con Alemania, sus gobiernos censuraron todas las noticias sobre la enfermedad, ya que no querían desmoralizar aún más al pueblo y a sus ejércitos. Pero en las calles los rumores sobre la existencia de la enfermedad eran cada vez más insistentes, aunque las Autoridades los desmentían continuamente. Y quien trató de escribir sobre el tema fue encarcelado.

Finalmente, la verdad salió a la luz gracias a la prensa española. Como España no estaba en guerra, no hubo una censura oficial sobre dicho tema. Por eso, al ser los periódicos españoles los únicos en informar sobre la enfermedad, pasó a ser conocida para la posteridad como gripe española.

Vacunación experimental

Uno de los sucesos más escandalosos fue el del llamado “Estudio de Sífilis de Tuskegee”. Desde 1932 hasta 1972, el Servicio de Salud Pública de EEUU llevó a cabo una supuesta campaña de vacunación de varones afroamericanos afectados de sífilis, pero era un experimento para estudiar cómo evolucionaba la enfermedad y degeneraba la salud de los afectados. Por eso, los 400 hombres participantes fueron tratados (sin saberlo) con un medicamento falso, más de 200 “voluntarios” murieron.

El primero en denunciarlo, en 1968, fue un activista afroamericano, Bill Carter Jenkins, en una publicación marginal llamada Drum. Las Autoridades sanitarias negaron repetidamente aquella noticia, que tacharon de ser una falacia inventada por radicales políticos.

Nadie hizo el menor caso a Jenkins hasta que en 1972 Peter Buxtun, participante en el proyecto, declaró en The New York Times que todo era cierto. Se constituyó una comisión de investigación presidida por Edward Kennedy, y se exigió la clausura inmediata de aquel proyecto.

Un caso más cercano ocurrió en Nigeria, a principios de los años 2000, la farmacéutica Pfizer 

(si, la misma de las vacunas COVID) pagó 75 millones de dólares para evitar un proceso judicial por acusaciones de haber probado un medicamento contra la meningitis en 1996 sin que la población estuviera al corriente.

A principios de aquel año, una epidemia de cólera, meningitis y otras enfermedades asoló el norte del país. Pfizer, la mayor multinacional farmacéutica, envió a sus representantes a Kano, una ciudad amurallada y hecha en gran parte de arcilla y regida por las leyes islámicas.

Los expertos de la compañía suministraron un medicamento llamado Trovan a unos cien niños de la ciudad para curarles la meningitis y un antibiótico de la familia de las quinolonas a otros cien. Este medicamento, habría provocado la muerte de al menos once niños y daños a otros tantos.

 Parte II: Vacunas Sars COV-2

El 31 de diciembre de 2019, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recibió reportes de presencia de neumonía, de origen desconocido, en la ciudad de Wuhan, en China.  El virus COVID-19 fue reportado por primera vez el martes 7 de enero de 2020, por el CDC de China (Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades), luego de que el 31 de diciembre de 2019 la Comisión de Salud Municipal de la ciudad de Wuhan en la provincia de Hubei, notificara 27 casos de un tipo de neumonía de etiología desconocida, siete de los cuales eran severos.Un mes después, el número de infectados había aumentado a 9.692 casos, de ellos, 1.527 enfermaron de gravedad.

La enfermedad fue expandiéndose hacia otros continentes como Asia, Europa y América.  El brote de coronavirus fue ampliamente reportado en los noticieros del mundo. El 11 de marzo del 2020 la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo declaró oficialmente como una pandemia. Esto significa que la enfermedad se extendió en varios países, afectando a cientos de miles de personas en todos los continentes.

En marzo del 2020, científicos especialistas estadounidenses de Scripps Research, hacen entrega  públicamente de los datos de la secuencia del genoma del SARS-CoV-2 y los virus relacionados, y asegura que no se ha producido en laboratorio ni ha sido diseñado de otras formas, aduciendo a que  tiene un origen natural probablemente traspasado por un murciélago y cuyo origen sería el Mercado de Wuhan. Esta oficialidad se mantuvo por más de un año, donde cualquier idea disidente fue inmediatamente censurada por los medios de comunicación y las redes sociales, especialmente Facebook y Twitter.

Sin embargo, el origen dudoso del virus siempre estuvo presente sobre todo porque le precedió el conflicto de la guerra comercial con China, donde EEUU aumentó los aranceles a algunas compañías estratégicas de ese país, restringiendo por ejemplo la capacidad de Huawei de comerciar con empresas del país norteamericano. Este golpe contra el gigante chino de telecomunicaciones supuso el comienzo de una “guerra fría tecnológica”.

En junio de este año, se filtraron los correos del doctor Anthony Fauci quién está en tela de juicio por haber escondido información fehaciente respecto al origen artificial del virus. Este médico pro-demócrata Director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID por sus siglas en inglés), ha sido señalado como encubridor del real origen del virus después de que se publicara en el periódico norteamiercano The Washington Post miles de emails que lo comprometen en este sentido.

En ellos, se puede leer cómo el Dr. Fauci sabía perfectamente que el virus podía haber salido del laboratorio de Wuhan y además estaba al corriente de que podía ser un virus diseñado y peligroso, mucho antes de la declaración de la pandemia mundial. Entre los e-mails que también llaman la atención son los que intercambió con Mark Zuckerberg, quien agradece a Fauci su “liderazgo” al tiempo que le informa sobre la intención de Facebook de poner en marcha un “centro de información” sobre el Covid-19. ¿Centro de información o centro de manipulación mediática? Sabemos que Facebook censuró hasta hace poco todo aquello que inducía al origen “no natural” del virus.

Durante todos estos meses el mainstream mediático a nivel mundial se  burló,  tratando de “conspiranoicos”, a quienes sostenían la teoría del origen artificial del virus. Como Donald Trump, quien creíía firmemente esta teoría, sin embargo los que estaban conspirando para ocultar la verdad eran los científicos, el Partido Demócrata y el conglomerado mediático anti-Trump, pues tenían como fin usar el COVID para desprestigiarlo, en miras de las elecciones de Noviembre. Las conspiraciones si existen.

Origen de las Vacunas

Las vacunas nacieron en el S. XVIII, gracias a un descubrimiento serendipity de Edward Jenner, el cual fue perfeccionado por Luis Pasteur 100 años más tarde al demostrar que la inoculación de gérmenes debilitados protegía contra la infección de esos mismos gérmenes. Sin embargo, fue a mediados del S.XX que se produjo el gran despegue de las vacunas, con la producción y comercialización de la vacuna contra la poliomelitis, gracias a las investigaciones y batallas que sufrieron tres grandes virólogos e inmunólogos de la época: Albert B. Sabin, Jonas Salk y Hilary Koprowski. Desde ahí, las vacunas son una de las historias de éxito de la medicina actual. La viruela se declaró erradicada del mundo en 1977.

El proceso para crear una vacuna inicia con una fase de búsqueda de moléculas candidatas como antígeno, que se estudian subsecuentemente en ensayos pre-clínicos donde hay pruebas in vitro, análisis de potencia y pruebas in vivo en modelos animales (roedores y primates), con el propósito de seleccionar aquellos antígenos más promisorios para su evaluación en ensayos clínicos. Estos últimos se desarrollan en cuatro fases progresivas (I-IV), de cuyo éxito depende que las vacunas se puedan registrar para su comercialización y uso masivo en comunidades endémicas o que presentan alto riesgo de infección.

Las vacunas actualmente administradas en Chile y en el mundo han sido aprobadas bajo consideración de emergencia para su inoculación a razón de no contar con un tratamiento farmacológico satisfactorio; lo cual implicó que, posterior a los escasos (por no decir bastante desconocidos) ensayos in vivo utilizando mamíferos, se inició la prueba en humanos. Las vacunas actualmente se encuentran en estudio y en etapa de recopilación de información (como se demuestra en el sitio web https://www.coronavacfase3.cl/ donde se visibiliza la alianza entre el laboratorio SINOVAC y la Pontificia Universidad Católica de Chile para realizar los ensayos de la vacuna CoronaVac). A partir de esto, me surge la duda que remece mi conciencia: ¿Por qué no existen “consentimientos informados” sobre las mesas en los vacunatorios chilenos? ¿Por qué no tenemos copias de ellos para llevarlos a la casa y leerlos con calma en caso necesario? Lo único que  encontramos fue sólo una encuesta que llega al correo electrónico en caso de haber sido inoculado con vacunas cuyas tecnologías son en sí mismas más novedosas que el virus que nos tiene encerrados.

Al  ver la  propuesta que la autoridad ha desarrollado para lograr la participación de los chilenos en la fase III de experimentación se percibe que esta batalla contra el virus pandémico se volvió un tema netamente emocional y, donde todos nosotros jugamos a ver quién es el más empático y solidario en vez de quién es el más racional y precavido para (el único objetivo que importa) salvar la mayor cantidad de vidas …a fin de cuentas, de esto se trata, ¿no?

¿Qué pasa con la responsabilidad ética del Ministerio de Salud o del Colegio Médico en Chile? No se  explica. Todas las vacunas que se están aplicando en Chile están en fase III,  y se sabe que menos de un tercio de los productos para fines médicos que llegan a esta fase logran superarla y llegan a comercializarse. Sin embargo,  estas vacunas son “oficiales” habiendo apenas salido del laboratorio, sin mostrar estudios experimentales in vivo (en animales) con respuestas satisfactorias y sin importar si inoculan placebo a los chilenos. Lamentablemente llegaron para quedarse con nosotros y cobrarse su parte de la patente invierno tras invierno.

Vacunas Covid

Desde Febrero del 2021 y a casi recién un año del desarrollo del virus empezó la campaña de vacunación en los diferentes países del mundo. Todas las  vacunas contra la COVID-19 usan una estructura con forma de espícula llamada proteína S, ésta ayuda a que el virus de la COVID-19 ingrese a tus células y comience una infección.

Es importante recalcar que la OMS permitió el uso de estas vacunas en fase 3 experimental ante la emergencia de la pandemia, saltándose todos los protocolos de estudio que se habían usado anteriormente en la aprobación de las vacunas, lo que incluye el testeo completo en animales incluyendo sus crías, proceso que tarda varios años. A esto hay que agregar que es primera vez que se usan vacunas modificadoras del ARN

A su vez la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos autorizó el uso de emergencia de las vacunas contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech, Moderna y Janssen de Johnson & Johnson. En nuestro país el MINSAL ha autorizado de emergencia las vacunas chinas Coronavac y Cansino  (realizando una compra masiva de Sinovac) y posteriormente las de Pfizer y AstraZeneca.

Los principales tipos de vacunas contra el COVID-19 que se encuentran disponibles actualmente – o en estudio – son los siguientes:

Vacuna de ARN mensajero (ARNm): Este tipo de vacuna usa ARNm genéticamente modificado para brindarle a tus células instrucciones sobre cómo producir la proteína S que se encuentra en la superficie del virus de la COVID-19. Después de la vacunación, tus células inmunitarias comienzan a producir las partes de la proteína S y a mostrarlas en la superficie de las células. Esto hace que el organismo produzca anticuerpos. Si más adelante te infectas con el virus de la COVID-19, estos anticuerpos combatirán el virus.
Tanto la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer-BioNTech como la de Moderna utilizan ARNm.

Vacuna basada en un vector:  En este tipo de vacuna, el material genético del virus de la COVID-19 se coloca en una versión modificada de otro virus (vector viral). Cuando el vector viral ingresa a las células, entrega el material genético del virus de la COVID-19 que brinda instrucciones a las células para hacer copias de la proteína S. Una vez que las células muestran las proteínas S en su superficie, el sistema inmunitario responde mediante la creación de anticuerpos y glóbulos blancos de defensa.

Si más adelante una persona se infecta con el virus COVID-19, los anticuerpos combatirán el virus. La vacuna de Janssen de Johnson & Johnson contra el COVID-19 es una vacuna de vector, así como también la vacuna AstraZeneca y la Universidad de Oxford. La vacuna rusa Sputnik se encuentra dentro de esta misma clasificación.

Vacunas de subunidades proteicas: Las vacunas de subunidades solo incluyen las partes de un virus que mejor estimulan al sistema inmunitario. Este tipo de vacuna contra el COVID-19 contiene proteína S. Una vez que el sistema inmunitario reconoce la proteína S, crea anticuerpos y glóbulos blancos de defensa. Novavax está trabajando en una vacuna contra el COVID-19 de subunidades proteicas.

Vacunas de Virus inactivados: Las vacunas vivas utilizan una forma debilitada (o atenuada) del germen que causa una enfermedad. Dado que estas vacunas son tan similares a la infección natural que ayudan a prevenir, crean una respuesta inmunitaria fuerte y de larga duración. Solo 1 o 2 dosis de la mayoría de las vacunas vivas pueden protegerte durante toda la vida contra un germen y la enfermedad que causa. Las vacunas de origen chino son las que usan esta modalidad, como la Cansino y la  Sinovac (esta última la más utilizada en Chile).

Es importante recalcar que todas estas vacunas están en Fase 3 experimental y aprobadas de emergencia en todo el mundo. De hecho recién podrían empezar a pasar a fase 4 el próximo año.

Proteína Spike y nuevas variantes COVID

El coronavirus que asola el mundo en la actualidad ha podido infectar a los humanos con tanta rapidez debido a una proteína vírica llamada Spike. La Spike, que cubre la superficie del coronavirus del síndrome respiratorio agudo grave de tipo 2 (SARS-CoV-2) con prolongaciones con forma de corona (de ahí el nombre coronavirus), se acopla a las células humanas dentro del cuerpo y las invade. Los científicos han descubierto que, para poder hacer esto, se une a una proteína receptora hospedadora llamada enzima convertidora de angiotensina II, o ECAII.

Comprender cómo la proteína Spike reconoce las células humanas ha sido un paso crucial en la creación de tratamientos para tratar la enfermedad por coronavirus. Todas las  vacunas que han sido creadas y utilizadas hasta ahora utilizan la proteína Spike, sin embargo no existen estudios concluyentes acerca de cuál es la vida media de ésta ni de cuánto tiempo se mantiene en el organismo antes que el cuerpo la deseche. Es muy probable que la serie de casos con muertes y efectos adversos post vacuna se deban a que esta proteína no fue eliminada por el huésped, sino que se mantuvo y en algún momento se activa provocando la enfermedad en los vacunados, debido a que esta proteína es citotóxica.

Ya hay algunos estudios referentes a la precariedad de los vacunados frente a las “nuevas variantes” de la enfermedad. El mismo Dr. Fauci ha dicho que “infectarse tras vacunarse es inevitable”. Esto quiere decir que los vacunados son aquellos que tienen alto riesgo de contagiarse y contagiar a otros, contrario a lo que mucha gente cree.

A esta situación le llaman ‘breakthrough infection’, y aunque suelen supuestamente ser excepciones, en el caso del covid están apareciendo diariamente cientos, miles de casos, mientras avanza la vacunación masiva. Por eso el Dr. Fauci ha tenido que salir a decirnos lo que se sabe “que las vacunas no son 100% efectivas” y posiblemente sean el problema más no la solución.

En Israel, donde se ha vacunado más de la mitad de la población, se hizo un destacado estudio con personas vacunadas v/s NO vacunadas, debido a la alarmante cantidad de infectados (reales, no meramente estadísticos) que ahora tiene el país tras la aparición de la vacuna. El estudio hecho por la Universidad de Tel Aviv contó con más de 800 participantes, que fueron divididos en dos grupos; vacunados y no vacunados.

La investigación mostró que entre aquellos que recibían la primera dosis de la vacuna, alrededor del 0.5% se infectaban con otras cepas del covid. Mientras que los NO vacunados que eran de la misma edad y la misma cantidad de personas, mostraban similares resultados, pero sin los riesgos de efectos adversos o peligro de muerte por vacunación. Sin embargo, cuando se comparó aquellos que recibían la segunda dosis de vacuna con los NO vacunados, se encontró que el contagio con nuevas cepas del covid entre los vacunados, había aumentado hasta un alarmante 5.4%, mientras aquellos que NO fueron vacunados se quedaban con el mismo bajo riesgo de infección que ya habían mostrado antes.  

Las noticias no están explicando lo que está sucediendo: la pandemia se está cultivando ahora entre los vacunados. Es lo que nos advertían varios virólogos, entre ellos el  Dr. Geert Vanden Bossche, quien también es un ingeniero de vacunas, “la verdadera crisis sanitaria se está creando ahora, con los vacunados”. Por eso el científico belga (Vanden Bossche) recomienda que no se vacunen a los niños, los jóvenes y las personas que estén saludables.

Ya que poseen excelente capacidad de defensa, que será afectada si se vacunan. Justo lo que mostró la investigación israelí, y que los medios han silenciado. Mientras al mismo tiempo aumenta la propaganda para obligar a los ciudadanos a vacunarse, a través del certificado de vacunación.

Por otra parte, en nuestro país un estudio de científicos de la Universidad de Chile indica que la vacuna de Sinovac provoca una variante más transmisible y potente llamada Lambda. Este estudio estuvo dirigido por Ricardo Soto-Rifo y Fernando Valiente-Echeverría del Laboratorio de Virología Molecular y Celular del Programa de Virología del Instituto de Ciencias Biomédicas en la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

Este estudio aún por publicar se titula “Infectividad y escape inmunológico de la nueva variante de interés Lambda del SARS-CoV-2” demostró que las mutaciones existentes en la proteína de pico de la variante de interés de origen peruano dan más infectividad y escape inmunológico de los anticuerpos neutralizantes provocados por CoronaVac. Es decir, en países con altas tasas de SARS-CoV-2, cualquier campaña de vacunación masiva debe ir acompañada de una “vigilancia genómica estricta” que permita a los científicos identificar nuevos “aislamientos portadores de mutaciones de pico y estudios de inmunología” que ayuden a evaluar las mutaciones en “escape inmunológico y avance de las vacunas”.

¿Es posible que las campañas de vacunación masiva, si no se llevan a cabo de la manera mencionada aquí, puedan desencadenar variantes mutantes más peligrosas?

Hasta ahora hemos podido encontrar un sólo estudio específico, realizado por científicos chinos  acerca de cómo la  proteína Spike actúa en los seres vivos. Este trabajo fue apoyado por subvenciones de la Fundación Nacional de Ciencias Naturales de China (NSFC), el  Fondo de Ciencias Naturales de Shaanxi y el Programa Nacional de Investigación y Desarrollo Clave y la Universidad de Xi’an Jiaotong.

Se demostró que la proteína S sola puede dañar las células endoteliales vasculares (CE) al regular a la baja la ACE2 y, en consecuencia, inhibir la función mitocondrial. Se estudió el impacto de la proteína S revelando un aumento de la fragmentación mitocondrial, provocando un aumento de la tasa de acidificación basal, glucólisis inducida por glucosa, capacidad glucolítica máxima y reserva glucolítica, lo que finalmente induce la inflamación de las CE, lo que conduce a la endotelitis.

Tampoco existen antecedentes de otros problemas que pueda provocar la proteína Spike que no ha sido expulsada del cuerpo. Aún se requieren estudios y un tiempo importante para analizar estos posibles efectos secundarios a mediano y largo plazo.

Avances científicos y el cuestionamiento ético.

Siempre es difícil hablar en contra de los avances científicos porque en alguna medida la humanidad deposita su confianza en los nuevos descubrimientos que prometen alargar la vida media de las personas y mejorar su calidad de vida. Hablar en contra de la vacunación covid se ha transformado casi en un pecado capital; donde los gobiernos, los medios de prensa y las redes sociales han censurado fuertemente los cuestionamientos que se le hacen tanto a las estrictas medidas sanitarias como a la vacunación masiva. Sin embargo, la postura disidente no sólo ha venido de parte del ciudadano común y corriente que ha tenido que soportar la censura en las redes sociales, sino también ha surgido de grupos organizados de médicos y científicos alrededor del mundo, quiénes se han ganado inmediatamente la etiqueta de “desacreditados” y con esto, la postura convencional o la corriente principal – el mainstream – logra restar o quitar autoridad a toda advertencia que pueda venir de parte de ellos.

Por otra parte, tenemos el ejemplo de la Declaración de Great Barrington, una advertencia que hiciera un grupo de connotados académicos y científicos de las universidades de Harvard, Oxford y Stanford respecto de las estrictas medidas sanitarias que estaban tomando los países. Pasado unos días desde que se publicara esta declaración, miles de científicos alrededor del mundo adhirieron a reivindicar la supresión de los confinamientos. Sin embargo, bastaba que un “experto” de la OMS refutara la postura de esta declaración para dejar sin efecto la opinión de un selecto grupo de profesionales de alto rango en esta materia.

Si nos enfrentamos a tal amenaza respecto de la censura y la ridiculización del que se atreve a cuestionar las medidas ya relatadas, piense lo que sucedería si además de aquello se atreviera a cuestionar la premura con que las vacunas se lanzaron al mercado, el modo en que se produjo la vacunación masiva y los componentes que contienen estas nuevas vacunas contra el Sars-Cov-2. Sumado a las estrictas cuarentenas que debilitaron aún más el sistema inmune de miles de millones de personas saludables, está latente el riesgo innecesario de vacunar a personas con problemas de salud basales o que sufren de algún tipo de alergia.

El grafeno: el material asombroso.

Los componentes de las vacunas SARS-CoV-2 no son un secreto para nadie. Se puede encontrar mucha información en internet respecto de este tema. En este artículo quisimos armar este rompecabezas de la forma más objetiva posible.

El grafeno es un material hecho de un sólo átomo de carbón. Estos átomos de carbón están unidos por enlaces químicos cuya elasticidad y movimientos pueden producir vibraciones resonantes, también conocidas como fonones, que pueden ser medidos con precisión. Es justamente por su versatilidad y sus muchas aplicaciones en variadas disciplinas que se ha ganado el nombre de “material asombroso” (wonder material).

El profesor Vikas Berry es el Director de la Escuela de Ingeniería Química en la UIC College of Engineering, además es el autor principal del paper denominado “COVID-19 Spike Protein Induced Phononic Modification in Antibody-Coupled Graphene for Viral Detection Application” publicado el 15 de junio de 2021 en ACS Publications.

En este estudio el profesor Berry indica que han modificado el grafeno con un anticuerpo que en esencia se ha calibrado para reaccionar sólo con la proteína spike del SARS-CoV-2. Al usar este método el grafeno podría detectar otras variantes del mismo virus. Cuando una molécula como el SARS-CoV-2 interactúa con el grafeno, cambia sus vibraciones resonantes de una manera muy específica y cuantificable. Estos estudios ya se habían realizado con el mismo material en otros virus de la familia coronavirus, tales como el MERS-CoV (Middle East Respiratory Syndrome).

El  grafeno como elemento presente en las vacunas SARS-CoV-2

La patente china del año 2020 número CN112220919A pertenece al campo de los nanomateriales y la biomedicina y se refiere al desarrollo de una nano vacuna recombinante nuclear en contra del coronavirus. El invento desarrolla una vacuna basada en el material óxido de grafeno que sirve como un marco para cargar moléculas CpG y proteínas recombinantes. Esta vacuna está preparada para recombinar proteínas de la región RBD de la proteína Spike del SARS-CoV-2. La idea de este invento es aumentar la inmunidad de la persona frente a este virus.

Nanotecnología y grafeno.

La cuarta revolución industrial no sólo nos ha traído avances en el ámbito tecnológico sino también abarca el espectro de soluciones genéticas que han sido desarrolladas gracias al descubrimiento de nuevos materiales que conducen la energía de formas insospechadas, y ciertamente mucho más eficientemente que las existentes, como las nanopartículas de grafeno que “son unas doscientas veces más fuertes que el acero, un millón de veces más delgado que un cabello humano y un conductor eficiente del calor y la electricidad” (Schwab, 2016)

El 16 de junio del 2020, el sitio del proyecto BrainCom publicó unos de los descubrimientos más recientes que permiten ahondar en la comprensión del funcionamiento del cerebro. Se trata de una plataforma de detección basada en grafeno que mide en tiempo real y en alta resolución la actividad cerebral. Los científicos del Catalan Institute of Nanoscience and Nanotechnology ICN2 Campus UAB creen que estos estudios podrían ser la puerta de entrada para comprender el cerebro humano de manera superior.

Este Instituto de Nanociencia y Nanotecnología ha publicado 4 artículos entre marzo y abril del año 2020 llamados Carbon, 2D Materials, Small y Nano Letters. En estos artículos los investigadores de BrainCom presentan los avances tecnológicos, discuten en profundidad la metodología y demuestran las nuevas capacidades para un análisis en alta resolución de la actividad eléctrica del cerebro.

Los descubrimientos más recientes resaltan las propiedades únicas del grafeno que se adapta muy bien a la superficie blanda del cerebro proveyendo una excelente interfaz para medir la actividad neuronal. Debido a que el grafeno es un nanomaterial, puede ser usado en micro sensores que pueden estar almacenados dentro del cerebro para monitorear la actividad cerebral.

En otro estudio, cuyo resultado fue publicado en mayo de 2021, un equipo de ingenieros de la Universidad de Columbia crearon el chip más pequeño del mundo cuyo volumen es menos de 0,1 mm3, comparable con un grano de sal.

Este chip puede ser inyectado en el cuerpo humano con el fin de monitorear el estado de salud de una persona: temperatura corporal, presión arterial, niveles de glucosa y la función respiratoria. Ken Shepard, el ingeniero a cargo del proyecto, señaló que la efectividad de este dispositivo es tal que habría dado excelentes resultados en la transmisión de datos en los siete ratones a los que se les inyectó el microchip.

Grafeno y el control de las emociones.

 El campo de acción del grafeno es insondable, y por lo mismo, se está utilizando para múltiples aplicaciones e investigaciones tecnológicas y científicas; algunas son muy buenas y otras podrían considerarse como poco éticas por decir lo menos. Una dudosa aplicación que tendría el grafeno sería la de formar parte de los componentes de dispositivos intracorpóreos que sean capaces de interactuar con las neuronas en el cerebro para intervenir los pensamientos y las emociones de las personas, como lo indica un grupo de investigadores de la Universidad de Cambridge. Sin embargo, no es necesario atribuir sólo a una sustancia como el causante del daño en las emociones de los seres humanos. Sabemos por experiencia propia que el sólo hecho de pasar horas navegando en internet y en las redes sociales ha contribuido a modificar nuestra manera de ver el mundo y la forma en que nos relacionamos con otras personas. La sensación de vacuidad y falta de propósito en las vidas de los adolescentes han hecho que esta generación hable del suicidio u otros temas existenciales en formas que llegan a ser preocupantes. Empero, nuevas investigaciones indican que aún quedaría un ámbito más profundo de control: el de las emociones con asistencia remota; el sueño de todo líder político que tenga complejo de emperador. ¿Se imagina un mundo donde se nos ofrezca vivir sin preocupaciones, pero a merced del control de los estados y de las compañías multinacionales? Un video del año 2016 del World Economic Forum desarrollaba 8 predicciones para el año 2030, de las cuales cuatro de ellas tiene que ver con un cambio en el paradigma de pensamiento actual:

1.- No poseerás nada y serás feliz: cualquier cosa que desees lo podrás arrendar y llegará a tu puerta por medio de un dron.

2.- Los Estados Unidos no serán la superpotencia mundial: un grupo de países van a dominar.

3.- Vas a comer mucho menos carne: va a ser una especie de gusto ocasional.

4.- Los valores occidentales van a ser puestos a prueba al punto de provocar un cambio revolucionario.

Las otras cuatro predicciones tienen que ver con el cambio climático, las nuevas tecnologías y los viajes al espacio.

Para transformar el pensamiento de las nuevas generaciones se necesita algo más que propaganda. Los líderes necesitan que la humanidad ceda voluntariamente sus pensamientos y emociones con el fin de poder poseer aquello que se desea. Pasaría a constituir un intercambio voluntario, donde la persona cede lo más íntimo de su naturaleza humana y a cambio se obtiene todo aquello que promete hacerlos felices.

Parte III: Neurociencia y Neuroderechos

Neurociencia aplicada y el control sobre la población.

El cerebro es quizás el órgano más explorado del cuerpo humano y aun así el menos comprendido. La infinidad de misterios aún no resueltos que se relacionan a su funcionamiento ciertamente constituye un inquietante desafío para los científicos. El mecanismo y las funciones cerebrales tienen la potencialidad de estudiarse multidisciplinariamente, ya sea desde el campo de la teología, la filosofía, la biología, la psiquiatría, de la psicología, y hoy en día, desde el campo de la neurociencia.

La habilidad metafísica que tiene el cerebro para transformar pensamientos en impulsos eléctricos y los impulsos eléctricos en movimientos mecánicos en toda la extensión del cuerpo humano, no son nada comparables a la facultad que éste tiene para dirigir las decisiones individuales que moldearán las acciones y las consecuencias en las vidas y el destino de las personas. Un pensamiento que está contenido en algún lugar del mundo invisible, se convierte en cosa de segundos en una cadena de conexiones eléctricas que dan paso a la materialización de este, ya sea para elegir el almuerzo del día, la inversión más rentable o la selección de una persona de entre muchas opciones para formar pareja en alguna aplicación de citas.

Las emociones y los sentimientos de un individuo juegan, además, un rol importante en los designios de una nación cuando éstos interactúan en forma agregada. Las decisiones financieras de una familia, la elección de un vecindario para vivir, el colegio de los hijos, la educación y la capacitación laboral dependen en gran medida del cúmulo de experiencias y vivencias de cada persona, así como también del deseo inmediato que emana de alguna sensación de conformidad o pleno convencimiento respecto de la decisión que se quiera tomar.

El concepto del homo economicus que da lugar a la teoría de la maximización del bienestar, indica que el ser humano toma decisiones racionales para conseguir una utilidad mayor minimizando al máximo los costos. Aunque esta teoría ha sido echada por tierra gracias a los estudios realizados por Herbert Simon (1945), donde plantea que en verdad el ser humano se comporta mas como un homo administrativus, resulta evidente que nadie en su sano juicio podría tomar conscientemente una decisión que le lleve a obtener resultados negativos, a menos que la voluntad se encuentre sometida a alguna especie de esclavitud forzada o no forzada, al uso de la fuerza física en su contra o la derivación emocional del que ejerce dominio sobre uno más débil, o a la subyugación de la voluntad del que una persona es víctima cuando se encuentra siendo extorsionada por alguien mas.

Cabe preguntarse entonces si el avance científico y tecnológico conducirán en un futuro cercano a la generalización del uso de dispositivos que, a través del control remoto de las sinapsis neuronales, tengan la capacidad de influenciar en la toma de decisiones actuando en el sistema nervioso central, doblegando la voluntad del individuo, haciendo que éste tenga la ilusión de que sus emociones y sentimientos realmente le pertenecen.

Klaus Schwab, en su libro “La cuarta revolución industrial”, menciona que “en los últimos años, dos de los programas de investigación más financiados del mundo pertenecen al ámbito del cerebro”. Los desafíos en esta materia – afirma – no serán técnicos, dado que la ciencia avanza a pasos agigantados en este terreno, sino más bien, los desafíos serán regulatorios, jurídicos y en última instancia, éticos. Nos enfrentamos al cuestionamiento sobre lo que significa ser una persona humana y qué datos o información sobre nuestro cuerpo y nuestra salud deberían poder ser compartidos y cuáles no.

Schwab afirma, además, que el avance en el campo de la ciencia genética levanta una serie de controversias respecto a la manipulación de las características físicas y mentales de las futuras generaciones. Los niños del futuro podrían ser creados “a medida”, pudiendo la ingeniería genética erradicar todo tipo de malformaciones y enfermedades hereditarias, junto con amplificar la capacidad intelectual de cada uno de ellos.

Lo anterior ciertamente parece fascinante desde el punto de vista del avance de la ciencia. Sin embargo, los gobiernos se enfrentarán al desafío de replantear el alcance e impacto de las regulaciones que pondrán los límites a los mercados de ingeniería genética, en cuanto a que las sociedades que protestaron con soberana tozudez respecto de las desigualdades en la distribución de la renta, se verían nuevamente amenazadas por otro tipo de oligarquía que pudiese dominar intelectual y económicamente por sobre aquellos individuos que no cuenten con la habilidad financiera de contratar estos servicios de mejora genética.

Los avances científicos en esta materia abren de par en par la puerta hacia otro tipo de aplicaciones no sólo en el ámbito de la salud humana, sino que además en el uso que puedan darle los organismos de inteligencia de las instituciones gubernamentales y la vigilancia en tiempo real de todos, o la mayoría, de los ciudadanos de un determinado país.

Los aparatos y dispositivos que tienen el potencial de albergar nuestras emociones y nuestros gustos y preferencias, contienen una enorme cantidad de datos que reflejan nuestras inclinaciones a actuar de determinada manera, comprar un determinado tipo de bien o contratar ciertos servicios. Estos datos se almacenan en lo que se denomina “la nube”, que no es otra cosa que un potente servidor instalado en algún lugar del mundo, ya sea en Silicon Valley o en alguna ciudad de un país europeo. Lo cierto es que la información no se almacena en el cielo, o en una nube, sino en un espacio físico fuera de su propia casa.

Esta enorme cantidad de información es como un gran tesoro para las empresas privadas y por qué no, también para los gobiernos. Desde los servicios de inteligencia, hasta los servicios públicos como la salud, educación y defensa, todos ellos necesitan todo tipo de información para gestionar de manera más eficiente los recursos. O al menos esa es la excusa. Los encargados de la ingeniería social tienen este secreto bajo siete llaves. Es por esta razón que el ex funcionario de la CIA y de la NSA (National Security Agency), Edward Snowden, se encuentra prófugo de la justicia norteamericana por revelar que el Gobierno Federal de ese país maneja a su antojo toda la información de sus ciudadanos, y que se sirven de las redes sociales para hacer conexiones entre personas sin mediar una orden judicial para realizar tal invasión a la privacidad. Esta violación a la vida privada se realizaría por medio de los programas de vigilancia masiva PRISM y XKeyscore.

Si usted consiente voluntariamente para entregar todos sus datos en las redes sociales, ¿qué le hace pensar que sus pensamientos y emociones podrían estar a salvo en un mundo tan conectado cómo el que estamos viviendo? ¿Cómo cree que las agencias de seguridad nacional manejarán los datos que podrían ser extraídos desde su cerebro y sus pensamientos, o cuál podría ser el uso que le den o el destino de los mismos?

Neuralink y el transhumanismo: el dispositivo que conducirá a la transición humano | máquina.

 Elon Musk, el multimillonario empresario sudafricano y director de múltiples compañías en los rubros aeroespacial, aplicaciones digitales, automóviles eléctricos, inteligencia artificial, entre otros; ha anunciado que su dispositivo Neuralink, un chip que se implanta en el cerebro, estaría siendo testeado en cerdos para monitorear su actividad cerebral. La compañía que lo desarrolla se encontraba en su fase inicial en el año 2017 y se registró como una firma de “investigación médica” dado que las aplicaciones del Neuralink serían en extremo beneficiosas para la salud humana ya que podría ayudar a curar enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o permitir que las personas con problemas neurológicos pudiesen vivir una vida más autónoma controlando, desde sus cerebros – en forma remota -, el computador, las tabletas o los teléfonos inteligentes como también hacer funcionar los electrodomésticos en el hogar. 

Si este dispositivo efectivamente quedara relegado al uso estrictamente médico, ciertamente esto constituiría un salto tremendo en el avance de la medicina y en la calidad de vida de las personas que pudieran – financieramente – acceder a él. Sin embargo, Elon Musk tiene también otro objetivo en mente: otorgar superpoderes a la raza humana; que las personas tengan la capacidad – por ejemplo – de guardar todos los recuerdos de toda una vida y eventualmente poder descargarlos y almacenarlos en algún disco duro.

Las posibilidades e implicancias que surgen de estas tecnologías, tanto del chip que se puede implantar en el cuerpo humano a través de una vacuna  – por razones médicas -, como también el dispositivo Neuralink que se insertaría en el cráneo para poder conectarse e interactuar con los pensamientos de las personas, dan paso a lo que se conoce como transhumanismo.

El transhumanismo, tal como lo indica el estudio “Transhumanism, medical technology and slippery slopes” de los investigadores M.J. McNamee y S.D. Edwards, “es una ideología cuasi-médica que busca promover una variedad de objetivos terapéuticos y de mejoramiento humano” (original en inglés, traducido por el autor). Otro escritor, Francis Fukuyama, el autor del libro “El fin de la Historia y el último hombre” (1992) ha dicho que considera al transhumanismo “la idea más peligrosa del mundo” y un “crimen en contra de la humanidad” ya que los gobiernos “reciben tentadoras ofertas sin darse cuenta que están incurriendo en un costo moral espantoso” (Fukuyama, 2009).

El problema que vemos aquí, es justamente uno de índole político y no médico, tal como hemos visto que ha sucedido en estos últimos 15 meses con el tema de la pandemia del SARS2. La vacunación masiva y otros tipos de implantes con fines “médicos” tiene el enorme potencial de transformarse en un asunto de control de la población. Al principio, el sólo hecho de enterarnos que los gobiernos y las compañías privadas podrían tener la libertad – y la obligación – de monitorear la temperatura corporal de la población ya nos parecía un asunto de gravedad dada la violación de los derechos del ciudadano contenidos en esta acción.

Sin embargo, poco a poco nos olvidamos de la enorme amenaza que esta práctica suponía y aceptamos con total rendición la generalización de su uso. Así, tímidamente, los gobiernos tantearon el terreno con el monitoreo de la temperatura corporal; luego, permisos de movilidad otorgados por Carabineros de Chile; a continuación, la aprobación del “Pase Verde” en el Congreso.

A estas alturas, un ciudadano medianamente consciente de defender sus derechos más fundamentales se preguntará cuál será la próxima movida del gobierno. Al parecer, y para nuestra desgracia, los gobiernos latinoamericanos – seguidos de cerca por el gobierno comunista chino – se dieron cuenta que era más fácil de lo que imaginaban poder transar las libertades civiles de sus ciudadanos a causa del temor que provoca la pandemia. Todo esto en nombre de la ciencia y la salud pública.

Neuroderechos en la Constitución de la República de Chile.

A estas alturas el lector creerá que estamos tratando con teorías conspirativas y ciencia ficción. Sin embargo, si esto fuera nada más que un invento producto de una mente muy imaginativa, la Universidad de Chile no estaría tratando el tema en términos científicos. Una publicación de Francisca Siebert (2019) en la sección de noticias del apartado Ciencia y Tecnología del sitio web de dicha casa de estudios, lo pone de este modo:

 “A la par con el avance de las neurociencias y la tecnología, la manipulación de nuestro cerebro aparece como un inevitable, y como tal, no son pocos quienes advierten que ya llegó la hora de debatir sobre su resguardo.

Nuestros pensamientos, capacidades, personalidad y poder de decisión, están el centro de esta discusión, en la que nuestro país no se queda atrás sino todo lo contrario: un grupo interdisciplinario de expertos trabaja en una propuesta que convertiría a Chile en el primer país del mundo en levantar un marco ético y legal respecto a esta materia”

 Es por esta razón que la información contenida en estos servidores merece ser defendida y protegida y como un derecho humano. Se suman, entonces, a los derechos tradicionales, cinco neuroderechos inalienables: la privacidad mental, la identidad personal, el libre albedrío, el acceso equitativo y la no discriminación en el acceso a las neurotecnologías.

Chile ha sido el primer país del mundo en promover una legislación que se ocupa de la amenaza y los riesgos de la neurotecnología, como lo es la pérdida de la privacidad mental.  A pesar de encontrarnos en una época de nuestra historia caracterizada por la polarización política y social, no ha sido el caso respecto a este tema en particular.

Distintos actores del mundo científico, académico y político se han podido poner de acuerdo en tratar esta temática y lo han hecho con premura. Rafael Yuste, investigador español, profesor de la Universidad de Columbia y promotor de la Brain Initiative junto al Senador Guido Guirardi, estaban confiados en que el Parlamento chileno aprobaría esta ley. Y así ha sido. El Senado aprobó la modificación constitucional que “pretende proteger la integridad  la indemnidad mental con relación al avance de las neurotecnologías, … marcando un hito histórico” (Senado, 2021).

Nos acostumbramos a escuchar de parte de intelectuales y académicos sus análisis políticos, geopolíticos y económicos. Sin embargo, está surgiendo la necesidad de un nuevo tipo de análisis; el de la influencia de la biotecnología en el devenir de las naciones. La privacidad de los ciudadanos comenzó a verse amenazada con el inicio de internet y el auge de las redes sociales. Mucha de esta pérdida de privacidad es responsabilidad del individuo que decide mostrar su vida abiertamente para conseguir unos cuantos likes.

Empero, desde el inicio de la pandemia hasta ahora, la toma de la temperatura corporal que se les realiza a las personas para ingresar a una panadería a comprar el pan o a los estudiantes a la entrada de los colegios, se ha convertido en la norma de la sana convivencia. No nos hemos detenido a pensar en los efectos colaterales que estas prácticas supondrán en la vida diaria de los miles de millones de personas que desean volver a la normalidad a la que estábamos acostumbrados y a vivir y trabajar tranquilos.

Es aquí donde la biotecnología va a jugar un rol central dentro del escenario geopolítico, y es por eso que justamente Chile ha dado un paso adelante respecto de los derechos que tenemos los ciudadanos de resguardar la información contenida en el cerebro.

La pregunta que debemos hacernos es cuánta información privada a nivel neuronal seremos capaces de entregar voluntariamente a las autoridades de un país a cambio de unos cuantos beneficios estatales y sociales. Cuánto falta para que en Chile adoptemos, casi sin resistencia, el sistema de crédito social chino donde el estado te premia por ser un buen ciudadano por estar dispuesto a compartir abiertamente los saldos en las cuentas bancarias y el patrimonio personal con el fin de poder optar a las mejores viviendas, los mejores puestos de trabajo y los mejores colegios para tus hijos.

Qué y cuánta información alojada en lo más recóndito de tus pensamientos estarías dispuesto a compartir con las autoridades de gobierno para tener acceso a los mejores asientos de un avión o a los sectores VIP en un restaurante de moda.

Sin duda, la pandemia ha revelado algo del comportamiento humano: mostramos una excesiva confianza en la ciencia y en nuestros gobernantes. Es hora de que seamos un poco más escépticos respecto de las intenciones de aquellos que dicen pretender lo mejor para la raza humana y sin embargo demuestran con sus acciones que lo único que desean es despojarnos de todo lo que nos hace humanos.

Palabras finales

La corrupción también se encuentra presente en la ciencia.

En 1954, el Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos (National Institute of Health, NIH) le solicitó a la Dra. Bernice Eddy que dirigiera un testeo de la vacuna contra el virus de la polio desarrollada previamente por el Dr. Jonas Salk. Lo que ella descubrió fue escalofriante: la vacuna fue aplicada a 18 macacos que quedaron paralizados después de recibir la inoculación con el virus activo de la polio. La Dra. Eddy advirtió esta reacción a sus jefes, sin embargo, desestimaron su preocupación.  La distribución de esa vacuna produjo el mayor brote de polio en la historia.

Los oficiales de la salud infectaron a 200 mil personas con el virus activado de la polio: 70 mil se enfermaron, 200 niños quedaron paralizados y 10 murieron. En 1961, la misma doctora descubrió que el virus que causaba cáncer en los macacos, el SV40, había contaminado 98 millones de dosis de la vacuna contra la polio del Dr. Salk. Cuando ella inyectó el virus SV40 en hámsters recién nacidos, éstos se llenaron de tumores.

La Dra Eddy entonces hizo ver a sus colegas el enorme daño potencial que la distribución de estas vacunas podría causar; pero, en vez de recibir elogios por su descubrimiento, los oficiales del NIH prohibieron que siguiera con su investigación y le asignaron otras tareas. Luego le prohibieron hablar del tema en público, ya sea en charlas en las universidades o a la comunidad científica.

En total, 98 millones de norteamericanos recibieron la vacuna que contiene el virus SV40 que produce cáncer. En 1996, investigadores del gobierno analizaron muestras en la población adulta y vieron que el 23% de la población contenía el virus SV40 en la sangre y un 45% en el esperma. El 6% de los niños nacidos entre 1980 y 1995 están infectados.

Las personas que fueron vacunadas al nacer con la vacuna de la polio infectada con el virus SV40 fue la generación “Baby Boomer”, en los cuales un 70% ha presentado un cáncer de piel, 66% ha presentado linfomas y cáncer de próstata y un 34% cáncer en el cerebro. Antes de la década de los ‘50 los mesoteliomas eran raros en humanos, hoy en Estados Unidos se diagnostican 3000 casos al año, de los cuales un 60% fueron causados por el virus SV40.

El NIH se demoró 40 años en admitir el “error” inicial. Esto es lo que se conoce como “riesgo moral” ya que las personas que causaron el daño no son los que sufrieron las consecuencias del mismo. Otros casos de científicos baneados en sus investigaciones abundan en la literatura científica, sin embargo, debido a la extensión de este artículo, animamos al lector a que haga su propia investigación de este tema.

Al contrario de lo que la opinión popular afirma, la ciencia no es inmune a la corrupción. Los grandes corporativistas del sector farmacéutico cuidan sus intereses económicos tal como lo hacen las demás empresas multinacionales alrededor del globo. La Dra. Judy Mikovitz (2020) en su libro “Plague of Corruption” lo expresa de este modo:

“La plaga de la corrupción es enorme y abarca muchas áreas de nuestra existencia diaria: científica, médica y política. Las compañías farmacéuticas han corrompido la ley en relación a la vacunación, y los medios corruptos han envenenado la mente del público. La gente no se hace esta simple pregunta: si las vacunas son tan seguras como el agua azucarada, ¿por qué las compañías farmacéuticas necesitan tener total inmunidad financiera y estar protegidas por un batallón de abogados del Departamento de Justicia de los Estados Unidos?”

(original en inglés, traducido por el autor)

La respuesta que ella ofrece dice relación con la importancia que tienen las farmacéuticas en la economía norteamericana por ser una de las industrias más grandes y que más aportan a la recaudación tributaria. Además, es la industria que posee más lobbistas que todos los senadores y congresistas en conjunto, por lo tanto controlan las agencias federales que la Constitución de los EEUU – con todos sus checks and balances – justamente juraron proteger.

Este artículo fue escrito con el objetivo de unir las piezas de este gran rompecabezas para presentarlas al lector en orden coherente. No hay duda que la cantidad de información disponible que existe en Internet y en la literatura científica es escandalosamente abrumadora, por lo que, aunque hubiésemos querido incluirla toda, no hubiésemos podido hacerlo.

El lector tendrá que tomar la decisión de considerar toda la evidencia aquí expuesta o, por el contrario, desechar la idea de estar enfrentados a la mayor conspiración de la historia de la humanidad para conseguir tener el dominio mundial. Aún contamos con la libertad para poder presentar este tema de la manera que lo hacemos, pero, ¿cuánto tiempo pasará antes que nos encontremos de frente a lo que parecía ser un futuro distópico digno de las novelas de George Orwell o Ray Bradbury?

 Referencias.

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