Mié. Oct 28th, 2020

Crisis el en Cáucaso: Nagorno Karabaj y el juego de la geopolítica

Crisis el en Cáucaso: Nagorno Karabaj y el juego de la geopolítica.

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En estos días una vez más el enclave de Nagorno Karabaj, es noticia en el mundo, que ha llevado a choques armados entee Armenia y Azerbaiján (fuera del área disputada), países que están en conflicto por el estatus de dicho territorio, que de facto es una república independiente. Desde hace tiempo la situación es un verdadero polvorón, a lo que cabe agregar los intereses de actores regionales como Turquía, Irán y un peso pesado, Rusia.


Por: Jorge Alejandro Suárez Saponaro | Director Diario El Minuto en Argentina


La región del Cáucaso es un caleidoscopio de etnias, idiomas, confesiones religosas, divididos en diversos estados, regiones autónomas, muchas veces en tensión, consecuencia de una historia compleja, y particularmente por el legado de la Unión Soviética, que durante décadas mantuvo la paz y el orden con puño de hierro, su implosión abrió las puertas a los conflictos, y el ingreso de otros intereses ajenos a la región. El enclave de Nagorno Karabaj, poblado por armenios desde tiempos inmemoriables.

El territorio formó parte de varios imperios, luego de la desaparición del reino armenio. En 1917 con el derrumble del imperio zarista, apareció la llamada República Transcaucásica, tuvo una vida efímera, por las desaveniencias de los nacionalistas de Georgia, Armenia y Azerbaiján.

La efímera república armenia, tuvo el control efectivo de Nagorno Karabaj. Las constantes guerras, la trágica invasión turca, con Armenia aislada y carente de ayuda, los rusos regresaron de la mano del Ejército Rojo a la región, dando por finalizado la breve experiencia de una república armenia autónoma. Moscú de manera arbitraría modificó límites históricos y étnicos, entregando el enclave de de Yavaj a Georgia, el enclave de Najichevan y Nagorno Karabaj a Azerbaiján, ideas llevadas a cabo por el comisario de Nacionalidadades, el siniestro José Stalin.

No cabe duda que el alzamiento antisoviético en Ereván, capital armenia, en 1921, no ayudó en nada a que los partidarios de la unidad territorial armenia prevalecieran. En 1989, la Unión Soviética perdía autoridad, los movimientos nacionalistas estaban en pleno auge, unido con incidentes. Los parlamentos de Armenia y la república autónoma de Nagorno Karabaj (pero integrada en Azerbaijan) proclaramorn su unificación, rechazado de plano por Bakú, que desencadenó una brutal persecusión, cuyo saldo fue la salida de 300.000 armenios, el cierre del aeropuerto de Nagorno, el corte de líneas de comunicación.

En plena Unión Soviética agonizante, las tropas soviéticas y milicias azeríes partiparon en la Operación Anillo para terminar con el movimiento armenio. Los intentos de suprimir la autonomía por parte de Bakú, fue la proclamación de la República de Artsaj. En 1990, nacieron las milicias Fank, germen del Ejército de la nueva república.

En 1992, la guerra era un hecho, Azerbaiján con apoyo de empresas petroleras de Estados Unidos y dinero saudita, reclutó combatientes afganos, pilotos ucranianos para lanzar acciones militares contra los armenios de Artsaj. En 1994, el resultado del conflicto fue 40.000 muertos y un millón de desplazados. El 14%del territorio nacional de Azerabaijan quedó en manos armenias.

En mayo de ese año con auspicios de la Organización de Seguridad y Cooperación Europea, se firmó un armisticio. A pesar de los recursos que poseía Azerabaiján, el mando militar armenio, pudo superarlo, destacándose un estadounidense de ascendencia armenia, Monte Melkonian, comandante del ejército de Nagorno Karabaj – Artsaj. Las posturas irreductibles de las partes, han impedido llegar algún punto, incluso los incidentes armados continuaron.

En 2008, las tensiones volvieron, especialmente por declaraciones del presidente azerí Ilham Aliyev. El negocio petrolero, la alianza con Estados Unidos, Israel y Turquía (con este país los lazos son muy estrechos), sin ninguna duda alimenta las posiciones beligerantes de Bakú.

Armenia, en cambio, depende fuertemente del apoyo de Rusia y en menor medida de relaciones cordiales con Irán. En 2014, ambos gobiernos sostuvieron conversaciones en Viena, pero fueron meras declaraciones de buenas intenciones En la cumbre de Kiev de diciembre de 2014, fue dado a conocer un borrador, que incluía la devolución de los distritos ocupados, expcto Nagorno Karabaj, garantizar su autonomía y un corredor que lo comunique con Armenia, referéndum de autodeterminación. Bakú proponía en cambio amplio

régimen de autonomía, con la idea de demorar lo máximo posible cualquier referéndum, que sabe que saldrá a favor de la unidad con Armenia o la independencia del enclave. En este complejo juego, Rusia comenzo a tener mayor peso en Azerbaiján, cada vez más cerca de la OTAN, con ventas de armas, mayor intercambio biltareral. Armenia, ante este acercamiento, optó por congelar el acuerdo de libre comercio con la UE, y adhirió plenamente a la unión adunaera impulsada por Rusia, Bielorrusia y Kazajstán. En el plano militar, tropas rusas se instalaron en el pais, como garantes de la soberania. En 2016 hubo combates por unos días entre el Ejército de Nagorno Karabaj y Azerbaiján.

Actores e intereses contrapuestos

Azerabaiján, gracias al petróleo y el gas, ha logrado expandir su economía, iniciar ambiciosos programas de modernización, convirtiéndolo en un actor clave en el Cáucaso y también en la sensible región del Mar Caspio.

Proyectos energéticos en cooperación con Georgia y especialmente Turquía, que facilitó el acceso del crudo azerí a los mercados occidentales. Las elevadas tasas de crecimiento, en los tiempos de buenos precios del petróleo, permitieron también lanzar programas de diversificación económica.

En lo político, el país ha estado en manos de la familia Aliyev, el padre Heydar, fue sucedido por su hijo Iljam, apoyado por Occidente y Rusia, dado que este no era deseoso de una escalada militar, algo que afectaba especialmente intereses de Rusia y Estados Unidos, tanto por el negocio petrolero, el avispero llamado Chechenia entre otras cosas.

En 2014, el presiente apoyo el ascenso de su esposa Mehriban Pashayeva, personaje que es embajadora de buena voluntad de la UNESCO y ha tenido un importante papel en la promoción de la cultura azerí. A pesar del marketing, es una familia con una fortuna de US$ 75 millones, gracias a los réditos de controlar los negocios del Estado, que tienen una difusa línea divisoria con los personales de la famlia Aliyev.

La prensa ha tenido problemas a la hora de denunciar los negocios de la familia, como actos de corrupción y nepotismo. El regimen azerí cuenta con un andamiaje institucional destinado a perpetuar a la familia “presidencial” por mucho tiempo. Esto ha generado resistencias internas a lo que cabe agregar tensiones dormidas, con minorías nacionales que Bakú busca de alguna manera neutralizar o asimilar, siendo un caso de mayor atención la minoría de los lezguinos, que aspiran a tener un status político propio.

El pais tiene una estrecha relación con Estados Unidos, reforzada por la negativa de Baku de abrir el negocio petrolero a intereses iraníes, a pesar que ambos países tienen fuertez lazos religiosos y etnicos (unos quince millones de iraníes, son étnicamente azeríes). Israel es otro socio privilegiado, especialmente en el campo de la defensa, y Turquía, país con el cual tiene un vínculo especial, calificadas por el propio presidente Heydar Aliyev “Iki devlet, bir millet” (una nación con dos estados). Más allá de la retórica sobre lazos culturales y étnicos, existen interés estratégicos vinculados con el sector energético, dado que Ankara conoce claramente que el petróleo y gas del Cáucaso sur, tienen como puerta de salida a Europa, la propia Turquía.

Asimismo, los turcos ven a sus aliados azeríes como “puente” con los estados de Asia Central, también culturalmente con lo “Túrquico”. Azerbaiján recibió apoyo militar, económico y politico de Turquía, obteniendo como beneficio gracias al oleoducto Bakú-Tiflis – Ceyhán, petróleo a bajo costo. Cabe tambien destacar el apoyó de Bakú para incrementar el peso de Turquía en la OSCE. Ankara aspira a convertirse en una potencia regional, con una clara proyección hacia las antiguas repúblicas ex soviéticas, estrechamente ligadas desde lo étnico, cultural y religioso (este componente se ve potenciado con la llegada dela AKP de Erdogan al poder), pero que tiene limitaciones, por razones económicas, los problemsa internos que atraviesa el gobierno de Erdogan y los intereses de otros actores, mucho más poderosos en Asia Central, especialmente Rusia y China.

La Unión Europa también tiene intereses en la zona y Azerbaiján ofrece una ruta alternativa a la dependencia del gas ruso, como del control que ejerce Moscú sobre los ductos que conectan los pozos petroleros de Kazajstán y abastecen a Europa.

Los bajos costos en materia de abastecimento desde Rusia, tiene ventajas desde el punto económico sobre el Cáucaso Sur, donde la existencia de tensiones, ha limitado que dicho corredor alcance su potencial como punto de conexión de la cuenca del Caspio hacia los grandes centros de consumo de Europa. No en vano, Azerbaiján apostó desde hace tiempo

posturas cercanas a Occidente, formando parte por ejemplo de la Asociación para la Paz (un escalón previo de ingreso a la OTAN) y participando de la intervención internacional en Afganistán, apoyando la “Guerra contra el Terror” auspiciado por la Casa Blanca.

El mar Caspio es un escenario de intereses contrapuestos, en especial entra Irán y Azerbaiján, que ha generado varios roces en el plano diplomáticos y algunas demostraciones de poder de Teherán. La dependencia del enclave de Najichevan de Irán, ha llevado a buscar alternativas por parte de Bakú, en un intento de reducir la influencia económica de Teherán. Este espacio rico en recursos petroleros, tiene alto valor estratégico y es un área donde Rusia tambien es un jugador clave. Ello se evidencia con el fortalecimiento de las capacidades navales en dicho mar.

Armenia, es un país bloqueado, rodeado de fronteras hostiles, con la excepción de la pequeña franja que linda con Irán. Esto ha llevado a estrechar lazos con Rusia (por ejemplo es uno de los estados fundadores de la Organización del Tratado de Cooperación de Seguridad Colectiva junto a Moscú y otros países del área). La base aérea 102 de Guiumri es sostenida por la propia Armenia, factor disuasivo que ha impedido que Turquía se involucre directamente en el conflicto por Nagorno.

Las fuerzas rusas cuentan con unidades mecanizadas y blindadas, además de baterias de defensa antiaérea con los poderosos S 300 y aviones de combate Mig 29, etc. La presencia rusa, es vista por Georgia, como una amenaza, abriendo un nuevo frente hostil para Armenia, convirtiendo a este país en un enclave, donde la alianza con Moscú es de vital importancia para la existencia como país independiente y garantizar de alguna manera el status quo de Nagorno y evitar una escalada mayor, que termine con la pérdida de dicho territorio, ante un creciente poderío azerí, con respaldo turco y de Occidente.

Los intentos de acercamiento con Turquía se han visto frustrados, por varias razones, que van desde el tema ríspido del genocidio de 1915, hasta cuestiones políticas por el apoyo incondicional a Bakú. Aramenia lanzó en su momento, con apoyo de su influyente diáspora, campañas a favor del reconocimiento del genocidio armenio, lo que ha ocasionado batallas diplomáticas con Turquía en diversos países, especialmente en Europa e Israel, donde el Parlamento aplazó su debate en 2011. El motivo es posiblemente, la dependencia del petróleo azerí, que satisface el 30% de las necesidades de Tel Aviv.

La diáspora tiene un rol importante en la política exterior, a tal punto que existe un ministerio específico, para tratar con más de treinta mil organizaciones armanias que representan a más de siete de millones de armenios en el exterior. Muchos forman parte de elites financieras y empresarias, con fuerte presencia en Francia y Estados Unidos. Este poderoso lobby ha tenido un rol importante para contrarrestar el accionar de los adversarios a Ereván.

En este conflicto debemos mencionar a Irán, país que ha dejado su huella, dado que desde hace milenios, los persas han tenido su influencia cultural y étnica. En lo referente a Azerbaiján, los une lazos étnicos y religiosos, en Irán hay varios millones de azeríes étnicos, por ende, el desarrollo de dicho país, es un factor de preocupación, por temor a irrendentismos. Irán mantiene una política de “contener” a Bakú, limiando a través de acciones sutiles, el margen de maniobra de dicho país en la región. El acercamiento con Armenia es consecuencia de las desaveniencias con Bakú.

Asimismo, el clima de tolerancia hacia la minoría armenia en Irán, es empleado para mostrar el grado de tolerancia del régimen de los ayhatollahs con las minorías religiosas. La postura moderada de Irán en los conflictos de Cáucaso, mantuvo dentro de todo buenas relaciones con Rusia. Respecto a Turquía existe un clima de competencia, la política de Ankara se ha centrado en hacer énfasis en la cultura turca, lo que margina el legado cultural persa, generando tensiones especialmente en Azerbaiján, siempre temeroso de la expansión no solo de cuestiones culturales, sino el legado del régimen islámico vigente en Teherán y la posibilidad de exportar “proxies” algo que Irán es reconocido experto. Pero sin ninguna duda, dado los intereses rusos, los iraníes actúan con sutileza, manteiendo una influencia discreta, con el claro objetivo de limitar o consolidar la presencia turca en la región, como el desarrollo de Azerbaiján como nueva potencia local.

Rusia es el actor clave en la región, sobre la cual ejerció el control directo desde tiempos zaristas. La implosión de la URSS, la crisis chechena, el cambio de régimen en Georgia, pareció que el control de la región se perdía para los intereses de Moscú. El acercamiento vía militar y comercial con Bakú responde a reducir la influencia turca y también de actores occidentales, ejercer cierto grado de control en el conflicto que se desarrolla con Armenia, y colocarse en el papel de árbitro. Respecto Armenia, lo mantiene como enclave y garantizar un precario equilibrio.

Rusia tiene serios problemas derivados de la pandemia, la crisis Siria, Ucrania, el poder chino que seguramente es la principal preocupación a largo plazo y evitar que la OTAN siga avanzando sobre áreas de interés histórico de Moscú. Es posible que su política sea de mantener las cosas como están, y que la crisis militar no tenga mayores consecuencias, no existe interés que el aliado armenio, debilitado por sus crisis políticas y el aislamiento geográfico, se derrumbe. La región del Cáucaso es un serio problema, dado las complejidad étnica y los problemas subyacientes, que permanecen dormidos por el temor a la respuesta de mano de hierro que puede ser capaz el presidente Putin.

La salida al conflicto, es compleja, dado las posturas irreductibles de las partes. Nagorno Karabaj o Artsaj para los armenios, es un espacio que les perteneció desde tiempos lejanos, la política de divide y vencerá de tiempos soviéticos, destinado a licuar identidades nacionales, convirtiendo a Moscú en árbitro funcionó por un tiempo, pero con el derrumbe soviético, trajo aparejado conflictos derivados de la exacerbación nacionalista y la injerencia de otros actores con intereses en la zona.

La idea de recuperar dicho espacio por parte de Azerbaiján, sirve para alimentar un discurso nacionalista, centrar l opinión pública, lo que permite a la familia que detenta el poder desde 1991, seguir manejando los hilos del poder y mantener sus negocios, y cerrar las puertas a cualquier cambio político, que a pesar de la prosperidad y mejora, la corrupción sigue siendo un mal que corroe al país. Armenia pasa por lo mismo, donde el descrédito de la clase política ha generado internsas movilizaciones, que terminó con una “revolución de terciopelo” en 2018. La idea de anexar la república de Artsaj, también es peregrina. Una salida es reconocer la independencia del enclave, separación de fuerzas y una comisión internacional de control, pero dado los intereses internos y externos, mantendrá a esta parte del globo en constante conflicto.