Sáb. Abr 4th, 2020

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Prensa Social Internacional

De los Acuerdos de Madrid hasta la proclamación de la República Saharaui

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Por: Jorge Suárez Saponaro. Director del Minuto en Argentina.

elminuto| En la sección dedicada a la Causa Saharaui acercamos a los lectores, un episodio dramático de la historia del pueblo saharaui. Los cambios en la sociedad saharaui, como consecuencia de los cambios sociales de la década del 60, el desarrollo económico de la mano de la explotación del fosfato, impulsó a la creación de una identidad nacional. La revolución argelina, fue para muchos una fuente de inspiración. España se aferraba en una primera instancia a mantener su presencia en la provincia del Sahara.


Por: Jorge Suárez Saponaro. Director del Minuto en Argentina


Declaró a los saharauis ciudadanos españoles, creó una serie de instituciones, que no eran más que un mecanismo para legitimar la presencia colonial. Incluso nos atrevemos a decir que una peculiaridad del antiguo Sahara Español, que siempre estuvo gobernado por oficiales generales del Ejército. Por ende nos atrevemos a decir que el Sahara Español, ha sido un gobierno militar desde su nacimiento, con su impacto en cuestiones de política colonial.

España, tuvo muchas contradicciones en su política colonial, su liderazgo político no aprendió nada del desastre del proceso de Guinea Ecuatorial, donde Madrid, perdió rápidamente influencia, luego que el país quedara en manos de un personaje siniestro como Macías, el primer presidente de dicho estado.  El régimen franquista, eminentemente verticalista, quedó supeditado al arbitrio del general Franco, que con el tiempo, su salud se fue resquebrajando y no tomó decisiones clave en lo atinente al Sahara.

El asesinato del almirante Carrero Blanco, jefe del gobierno español, y con una postura inmovilista, abrió paso a una pugna entre entreguistas, que consideraban que la cesión del territorio ante el reclamo marroquí, evitaría un conflicto por las ciudades de Ceuta y Melilla y por otro lado un efecto contagio, que podría terminar con convertir a Marruecos en una república “revolucionaria” como Argelia, o para peor como Libia. Detrás de esta tesis hay una historia de corrupción y traición, no solo al pueblo saharaui, sino también a España misma.

El actual conflicto por las aguas circundantes a las Canarias, donde Marruecos desde la zona ocupada del Sahara, busca extender su soberanía, sobre espacios potencialmente ricos en hidrocarburos, si las costas del antiguo Sahara Español, estuvieran en manos de la República Saharaui, seria otra la situación. La actual situación es desde el punto de vista para la seguridad de Canarias, complejo y con riesgos.  La otra tesis, favorable a la autodeterminación, no logró el peso necesario para imponer su criterio y haber llevado a cabo para 1974-1975 el proceso de autodeterminación.  Pero en las dictaduras, los dictadores les gustan convertirse en árbitros de facciones dentro del sistema, con el solo objeto de mantener poder. Y creemos que este fue el juego de Franco. No midió las consecuencias para el largo plazo para los intereses de España.

La muerte de Bassiri, líder moderado y popular entre los saharauis, por la torpeza de las autoridades militares en el Sahara Español, radicalizó los ánimos e impulsó a la lucha armada.  Las dudas en el gobierno español, sus contradicciones, impidieron hacer causa común contra el mal mayor, Marruecos. Este país, gobernado de manera dictatorial también, tenía muchos problemas internos. Nepotismo, corrupción, represión y pobreza eran un caldo de cultivo para ideas radicalizadas. El hábil rey Hassan II lo sabía muy bien. 

A ello se agregaba un competidor muy serio en el mercado internacional del fosfato, el Sahara Español. Hábilmente lanzó su jugada, por un lado con el fantasma del comunismo, la corrupción – al fin de cuentas, el como líder corrupto, sabía que cada hombre en la política tiene un precio – y explotación de la oportunidad, especialmente ante la debilidad de Franco en materia de salud (cuando el Generalísimo, estaba bien de salud, el rey Hassan II, nunca se hubiera atrevido a una guerra o amenazarlo directamente).

Explotó la debilidad del adversario, agitó el fantasma del comunismo, a pesar que el Frente Polisario nunca recibió ni un rublo de la Unión Soviética y así logró fabricar un conflicto que tanto necesitaba. Detrás de el, los intereses inconfensables, porque es sabido que del expolio de riquezas del Sahara, ha servido para financiar la guerra colonial que libró, que llevó al país al borde del colapso. Los beneficiarios fueron los fabricantes de armas, Francia que le permitió convertir a Marruecos en un actor afín a sus intereses y las multinacionales que se llenaron los bolsillos con el fosfato expoliado del Sahara, además de la flota pesquera española.

En este juego está Mauritania, una creación colonial francesa, donde viven en un mismo territorio gentes que nunca tuvieron intenciones de vivir en una misma nación. Esto los hace dependiente de su antigua metrópoli,  hasta que un giro nacionalista del régimen local, los acercó hacia Argelia, tomándose medidas como nacionalizar minas de hierro, principal fuente de riqueza del país, tener una moneda nacional y Banco Central. Marruecos en el marco de una construcción ideológica, tergiversando la historia, inventa el Gran Marruecos, donde considera que países como Mauritania deberían formar parte del reino.

Francia sale en su defensa y pone en evidencia que es infundado y por ende carece de fundamentos los reclamos sobre el Sahara Español. Cuestiones de equilibrio interno, especialmente de la población arabizada frente a la creciente oposición de la población negra del sur, la necesidad de aglutinar al país en una suerte de causa nacional, y participar en una “cruzada” ante la amenaza del “comunista” Polisario, impulsaron al presidente mauritano, Uld Daddah a embarcarse en la aventura de participar en la división del Sahara Español, en alianza con su antiguo enemigo, Marruecos.  La guerra no hizo que traer mas miseria, conflictos y llevar al país a la ruina, además de una mayor dependencia de Francia. Los sectores nacionalistas no veían con buenos ojos el creciente número de marroquíes y la presencia francesa. Las poblaciones negras, para nada les interesaba una guerra “entre moros”. Mauritania se retiró derrotada de la guerra en 1979.

Hecha esta introducción, dejamos el documento en formato PDF, para descargar en el siguiente enlace. 

file:///C:/Users/thinkpad/Desktop/Los%20Acuerdos%20de%20MadridPDF.pdf

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