dom. Ago 18th, 2019

Diario el Minuto

La vida después de la muerte “Donación de Órganos en la Argentina”

Por: Gisela Adriana Sabelli

La Ley “Justina”, denominada así por una nena de 12 años que, tras necesitar una donación de corazón, impulsó una campaña “Multiplícate por 7 para concientizar sobre la donación de órganos, terminó con una Nueva Ley de Donación de Órganos, Tejido y Cédulas de la Argentina.

Por: Gisela Adriana Sabelli. Abogada Corresponsal del Diario el Minuto en Argentina

El 3 de agosto de 2018 entró en vigencia la ley 27.447, donde se regula la obtención y utilización de órganos, tejidos y cédulas de origen humano. Es una ley de vanguardia a nivel de países del tercer mundo y prácticamente pionera en América Latina. Desde el 2006, estaba en vigencia la Ley 26.066, conocida como “Ley de donante presunto”, por medio de la cual “todo individuo capaz y mayor de 18 años es donante de órganos y tejidos, salvo que haya manifestado su voluntad en contrario”, si no había constancia expresa registrada, los familiares, representantes legales, tutores o curadores, son los que manifiestan la voluntad del fallecido respecto de la voluntad de donar o no sus órganos y en definitiva eran ellos los que tomaban la decisión.-

Ley Justina: seamos todos donantes

A partir de la campaña “Multiplícate por 7”, lanzada por Justina y su familia, se sancionó la Ley 27.447 de Donación de Órganos, Tejidos y Cédulas. Justina, una niña de 12 años, diagnosticada desde el año y medio de vida con una cardiopatía congénita. En julio de 2017, se descompensó fuertemente y fue internada en la Fundación Favaloro donde quedó internada y le dijeron que necesitaba un trasplante de corazón urgente. Lamentablemente, el 22 de noviembre de 2017, falleció esperando ser trasplantada.

La principal modificación que trajo la nueva Ley es que “Todos somos donantes, salvo manifestación expresa en contra”, ya no se necesita la aprobación de la familia. Además el diagnostico de muerte queda sujeto al protocolo establecido por el Ministerio de Salud de la Nación con el asesoramiento del INCUCAI (Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante), que actualmente es la determinación de la muerte encefálica; donación renal cruzada; explicita los derechos de donantes y receptores; incorpora una declaración de principios bioéticos; dispone la creación de Servicios de Procuración en establecimientos hospitalarios; simplifica y optimiza los procesos que requieren intervención judicial; entre otras innovaciones.

Vamos a aclarar los puntos que todos deberíamos conocer de esta Ley. Qué significa que “todos somos donantes, salvo manifestación expresa en contrario”, quien en uso pleno de sus facultades mentales desea que a su fallecimiento sus órganos no sean donados, debe dejarlo manifestado de forma válida mediante el Registro en alguno de los canales habilitados al respecto, como ser el INCUCAI, RENAPER, Registro de Estado Civil y Capacidad de las Personas, entre otros. En caso de no estar registrada la negativa a Donar, ya no se consulta a los familiares y directamente pasa a ser donante.

La determinación de la muerte debe basarse en criterios neurológicos en pacientes en donde se sostiene la función cardiorrespiratoria por medios artificiales. Se utiliza este medio de certificación del fallecimiento dado que hay órganos como el corazón que no puede ser trasplantado si deja de latir.

Para determinar la muerte encefálica, se aplica un exhaustivo protocolo denominado Protocolo Nacional para Verificar la Muerte Bajo Criterios Neurológicos, Resolución 275/2010 del Ministerio de Salud. Para su aplicación primero hay que determinar:

Que la lesión que produce el coma y determina el daño estructural encefálico (conocido como daño cerebral) sea conocida y de tal magnitud que el daño sea total e irreversible, manteniendo las funciones corporales de manera artificial.

Tiempo prudencial de evolución de la lesión, con un mínimo de doce horas.

Se requiere verificar la ausencia de efectos de drogas bloqueantes neuromusculares (drogas que bloquean el impulso nervioso y por lo tanto la contracción muscular) y/o de efectos de drogas depresoras del sistema nervioso central (drogas que pueden hacer más lenta la actividad del cerebro, como los tranquilizantes, sedantes y medicamento hipnóticos) a nivel de toxicidad.

Temperatura central igual o superior a 32° C. La temperatura corporal se divide en dos: central, es la que poseen los órganos núcleos del cuerpo como ser el cerebro, grandes vasos, viseras, musculo profundo y sangre, se mantiene constante; periférica, la que posee la piel, mucosas, músculos, extremidades, etc., esta es variable.-

Descartar la presencia de severos trastornos metabólicos o endocrinos

Se requiere una tensión arterial igual o superior a 90/60 mmHg.

Luego de verificadas las condiciones mencionadas se procede a la realización del examen clínico-neurológico, tendiente a demostrar:

Coma profundo con ausencia de toda respuesta de origen encefálico ante cualquier tipo de estímulo.

Anulación de los reflejos de tronco encefálico: Pupilas en el medio y sin reacción ante la luz; ausencia de sensibilidad y respuesta motora facial; ausencia de movimientos oculares espontáneos y reflejos.

Ausencia de movimientos respiratorios, para demostrar el estado irreversible de respiración espontánea

Para terminar de confirmar la muerte encefálica se realizan distintos estudios médicos como ser electroencefalograma (determina la actividad eléctrica del cerebro), ecodoppler trans-craneal (determina la existencia de flujo sanguíneo), completados con otros estudios clínicos. En ciertos casos especiales, se realizaran estudios y análisis complementarios.

Según el artículo 37 de la Ley, la certificación del fallecimiento debe ser firmada por dos médicos, de los cuales por lo menos uno debe ser neurólogo o neurocirujano y ninguno de ellos debe ser el médico o integrante del equipo que realice las ablaciones o implantes de los órganos del fallecido. La hora de fallecimiento es aquella en la que se completó el diagnostico de muerte encefálica.

Desde ese momento se inicia la etapa de ablación de órganos y tejidos, se harán todas las operaciones necesarias y la restauración estética del cadáver para ser devuelto a su familia, dándole en todo momento un trato digno y respetuoso.

La donación de órganos no solo se puede realizar, luego de la muerte. También se puede donar determinados tejidos, Cédulas Progenitoras Hematopoyéticas (CPH) conocidas como cédulas madre (de Cordón Umbilical, de Medula) y la principal incorporación es la Donación Cruzada de Riñón.

Para realizar una ablación de órganos y tejidos en vida con fines de trasplante, la persona debe ser mayor de 18 años, y solo en el caso en que el receptor sea un pariente consanguíneo o por adopción hasta el cuarto grado, o su cónyuge, o conviviente. En todos los casos es necesario un dictamen médico, en el que se manifieste que no hay riesgo de vida para el donante y al mismo tiempo, existen perspectivas de éxito para conservar la vida o mejorar la salud del receptor.

En el caso de que no existan las relaciones mencionadas entre donante y receptor, se puede pedir una autorización judicial, en la cual va a intervenir los tribunales federales o provinciales en lo civil del domicilio del actor, mediante un procedimiento especial con tiempos abreviados. Durante el proceso, no solo se debe verificar la aptitud para ser donante, en el sentido médico, sino que también se debe demostrar que es un acto que está totalmente fundado en hacer el bien al receptor y que no hay contenido económico.

Ahora bien, la Donación Renal Cruzada, se produce cuando una pareja donante/receptor no reúna las condiciones de compatibilidad requeridas para llevar a cabo el trasplante de riñón, se permite la donación cruzada con otra pareja que se encuentre en idénticas condiciones. El INCUCAI es el encargado de dictar las normas para el funcionamiento de un Registro de Donación Renal Cruzada.

Es de suma importancia destacar que el consentimiento para la intervención puede ser revocado hasta el instante mismo de la intervención quirúrgica sin generar responsabilidad alguna.

En el Artículo 4, se enumeran los derechos de los donantes y receptores de órganos tejidos y cedulas, a saber: a la intimidad, privacidad y confidencialidad de los tratamientos, y datos personales (la excepción es que la persona misma lo haga público); a la integridad, los beneficios del trasplante deben ser mayores que los riesgos o costos para la persona; a la información completa sobre los procedimientos médicos a realizarse, de manera clara y adaptada a su nivel cultural; trato equitativo e igualitario entre donante y receptor; a la cobertura integral del tratamiento y seguimiento posterior; y al traslado prioritario por vía aérea o terrestre junto a un acompañante.

También se realiza una declaración de principios bioéticos, dentro de los cuales se enmarca la ley, a continuación se menciona algunos de ellos: respeto por la dignidad humana; autonomía de la voluntad; solidaridad y justicia distributiva en la asignación de órganos, tejidos y cedulas; equidad en el acceso a los tratamientos; el cuerpo humano, sus órganos, tejidos y células no tienen apreciación económica; atención integral del paciente trasplantado; desarrollo de políticas y estrategias para maximizar la disponibilidad de órganos, tejidos y cedulas a fin de garantizar disminuir las listas de espera; y la donación debe ser voluntaria, desinteresada y sin retribución económica.

Los establecimientos que estén destinados a realizar trasplantes de órganos, tejidos y cedulas, deben contar con servicios destinados a tal fin, a fin de garantizar la correcta detección, evaluación y tratamiento del donante. Los establecimientos públicos, privados y de seguridad social, deben promover la capacitación permanente del personal afectado al proceso de donación. La ley lo describe como Servicio de Procuración, el cual debe ser desempeñado como mínimo con un profesional especializado, que además debe proveer información completa y precisa a la familia sobre la donación de órganos y tejidos; garantizar el desarrollo del proceso de donación- trasplante; entre otros.

Para concluir el tema es importante destacar que la nueva legislación sobre el tema asegura de muy buen modo que no se pueda traficar órganos dentro de la Argentina. Es para tener en cuenta, asimismo, que se toma muchos recaudos médicos y tecnológicos, para decretar que una persona tenga muerte encefálica. Desde la implementación de la misma aumento de manera considerable la cantidad de trasplantes realizados, esperemos que sigamos tomando conciencia de la magnitud del tema y continuemos en el lema de la campaña lanzada por la pequeña niña Justina, #multipilcateX7.-

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