Lun. Nov 30th, 2020

El antisemitismo en Chile, es preocupante.

Ninguno, ningún senador tuvo la valía de rechazar la resolución presentada por Iván Moreira (UDI) que pide al presidente Sebastián Piñera adoptar medidas de rechazo ante la supuesta anexión por parte de Israel, del Área Cde Cisjordania.

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Ninguno, ningún senador tuvo la valía de rechazar la resolución presentada por Iván Moreira (UDI) que pide al presidente Sebastián Piñera adoptar medidas de rechazo ante la supuesta anexión por parte de Israel, del Área Cde Cisjordania.


Por: Felipe Martinez| El Minuto


La resolución también exige al presidente que, se revisen los tratados entre Chile e Israel con el objeto que éstos se remitan sólo a los límites del 67; que para los acuerdos futuros con Israel se consideren también los límites del 67; y que se prohíba el ingreso a Chile todo producto israelí fabricado en dicho lugar.

No sólo eso, además la resolución pide que el turismo hacia Israel sea supervisado por el Estado chileno a fin de que en la publicidad turística no se vincule a Israel con territorio palestino; y que se sancione a toda organización chilena que se encuentre vinculada con algún asentamiento judío en Cisjordania.

Desde la declaración del gobierno chileno sobre la legitimidad del estado palestino en el 2011 que no se veía semejante agresión diplomática contra Israel.

Se trata de una moción parlamentaria que adopta una postura deliberada del lado palestino en desmedro del argumento israelí.

No es una moción que impulse el diálogo o la cooperación entre israelíes y palestinos, sino que denota una profunda ignorancia de las circunstancias que implica éste conflicto.

Sin embargo, el plazo para que el gobierno israelí anuncie el inicio del proceso de anexión expiró el miércoles 1 de julio y nada pasó. En lugar de ello, el Parlamento israelí se debate frente a las medidas a suscribir para enfrentar la segunda ola del coronavirus.

Así es, el Senado chileno no sólo hace el ridículo protestando por algo que nunca iba a ocurrir sino que, de paso, aprovecha el impulso para proponer al gobierno el infame boicot al mercado israelí.

El movimiento BDS (Boicot Desinversión y Sanción) al cual invoca la Cámara Alta no es otra cosa que la aplicación actual de las políticas nazis de judenfrei, cuando en Alemania los negocios judíos fueron estigmatizados y luego, clausurados.

Nuestro Senado se ha vuelto antisemita. El argumento invocado es insostenible, porque en definitiva, no existe tratado ni regulación internacional que impida el funcionamiento de empresas israelíes en Cisjordania (en la cual trabajan voluntariamente cientos de árabes palestinos en mejores condiciones y remuneraciones que las que tendrían si trabajaran en empresas palestinas).

Si el Senado pretende sancionar a un país que violenta los derechos de las personas, no debe apuntar sus cañones contra Israel, sino, contra Corea del Norte, Irán o Siria.

Pero no, no es plausible que se pronuncien contra esas naciones porque, no hay judíos allí. Se trata únicamente, de hostigar a los judíos.

Es lamentable y vergonzoso, que un número de 28 senadores votaran a favor de ésta nefasta, patética y ridícula resolución y que 6 senadores se abstuvieran. Ningún parlamentario votó en contra. El antisemitismo en Chile, es preocupante.

Aclaramos que Israel nunca ha pretendido anexar toda Cisjordania dejando a la Autoridad Nacional Palestina sin territorio, en lo absoluto, sino que, pretende extender su soberanía sobre el Área C de Cisjordania, la cual, de conformidad a los Acuerdos de Oslo B, es habitada actualmente por 649,872 judíos que viven en las 150 colonias bajo el control militar israelí.

No se trata por tanto, de quitar tierras ni expoliar hogares, como han dicho los medios y los políticos chilenos, sino que, es algo necesario y pacífico.

Pero al parecer, hacer entender esto tan simple a los parlamentarios chilenos, es imposible, puesto que con ésta resolución demuestran su absoluto analfabetismo en materia de medio oriente y además, demuestran que han elegido el camino del antisemitismo.