Mié. Jun 3rd, 2020

El Minuto

El Primer Diario Social de Chile

El Día que el mundo nos cambio

Por: Daniel Alberto Defant | Corresponsal del Diario el Minuto en Argentina.

Cuanto se ha escrito, cuanta tinta y papel, y alguna foto nuestra que descansa sobre alguna vieja repisa guardada en portarretrato cuando aún el mundo era otro y la realidad actual era impensada.

“Coronavirus”

¿Quién no lo pronuncio?

Quien desconoce que vino para cambiar nuestras vidas en un abrir y cerrar de ojos, en solo semanas y quizás para siempre.


Por: Daniel Alberto Defant | Corresponsal del Diario el Minuto en Argentina.


Todos preocupados por lo mismo: nuestra salud, la de los nuestros y la de todos, todos convertidos en un factor de riesgo con un enemigo invisible que amenaza y pone en jaque además de la salud, las economías del mundo.

Se trata de un futuro muy próximo diferente para todos con nuevos escenarios en donde el trabajo comienza a ser distinto a lo que estábamos acostumbrados y fue de por años rutinario hasta convertirse en cansador.

¿Guerra?… ¿Crisis? o Enfermedad?…

No caben dudas que estamos parados en un planeta enfermo y somos los responsables directos de su enfermedad como seres contaminantes de todo lo que hay en el: de ríos, bosques, mares, playas y montañas que fueron dañados por nuestra deplorable destrucción disfrazada de progresos invadidos por tecnologías de punta o de primera generación.

Como toda crisis no dura ni permanece cien años, sabemos por experiencia que salir, es salir fortalecidos, pero, diferentes.

¿Diferentes cómo?

Alla afuera nos aguarda una naturaleza que va tomando un significativo sentido para la vida en la que, por falta de tiempo, más que nada, no se le prestara demasiada atención.

¿Qué valor tiene un pedazo de cielo limpio, glaciares y campos con aire puro tan indispensables son para oxigenar nuestros pulmones y nuestras almas avasalladas?

Nos estamos dando cuenta que lo monetario es insoslayable, porque cualquier moneda coticemos, no tiene ya valor.

Habíamos enfermado y se nos vino la guerra fría y desbastadora de nuestra especie: la humana, mas no igual la forestal o animal, nos atacó a nosotros, los invencibles señalados por un dedo invisible y que nunca pudimos o imaginamos ver.

¿Saldremos fortalecidos?

No lo sabemos aún, lo que sí sabemos es que para volver a comenzar no seremos en principio los de antes, y que debemos prepararnos para hacer frente a los viejos adversarios que volverán sin dudas a insistir una y otra vez para que volvamos a lo siempre y sin miedos, sin sombras y más fuerza que nunca.

¡¡¡OJO!!!

¡¡¡Acá no se puede retroceder jamás!!!

Debemos prepararnos y saber que lo más difícil de todo para nosotros está por llegar; hacerles frente a los que destruyeron y quieren seguir haciéndolo por el mismo camino de siempre el que no tiene retorno, y nos puede ir muy mal si nos equivocamos una vez más y obedecemos a sus pedidos.

Necesitamos pensar en planes más fuertes y poco flexibles.

¿Pero cuáles?

¡¡¡Vaya!!!

Que grande e inmenso será nuestro desafío, el que sobrepasa cualquier inflación, deuda o cotización en bolsa.

Nuevas decisiones geopolíticas y nuevas discusiones por cual será la moneda más fuerte, quienes serán los nuevos ricos y quienes los nuevos pobres.

Es la gran estrategia del momento tendida esta pandemia como bendecida guerra, crisis o enfermedad.

Como sancionar a quienes se salgan de las reglas sin obedecer frente a tamaño panorama a enfrentar sin treguas, ni excepciones o tapujos para quienes incumplan el deber impuesto por el poder divino establecido como corona de la más elegante reina, alfil o peón en un tablero de ajedrez en que estamos pensando que piezas debemos mover.

¿Dónde han quedado nuestras libertades confundidas en libertinajes?

¿Cuáles serán nuestras nuevas elecciones para decidir en nuestras democracias convertidas en comunismo, populismo, o capitalismo?

¿Por dónde comenzaremos a repartir bienes o tareas?

Son más preguntas que respuestas las que hoy debemos responder advertidos de que quizás cuando tengamos todas las respuestas nos pueden llegar a cambiar todas las preguntas.

Ahora más que nunca es el momento de proteger nuestro mundo, a sabiendas que nuestro desafío es demasiado grande y desmedido para alcanzar los objetivos trazados en alguna nueva, pero ya vieja agenda como lo son ODM (Objetivos de Desarrollo Mundial).

Que fueran los últimos tratados por nuestras entidades, fundaciones u ONG. (Organizaciones No Gubernamentales).

Estamos cursando por un momento estelar sin precedentes en la historia universal para repensar y reinventar un futuro que es hoy, sin tiempo ni espacio, es presente puro y sin distancias entre el aquí y el ahora… más reflexivo y atacante que nunca.

Cuando a nuestros niños ya no les podemos robar generaciones cuando aún siguen sin entender lo que nos está pasando como enseñarles a leer lo que no sabemos ni si quiera del idioma qué se trata.

Lo que sí sabemos es que un día el mundo nos cambió.

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