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El Ejército de Nicaragua y su linaje revolucionario

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En 1979, triunfaba la revolución sandinista en Nicaragua, derribando la dictadura somocista, que había gobernado el país como una propiedad privada. La Guardia Nacional, cuerpo militar creado bajo el amparo de Estados Unidos fue reemplazado por el denominado Ejército Popular Sandinista.

El fin de la Guerra Fría, los acuerdos de paz en América Central, significó cambios políticos en Nicaragua. El régimen revolucionario estaba desgastado y las elecciones abrieron paso a nuevas autoridades. El Ejército Sandinista, sería conocido desde 1995 como Ejército de Nicaragua, que en varios aspectos es posiblemente el más potente de la región.

Por: Jorge Alejandro Suárez Saponaro | Director El Minuto para Argentina


La historia del país se caracterizó por luchas internas y la intervención extranjera, desde los británicos que controlaron la llamada “Costa de los Mosquitos” pasando por Estados Unidos. Existe un período realmente caótico, conocido como “La Anarquía” entre 1821-1857, no hubo una fuerza militar permanente, sino más bien cuerpos armados reclutados por caudillos locales. La guerra civil, facilitó la aventura militar del filibustero estadounidense William Walker.

La aventura de este filibustero, es para una nota aparte, pero tuvo una honda repercusión en la construcción de la identidad nacional de Nicaragua, agregándose que su expulsión fue una causa que unió a los países del área Más de un historiador considera que fue el comienzo del profundo sentimiento antiestadounidense de determinados sectores, que luego ayudaría el propio Estados Unidos con su política agresiva en el Caribe.

El célebre escritor Rubén Darío señaló en su momento…la defensa contra el famoso yanqui ha quedado como una de las páginas más brillantes de la historia de las cinco repúblicas centroamericanas. En 1858, la Constitución estableció un ejército nacional, teniendo a partir de este momento el país una fuerza permanente.

La revolución liberal de principios del siglo XX, impulsó medidas en materia de legislación, equipamiento, formación profesional. El país contaba con una marina nacional, y las responsabilidades estaban orientadas a la defensa del país, siendo el principal escenario de conflicto, la frontera sur con Costa Rica. El fantasma de la guerra civil fue una realidad en 1912. Estados Unidos envió una fuerza de dos mil marines, que apoyaban las fuerzas conservadoras. La resistencia fue organizada por el general Zeledón, terminó en derrota.

Su cuerpo fue observado por un joven adolescente, llamado Augusto Cesar Sandino, quién tendría un papel muy importante en la lucha contra la injerencia extranjera. La presencia de Estados Unidos se prolongaría hasta 1925. Los ocupantes organización una entidad llamada Constabularia, voz que recuerda al término inglés de Constabulary, término para designar a los agentes policiales con funciones de patrulla rural.

La inestabilidad política, la violencia, terminó con un tratado de 1923, que determinó la limitación de armamentos y personal militar de los países de América Central. Este diktat impuesto por Estados Unidos limitó las fuerzas militares de Nicaragua a 2.000 efectivos.

El ejército regular siguió existiendo reducido a la mínima expresión, mientras que la Constabularia, con apoyo de Estados Unidos inició sus primeros pasos hasta que en 1927, fue reemplazada por la Guardia Nacional. Las luchas internas entre políticos nicaragüenses, llevó que uno de los bandos en pugna solicitara la intervención de Estados Unidos.

En 1927, nuevamente llegaron los US Marines, firmándose un acuerdo de paz entre las fuerzas conservadoras aglutinadas en el Ejército Constitucionalista y el delegado del presidente Coolidge, Sr Simpson para negociar entre las partes en pugna.

De aquel fatídico acuerdo surgió la Guardia Nacional, que de ser una herramienta apolítica, como estaba previsto, fue convertida en una herramienta vinculada a los intereses de Estados Unidos. Durante los primeros años este cuerpo con funciones policiales y militares, estuvo en mano de oficiales del US Marines Corps.

En 1933, una vez retirada la misión estadounidense, comenzó la influencia del general Anastasio Somoza García, quien por medio de elecciones fraudulentas se hizo con la presidencia, y con apoyo de intereses de Estados Unidos, creó una red de corrupción, acopiando bienes y empresas, junto a sus aliados políticos. La familia Somoza se transformó en un poderoso clan.

En 1956, asumió el mando de la Guardia Nacional, Luis Anastasio Somoza Debayle, luego del asesinato de su padre, que le dio un sesgo netamente partidista a la Guardia nacional y continuó con la brutal política de su padre.

Desde el punto de vista militar, el valor de la Guardia Nacional era muy limitado y estaba orientado exclusivamente a defender la dictadura somocista y el orden interno. No obstante ello, en comparación con sus vecinos recibió abundante material de segunda mano proveniente de los excedentes de la Segunda Guerra Mundial. La Guardia operaba unas decenas de tanques Sherman, tanques ligeros Stuart, blindados T17E1 Staghound de reconocimiento armado y semiorugas M2/3.

La fuerza aérea contaba con reactores de entrenamiento T33, además de operar bombarderos ligeros A26 y de ataque T 28 Trojan, una importante flotilla de helicópteros, y aviones de transporte ligero. La Marina con un millar de efecticos y una decena de patrulleros ligeros. En 1970, fue creada la Policía Nacional, bajo control de la Guardia Nacional.

En esa época el mayor Somoza Portocarrero, en tiempos que la guerrilla era una realidad cada vez más presente, fue creada la Escuela de Entrenamiento Básico de Infantería, donde fueron formadas unidades de elite de buen nivel combativo. La Academia Militar, en los 60 logró un buen nivel, gracias a la ayuda de Estados Unidos, participando en la formación de oficiales de la región.

El Ejército Defensor de la Soberanía Nacional o EDSNN fue la respuesta la invasión de Estados Unidos de los años 20. Su líder fue Augusto Cesar Sandino. Sus orígenes se remontan a la llamada Guerra Constitucionalista de 1926-27. Sandino junto a una cuarentena de efectivos, fueron el germen de un ejército que se opuso al gobierno impuesto por Estados Unidos y sus fuerzas de ocupación.

El EDSNN, fue una organización con amplia base popular, especialmente campesinos. Contaba con una estructura de comando y escuela de formación de oficiales y tropas. El EDSNN libró acciones de guerra irregular como regular a menor escala. La estrategia de Sandino era librar una guerra de desgaste a largo plazo.

Llegó a contar con 6000 combatientes regulares. La trágica muerte de Sandino, asesinado por Somoza, jefe de la Guardia Nacional, cuando se buscaba una salida política al conflicto interno, terminó con esta experiencia político militar, que dejó una profunda huella en la identidad nicaragüense.

Antiguos combatientes del EDSNN intentaron llevar acciones insurreccionales en los 50. La oposición armada a la dictadura somocista dio origen a distintos movimientos guerrilleros, tanto de izquierda, como de sectores conservadores, opuestos al régimen imperante.

En 1959 fue creado en México el Frente Revolucionario Sandino. En los años 60, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLM) era una realidad, de neta inspiración de izquierda, pero tomando como ideal al general Sandino, y procurando de alguna manera ser los continuadores del EDSNN, en un intento de obtener legitimidad sobre la población.


Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLM).


Los años 60 fueron el inicio de las actividades armadas del FSLN, tanto en el plano rural como urbano. La Guardia Nacional, con asistencia de Estados Unidos, desarrolló tácticas de contrainsurgencia, mientras que combatientes del FSLN recibieron entrenamiento en Cuba.

La toma del Palacio Nacional en 1977 de la mano del “Comandante Cero”, Edén Pastora fue un duro golpe al régimen somocista, sumamente erosionado. En 1979 la dictadura se desmoronaba lo que facilitó el triunfo de los sandinistas, que habían alcanzado una amplia base social.

La huida de los mandos de la Guardia Nacional, desmoralizó a sus efectivos, los cuales muchos huyeron en gran parte a Honduras y en menor medida a Costa Rica. Esto sería el germen de los “Contras”, güerillas sostenidas por Estados Unidos en su conflicto con el régimen revolucionario instalado en Managua

Nicaragua tiene un verdadero ejército: Ejército Sandinista

El decreto 53 del gobierno provisional nicaragüense creó el Ejército Popular Sandinista o EPS, que quedó conformado por fuerzas terrestres, fuerza aérea, marina de guerra y milicias populares. La policía, antes de carácter paramilitar, quedó como servicio separado en manos del Ministerio del Interior.

Asesores cubanos, alemanes orientales y soviéticos intervinieron en la formación y equipamiento del EPS. Ahora sería una fuerza con servicio militar obligatorio, a diferencia de la Guardia Nacional, fueron organizadas fuerzas especiales, territoriales y una potente reserva formada por una brigada mecanizada.

La presión ejercida por los “Contras” obligó a crear unidades especializadas, conocidas como batallones de lucha irregular, cazadores, tropas de guardias de fronteras, además de organizar fuerzas especiales, que en un primer momento formaron una brigada. En materia de equipamiento las tropas del EPS recibieron fusiles, cañones sin retroceso, misiles antiaéreos portátiles, cañones antiaéreos, poderosas piezas de artillería de 152 mm, sistemas de lanzacohetes BM 21, blindados de reconocimiento BDRM, transportes blindados BTR 152 (anticuados pero útiles para el momento), BTR 60 y tanques T 55.

El componente aéreo recibió una importante flotilla de helicóptero Mi 8/17 y de ataque Mi 24, quedando frustrado, la incorporación de cazas ligeros de origen checo L 39. La falta de aviación de combate, fue compensada en parte con el desarrollo de una potente artillería antiaérea. Estados Unidos, impusieron en embargo que impidieron la llegada de dichos aviones, tan esperados, dado que Honduras había recibido los modernos F 5 Freedom Fighter.

La ayuda del bloque del Este permitió instalar una red de radares costeros y de vigilancia aérea. La Marina de Guerra Sandinista, recuperó la flotilla heredada en tiempos de Somoza, y fue reforzada por dragaminas costeros, patrulleros torpederos norcoreanos. El minado de la bahia de Corinto en 1985, obligó a la pequeña fuerza naval sandinista a buscar medios para ello, siendo el segundo país de la región, después de Cuba, de desarrollar doctrina con medios de guerra de minas.

Nicaragua era campo de batalla de la Guerra Fría. Estados Unidos de la mano del presidente Reagan, no iba a tolerar una nueva Cuba en un área de interés de Washington. El triunfo de los sandinistas abría las puertas para que la ayuda soviético cubana se canalizara por medio de Managua a los movimientos insurgentes de El Salvador y Guatemala.

La política de Estados Unidos de sostener gobiernos impresentables con fuerzas militares raquíticas y mal entrenadas, puso contra las cuerdas a dichos países cuando las insurgencias locales, con base social y ayuda externa, lanzaron acciones cada vez más audaces. Los sandinistas apostaron a una vía hacia el socialismo, lo que generó tensiones internas, con movimientos de resistencia armados, agregándose la Resistencia Nicaragüense, financiada por antiguos líderes de la dictadura depuesta, sectores descontentos con la Revolución y ex miembros de la Guardia Nacional.

Las fuerzas basadas en Honduras recibieron ayuda de la Inteligencia argentina, con apoyo de Estados Unidos y tolerado por el gobierno de hondureño. Los distintos grupos, FDN, ARDE que llegó a ser el más numeroso, pero sin contacto con el FDN. ARDE fue una coalición liderada por el jefe militar del FSLN, Edén Pastora con base en Costa Rica y el sur de Nicaragua. Se estima que a mediados de los 80 operaban 7000 hombres del FDN, 4000 combatientes de ARDE y unos 3.000 insurgentes de la tribu aborigen misquito, operando en la costa del Mar Caribe.

Las fuerzas del EPS, lanzaron la Operación Soberanía, movilizando fuerzas especiales, que en 1986, desarticularon la guerrilla de ARDE en Costa Rica. En esos días, existían informes periodísticos, que Boinas Verdes de Estados Unidos, habían entrenado personal policial de Costa Rica (disolvió su ejército en 1948) creando una fuerzas especial que llegó a contar con jeeps, cañones sin retroceso y morteros de 60 mm.

El éxito de la operación, puso en evidencia que el EPS era un ejército convencional en toda regla y para 1988, estuvo previsto la operación Dantas, para terminar con el FDN, pero la llegada de tropas paracaidistas del Ejército de Estados Unidos a Honduras, disuadió llevara a cabo tal acción.

El país estaba agotado de guerras, y la crisis de 1988, llegó a poner en alerta a los reservistas. Las fuerzas movilizadas eran de unos 87.000 efectivos, cuyo sostenimiento era difícil, dado lo precario de la economía de Nicaragua, además de la caída de la ayuda militar externa. Los Acuerdos de Paz en los 90, llevaron a la desmovilización del Ejército Popular Sandinista como de las fuerzas guerrilleras de los “Contras”.

El triunfo electoral de Violeta Chamorro, significó el fin del proyecto político del FSLN. El nuevo clima de pacificación en la región, las presiones de Estados Unidos y el alto costo de sostener un importante despliegue militar, llevó a una drástica reducción, que obligó a vender material militar de alto valor, como los helicópteros de ataque Mi 24 a Perú, pero también una crisis logística, por problemas de mantenimiento que llevaron a que modernos patrulleros torpederos norcoreanos Sin Hung, quedaran amarrados en puerto y abandonados a su suerte, como parte de la flotilla de barreminas de origen soviético Yevgenya.

El triunfo electoral de Violeta Chamorro, significó el fin del proyecto político del FSLN.


En 1995, el Ejército Popular Sandinista, pasó a llamarse Ejército de Nicaragua. En 1998, el Huracán Mitch, causó gravísimos daños al país, con más de 140.000 damnificados, 2800 muertos, la destrucción de miles de carreteras que demandó el pedido de ayuda internacional. El presidente Alemán, que había reducido a la más mínima expresión a las fuerzas armadas, dado que el estado del componente aéreo, impidió que pudiera ser empleado al máximo. No obstante ello, los militares llevaron a cabo numerosas acciones que fueron objeto de elogio dentro y fuera del país.

El Ejército de Nicaragua y los desafíos para la seguridad

Nicaragua es un país de 130 373 km2 y una población de siete millones. Desde hace varios años, el FSLN controla el poder, teniendo como presidente a Daniel Ortega, que en estos últimos años fue objeto de serios cuestionamientos por violación a los derechos humanos, a raíz de una serie de protestas en 2018 que terminaron con incidentes y cientos de muertos. Razones ideológicas lo acercaron con el régimen venezolano, pero esto no se ha traducido de una cooperación estrecha en el plano militar.

Las relaciones con Rusia son cercanas, a tal punto que ha establecido un programa de ayuda militar. Las relaciones con Estados Unidos son difíciles, y desde 2018, rigen sanciones para el país, especialmente para el partido en el gobierno, el FSLN. Esta crisis interna afectó las relaciones internacionales.

El país tuvo disputas territoriales con Costa Rica, Colombia y Honduras. Resueltas vía pacífica, quedando pendiente delimitación de espacios marítimos en el Pacífico y en el Mar Caribe.

El golfo Fonseca ha sido fuente de tensiones con Honduras, finalmente un acuerdo ha determinado que sea una zona de cooperación con otro de los actores de la disputa, El Salvador. En el sur, Nicaragua mantiene tensiones con Costa Rica por el río San Juan, especialmente la zona del delta en torno a isla Portillos por los costarricenses y Harbor Head por los nicaragüenses. En su momento las partes recurrieron a la Corte Internacional de Justicia, su dictamen indicó que Nicaragua conservaba la soberanía sobre el río San Juan, pero Costa Rica goza el derecho de navegación con fines comerciales, transporte, y turismo en los 140 km de frontera común.

En 2009, el gobierno de Nicaragua decidió llevar a cabo una serie de obras, que afectaban también los humedales. Vecinos de Costa Rica denunciaron incursiones de tropas de Nicaragua, a ello se agregaron desavenencias por el impacto ambiental de las obras que llevaba a cabo Managua.

La crisis para más de un observador ha sido motivada por cuestiones políticas internas de Nicaragua, no obstante ello, dicha zona es fuente de tensiones. En 2015, Costa Rica obtuvo el reconocimiento de la soberanía de la isla Portillo por parte de la Corte Internacional de Justicia. Otras diferencias que mantienen es la delimitación de fronteras marítimas en el Pacífico.

La disputa con Colombia está relacionada con la delimitación de espacios marítimos y las islas San Andrés. El conflicto fue llevado a la Corte Internacional de Justicia en 2001, donde el proceso duró nada menos que una década. Los colombianos obtuvieron el reconocimiento de la soberanía sobre las islas disputadas, pero en lo referente a los espacios marítimos, perdieron el 40% del espacio que pretendían hacer valer como propio. Esto afecta a los pescadores artesanales locales, pero el conflicto continuó.

Nicaragua presentó un reclamo vinculado a la plataforma continental, que ha sido cuestionada por Colombia. La disputa de las zonas marítimas, están vinculados al potencial que hay en el lecho marino con la posibilidad de existencia de reservas petroleras, como fue reconocido públicamente por el presidente Ortega en 2013, con la apertura de concesiones de exploración.

El crimen organizado y el narcotráfico son desafíos para la seguridad de Nicaragua. El gobierno no ha dudado en emplear a la fuerza militar, e incluso durante un tiempo el gobierno sandinista tuvo buenas relaciones con Estados Unidos en materia de cooperación en este campo. Incluso, Washington reconoció la eficacia de la modesta fuerza naval nicaragüense en el combate contra el tráfico de drogas, pero el elogio, no se ha traducido en ayuda importante. La costa Caribe si se observa un incremento de la inseguridad, por la presencia de grupos ligados al narcotráfico.

La Policía en Nicaragua, es bastante eficiente y ha logrado mantener un nivel aceptable, comparándolo con sus vecinos, de control de la violencia. La presión del narcotráfico se ha incrementado sustancialmente estos años, esto obligó al gobierno a desplegar medios militares en la protección de reservas naturales, creando en su momento un batallón de 700 efectivos.

Esto se inserta en la Estrategia Muro de Contención, que fue presentado a la DEA en 2018, como un modelo exitoso. Esto incluye una serie de planes, que abarca desde evitar el ingreso de drogas a centros urbanos, asimismo se forman anillos de seguridad en puestos fronterizos, puertos y otros puntos de acceso posibles para los traficantes de drogas.

El objetivo de estos anillos es impedir el ingreso o disuadir que usen a Nicaragua como ruta. El punto flaco de esta estrategia, es no contar con aviones interceptores para impedir el uso del espacio aéreo para el tráfico de drogas.

El Ejército de Nicaragua es una fuerza que no tiene más de 15.000 efectivos, la tropa proviene del servicio militar voluntario. La Fuerza Aérea y la Fuerza Naval están subordinadas al Comando del Ejército y son los “parientes pobres” de la institución. El Jefe Supremo del Ejército, es el presidente de la República, subordinado directamente encontramos un Comandante en Jefe, del cual dependen un Jefe de Estado Mayor General. También dependen los Comandos de las Fuerzas Aérea, Naval, y de Operaciones Especiales, los distritos militares, una brigada mecanizada, unidades de apoyo al combate, además de organismos de educación, logísticos y sanidad. El comando en jefe, en caso de conflicto es responsable del nivel operacional, en otras palabras, una suerte de comandante de teatro de operaciones.

El componente terrestre del Ejército cuenta como principal unidad de combate, la brigada mecanizada, que ha sido equipada con tanques T 72, recibidos en 2017 (desconocemos la situación de los T55 que operaba el país), diversas fuentes hablan de que la citada brigada cuenta con vehículos de combate de infantería BMP 1, y transportes blindados BTR 70, a los que se agregan batallones con carros anfibios PT 76 y blindados BTR 50 y BRDM encuadrados en unidades de exploración.

El resto de los elementos terrestres están organizados en cinco comandos territoriales, equivalentes a batallones reforzados de infantería, dos destacamentos militares (Norte y Sur), que son unidades de infantería independiente, unidad humanitaria de rescate, regimiento de comandancia, unidad de tropas radio técnicas. La Fuerza Naval cuenta con dos distritos navales, un batallón de tropas navales, tropas técnicas, batallón de radares costeros y ocho capitanías de puerto.

El componente naval opera una treintena de lanchas Eduardoño acondicionadas para el servicio militar, cuatro patrulleras Rodman 101, cuatro patrulleros Dabur, un patrullero tipo Zhuk/Grif rusos, dos patrulleros tipo Stan Patrol 4207, dos buques patrulleros auxiliares (buques civiles convertidos y armados con ametralladoras pesadas y lanzacohetes) y unidades auxiliares.

Esta fuerza está bajo el mando de un contraalmirante. La Fuerza Aérea, también modesta, cuenta con dos escuadrones, uno de helicópteros (11 Mi 17, 2 MD 500, 1 Bell 206 y 2 Robinson R 44) y otro de transporte con aviones Antonov An 26 (¿4?), Cessna 172, 1 King Air C 90 y 1 King Air B 200. Algunas fuentes hablan de la existencia de algunas Antonov An 2. El componente aéreo cuenta con un grupo de artillería antiaérea con cañones de 23 mm y misiles, y una fuerza de operaciones especiales. Se estima que el presupuesto destinado a las fuerzas armadas es de US$ 72 millones (Panamá sin fuerzas armadas, gasta en seguridad unos US$ 400 millones).

La información sobre las fuerzas militares de Nicaragua, no es abundante, lo que dificulta la investigación. Pero en base a lo relevado, podemos indicar que estamos ante un instrumento militar, que tiene una importante experiencia operacional. Llama la atención el crecimiento de las fuerzas terrestres, con una poderosa fuerza mecanizada, frente a un componente aéreo muy pequeño, con capacidad de transporte y apoyo aéreo cercano (los Mi 17 pueden llevar cohetes y ametralladoras), pero carece de medios para la defensa del espacio aéreo, haciendo el país vulnerable a vuelos clandestinos, empleados por el crimen organizado para sus actividades.

La Fuerza Naval es una modesta fuerza costera, con un alto nivel de alistamiento, que permite operar eficazmente en las costas, pero no puede operar mas allá de las 24 millas, salvo algunos con algunos buques auxiliares de nulo valor militar. Existen carencias en materia de patrulla, vigilancia y búsqueda y rescate.

La creciente presión de organizaciones criminales, demandarán recursos de mayores prestaciones, especialmente en materia de patrulla de alta mar, radares de alerta temprana, capacidad de interceptación de aeronaves, vigilancia y ciberseguridad.

El Ejército de Nicaragua, no cabe duda que sea toda una peculiaridad en la región, por su origen revolucionario. La llegada de la paz en los 90, significó su drástica reducción, no obstante ello, a pesar de las limitaciones, intenta mantenerse lejos de la dependencia e influencia de Estados Unidos, que la historia reciente ha dejado bastante malos recuerdos.

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