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El fin del imperio portugués en Asia

El Minuto | Portugal en el siglo XVI, era dueño de un creciente imperio marítimo. En la India, establecieron una serie de colonias: Goa, Daman, Diu, y Dadra y Nagar Haveli. En la costa de sur de China, los lusitanos establecieron la factoría de Macao y en la actual Indonesa, anexaron la isla de Timor. El imperio portugués en Asia, sobrevivió hasta el siglo XX, siendo el último bastión de su presencia Macao, que fue devuelto a China en 1997, bajo un régimen especial de autonomía.

Por: Jorge Alejandro Suárez Saponaro | Director de Diario El Minuto para Argentina

Las colonias de Goa, Daman, Diu y Dadra y Nagar Haveli, convivieron con el imperio británico de la India hasta 1947, cuando el nuevo gobierno independiente, liderado por el primer ministro Nehru, solicitó al régimen salazarista portugués, su devolución. El primer ministro Antonio Oliveira Salazar – dictador portugués – se negaba a entregar dichos enclaves, dado que el llamado “Estado de la India” como denominaban al conjunto de colonias portuguesas citadas, formaban parte de Portugal.

La imposibilidad de llegar a un acuerdo, generó tensiones crecientes entre Nueva Delhi y Lisboa. La India por medio de una campaña diplomática buscó apoyo en el Movimiento de los No Alineados, mientras que Portugal en los dos rivales de India, China y Pakistán, además de buscar apoyo, sin gran éxito en sus aliados de la OTAN.

Las posesiones portuguesas en el subcontinente indio, conocidas como Estado Portugués da India, fueron conquistadas en el siglo XVI. Vasco da Gama llegó a la India en 1498, y al poco tiempo, en 1510, el almirante Alfonso de Alburquerque, conquistó Goa, derrotando al rey de Bijapur, Ismail Adil Shah y sus aliados otomanos.

Esto dio origen a una próspera colonia, que fue durante un lapso de tiempo importante centro comercial de especias y ejerció el gobierno directo hasta Mozambique, teniendo al frente un virrey, por la importancia de la colonia. Entre los siglos XVI XVII, se habla del tiempo de la “Goa Dorada” por el nivel de desarrollo alcanzado, como pone en evidencia los restos portugueses de esos tiempos.

Dependiente de Goa, también estaba la actual Bombay, luego cedida a Inglaterra en el 1661. La expansión de los holandeses en Asia, en el siglo XVII, convertidos en serios competidores, generó la debacle de Goa, que perdió su rol central el imperio marítimo portugués, reemplazado por la otra joya, Brasil.

No obstante ello, en el siglo XVIII, Goa tenía unas 250.000 almas. En 1779, Portugal conquistó los enclaves de Dadra, y Nagar Haveli al sultán de Gujarat. Entre 1799 a 1813, los territorios portugueses fueron ocupados por los británicos en el marco de las guerras napoleónicas, para luego volver a manos lusitanas. .

En los enclaves coloniales, la población local pronto se mostró favorable a integrarse a la Unión India. Los movimientos fueron reprimidos por los portugueses. Ram Manohar Lohia, lideró una importante protesta no violenta, inspirada en el movimiento de Gandhi, pero rápidamente suprimida por Portugal en 1946. A pesar de la política represiva hacia movimientos nacionalistas, Lisboa no pudo impedir que la India ocupara los enclaves de Dadra y Nagar Haveli, por medio de una manifestación pacífica, en 1954. Portugal se presentó ante la Corte Internacional de Justicia, que finalmente dio la razón a Lisboa, en 1960, declarando el acto de ocupación, de dichos territorios como ilegal. Dichos enclaves, fueron de facto independientes, hasta su anexión formal a la India en 1961, En 1955, la India cerró el Consulado en Goa y exigió la devolución de los territorios e impuso un bloqueo económico. Esto obligo a los portugueses a crear una línea aérea, para mantener comunicado sus enclaves entre sí y con la metrópoli. En ese tiempo, resistencia nacionalista se tradujo en choques armados, donde participaron activamente voluntarios de la India, de la mano de los movimientos Dal Gomantak Azad (Partido Libre de Goa) y el Frente Unido de los Goanos, que generaron serios contratiempos a los portugueses.

Portugal en 1960, poseía un enorme imperio colonial, especialmente en África, con colonias ricas en recursos naturales, pero la incapacidad del régimen dictatorial de promover el desarrollo, que permitiera mejorar la calidad de vida de las poblaciones locales, abrió las puertas para la organización de fuerza de resistencia anticolonial. Las posesiones asiáticas, no escaparon a esta tendencia. A pesar del conflicto en ciernes, no solo con grupos locales, sino con otros actores con intereses sobre las colonias portuguesas, Lisboa, no contaba con recursos para su defensa. No obstante ello, no buscó una salida política, sino se aferró a sus posesiones, lo que tendría un alto precio para los intereses lusitanos.

En noviembre de 1961, el barco de pasajeros de bandera india Sabarmati, sufrió un tiroteo desde Goa, por parte de tropas portuguesas, dado que interpretaron que dicho barco, en verdad era parte de una maniobra para un desembarco de fuerzas indias. Esto escaló el conflicto, y el gobierno de la India, encontró el apoyo social necesario para emprender acciones armadas y ocupar los enclaves por la fuerza. Una de las medidas impuestas fue el bloqueo de los enclaves y la concentración de medios militares. El gobierno portugués buscó el apoyo de su aliado histórico, el Reino Unido y llevar el caso al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

México intervino ofreciendo buenos oficios, para una salida ordenada de los portugueses. Pero Nueva Delhi había decidido por la vía de los hechos, ocupar los enclaves. Estados Unidos, intervino, proponiendo que las poblaciones involucradas, fueran consultadas y llevar a cabo un proceso de autodeterminación, lo que llevó al gobierno de Nehru aplazar las operaciones militares. Kennedy advirtió que llegado el caso, que la India empleara la fuerza, sería considerado un acto de beligerancia.

Ello no impidió que el embajador indio ante las Naciones Unidas, en el Consejo de Seguridad, expresara que la recuperación de los enclaves era un acto irrenunciable para su país, dejando en claro que estaba abierta la vía armada. El 14 de diciembre de 1961, el secretario general de Naciones Unidas, U Thant, envió sendas cartas a los jefes de gobierno de la India y Portugal, instando a solucionar el conflicto por la vía pacífica.

Ese mismo día el primer ministro Oliveira Salazar, envió una orden al gobernador portugués de Goa, Vassalo e Silva, de organizar la defensa y combatir hasta el último hombre. El Ministerio de Ultramar, en la citada fecha, ordenó el traslado de las reliquias de San Francisco Javier a Lisboa, dado que la invasión india era cuestión de tiempo.

El dispositivo de defensa, era limitado, de 12.000 efectivos en 1954, fueron reducidos a 3300. A la fuerza metropolitana había que agregar, más 900 milicianos locales y 2.000 policías. La marina lusa envió una vieja corbeta, Alfonso de Alburquerque, que se unió con algunos mercantes armados y lanchas artilladas, que operaban en los distintos enclaves. El componente aéreo, eran un par de aviones de la empresa aérea portuguesa TAP, y un Douglas Skymaster de la Fuerza Aérea, mas elementos de artillería antiaérea.

El alto mando portugués contaba, con estos medios tan exiguos, con dos planes para la defensa de Goa, que tenían como objetivo, destruir infraestructura que pueda ser empleada por el invasor indio, para limitar sus movimientos y concentrar las defensa en la ciudad portuaria de Mormugao.

El nerviosismo reinaba en Goa, especialmente en la población europea. El 9 de diciembre arribó un barco de pasajeros, con capacidad para 380 personas, se embarcaron 700. Por vía aérea arribaron tropas paracaidistas, para ayudar a organizar la evacuación de civiles. Los aviones donde fueron transportados, eran de la línea civil TAP, dado que los aviones de la Fuerza Aérea, que estaban destinados a enviar municiones, les fue denegado el uso de la base de Wheelus, en Libia, por parte de Estados Unidos, como de Pakistán. Las fuerzas portuguesas estaban aisladas y con escasas posibilidades de resistir. Los portugueses siguieron abandonando Goa hasta el instante mismo de la invasión india. El 17 de diciembre comenzaron los vuelos de reconocimiento indios, siendo objeto de la respuesta de la artillería antiaérea local.

El portaaviones INS Vikraant, fue desplegado a 75 millas de Goa, con el objetivo de bloquear cualquier ayuda a los portugueses. Mientras tanto, 45.000 efectivos del ejército indio fueron desplegados para el asalto al enclave. Estas fuerzas contaban con modernos medios blindados, artillería, apoyo aéreo y naval. Mientras que la guarnición portuguesa, estaba muy mal equipada y completamente aislada, lo que impedía recibir apoyo adecuado para resistir por un tiempo prolongado.

El 18 de diciembre de 1961, aviones Canberra indios, atacaron el aeródromo de Dabolim, que quedó completamente destruido. La Operación Vijay, como se conoció la ocupación de las colonias portuguesas por parte de India, había comenzado. La más mínima esperanza de recibir algún tipo de apoyo, quedaron frustrados. No obstante ello, los portugueses repararon parte de la pista y fueron evacuados funcionarios con sus familias, que huyeron a Karachi, Pakistán. En el enclave de Diu, aviones Ouragan – producidos bajo licencia en India, como Toofani – atacaron posiciones portuguesas.

La isla Anjidiv, bajo control portugués, fue objeto de una operación anfibia, bajo la cobertura de dos destructores indios. Luego de una dura resistencia de los portugueses, la isla fue tomada y sus defensores se rindieron. La campaña naval, incluyó un combate naval en el puerto de Mormugao. La solitaria corbeta portuguesa Alburquerque, tuvo que enfrentar con sus piezas de 120 Mm., a dos fragatas indias. Dado la posición del buque portugués, le dificultaba la capacidad de maniobra, lo que significó recibir 60 disparos en pocos minutos. Uno de ellos impactó en el puente de mando, hiriendo gravemente a su comandante Antonio da Cunha Aragão.

Luego de casi dos horas de combate, donde el viejo navío portugués respondió la artillería de los buques indios, generando también daños, se ordenó el abandono del buque, ya en un estado lamentable. Días mas tarde, los comandantes de los buques indios, visitaron al capitán portugués, internado en un hospital de la localidad de Panjim, como gesto de buena voluntad y ante el valor del oficial portugués, ante tan desigual combate. En el enclave de Diu, el crucero INS Nueva Delhi, abrió fuego a los portugueses atrincherados. Una patrullera portuguesa Vega, fue también atacada desde el crucero, sufriendo algunos daños. Ante la invasión por tierra de Diu, el comandante de la citada patrullera Teniente Oliveira y Carmo, recibió la orden de zarpar y combatir hasta agotar munición. Una manera de salvar el honor del pabellón portugués.

El buque fue seriamente castigado desde el aire, muriendo el teniente Oliveira y un artillero. La patrullera seriamente dañada fue abandonada y sus tripulantes tomados prisioneros en tierra. En Daman, el teniente Abreu Brito, comandante de una patrullera, zarpa a la espera de instrucciones. Las comunicaciones con tierra quedan interrumpidas con la invasión india. De manera sigilosa emprende un peligroso viaje de 530 millas hasta Karachi, en Pakistán, para salvar el buque y su tripulación.

El asalto terrestres a Goa, la llevó a cabo la 17ª División de Infantería y la 50ª Brigada Paracaidista, atacando en tres direcciones, teniendo como objetivos la toma de la capital, Panjim, el puerto Mormugao y el aeródromo de Doblim. En su avance no encontraron resistencia significativa y la población local los recibió como libertadores. Algunos puentes fueron volados, lo que dificultaron el avance desde el este. En la aldea de Verna, el 19 de diciembre, tropas indias, se toparon con una dura resistencia de 500 soldados portugueses, que luego de encarnizados combates, se rindieron. Finalmente el 19 de diciembre, tropas indias, luego de una maniobra que engañó a los portugueses en Margao, alanzaron el puerto de Mormugao, donde el ejército portugués se entregó sin combatir.

En Daman, los indios tomaron el aeropuerto tomando 600 soldados portugueses prisioneros, luego de entablar combate. En Diu, el ataque indio, fue respondido con un mayor grado de resistencia, pero quebrado por los constantes ataques aéreos. El gobernador portugués, señaló que no estaba en capacidad de oponer resistencia eficaz ante la amenaza aérea, no quedando otra opción que rendir la plaza.

En la ciudad portuaria de Vasco da Gama, dos mil soldados portugueses se preparaban para resistir a la espera de refuerzos, que no se sabía si vendrían. Las posibilidades militares eran nulas, dado que estaban rodeados por tierra, aire y mar por fuerzas indias. La orden de “tierra quemada” fue desechada por el último gobernador general portugués, Antonio Vassalo e Silva, consideró que era un sacrificio inútil, además se negaba a destruir el patrimonio, que ponía en evidencia, la gloria pasada de Portugal en Asia. A las 20:30 horas del 19 de diciembre de 1961, se firmaba la orden de rendición, poniendo fin a cuatro siglos de historia portuguesa en la India. El gobernador portugués con la resistencia ofrecida, salvó el honor nacional. Los 3300 soldados portugueses que estaban en Goa fueron tomados prisioneros. El conflicto de dos días, le costó, a la India, 34 muertos y 51 heridos. Portugal, 31 muertos, 57 heridos y 3.306 capturados. Tanto el ex gobernador portugués como su esposa, decidieron quedarse como prisioneros junto a los soldados en Goa, hasta que finalmente fueron repatriados todos a Europa.

La intervención del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, fue frustrada, gracias al veto de la Unión Soviética, aliado de la India. Los aliados de Portugal, no tuvieron interés de apoyar de manera decidida a Lisboa, dado que Estados Unidos apoyaba la descolonización de los antiguos imperios europeos, con el objetivo de reemplazar la vieja influencia de las metrópolis, por la propia, antes que cayeran en la órbita de Moscú.

Goa, Daman y Diu, quedaron como territorios federales de la Unión India. En 1967, hubo un referéndum, en Goa, que generó una división en la población local, dado que un sector, de etnia mahrathi, aspiraba a incorporarse en el vecino estado de Maharashtra, frente a la facción konkani, que abogada por un estatuto separado. La presencia de la India, significó convocar elecciones democráticas, algo que nunca había ocurrido antes bajo dominio luso, el abandono del portugués, en reemplazo de la lengua inglesa como idioma de la administración, conservándose la lengua konkani, como lengua local. En 1962, por medio de un decreto federal, la población de los antiguos enclaves, fueron considerados ciudadanos de la India de pleno derecho. En 1987, Goa alcanzó el estatus de estado federal y el 19 de diciembre, fue proclamado el Día de la Liberación. El legado portugués, reflejado en una fuerte presencia de la fe católica, como la arquitectura, hace de Goa una peculiaridad en la India, además de ser un lugar turístico. .Recién en 1974, Portugal reconoció la anexión de sus antiguas colonias y en 1994, inauguró un consulado en Goa.

La caída de estos enclaves fue el canto del cisne, para el imperio de ultramar portugués. Los movimientos de liberación en África estallaron en los años 60. En el lejano Timor Oriental, también la resistencia nacionalista se hizo presente, siendo abandonada a su suerte en 1974, con la Revolución de los Claveles. Solo Macao, será conservado, para luego ser entregado a China en 1997, bajo un estatus especial, similar al de Hong Kong.

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