mié. Sep 18th, 2019

El Futuro Del Mundo Está En El Amazonas

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Casi siete millones de kilómetros cuadrados mide el bosque tropical amazónico que guarda 140 mil millones de toneladas métricas de carbono como contención frente al cambio climático. Una de cada diez especies vivas de la Tierra está aquí, 35 millones de personas la habitan entre 350 grupos indígenas, tiene el 50% de las especies mundiales de plantas, 50% de las especies de madera originales, 20% de las especies mundiales de aves y más riquezas naturales y seres vivos. Es la farmacia más grande del mundo, sus plantas medicinales se aplican contra todas las enfermedades. Hoy, el fuego devora sus entrañas, es urgente implementar un nuevo foro con políticas regionales para proteger a esta reserva de salud y vida de la humanidad.

Escribe: Gary Ayala Ochoa, Director de El Minuto en Perú

En las tierras andinas se sabe que cuando llega el mes de agosto, la quema de áreas agrícolas se convierte en una práctica de preparación de terrenos para obtener luego buenas cosechas, la tradición cordillerana -extendida hasta la Amazonía- se practica ancestralmente bajo cánones de alianza con la naturaleza; actualmente, el escenario ha cambiado, existen otros factores vinculados al mercado global.

Los defensores medioambientales como Greenpace promueven la sensibilización de los actores vinculados a estos ámbitos, los gobiernos del área de influencia consideran también en sus políticas sectoriales dicho cuidado, pero, las buenas intenciones y las letras impresas no hacen mucho frente a la voracidad de ánimos que cotizan en Bolsa a esta región, peor aún, frente a la permisibilidad de algún gobierno de turno.

Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guyana, Guayana Francesa, Perú, Surinam y Venezuela, son los nueve Estados en cuyas jurisdicciones se extiende la Amazonía. De éstos solo uno tiene un presidente que abiertamente defiende la vulneración de bosques bajo el criterio de generar progreso con la incorporación de dichos espacios a la dinámica socioeconómica e industrial del mundo globalizado -el brasileño, Jair Bolsonaro- quien niega responsabilidad alguna en la deforestación pirómana y contrariamente acusa de manera sostenida a las ONG’s de estar bajo sospecha de provocación de estos incendios para incriminarlo a él.

Los 127 incendios forestales ocurridos en Perú desde la tercera semana del mes de julio hasta la tercera de agosto (Ancash, Amazonas, Apurímac, Ayacucho, Cajamarca, Cusco, Huánuco, Pasco y Puno) no podrían ser atribuidos a una acción bolsonarista; tampoco en Bolivia donde en el mismo lapso se perdieron aproximadamente medio millón de hectáreas de bosques y pastizales en una zona de gran importancia turística como la Chiquitania cruceña.

Sin embargo, es comprensible el estupor de los ambientalistas y defensores de las comunidades nativas de Brasil luego de conocerse que hubo 2,254.8 km2 de Amazonía deforestada solo en el mes de julio (cifra cuadruplicada respecto a julio del 2018 según el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales) y 72,843 focos de incendio forestal en lo que va del 2019.

Si bien, los incendios forestales se pueden producir por causas naturales como el golpe de rayos y las emanaciones telúricas, es también cierto que ante la autoría provocada en grandes escalas -por ejemplo las enfocadas bajo planes de negocios como el comercio internacional de carne de ganado, exportación e industrialización de soja, aceite de palma y madera, entre otros- debe existir regulación bajo los más exigentes mecanismos de control y prevención, así como de estándares internacionales suscritos por acuerdos multilaterales.

Es cierto también que la propia negligencia de visitantes ocasionales de las áreas boscosas puede ocasionar incendios en las temporadas cuando el friaje, la sequedad y la fuerza del viento tienen la capacidad para convertir la chispa de una colilla de cigarrillo en dantescas llamas.

La Amazonía constituye el bosque tropical más extenso del planeta en un área que bordea los siete millones de kilómetros cuadrados, guarda la mayor biodiversidad conocida por lo cual la comunidad internacional le ha conferido la investidura de maravilla natural del mundo, además, genera una estabilidad climática para el mundo ya que equilibra el bióxido de carbono (CO2) con el oxígeno (O2), elementos fundamentales y presentes mayoritariamente en el cuerpo de las personas. Es justo destacar que el lado peruano contiene la mayor riqueza biológica con muchas especies que solo existen en determinados puntos geográficos.

Los pueblos originarios de esta parte del mundo con toda su riqueza natural, histórica y cultural son el mejor referente de esta región, ellos claman respeto por la vida.

Frente al problema del cambio climático se han experimentado dos grandes foros: El Protocolo de Kioto (ámbito de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático) junto al acuerdo internacional que buscó reducir las emisiones de seis gases de efecto invernaderoDióxido de carbono (CO2), metano (CH4), óxido nitroso (N2O) y los gases industriales fluorados, es decir, hidrofluorocarbonos (HFC), perfluorocarbonos (PFC) y el hexafluoruro de azufre (SF6). A la fecha, no ha logrado cumplir con sus metas.

El otro foro es el Acuerdo de París, también en el marco de la ONU sobre el cambio climático que busca la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero mediante la mitigaciónadaptación y resiliencia de los ecosistemas a efectos del calentamiento global. Se implementará desde el año 2,020 al concluir el Protocolo de Kioto, pero ante la decisión del presidente, Donald Trump, quien decretó el retiro de Estados Unidos de este acuerdo, el consenso necesario para lograr sus fines quedó frustrado.

En tal contexto, es urgente conformar un gran foro regional amazónico de espíritu visionario, científico y comprometido con la preservación a largo plazo donde cada uno de los nueve Estados con soberanía jurisdiccional suscriba de manera vinculante acuerdos con objetivos estratégicos de defensa de la vida humana, de los recursos naturales, de la flora y fauna silvestre, de las potencialidades medicinales y de toda la composición sociocultural que encierra la Amazonía.

Los últimos sucesos han colocado a estas naciones sudamericanas en una coyuntura privilegiada para liderar el futuro del mundo desde su posición geopolítica y ambientalista. La humanidad se los va a agradecer estremecidamente en un tiempo muy breve.

Producción audiovisual: Rodolfo Cruz Miñán

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