El Impacto del acuerdo de Madrid sobre la descolonización del Sahara occidental

El territorio del Sahara occidental despertó el interés de España desde el siglo XVIII debido principalmente a los intereses económicos que se centraban en el banco pesquero sahariano, y por razones geopolíticas.

En efecto, España, estaba sufriendo la pérdida de su imperio, destacándose la pérdida de Cuba en 1898. Se interesó en África aunque de manera tardía, siendo parte de las potencias imperialistas que tenían ambiciones sobre dicho continente, aunque en menor escala respecto de Francia y Gran Bretaña.

Consecuencia de la revolución burguesa y de la revolución industrial que permitió el triunfo del modelo capitalista, impulsó la demanda de recursos naturales, por parte de España, y es por ello que fue uno de los detonantes que impulsó la colonización del Sahara occidental.

En esta óptica, el Sahara Occidental entró en el sistema colonial por la fuerza, así lo atestigua la tardía pacificación del territorio. Saguía El Hamra y Río de Oro estuvo sujeto bajo control español en una fecha tan tardía, como 1934.

Sin embargo y tan pronto como España descubrió que el pueblo saharaui está cobrando conciencia sobre su independencia, por diversos medios, entre ellos la lucha armada, principalmente con la llegada del Frente Polisario[1] en 1973, España buscó otra alternativa en el lugar de conceder la autodeterminación al pueblo saharaui, prefirió ofrecer el Sahara Occidental a Marruecos y Mauritania.

Es en este sentido el Acuerdo de Madrid, podemos definirlo como un verdadero acuerdo colonialista e imperialista para compartir un territorio que no es suyo, sin tener en consideración los derechos del pueblo saharaui,  con el simple objeto de frenar la independencia del Sahara occidental.

Es por eso que es necesario estudiar de manera concisa los efectos que se han producido después de la firma del acuerdo de Madrid para comprender la situación que prevalece durante 43 años en el Sahara Occidental de no paz y de no guerra.

Un status quo que funciona más a favor de la estrategia de ocupación marroquí y deja de lado el derecho de la autodeterminación del pueblo saharaui aunque es un derecho inmutable e imprescriptible, es decir que la autodeterminación sigue siendo la única solución que puede acabar con este conflicto prolongado resultante de la descolonización perdida por España.

1-El acuerdo de Madrid es un acuerdo de ocupación de un territorio extranjero

En 1962, la Asamblea General de las Naciones Unidas estableció el comité de descolonización de 24 para supervisar y asesorar sobre la implementación de la declaración de descolonización, y en 1963 el Sahara Occidental se incluyó en su lista de territorios no autónomos.

En este contexto la Asamblea General adoptó su primera resolución sobre el Sáhara Occidental en 1965, solicitando a España que descolonice el territorio, y desde esa fecha Naciones Unidas instó a España a celebrar un referéndum sobre la autodeterminación en el territorio.

Mientras las Naciones Unidas y su secretario general Kurt Waldheim[2] explicaban a las partes implicadas su proyecto para la administración temporal del Sahara por Naciones Unidas, las negociaciones entre España, Marruecos y Mauritania están operando discretamente para bloquear el enfoque de la ONU sin tener cuenta de las declaraciones de Naciones Unidas.

En este sentido el 14 de noviembre de 1975, las delegaciones de los gobiernos de España, Marruecos y Mauritania reunidos en Madrid, donde España confirma su decisión de poner fin a sus responsabilidades y poderes que posee sobre el Territorio del Sahara occidental como Potencia administradora.

Como consecuencia se plantearon cuestiones de la falta de implementación de la autodeterminación, cuando España ha dejado todo un territorio y su gente a otras dos potencias ocupantes Marruecos y Mauritania sin consultar previamente a las poblaciones afectadas.

En la redacción del artículo 42 del Reglamento de La Haya de 1907 se desprende claramente que la ocupación puede definirse como el ejercicio efectivo del control por parte de las fuerzas armadas enemigas de un territorio extranjero. Es en esta perspectiva que debemos entender la ocupación actual marroquí del 80% del territorio del Sahara Occidental.

Una situación que prevalece hasta hoy en día, donde el pueblo saharaui se divide entre refugiados olvidados en los campamentos de Tindouf en el Oeste de Argelia y una otra parte del pueblo saharaui bajo la represión y la ocupación marroquí sin respecto a los derechos humanos.

La mayoría de las normas del derecho humanitario se adoptaron en un momento en que el recurso a la guerra era legal. La guerra era un atributo de soberanía y era legal cuando se libraba bajo las órdenes del gobernante. Un Estado que fue a la guerra fue el único juez de las razones que lo llevaron a tomar las armas. Esta fue la opinión legal de los Estados y la visión predominante de la doctrina legal antes de la Revolución Francesa y en el siglo XIX.

La situación actual es completamente diferente: el recurso a la guerra fue restringido por primera vez por el Pacto de la Sociedad de Naciones y luego fue prohibido por el Pacto de París (o el Pacto de Briand-Kellogg)[3] y por la Carta de las Naciones Unidas.

La Carta de las Naciones Unidas prohíbe cualquier recurso a la fuerza en las relaciones internacionales, con la excepción de la acción de ejecución colectiva prevista en el Capítulo VII y el derecho de autodefensa individual o colectiva reservado en el Artículo 51.

Entonces surge la siguiente pregunta: porque Marruecos y Mauritania han usado las armas para ocupar el Sahara occidental y dejar de lado sus obligaciones en virtud del derecho internacional humanitario y negarse a respetar los principios de derecho internacional y sus normas de Jus Cogens[4] en referencia al autodeterminación de territorios no autónomos?

A lo largo de la historia, cada vez que los Estados y los pueblos han tomado las armas, han afirmado que lo estaban haciendo por una causa justa. En este sentido, Marruecos ha optado por una guerra de atrocidad contra un pueblo nómada inocente y sin misericordia y se acusó al Frente Polisario como enemigo que sirve a una causa injusta.

2- El acuerdo de Madrid es un acuerdo ilegal

La irrupción del Frente Polisario en 1973 como única fuerza política organizada con presencia en el territorio fue comprobó por la comisión de Naciones Unidas que visito la zona.

De conformidad con nuestras palabras la comisión afirmo de manera tan clara en sus conclusiones “…, España considera que la población del Sahara occidental ha expresado en términos inequívocos a la misión su deseo de independencia. Las Naciones unidas debería, en opinión de España, tomar nota de este hecho y permitir llevar a término el proceso de libre determinación”[5].

España se sorprendió a primera vista, por la capacidad de organización del Polisario y su arraigo ideológico dentro de las poblaciones saharauis y en segundo lugar por él informe de la comisión de la Naciones Unidas a favor del Polisario y del referéndum.

Desde esa fecha, España ha sido despedida para un mayor entendimiento con los países vecinos del Sahara Occidental, Marruecos y Mauritania, a fin de colaborar juntos para mantener el Sahara Occidental entre ellos

Así nació la posición española de castigar al pueblo saharaui con la firma del acuerdo de Madrid en 1975 para poner barreras a la independencia del Sahara occidental.

De punto de vista jurídico, los acuerdos de Madrid contravienen una norma de Jus Cogens que es el principio de autodeterminación. Cuando al efecto de Jus Cogens el artículo 53 de la convención estipula que “Es nulo todo tratado que, en el momento de su celebración, esté en oposición con una norma imperativa de derecho internacional general”.

El progreso del Polisario también es medible en las resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas. De hecho, la resolución 3519 (XXXV) de 17 de noviembre de 1980 reconoce al Polisario como el representante legítimo del pueblo del Sahara y pide que se retiren las tropas extranjeras del Sahara Occidental. La representatividad del Frente Polisario desde un punto de vista legal, por lo tanto, se decide definitivamente sin ningún matiz.

El incumplimiento de España de su deber como potencia administradora según el artículo 73 de la carta de Naciones Unidas y en relación con el artículo 103, como una potencia administradora de un territorio no autónomo España no tiene ningún derecho de concederlo a otras potencias sin el aval de Naciones Unidas ni del consentimiento de la población saharaui.

Sin embargo, la ONU jamás ha dado validez jurídica a este acuerdo y el dictamen  de los asuntos jurídicos de la Secretaria General de la ONU en 2002[6] lleva la ilustración más brillante en este sentido y además ningún estado de Naciones unidas ha reconocido la soberanía marroquí  sobre el territorio del Sahara occidental.

Esto resume la nulidad y la ilegalidad de los acuerdos de Madrid y confirma la supremacía del principio de autodeterminación en el llamado acuerdo.

La Corte Internacional de Justicia en su pronuncio del 16  de octubre 1975, afirmado de manera clara que el Sahara occidental no era Terra Nullius en el momento de colonización y que los vínculos que existen con Mauritania y reino de Marruecos no alteraban la naturaleza jurídica del territorio como territorio no autónomo[7].

El chantaje español contra la población saharaui vas tomará más agudeza con la amenaza marroquíes de su llamada “marcha verde” y en esta perspectiva devolverá la declaración de principios sobre el Sáhara Occidental formulada por el Gobierno español.

España abandonó el Sahara occidental el 26 de febrero  de 1976 y en su resumen del estado  del cuestión saharaui, que presentó ante el Consejo de Seguridad, se consideró desligada” de toda responsabilidad  de carácter internacional con la administración del territorio”[8]. La precipitada evacuación del Sahara occidental por parte de los españoles dejó el campo abierto a los marroquíes que organizaron la “marcha verde” y ocuparon el territorio.

Consecuencia directa fue el bloqueo de la independencia del pueblo saharaui.

3-La La llegada del MINURSO[9] pone fin al acuerdo de Madrid

Con la presencia del MINURSO, la cuestión del Sáhara Occidental volverá a su fase inicial de una cuestión de descolonización clásica, donde la población elegirá su destino, a través de un proceso de referéndum bien definido. 

La autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental ha sido apoyada constantemente por las resoluciones de la Asamblea General de la ONU desde 1965, que  ha emitido una serie de resoluciones proclamando el derecho de auto determinación del pueblo saharaui.

De todas las variantes de autodeterminación que pueden ser cubiertas por los pueblos sometidos a la subyugación y dominación colonial, podemos considerar que el derecho del pueblo saharaui se ha asociado más estrechamente con la frase.

El acuerdo bilateral entre Marruecos y el Frente Polisario que identifican el derecho de autodeterminación para el pueblo del Sáhara Occidental cuando la ONU instala la misión de la MINURSO su objetivo primero celebrar un referéndum y supervisar el alto el fuego.

Marruecos cometió desde 1975 hasta el día de hoy un hecho ilícito en la ocupación del territorio, mediante el uso de la fuerza, imponiendo una  situación de dominación colonial y divide al Sahara occidental con un muro de más de 2700km como lo que hace Israel contra el pueblo palestino. En este sentido en su opinión sobre la legalidad del muro construida por Israel en los territorios palestinos la CIJ afirmo “el estado consuetudinario de la prohibición en la adquisición de territorio resultante de la amenaza o el uso de la fuerza”[10].  

Por consecuencia la responsabilidad de Marruecos está comprometida en esta dirección. El único acuerdo, o Marruecos y el Polisario, se acordó que se trata del plan de arreglo inicial que está sancionado por un referéndum de autodeterminación en el que los saharauis deciden su futuro sin ninguna restricción externa.

A modo de conclusión, la cuestión del Sáhara Occidental está entrando en una nueva fase de búsqueda de una solución para aplicar la autodeterminación en la última colonia en África. Esta situación fue bien resumida por el representante de Estados Unidos en la ONU “en primer lugar, ya no puede hablar un status quo en el Sahara occidental, y en segundo lugar, debemos brindar nuestro pleno apoyo al enviado Personal Köhler en sus esfuerzos por lograr una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable que permita la auto determinación del pueblo del Sahara occidental[11].

[1] Frente Polisario una forma abreviada del Frente Popular de Liberación de Saguia el Hamra y Río de Oro El Polisario se formó el 29 de abril de 1973, con el objetivo de poner fin a la ocupación española del Sahara Occidental.

[2] Kurt Waldheim es secretario general de las Naciones Unidas de 1972 a 1981 y presidente federal de la República de Austria de 1986 a 1992.

[3] Signed at Paris on 27 August 1928. Text in: League of Nations, Treaty Series, Vol. 94, pp. 58-64.

[4] El Jus Cogens se refiere a principios de derechos considerados universales y superiores y que deben constituir las bases de las normas imperativas del derecho internacional general. Este concepto está definido por el Convenio de Viena de 23 de mayo de 1969, en su artículo 53.

[5]Informe dela comisión visitadora de las naciones unidas al Sahara español, en Revista de Política Internacional, N°146, julio-agosto 1976, Madrid, p.277.

[6] Hans Corell,  Carta de fecha 29 de enero de 2002 dirigida al Presidente del Consejo de Seguridad por el Secretario General Adjunto de Asuntos Jurídicos, Asesor Jurídico.

[7] Opinión consultiva sobre el Sahara occidental de 16 de octubre de 1975 western Sahara , Advisory Opinion,ICJ Reports,1975,p.12

[8] Carta de fecha 26 de febrero de 1976, dirigida al secretario general por el representante permanente de España ante las naciones unidas, Doc. A/31/56 y S/11997, de 26 de febrero de 1976.

[9] Es la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO) es una operación de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas en el Sáhara Occidental. Establecido el 29 de abril de 1991 por la Resolución 690 del Consejo de Seguridad, supervisa las actividades de las fuerzas opuestas y prepara el referéndum sobre el estado final.  Su propósito es organizar un referéndum para determinar el futuro de la región.

[10] Legal consequences of the construction of the wall in the occupied Palestinian territory, advisory opinion,ICJ Reports,2004,at p.171.para.87.

Por Alí Saharawi Especial  para El Minuto