Lun. Feb 10th, 2020

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El rol del planificador financiero

¡Estoy harto de mi contador! Exclamo Pedro, vive pasándome todo tarde y no me ayuda en las finanzas; siempre me llama para darme malas noticias y cuando le pregunto algo siempre me da la respuesta más obvia.


Por: Daniel Alberto Defant | Corresponsal del Diario el Minuto en Argentina.


En Argentina los contadores, por lo general, se limitan a cuestiones impositivas y liquidación de sueldos. Necesarias, pero no suficientes para manejar las finanzas como se requiere.

No es una crítica a la profesión, considero que tiene que ver más con una problemática que se arrastra desde décadas, en la cual el contador se siente limitado a las cuestiones más urgentes – como impositivas- y piensa que no puede cobrar un plus si realiza un trabajo de asesoraría integral.

Esto ha generado un encasillamiento de la profesión en solo eso: cuestiones impositivas y laborales.

Dicho esto, siempre voy a recomendar tener un contador, y no está mal que se enfoque en lo tributario y laboral, ya que en Argentina la carga impositiva y laboral es alta, y contar con un buen asesoramiento puede hacerles ahorrar mucho dinero o por lo menos, no pagar de más innecesariamente.

Basado en esto, simplificando, se puede clasificar a los contadores en dos tipos:

1 – Los reactivos: estos contadores suelen estar sobrepasados de trabajo, lo que los lleva a correr detrás de los problemas y son los típicos que los llaman el día del vencimiento de un impuesto para avisarles que hay que pagarlo.

No suelen anticiparse o proponer alternativas para que puedan evaluar una posible decisión.

Estos contadores tampoco ayudan analizar, con una mirada más macro, las finanzas o una planificación impositiva.

No se trata estar fuera de la ley, pero la misma ley permite muchas alternativas que el empresario desconoce y debe evaluar ya que pueden impactar muy fuerte en los resultados económicos.

La recomendación es siempre la misma, la de contar con un contador interno y otro externo, para pedirle de manera periódica información y análisis para la toma de decisiones.

2 – Los proactivos: estos profesionales – los menos- se especializan en planificación impositiva y en encontrar la mejor fórmula para que la empresa pague lo que debe pagar.

También son estos contadores o asesores financieros los que se ocuparan de analizar y proyectar en función de sus planes y estrategias, cuál sería la estructura impositiva acorde para acompañarlos.

Estos pueden ser grandes asesores y permanente fuente de consultas antes de tomar decisiones importantes.

Trabajar con este tipo de contadores es muy enriquecedor.

No obstante, siempre recuerden que un contador externo no puede ser un gerente, debe tener una administración interna sólida y trabajar en equipo.

Otra pregunta frecuente es: ¿conviene tener un contador interno en la organización?

Hay que responder que en necesario tenerlo, mucho depende del tamaño de la empresa u organización, y también del momento en que se vive.

Si la empresa tiene ya un tamaño considerable y una administración solidad ambos contadores – externo e interno – son necesarios, ya que uno se ocupará de lo básico impositiva y laboralmente hablando; mientras que por otra el contador externo u asesor financiero se ocupará de planificar y gestionar acorde a lo que la empresa u organización necesite. Estos contadores u asesores, son auténticos administradores para la toma de decisiones.

Como conclusión final, de esto trata el rol del planificador financiero, tantas veces obviado ya sea por cuestiones monetarias o de falta de tiempo, pero tan necesario como lo son el liquidar impuestos y atender cuestiones laborales de urgencia.

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