Mar. Sep 29th, 2020

El Sahara Occidental: El Primer gran perjudicado por “Juan Carlos I”

En estos días mucho se está escribiendo e informando sobre las corruptelas del que fue jefe del Estado de España durante casi 39 años.

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En estos días mucho se está escribiendo e informando sobre las corruptelas del que fue jefe del Estado de España durante casi 39 años.

Lo que a muchos no nos sorprende en absoluto, pues, durante años, se comentaba sobre sus negocios y amantes. Era un secreto a voces. Pero el rey y su familia han estado protegidos y, lo siguen estando, por una prensa cortesana que les ha hecho más daño que bien.


Por: Alberto Maestre Fuentes | Corresponsal del Diario el Minuto en España | Especialista del Sahara Occidental.


También políticos que sabían de las artimañas de Juan Carlos callaron cómplices, incluso aquellos que se manifiestan republicanos, pero que no dudan en defender a la institución monárquica a cualquier precio. Vaya “republicanos”. Si el rey hacía literalmente lo que le daba la gana, pues, los restantes también, faltaría más.

Si el que tenía que dar ejemplo, por ostentar la jefatura del Estado no lo hacía, los restantes ¿cómo no estarían tentados de aprovecharse de sus posiciones privilegiadas también?

Muchos ahora deben entender al ex duque de Palma, yerno de Juan Carlos, actualmente en prisión, cuando se unió al clan, perdón familia, hiciera lo que hiciera, es decir robar. Al ver que el suegro amasaba dinero, sin ningún pudor ni control, ni mucho menos, pasar por la Hacienda Pública, decidió hacer lo mismo.

Recordemos que la monarquía fue abolida en 1931 cuando el abuelo de Juan Carlos, Alfonso XIII huyó a toda prisa, durante la noche, y fue proclamada la República y se le declaró traidor por el Parlamento.

Esta República fue borrada del mapa por el golpe de estado de 1936 que provocó una guerra civil y una larga dictadura de casi 40 años. El dictador, autodenominado “Caudillo de España y Generalísimo de todos sus Ejércitos”, Francisco Franco, decidió en su vejez, nombrar como su sucesor, a título de rey, al príncipe Juan Carlos.

Al “Generalísimo” al que le gustaba alardear sobre sus conocimientos de hechos históricos y sobre los Reyes Católicos y la España imperial, especialmente, realmente demostró no tener grandes dotes ni nociones sobre la Historia de España.

Si las hubiera tenido, jamás hubiera permitido el regreso, por tercera vez, de los Borbones a España. Desde el primer Borbón, Felipe V, hasta el último, Felipe VI, en 300 años que llevan, con sus interrupciones, no hay ni uno, de los once que han reinado, que se le pueda señalar como intachable, como ejemplo, ni uno. Pero Juan Carlos empezó muy pronto en las artes del engaño y negocios turbulentos y lo hizo cuando ni todavía Rey de España.

El Sahara Occidental fue su primera víctima y todavía lo está pagando.

Así, el 2 de noviembre de 1975, el entonces Príncipe de España, Juan Carlos de Borbón, hizo un breve viaje, de apenas unas horas, a El Aaiún, capital, de la todavía oficialmente provincia española, del Sahara Español.

El “Príncipe de España”, cargo creado específicamente para Juan Carlos, por el franquismo, y que en esos momentos también ostentaba, provisionalmente, la jefatura del Estado español, debido a la enfermedad del General Franco, parecía que con este gesto querer visualizar el compromiso que tenía España con la descolonización el territorio.

Pero no. Su visita tenía la única finalidad de garantizarse la lealtad del ejército, base del régimen franquista y evitar malestar por la retirada española del Sahara Occidental.

No le importaba, lo más mínimo el derecho legal del pueblo saharaui a la autodeterminación y los compromisos que España había adquirido, ante la comunidad internacional, para llevarlo a cabo.

Él fue a El Aaiún por sus propios intereses y el de su familia, para nada más.

Los hechos son los que son.

Juan Carlos se “convirtió” en el hermano menor de Hassan II y, después, en el mayor de Mohamed VI.

España cedió ilegalmente el Sahara Occidental, el cual ostenta el dudoso honor de ser la última colonia de África y, además, la de ser la de mayor extensión y poblada de las diecisiete que existen en todo el mundo, para las Naciones Unidas. Y los saharauis ya sabemos cómo están después de la intervención de Juan Carlos.