Pigmalion, Afrodita y Galatea

“Enamorados de nuestra propia creación solo creeremos en nuestras propias mentiras”.- Habíamos pensado, estimado lector, en otro título para esta poco inspirada queja. Nos parece, atento esta breve introducción, poco gentil el privarlos de esa primera nominación.

Por el Dr  Hernan Longoni

Tal era “la paradiplomacia isleña y la papanatez continental”. Nos pareció un poco agresivo y desistimos, no sin una ardua meditación. También hemos recibido comentarios de queridos amigos acerca del pobre estilo de nuestra prosa, motivo por el cual, nuevamente, nos disculpamos: No podremos evitarlo.-

Se nos antoja un poco mas pretencioso, es cierto, pero más adecuado, este título que ahora utilizamos, quizá para guardar las formas o quizá para satisfacer nuestra frustrada vocación literaria. Sea como fuere, el caso es que abusaremos de nuestra condición de ilustres desconocidos para gozar de cierta impunidad, al tiempo que admitiremos nuestra proverbial falta de idoneidad en este y en casi todos los temas.

Pero vivimos en un tiempo en el que el maltrato a la palabra es solo comparable con la falta de formación en su uso y abuso. Nos alegramos por esta posibilidad.-

Ya hemos explicado en anteriores ocasiones lo que es la defensa para la Argentina, su conformación legal y fáctica, su organización, el modo en que su rígida legalidad puede ser violentada o modificada casi como arcilla en manos de hábiles interpretes u oportunistas prestidigitadores.-

(http://miradaestrategica.blogspot.com/2018/02/la-defensa-nacional-la-crisis-del.html).-

Pero era Narciso tan impresionantemente bello como él se percibía a si mismo, o era esa la misma percepción que tenían de él los demás? En cualquiera de los dos casos, estaremos contestes en que lo importante es la realidad, la que existe, la que puede ser interpretada, pero nunca creada.

Una inadecuada interpretación de esto último puede condenarnos, tal como sucedió con  la Ninfa Eco, a consumirnos o al propio Narciso a morir ahogados en nuestra propia vanidad.

Adónde vamos con tanto rodeo? Rogamos paciencia y calma, ya estamos a punto de ingresar al asunto.-

Sería muy fácil para nosotros, como pareció serlo a legiones de cronistas, atacar las declaraciones  del Señor Embajador en Londres, Carlos Sersale, cuando aludió a las autoridades ilegitimas de nuestras Islas Malvinas  con el calificativo de “máximas autoridades” de las islas.-

Aun mas fácil parecería ser atacarlo a él, un diplomático de carrera (economista de profesión) cuya incumbencia en los menesteres de la política exterior se inicia allá por los años 70, habiendo cubierto puestos similares en periodos anteriores. Una formación y expertise tan extensos podrían hacernos pensar que nada de lo que salga de su boca podría hacerlo sin una meditación previa y serena.-

Tenga en mente, para pasajes mas tardíos de esta diatriba,  esto de las “máximas autoridades de las islas” y piense en que pudo haber elaborado esa frase de muchos otros modos diferentes, incluso alguno que haga pensar en la cuestión de la soberanía Británica.

No lo hace así, no habla de las autoridades inglesas, habla muy en específico de las “máximas autoridades de las islas”.-

Sin la historia no somos nada

No se asuste, no hablaremos del largo derrotero histórico que nos trajo hasta aquí en la cuestión Malvinas. No hablaremos de las bulas pontificias, ni del Tratado de Tordesillas, ni siquiera de Port Egmont, ni del Tratado de San Lorenzo. Mencionaremos al pasar al Coronel de marina Jewett, por ser inevitable, o el tratado de 1825. Mencionaremos por respeto a Luis Vernet, al Gaucho Rivero y por obligación a los Acuerdos de 1971, interesante y más que válido punto de partida que hubiera podido desembocar en una solución y evitando muertes tan gloriosas como dolorosas.

No, dejaremos eso para su espíritu curioso e inquieto. Incluso  se lo dejamos, con modestia, al Señor Embajador.-

Seremos menos ambiciosos y mas directos y avanzaremos hasta el siglo XX, mas precisamente al año 1960, cuando en pleno proceso de descolonización, la ONU dicta una resolución importante, la 1514 (14-12-1960), en la que se pretendía poner fin al colonialismo en todas sus formas de manera “rápida e incondicional”. Consagra para ello dos principios fundamentales (que no está demás refrescarle al Sr. Embajador), el de la autodeterminación y el de integridad territorial.-

Resumiremos (nuestro cuadro político no es proclive a lecturas extensas). “Todo intento encaminado a quebrar total o parcialmente la unidad nacional y la integridad territorial de un país es incompatible con los propósitos y principios de la Carta de la ONU”.-

Tampoco nos vamos a poner geográficos, es muy fácil encontrar hoy en día los fundamentos que ponen a las Islas Malvinas y archipiélagos circundantes  como una formación geológica emergente común, sin perjuicio de lo cual, atento la 1514 ser una resolución jurídica de derecho internacional, entendemos que la integridad territorial está referida a la misma desde ese enfoque, el jurídico, y para ello deberá, estimado lector, echar mano a los elementos históricos que caprichosa e insuficientemente ya mencionamos.-

Pero, viendo lo que diremos mas abajo, atentos a este dato…

La consecuencia directa de la Resolución 1514, merced a la magistral actuación de una diplomacia extrañamente seria y eficiente, fue el dictado de la Resolución 2065, que estableció algunos parámetros interesantes, que, al parecer, conviene refrescar, aunque sea torpe a insuficientemente a nuestro actual servicio exterior.-

En ella la ONU insta a las partes a resolver en el marco del Comité de Descolonización la cuestión Malvinas, teniendo en cuenta los “intereses” de los isleños (el resaltado de “intereses” es malicioso y por lo tanto intencional).-

Vaya un breve pasaje de reconocimiento a Lucio García del Solar, Bonifacio del Carril y por supuesto al Presidente Arturo Illia.-

Como nos  creernos nuestra propia mentira

Este sub título se nos antoja como la premisa a tener en cuenta por cualquier diplomático británico al que le toque en suerte tratar este tema.-

En efecto, sus esfuerzos en relación a la justificación de su presencia en las islas han pasado desde desvirtuar el utis possidetis juris, a hablar de prescripción adquisitiva, para luego incursionar en la autodeterminación de los pueblos, sin dejar de rozar el tema de la no violación por su parte de la integridad territorial argentina.-

Aun entrando a analizar liminarmente el argumento de la prescripción, de más que dudosa aplicación al derecho internacional, pero de todos modos frágil atento la incesante reclamación nacional, que tendría un claro efecto interruptivo, no cabe mas que estarnos a la una resolución negativa si por ese camino se circulare.-

Quedaría pues el camino de la “autodeterminación”, instituto que involucra conceptos tales como “pueblo”, “voluntad”, “integridad territorial” entre otros. La cuestión de los “deseos” por sobre los “intereses” de los isleños aparece entonces como uno buen argumento, ante la fragilidad de la posición británica, para intentar hacer ver a los pobladores isleños no como una población implantada, sino como una población originaria.-

Mala suerte para un buen intento: la Resolución 2065 habla de “intereses”, cuestión que la diplomacia inglesa durante la guerra intento correr del foco, al hablar de los “deseos” de un conjunto de personas que responden a la corona, viven en las islas merced al desalojo de la población argentina y que gracias a promesas y mejoras posteriores a la guerra sin dudas responden a los mandatos del reino unido.-

Aduna esta postura el hecho que la autodeterminación queda excluida frente a la cuestión de la integridad territorial, violentada por Inglaterra desde 1833.-

Argumento eficazmente contrastado, dicho sea de paso, en 1964, por el delegado argentino ante ONU –José María Ruda- quien por desgracia para los británicos (y estamos tentados a decir, para algunos argentinos)

expresó: “…consideramos que el principio de libre determinación seria mal aplicado en situaciones en que parte del territorio de un estado independiente ha sido separado, contra la voluntad de sus habitantes, en virtud de una acto de fuerza por un tercer estado… Estas consideraciones se ven agravadas muy en especial, cuando la población originaria ha sido desalojada por este acto de fuerza y grupos fluctuantes de nacionales de la potencia ocupante la han reemplazado…”.-

Reemplazar intereses por deseos es darle a esta laboriosa y exitosa gestión un valor nulo, ya que si lo importante son los deseos de los habitantes es dable pensar que en la situación actual prevalecerían los del reino unido.-

Hasta el momento, los reveses diplomáticos mas fuertes desde el punto de vista argentino fueron consecuencias directas de las acciones bélicas de 1982, encarnados en las resoluciones 502 y 505.

La primera en sus considerandos dice: “…Profundamente preocupado por los informes acerca de una invasión por parte de las fuerzas armadas de la Argentina el 2 de abril de 1982…”, la claridad del calificativo de “invasor” exime a mi parte de mayores comentarios…

Esta resolución y sus prolegómenos son blanco de ácidas críticas en el informe Rattenbach realizado con posterioridad al conflicto armado.-

La resolución 505, quizá más inocua en terminología, pero pletórica de posibilidades, instaba a un cese el fuego y propugnaba la intervención de veedores de la ONU para un eventual proceso de paz… Margaret Tatcher tenía otros planes…

En efecto, teniendo en mente esto de no creernos nuestra propia mentira, no caer en la desgracia de Narciso, Inglaterra forzó una situación para continuar con el curso de la guerra, en la que se sabía victoriosa, sobre todo por datos que fueron descubiertos por nuestra propia diplomacia ya el 01 de abril de 1982, esto es el apoyo incondicional diplomático y factico de los EEUU a la “causa”… intereses, que le dicen.- (ver informe Rattenbach, II Parte, Capitulo 2).-

Resulta a mi parte evidente que por la vía de la legalidad no podría encararse un proceso que justifique una vía de hecho… o si?

La para diplomacia isleña

Desde ya hace cierto tiempo, el gobierno ilegitimo de las islas se ha embarcado en una carrera, digitada por el reino unido (recordemos que existe una distribución de cargos en el órgano de gobierno ilegal isleño con fluctuante mayoría de residentes ocasionales) enmarcada en lo que se ha dado en llamar “paradiplomacia falklander”, lo que a la postre será la Galatea del reino unido.-

Esta incluye una suerte de política exterior, dirigida a aislar a la argentina en su reclamo, iniciando con sus vecinos regionales. Ámbito donde se han tenido apoyos célebres, que parecen empezar a mermar.-

Desde la creación de organismos conservacionistas, a la explotación de permisos de pesca y exploración submarina de recursos; la denominación de los ocupantes como “falklanders” y no como “kelpers”; la creación de órganos y concursos para que habitantes de la región sudamericana visiten las islas, y hacerlos presa de un adoctrinamiento plagado de datos erróneos (como que los archipiélagos en disputa son emergentes de África y no de América).-

El claro objetivo es diferenciar a las islas del reino unido, hacer ver ante los ojos de algún desprevenido que se trata de una población con identidad, con tradición y costumbres propias, y con ideas de figurar en un concierto político internacional subregional como una suerte de unidad política con “determinación” y entidad. (Fuente Infobae:  El desafiante mensaje de un legislador de Malvinas: “Argentina debe dejar de mostrarse como una codiciosa potencia colonial“)

Pafos en ciernes

Es indudable, al menos lo es para nosotros, que se trata de una política sobre la que hay que poner el foco, porque pareciera estar comenzando a tener éxito.-

Incluso diremos, adelantando una conclusión, que ante la actitud argentina resulta hasta excesiva la actividad británico-isleña. Nos explicamos: sin dudas nos sobre-estiman o están acostumbrados a enemigo mas pertinaces), por cuanto la candidez –de algún modo hay que llamarla- de nuestra diplomacia no hace más que el caldo gordo a una ofensiva no tan difícil de eludir.-

Veamos: Nuestro instrumento militar tiene en la geografía medios pre-posicionados cuya distribución obedece a un planeamiento por hipótesis en diferentes etapas históricas del pais y de la región. Un simple análisis del material publicado en tal sentido, o la consulta a un mapa permitirá concluir lo mismo, relevando a mi parte de mayores consideraciones al respecto.

Resulta extraño, debemos advertir, que la zona de mayor eventualidad de escala es la menos poblada por el instrumento militar, esto es la patagonia, en su zona ribereña. Advertimos, eso si, que estamos contestes en la cuestión Malvinas, de raigambre constitucional y su forma de encararlo desde la reforma de 1994).-

La falta de medios, pero sobre todo la falta de una estrategia (o más modestamente digamos de una visión) en merito no solo a Malvinas, sino a los recursos naturales, perfeccionan un accionar constante, positivo, pro-activo, material del reino unido.-

La total ausencia del tema en nuestra agenda exterior, y la ingenuidad voluntarista de nuestra Directiva Política de Defensa Nacional hacen pensar en una suerte de propensión al abandono. (y rogamos al lector no caer aquí en la cuestión de las “hipótesis de conflicto” como una suerte de remedio omnipotente a la orientación de la defensa. Adelantamos que a nuestro criterio no lo es).-

Nuestra DPDN habla del “debilitamiento del multilateralismo”, cuando fue argentina quien abandono UNASUR, órgano que siempre estuvo “al nacer” pero que debió ser objeto de fortalecimiento para obtener mayor peso en el concierto internacional pero para alejar aun mas la posibilidad de escalar conflictos intermésticos. Un “error” auto provocado.-

Tampoco se ha hecho nada en base al “Despliegue militar” que debió ser hecho según la última DPDN según las necesidades de actual coyuntura estratégica cumpliendo sí aquello del abandono del criterio de ocupación territorial…. Hay algo más estratégico en este momento que el atlántico sur y Antártida? (es retórica: la respuesta es no. Junto con este escenario en igual prelación ponemos al acuífero guaraní, vaca muerta y el triángulo del litio).-

Lo dicho hasta aquí en cuestión de defensa pero igual o mayor crìtica cabe al sector diplomático (primera línea de nuestra proyección), encarnado en las declaraciones del Embajador Sersale que motivaron esta perorata inconexa pero bien intencionada.-

 A esto lo coronamos con el acto propio del Embajador Sersale…Se trata de una “vinculación del autor de una declaración de voluntad, generalmente de carácter tácito y la imposibilidad de adoptar después un comportamiento contradictorio”.-

El propio Señor Embajador da en una declaración pública al gobierno ilegìtimo de las islas la calidad de “Máximas autoridades”. Calificación espuria e incorrecta que NUNCA se había atribuido por nuestra parte al gobierno implantado ilegítimamente en las islas.-

Pigmalion se enamora de una estatura que el mismo hizo, a la que Afrodita da vida convirtiéndola en Galatea.-

Nunca me hubiera imaginado que Afrodita forma parte del servicio exterior argentino, ni que se desempeña en la propia gran Bretaña ni mucho menos que le hubiera creado el objeto de su deseo a la propia ocupante de las islas.-

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