El Minuto

Noticiero

Entrevista a Ricardo Ramírez: Director de la Fundación Artistas Libres

El Minuto | Ricardo Ramírez es fundador y Director de la Fundación “Artistas Libres”. Desde 1991 encabeza en nuestro país la corriente de resistencia al arte oficial (conceptual, VIP, y abstracto), con la realización de exposiciones en los pocos lugares donde se permitía el arte figurativo, enseñando y formando a nuevos artistas en la “Academia Arte Real”, aportando así a la nueva corriente conocida actualmente como “Realismo Contemporáneo”.

Por: Patricia Bravo

¿Quién es Ricardo Ramírez, el artista, podrías comentar un poco cómo llegaste al realismo como pintor?

Desde niño tuve una actitud y gusto por parte de la pintura y por el arte en general, hice dos  historietas y había hecho era la ilustración de la “Ilíada”. Estudié en la Escuela Experimental Artística, en modalidad de jornada completa terminando titulado como técnico artístico. En las Escuela los profesores que había eran buenos, y la gracia del colegio es que al egresar podía entrar directo a la Universidad, yo entré directo a tercer año.

 Y ahí al entrar fue una gran decepción, porque había mucha deconstrucción;  por ejemplo  te decían “pinta cualquier color no más, está bien esa mancha”, entonces yo vi que no estaban enseñando nada, la Universidad fue decepcionante. La forma de hacer el arte era gruesa, no había fineza ni elegancia.

Después me fui a estudiar a Australia y me topé con lo mismo, lo que estaban haciendo era igual de malo que lo que vi en Chile. Después me fui a hacer un Doctorado a Francia y también fue decepcionante, cada vez era peor. En el fondo tu pieza artística no importaba, sino que se llenaba todo con “texto”. Por ejemplo un “cenicero” lo ponían como pieza artística y lo llenaban con un texto que argumentaba la pieza, incluso había gente que les pagaba a otra persona para que le hicieran el texto, o sea ni siquiera la pieza valía porque no la habían hecho y el texto tampoco. Y para peor se presentaban como “artistas” en salas de arte en Europa.

Era una especie de estafa, o te subías a esa estafa y te sentías cómodo con eso o simplemente no tienes el estómago para hacer eso. Varias veces quise renunciar pensando que el arte había perdido su camino y no había vuelta.

Entonces tuve la suerte de conocer a un profesor que trabajaba como restaurador en el Louvre, quien tenía un grupo que estudiaba las técnicas de restauración de los grandes maestros, y ahí comencé a trabajar con él y me reencontré con el arte, volviendo a sentir que tenía, lógica y belleza.

Cuando volví a Chile en los noventa armé una academia de Arte  inspirada en lo que había aprendido y me lo tomé como desafío, como una alternativa distinta. Entonces ahí me sorprendí porque me fue bastante bien, ya que a mucha gente, fuera de los ámbitos de la elite, aún le seguía gustando la belleza y el arte bien hecho.

También se sumaron varios artistas de las universidades que con nosotros estudiaron lo que no les enseñaban en la Universidad, y nos empezó a ir bien y teníamos la libertad. Es ahí donde empecé a entender y estudiar el tema y nos dimos cuenta del origen de esta deconstrucción, ya que en La universidad no te lo enseñan, pues todo te lo muestran como un dogma, donde todo derivó en el postmodernismo y tú lo tienes que creer a ojos cerrados.

¿Había entonces algún contra discurso?

No, no había elementos objetivos para este tipo de arte, ellos se transformaron en dioses. Él que salía de la Universidad, aunque hiciera algo malo o feo, estaba bien, según este constructo no existen errores, hay un absolutismo donde todo está bien y no hay ningún elemento para cuestionar, porque ellos se separan de todas las normas y reglas de lo que consideramos elementos de juicio.

Los elementos de juicio en la historia del arte surgen de una observación natural, entonces todo en lo que el arte fue avanzando terminó con la Revolución Francesa y luego con las ideas de la deconstrucción y terminó en nada, entonces hoy en día no hay una línea de desarrollo. El arte cae entre  la revolución francesa y el 1930 y hoy día un artista que sale de la Universidad NO sabe dibujar.

¿En ese sentido hay también un desprecio de la belleza?

No es sólo un desprecio de la belleza, lo que ellos están tratando de hacer es destruir la estética de occidente, porque cuando destruyes la estética, eliminas todos los juicios de valor y estamos a un paso de pasar de la estética a la ética. Cuando ya no sabes si un dibujo quedó bien o mal, ya da lo mismo, la respuesta es “hazlo cómo quieras”, entonces si voy a quemar el metro, da lo mismo, nadie te dice si es bueno o malo. Así, sutilmente van destruyendo los elementos de razonamiento, de pensamiento crítico, los van destruyendo a través de la estética, lo que luego se va propagando hacia el resto de la sociedad y ya no tienes elementos como por ejemplo, para decir “la pedofilia es mala”, entonces el objetivo de ellos con esto de destruir el arte, es atacar el núcleo de la sociedad.

¿Tú crees que esto ha sido premeditado o ha sido parte de un proceso natural?

Ha sido completamente premeditado, nunca fue natural, ya cuando partió la Revolución Francesa, Jacques Louis David un pintor de la época, le tenía mala a la Real Academia de Pintura y Escultura, que era el núcleo cultural de Europa, él le tenía mala porque siempre había intentado ser parte de ella y lo habían rechazado varias veces. Entonces, cuando viene la Revolución y él asume un cargo importante dentro de la Asamblea Constituyente manda asesinar a cientos de artistas con la excusa que eran realistas, y además saca un decreto donde dice que nadie puede intentar pintar como los grandes maestros. Finalmente David termina siendo como una especie de Ministro de Cultura de esa época, y con  ese poder instaura una manera de pintar totalmente loca. Finalmente, ellos intentaron imponer el arte de la Revolución a la fuerza, no fue un proceso, él cortó, mató una tradición e impuso otra cosa.

¿Hubo algún tipo de respuesta a esto?

Como respuesta a eso Delacroix trató de hacer un movimiento de resistencia, quienes son criticados, tratándolos de “románticos”, pero en forma peyorativa, finalmente no lograron su objetivo y el arte siguió decayendo. Después esta intencionalidad se refuerza con Gramsci, quien se da cuenta que aunque se intente impone una corriente totalitaria, siempre habrá en el ser humano algo que se va a “resistir”, y eso que se resiste a ser controlado es la base cultural, entonces él plantea destruir la base cultural. Esa idea que parte con Gramsci, la toma también la Escuela de la Crítica, un grupo de Marxistas de Frankfurt, quienes proponían hacer una crítica a la moral y a la sociedad  occidental,  donde parten armando un plan para ir destruyendo y permear a esta sociedad, entonces sí puedo afirmar que hay una intención detrás.

¿En el escenario del arte actual cómo estamos ahora, seguimos en la deconstrucción o hay alternativas?

El arte oficial está todo en la deconstrucción; seguimos con la idea que el arte es subjetivo, que todo es relativo, que arte puede ser cualquier cosa, que lo que importa es el mensaje. Y a los artistas que toman en consideración, son justamente los que tienen un discurso socialista, tú puedes ir con el mismo cenicero, pero si tu mensaje está en el sentido opuesto no te van a dejar exponer. Entonces esto es funcional a la hegemonía cultural de la izquierda que está en todos lados;  Ministerio de Cultura, Centros Culturales, Museos, Galerías de arte, etc.

Pero hay esperanzas para el arte, porque lo mismo que visualicé yo, lo vieron otras personas quienes  armaron en Europa el “Museo de Arte Moderno”, en Barcelona, donde la palabra “moderno” es clave, porque no es “postmoderno”,  que es a lo que nos oponemos, sino que este museo trata de capturar el arte desde lo clásico; lo greco-romano, el  renacimiento y hasta mediados del mil ochocientos, periodo en que el  arte que tuvo una continuidad. Este museo trata de apoyar ese arte, pero con artistas actuales.

Ellos hacen una convocatoria cada dos años, donde llegan representante de todo el mundo, en la cual hacen una selección de 36 artistas que expondrán en una de las salas que van rotando y yo participé hace 3 años, y quedé seleccionado, ahí aproveché de conocerlo y me dio alegría, porque sentí que no estábamos solos.

Allí me llevaron a la academia y la Directora me reconoció por ser el primero en empezar con el tema hace años. Con ellos armamos un convenio para la gente que está trabajando en la Fundación para cuando tengamos exposiciones, también las podamos llevar a exponer allá y empezar a hacer una especie de circuito en que empezamos a recuperar de alguna manera el arte.

¿Cuéntanos acerca de la Fundación que presides acá en Chile?

Cuando empecé acá primero fue la Academia que era una ONG, posterior a eso la transformé en una fundación, que se llama Fundación Arte Real, y se dedica a apoyar a los artistas en varias área; académica, logística, investigación y publicaciones etc. Y en eso estábamos hasta el 18 de Octubre donde viene este ataque insurreccional, donde nos destruyen el país.

Nosotros en la Academia teníamos alrededor de unos 100 alumnos al año cada año y nos sentíamos contentos dando la batalla cultural, pero desde el 18 de Octubre nos dimos cuenta que éramos una gota en el mar, porque el aparato cultural estatal, desde Ministerio de Cultura es gigante, y nosotros éramos solo pequeña Academia, entonces nos dimos cuenta que era muy ingenuo pensar que estábamos haciendo algo realmente grande y lo que hicimos fue empezar a mirar de cómo enfrentar este problema que estábamos viviendo y se nos ocurrió la idea de formar esta nueva fundación que se llama “Artistas Libres”, y eso fue como una cambio, pues implica no sólo dedicarnos a las Bellas Artes sino ampliarnos, porque necesitamos unir a los artistas que piensan en forma similar, para defendernos de este ataque a la sociedad que es brutal, donde ellos nos atacan sin piedad quemándolo todo, y donde el mundo del arte no hace nada, sino que apoya y valida esto, entonces necesitamos hacer algo que haga un cambio y ahí es donde creamos esta Fundación.

Necesitamos crear arte de buena calidad, con belleza, con técnica con talento para recuperar el espíritu de la sociedad, entonces no basta con tener un discurso de nuestro lado con arte como valor, y tiene que ser nuestra bandera de lucha, la belleza, la técnica el talento, eso que ellos han desdeñado y que no les sirve para su discurso, nosotros lo tenemos que tomar como nuestra mirada artística cultural. Hoy eso en la Fundación va bien, por ejemplo en música estamos creando nuestro propio grupo de cámara.

Necesitamos realizar actividades artísticas con calidad y épica, además las personas en general, entienden la simplicidad con emotividad y belleza.

¿Aparte del Muso de Arte Moderno nivel internacional que otro tipo de actividades hay?

En Estados Unidos, Daniel Grey hizo una Fundación, la IRC (Centro de Restauración del Arte), que tiene el mismo principio que buscar recuperar esta estética belleza y de comunicación en el arte, ya que el arte que tiene figuración comunica. Ese tipo de arte es en lo que está la IRC, donde también hacen una vez al año una convocatoria, donde acabo de participar en la cual,  después de pasar por un jurado, la obra con la que participé quedó seleccionada dentro de las finalistas.

¿Tu obra pictórica corresponde al Realismo contemporáneo, ¿nos puedes explicar en qué consiste este?

Es simple, el realismo es pintar de manera naturalista a través de la observación de la naturaleza y basarse en su forma, su estructura, su perspectiva, manteniendo toda esa fuerza visual que está afuera, pero traspasándola a la tela.

El realismo se enmarca en un paréntesis más grande que es la figuración, que implica todo lo que es reconocible, pero si tú tratas de ceñirte a la realidad más objetiva entras al realismo. Dentro del realismo hay muchas variantes, en la cual el realismo contemporáneo se caracteriza porque su estética no es confundible a una estética de otro tiempo, como por ejemplo la del barroco, el realismo contemporáneo se caracteriza porque no se puede situar en ninguna otra época que no sea ahora, corriendo el riesgo que a veces pueda parecerse demasiado a una foto, que no es lo que yo quiero, ya que es una pintura.

Ricardo Ramírez con la rebeldía propia de un verdadero artista, nunca se ha sentido atraído por el facilismo y lo masivo del “Arte Moderno”, y menos con el aplastante autoritarismo dictatorial con que las grandes instituciones culturales y la deconstrucción inducen a seguir esa única y exclusiva mirada del “arte oficial”. Con valentía y convicción, se ha transformado en un artista outsider que seguirá luchando por retornar la belleza al Arte.

ArabicChinese (Simplified)EnglishFrenchGermanItalianPortugueseRussianSpanish