mié. Sep 18th, 2019

Entrevista al subsecretario de Control y Vigilancia de Fronteras de Argentina

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Por: Agustín Dragonetti y Felipe Rodríguez el Minuto en Argentina.

Matías Lobos, subsecretario de Control y Vigilancia de Fronteras, quien respondió amablemente a las inquietudes de los corresponsales en Buenos Aires.

“Para nosotros no hay diferencias ideológicas a la hora de encarar políticas de seguridad”

Por: Agustín Dragonetti y Felipe Rodríguez el Minuto en Argentina.

Diario El Minuto fue recibido en su despacho por el licenciado Matías Lobos, subsecretario de Control y Vigilancia de Fronteras, quien respondió amablemente a las inquietudes de los corresponsales en Buenos Aires.

El Minuto (EM): – El Decreto Nº 174/18 le atribuye a su área como uno de sus objetivos primordiales el de asegurar la presencia efectiva del Estado Nacional en la Zona de Seguridad de Fronteras. ¿De qué manera están trabajando para concretar esta tarea en las zonas fronterizas?

Matías Lobos (ML): -Nosotros desde nuestra área de Control y Vigilancia de Fronteras tenemos tres políticas concretas para asegurar la presencia del Estado Nacional en nuestra zona de seguridad de fronteras. La primera política es trabajar lo que nosotros llamamos la Mesa de Operaciones en Zona de Seguridad en Frontera. Durante muchos años nuestras cuatro fuerzas federales de seguridad, junto con las fuerzas provinciales, trabajaban cada una de forma individual.

Nosotros hemos ido hacia un nuevo modelo de trabajo operativo entre las fuerzas donde buscamos que las cuatro fuerzas federales y las fuerzas provinciales, en lo que es Zona de Seguridad de Frontera, puedan aunar esfuerzos, desde una mesa de operaciones conjuntas, consigan diagramar y pensar operativos de manera coordinada, y esto nos permite tener muchísima más eficiencia a la hora de desplegar fuerzas de seguridad en zonas de frontera. Entonces, donde antes teníamos un modelo de atomización de fuerzas y de dispersión de fuerzas, hoy vamos a un modelo de articulación, de coordinación y de complementación de esfuerzos.

Eso nosotros lo materializamos a través de lo que llamamos la Mesa de Operaciones en Zona de Seguridad en Frontera y los Operativos Conjuntos Abiertos de Frontera. La segunda política que llevamos adelante como Ministerio de Seguridad en las fronteras argentinas es poder montar en la frontera caliente, es decir en la frontera donde ocurre la mayor cantidad de contrabando, de narcotráfico y de trata de personas, hemos creado lo que llamamos el Sistema Tecnológico de Vigilancia de Fronteras. Ese Sistema Tecnológico de Vigilancia de Fronteras está dotado de cuatro puntos fijos de control y vigilancia y sobre cada punto fijo se despliega una unidad móvil de control y vigilancia. Tenemos tres puntos fijos en la zona noroeste del país: uno en La Quiaca, otro en Aguas Blancas -estos dos ya están activos-, hay un tercero que estará activo en Salvador Massa, provincia de Salta partir de marzo y hacia mayo vamos a tener el cuarto punto fijo en Puerto Iguazú.

Los tres puntos que tienen frontera con Bolivia y con Paraguay tienen tres unidades terrestres móviles para hacer patrullaje dinámico y el punto fijo de Puerto Iguazú (sobre lo que es la Hidrovía superior) tiene cuatro unidades móviles que son guardacostas adquiridos en Israel, como unidades de patrullaje móvil en la zona de Hidrovía.

Es decir, que estos cuatro puntos fijos y estas siete unidades móviles constituyen un sistema que permite fortalecer todo lo que es la vigilancia y el control en la zona caliente de frontera. Estos sistemas están dotados de radares, sensores, cámaras que funcionan las 24 horas y permite sobre los puntos fijos un control de los ejidos urbanos de manera permanente. Pero no es solamente un sistema de videovigilancia de frontera, sino que es un sistema que permite hacer análisis delictivo y permite hacer análisis de comportamientos delictuales en frontera, con lo cual esta herramienta posibilita optimizar muchísimo los recursos que uno destina para el patrullaje y las operaciones en frontera, es decir con la misma cantidad de recursos uno puede tener mayor cantidad de operaciones y la calidad de las operaciones que, como están hechas en base al análisis delictual, son de mayor calidad. Entonces la política del SITEVIF (Sistema Tecnológico de Vigilancia de Fronteras), con sus puntos fijos y sus unidades móviles es la segunda política que desplegamos fuertemente desde el área de Fronteras del Ministerio  de Seguridad de la Nación. Y la tercera política que corresponde a esta área tiene que ver con lo que es toda la tarea de coordinación de los pasos internacionales.

Argentina tiene más de 140 pasos internacionales (prácticamente más del 80 % de esos pasos están bajo la coordinación del Ministerio de Seguridad de la Nación, a través de Gendarmería Nacional y de Prefectura Naval Argentina, que son las dos fuerzas desplegadas en el territorio) y cada unos de esos pasos tiene un coordinador de paso y esos coordinadores de pasos están articulados desde esta instancia del Ministerio de Seguridad, que es la Subsecretaría de Control y Vigilancia, y desde acá llevamos todo lo que es la política de mejoramiento, de gestión y del día a día de lo que es la vida en los pasos internacionales de nuestro país que es por donde ocurre el tránsito de personas y mercaderías en el país.

EM– En abril del año pasado, el presidente Mauricio Macri firmó junto a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, el “Operativo Conjunto Abierto de Fronteras” (OCAF) para la lucha contra el narcotráfico, el contrabando y la trata de personas. A casi un año de su puesta en marcha, ¿cuál cree usted que es la evaluación que se puede hacer del OCAF?

ML– Como dije anteriormente, los operativos conjuntos de fronteras, en el marco de lo que son las Mesas de Operaciones en Zona de Seguridad de Frontera, constituye un dato innovador en materia de cómo se gestionan y cómo se complementan esfuerzos. Esto va en sintonía con lo que hacen otros países.

Por ejemplo, la Comunidad Económica Europea tiene centros de cooperación policial, que son las entidades a partir de las cuales las fuerzas de seguridad de los países cooperan en zonas fronterizas para mejorar la seguridad en las fronteras. En el caso nuestro, estos operativos conjuntos nos han permitido un mayor despliegue en frontera. El año pasado, para darle un ejemplo, hemos podido hacer más de 110 operativos en la Zona de Seguridad de Frontera.

Esto ha permitido tener una presencia territorial en todo lo que es el noroeste y el noreste argentino, donde complementamos esfuerzos entre nuestras cuatro fuerzas federales y las fuerzas provinciales y todos los resultados que estamos obteniendo, en lo que es fortalecer la frontera que para nosotros es estratégico porque cada kilo de droga que nosotros podemos detener en la frontera, es un kilo de droga que no llega a las ciudades. Entonces, cuando ese kilo de droga llega a las ciudades, el problema es mucho más complicado porque se te empieza a dispersar en las unidades de venta en las ciudades, por lo tanto para nosotros es fundamental contener el ingreso de droga en la frontera.

Y en esto, nuestro ministerio ha podido que de todas las incautaciones que realiza, más del 80 % corresponden a Zona de Seguridad de Frontera, y esto se debe en gran parte a que hemos podido tener un despliegue mucho más inteligente basado en la cooperación, en la complementación, en la inteligencia criminal, que también es clave para los operativos que hacemos en la Zona de Seguridad de Frontera. También hemos trabajado no solamente los operativos conjuntos, sino que también trabajamos centros de fusión de inteligencia criminal, donde las fuerzas comparten información y esto nos ha permitido hacer operativos combinados de las fuerzas que nos posibilitó tener los resultados que estamos teniendo en materia de lucha contra el narcotráfico, el contrabando y la trata.

LOS OPERATIVOS CONJUNTOS DE FRONTERAS CONSTITUYEN UN DATO INNOVADOR EN MATERIA DE CÓMO SE GESTIONAN Y CÓMO SE COMPLEMENTAN ESFUERZOS.

EM– Según diversas fuentes, existen 14 pasos fronterizos ilegales en San Juan y 27 pasos en la frontera con Neuquén, que es el punto neurálgico del narcotráfico entre Argentina y Chile. ¿Qué se está haciendo para inhabilitar estos senderos clandestinos?

ML– Argentina tiene una gran extensión territorial (tenemos 10.000 kilómetros de frontera terrestre y 5.000 kilómetros de frontera marítima, son 15.000 de frontera en total, lo que ubica a Argentina entre los 10 naciones con mayor extensión territorial). Con Chile tenemos 5.000 kilómetros aproximados de frontera, con lo cual cerrar los pasos clandestinos, cerrar los pasos ilegales es otra de las tareas que nosotros desarrollamos desde este Ministerio. Respecto a los pasos clandestinos, nosotros tenemos relevados más de 800. También tenemos con nuestras fuerzas de seguridad una política de cierre de esos pasos. Es una lucha constante porque en muchos casos uno cierra un paso no habilitado y luego se abre otro, por eso también son importantes las tareas de reconocimiento aéreo que hacemos para ir actualizando esos pasos.

Y si bien tenemos pasos ilegales en la zona de cordillera, la zona más conflictiva y sobre la que nosotros actuamos con mayor prioridad porque nosotros ahí tenemos el mayor ingreso de droga al país y por el tipo de topografía que tenemos, son las fronteras con Bolivia y Paraguay. En el caso de Paraguay, gran parte de nuestra frontera es hídrica y en el caso de las provincias de Salta y Jujuy, sobre todo la provincia de Salta, tenemos la zona del monte salteño, con lo cual ahí realmente el paso clandestino de gente y de pasos ilegales es una prioridad a atacar. Con Chile también tenemos los pasos clandestinos, también hacemos operaciones de cierre de pasos, pero siempre la cordillera ha operado y ha actuado como un obstáculo natural.

Entonces, si bien usted pregunta por los pasos de la cordillera y estamos dentro del plan de cierre de pasos, también es muy importante. El año pasado en  la zona norte del país hemos podido cerrar más de 200 pasos ilegales en todo lo que es la frontera con Paraguay, con Bolivia y justamente en estos días hago una vista a Orán, en Salta, y me voy a reunir con los viceministros bolivianos para ahí también complementar esfuerzos en la frontera con Bolivia y trabajar cierres de pasos clandestinos de manera mancomunada con el gobierno boliviano.

CON CHILE TENEMOS 5.000 KILÓMETROS APROXIMADOS DE FRONTERA, CON LO CUAL CERRAR LOS PASO CLANDESTINOS, CERRAR LOS PASOS ILEGALES, ES OTRA DE LAS TARES QUE NOSOTROS DESARROLLAMOS DESDE EL MINISTERIO.

EM– En parte me está contestando la próxima pregunta que es, ¿que nivel de diálogo o colaboración existe con los funcionarios encargados de las áreas de seguridad y frontera de los países limítrofes?

ML– Bueno, nosotros tenemos con todos los países limítrofes una excelente relación. Por supuesto que son realidades distintas las que tenemos con Chile, Brasil y Uruguay, respecto de lo que nos ocurre con Paraguay y Bolivia. En los casos de Paraguay y Bolivia, esos son dos países hermanos que tienen en sus territorios el problema de la producción y en muchos casos, como es el caso de Bolivia, muchas rutas de drogas que viene de lo que son centros de producción que están en los territorios de Perú y Colombia, y gran parte de esas rutas de la cocaína bajan y transitan por territorio boliviano y llegan a la Argentina. En el caso de Paraguay, tiene el problema de tener en su territorio centros de consumo y entonces la realidad que tenemos entonces es la de complementar esfuerzos para saber y detectar cómo son las rutas de la droga y comenzar a tender puentes con cada uno de los países.

Para darle un ejemplo respecto a Bolivia, ellos han encarado una propuesta regional, ha establecido a través de la Unión Europea un centro regional de inteligencia criminal, con sede en Santa Cruz de la Sierra. Nosotros hemos firmado un convenio con Bolivia. Nuestra Gendarmería Nacional tiene un enlace permanente en Bolivia con un oficial de la fuerza trabajando permanentemente en ese centro regional y estamos compartiendo información de inteligencia criminal y muchas de la operaciones que estamos haciendo en zona de frontera es producto de este trabajo combinado que está haciendo nuestra Gendarmería ya desde el propio centro regional de lucha contra el narcotráfico que montó Bolivia.

Para nosotros ahí no hay diferencias ideológicas a la hora de encarar las políticas de seguridad. Cuando el gobierno boliviano le propuso a la ministra Bullrich trabajar una política común para enfrentar el narcotráfico, la ministra no lo dudó un segundo y avanzamos rápidamente en complementar esfuerzos y mi tarea desde el área de Fronteras va en esa misma línea.

Yo la semana que viene, el día 20 de febrero, me estoy reuniendo con los dos viceministros bolivianos en la frontera en la zona de Orán, Aguas Blancas, para trabajar operaciones conjuntas en zonas de frontera, cierre de pasos no habilitados, cómo podemos optimizar recursos tecnológicos para combatir el narcotráfico y el contrabando de los dos lados de la frontera. Lo mismo ocurre con la República del Paraguay que estos últimos años ha creado lo que es el SENAD (Secretaría Nacional Antidrogas), una institución especializada en lo que es la lucha contra el narcotráfico, y también con esa institución paraguaya tenemos convenios y acuerdos y muchos de los operativos que estamos pudiendo realizar es a través de la cooperación que tenemos con la institución que ha creado Paraguay para combatir el narcotráfico.

Así que nosotros tenemos que ir hacia la complementación, hacia el trabajo en conjunto con los países vecinos, y también reconociendo los problemas que cada uno tiene en su territorio, es decir, como le decía anteriormente, Paraguay, Bolivia, Colombia y Perú tienen en sus territorios el gran problema de tener centros de producción. Nosotros, tanto como Brasil, Uruguay y Chile, no tenemos concentrado en nuestros territorios el problema de la producción, sino del consumo y el tránsito. Pero bueno, el narcotráfico tiene las dos caras y en realidad nosotros como gobierno y como Estado tenemos que articular para poder combatir el narcotráfico, tanto desde los centros territoriales que producen droga, como dentro de los centros territoriales que tienen el problema del consumo.

PARA NOSOTROS NO HAY DIFERENCIAS IDEOLÓGICAS A LA HORA DE ENCARAR LAS POLÍTICAS DE SEGURIDAD.

EM– Mucho se ha hablado de la cooperación entre fuerzas federales argentinas y agencias estadounidenses como la DEA en el combate al narcotráfico y los delitos trasnacionales en las zonas del NEA y el NOA. ¿En qué se traduce esa colaboración?

ML– En realidad Argentina, lo primero que hay que aclarar, es que no solamente tiene firmados convenios con Estados Unidos y con la DEA. Tenemos convenios firmados con la Comunidad Europea, con el programa que promueve centros de cooperación policial y está dentro del marco de la Unión Europea; tenemos convenios como le dije antes firmados con el gobierno boliviano, con el gobierno paraguayo, recientemente hemos firmado convenios con el Ministerio de Seguridad de Brasil, con el ministro Moro que hace poco ha asumido el Ministerio de Seguridad, es decir, nuestra relación es tener y establecer convenios con todos aquellos países e instituciones que están trabajando para luchar contra el narcotráfico. Y respecto a trabajos que tenemos en conjunto con Estados Unidos y con la DEA, nosotros hemos podido tener muy buenas capacitaciones y en la zona de la Triple Frontera poder también desarrollar un equipo antinarcóticos que funciona en cooperación con las fuerzas paraguayas y brasileñas y donde ahí realmente, también, información, capacitación y modelos de gestión que hemos podido tomar de organismos como la DEA y otras experiencias internacionales, nos han servido muchísimo. Así que para nosotros es fundamental trabajar con los Estados Unidos, pero también es fundamental trabajar con nuestros países vecinos, con Europa, y esa es la línea que venimos teniendo.

EM– El año pasado los medios de prensa manifestaron que una gran cantidad de integrantes de las Fuerzas Armadas se trasladaron hacia la frontera. ¿Fue efectiva la decisión de trasladar militares a la frontera?, ¿como interactuaron con las fuerzas de seguridad en un tema tan delicado?

ML– Nosotros venimos trabajando con el Ministerio de Defensa un plan, el Plan de Integración Norte, donde el Ministerio de Defensa está colaborando de manera activa con el Ministerio de Seguridad en todo lo que es luchar contra el narcotráfico y ayudarnos a blindar la frontera. En esa dirección, el Ministerio de Defensa ha desplegado efectivos en la zona norte.

Tenemos también un trabajo de cooperación y complementación en lo que es la seguridad aeroespacial, lo que es haber llevado muchos radares a la zona norte, poder estar hoy teniendo a toda la frontera norte con un nivel de radarización que no teníamos hace tres años atrás, y con el Ministerio de Defensa trabajamos esta idea de que el Ministerio de Defensa puede y tiene muchísimos recursos que para nosotros, en lo que es el despliegue territorial, nos ayuda muchísimo.

Nosotros sabemos que nuestras Fuerzas Armadas no ejercen poder de policía, el poder de policía lo tienen las Fuerzas de Seguridad (Gendarmería, Prefectura, Policía Federal y Policía de Seguridad Aeroportuaria), pero la presencia que pueden tener nuestras Fuerzas Armadas en determinadas zonas, donde nuestra Gendarmería estratégicamente les pide que hagan su despliegue operacional a nosotros, como Ministerio de Seguridad, nos es de mucha utilidad porque nos permite optimizar mucho las operaciones policiales que nosotros tenemos que hacer.

Entonces en determinadas zonas de esta extensa frontera que nosotros tenemos, desplegar efectivos militares nos ayuda para hacer lo que llamamos el “efecto embudo”: vamos taponando con presencia militar determinados lugares, entonces vamos haciendo que en determinados lugares tengan que entrar por ahí y podemos concentrar nuestras operaciones policiales. Yo creo que venimos por el buen camino y seguramente en los próximos meses vamos a poder intensificar este tipo de trabajo conjunto con el Ministerio de Defensa y lograr esto, blindar nuestras fronteras y poder optimizar los recursos humanos y materiales que tiene el Ministerio de Defensa, como lo dice la ley.

Nosotros veníamos de una interpretación muy restrictiva de lo que era la Ley de Defensa en el país, porque a Ley de Defensa siempre permitía el despliegue de las Fuerzas Armadas en lo que era la asistencia y la cooperación con las Fuerzas de Seguridad y ahí había una…nosotros teníamos una interpretación que se había hecho en la anterior gestión donde eso se había puesto taxativamente: que solo se podía hacer en el caso de que tuviéramos un ataque convencional de una fuerza armada.

Para hacerlo gráfico, las Fuerzas Armadas solo podían intervenir en el caso de que esté pasando el ISIS por la frontera, por esa limitación que teníamos antes de que las Fuerzas Armadas no podían hacer nada. Lo que se hizo ahora fue volver al espíritu original de la Ley de Defensa y de la Ley de Seguridad Interior que permiten perfectamente un despliegue de las Fuerzas Armadas y una cooperación en tareas de apoyo operativo a las Fuerzas de Seguridad. Esto lo permite tanto la Ley de Seguridad Interior como la Ley de Defensa y lo que simplemente hizo referencia el decreto* del presidente Macri fue sacar esa limitación restrictiva que tenía la interpretación de la Ley de Defensa.

EM– Los medios de prensa brasileños manifestaron que debido a que el presidente Bolsonaro va a ser muy estricto con el tema narcotráfico, es muy factible que los carteles del narcotráfico brasileño se trasladen hacia Argentina. ¿Tiene previsto algo con respecto a eso o simplemente es in voce de la prensa brasileña?

ML– En realidad es una hipótesis que nosotros tenemos que manejar porque está comprobado que cuando sobre determinado territorio existe un Estado que lleva adelante una política de seguridad eficiente, hay un corrimiento delictual hacia otros territorios. Así que no es para nada descabellado suponer que si el presidente Bolsonaro, si el ministro Moro, llevan adelante políticas de seguridad eficientes en materia de combatir el delito en Brasil, no es para nada descabellado que estos grupos criminales tengan un efecto corrimiento o intenten correrse hacia otro lugar.

Por eso para nosotros es tan importante fortalecer el control de nuestra frontera a través del Sistema Tecnológico de Vigilancia de Fronteras, a través del modelo de mesas de operaciones y de operativos conjuntos. Por eso es importante mejorar nuestra gestión en los pasos internacionales y lo que respecta a la frontera que tenemos con Brasil tener esto en una agenda común y empezar a trabajar también políticas compartidas de inteligencia criminal. Entre los dos países que se está avanzando y se está haciendo muy bien y también tener en la zona de frontera modelos de gestión y de cooperación  policial en Zona de Seguridad de Frontera, donde Brasil lo estamos teniendo como foco de atención y desde nuestra área de Frontera, en los próximos meses, también vamos a estar haciendo experiencias concretas para trabajar la cooperación policial en determinados puntos calientes que tenemos en la frontera con Brasil.

EM– Señor subsecretario, gracias por hacerse un tiempo en la agenda para recibir al diario El Minuto

ML– Para mi un honor, un placer y siempre a disposición

* El subsecretario Lobos hacía referencia al decreto Nº 683/18, del 24 de julio del año pasado, que establece una serie de modificaciones que apuntan a darle más poder a las Fuerzas Armadas en asuntos internos de seguridad nacional.

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