mié. Oct 16th, 2019

Gendarmería Nacional en Argentina Una fuerza para todo uso

En el Boletín Oficial de la República Argentina fue publicada la resolución 598/2019 del Ministerio de Seguridad – encabezado por Patricia Bullrich – implementando el peculiar Servicio Cívico Voluntario, bajo tutela de la Gendarmería Nacional. Esto se da en un contexto electoralista, dado que en el mes de octubre hay elecciones presidenciales en Argentina.

 Por: Jorge Alejandro Suárez Saponaro.Director de El Minuto Argentina

La Gendarmería es una institución de alto nivel profesional, su creación data de 1938, orientada a la vigilancia y control de fronteras terrestres, más tarde incorporó competencias en materia de contrainsurgencia, orden público y desde 1996 fue transferida del Ministerio de Defensa al Ministerio de Interior, y unos anos más tarde al Ministerio de Seguridad. La crisis policial en Argentina llevó a esta fuerza a tener un protagonismo en el control de barriadas peligrosas.

Gendarmería Nacional: Fuerza de Seguridad. Su concepto

Las fuerzas de seguridad o FFSS, deberían ser definidas por la legislación argentina como fuerzas intermedias de naturaleza militar cuya doctrina, capacidades y configuración operativa, concentren su actividad en el combate a las llamadas amenazas de intensidad media. Esto significa que estas fuerzas tendrían la capacidad de afrontar desafíos que requieren una respuesta más potente que la que puede proporcionar la policía civil común, pero no tan pesada como la militar. Estas fuerzas estarían en capacidad para operar también contra organizaciones terroristas, crimen organizado, narcotráfico, operaciones de contrainsurgencia, además de poder operar en ambientes internacionales, como en misiones de paz y llegado el caso actuar bajo comando militar, como parte de las fuerzas territoriales.

Cuerpo docente de la escuela de Suboficiales de Gendarmería Nacional.

Las Fuerzas de Seguridad operan en ámbitos específicos, que requieren una preparación especial, que abarca aspectos policiales, pero también esa preparación tiene su “componente militar”. Actúan en el ámbito de la legislación federal y por ende son auxiliares de la Justicia Federal. En el caso de la Gendarmería la llevó a conformar una estructura de investigaciones y policía judicial de primer nivel, que es ponderado a la hora cuando magistrados locales por razones diversas, buscan la asistencia de un organismo experto y de reputación.

La crisis policial ha llevado a que Gendarmería creciera enormemente en los últimos años, pero que llevó a nuestro juicio alejarse del espíritu original de quienes crearon esta institución. Creemos que es preciso una reforma, respetando la peculiar naturaleza de las Fuerzas de Seguridad, y dado que forman parte del Sistema de Defensa Nacional, la integración con las FFAA, deberá pasar por el uso conjunto de instalaciones, logística, sistema de adiestramiento y la concentración de recursos en la flota aérea militar, que podrá suplir las responsabilidades de los pequeños cuerpos aéreos de las FFSS. Asimismo, recursos militares en materia de transporte, comunicaciones, vigilancia, patrullado y reconocimiento existente en las FFAA podría ser aprovechado, con el consiguiente ahorro de recursos.

El concentrar el esfuerzo de las FFSS en cuestiones de alta complejidad, sin ninguna duda es emplear los limitados recursos del país de manera inteligente, y el despliegue de personal de dichas fuerzas en zonas de fronteras, significará un avance del Estado nacional sobre espacios que se encuentran expuestos a caer en otras manos. Ello no impedirá la presencia de las FFSS en objetivos de interés estratégico, que van desde centrales nucleares, caminos y vías ferroviarias, nudos de comunicaciones, etc.

Las fuerzas de seguridad y la Defensa Nacional

El incrementar la presencia de las FFSS – y en particular Gendarmería – en zonas de fronteras y áreas de valor estratégico, contribuirá a robustecer la presencia del Estado nacional. Asimismo, las FFSS junto a las FFAA pueden desempeñar funciones de gran importancia, especialmente con su presencia en poblaciones aisladas, brindando apoyo a la comunidad, construyendo caminos, generando seguridad con su mera presencia, empleo a dichas comunidades con la actividad de las unidades desplegadas, convirtiéndose en avanzadas del Estado en zonas aisladas. El Ejército, a través de unidades especializadas de construcción, pueda cooperar junto con unidades de

Gendarmería en la reconstrucción de caminos, vías ferroviarias, rompiendo con el aislamiento de zonas fronterizas o de alto valor estratégico.

El ejemplo claro de la participación de la Gendarmería Nacional en la defensa nacional, fue su participación en la Guerra de Malvinas, en 1982, donde fue desplegada su unidad de elite, el Escuadrón Alacrán. Los cambios de dependencia ministerial, el mayor rol como fuerza policial federal contribuye alejarla de su rol en materia de defensa nacional, que en este caso sería funciones de defensa territorial, lo que incluye una serie de responsabilidades, que incluye por ejemplo la protección de objetivos estratégicos, como también siguiendo el modelo de algunos países – Francia, Países Bajos, Italia – el rol de policía militar.

La necesidad de delimitar de responsabilidades 

Un cúmulo de leyes, decretos muchas veces que se contradicen o superponen, determinan las responsabilidades de Gendarmería Nacional. Nosotros consideramos que esta fuerza debe mantener su naturaleza militar y su despliegue debe seguir orientado a las fronteras nacionales, protección de objetivos estratégicos, nudos de comunicaciones, redes de transporte. En atención que forma parte del Sistema de Defensa Nacional, consideramos que Gendarmería deberá depender administrativamente del Ministerio de Defensa y funcionalmente del Ministerio de Seguridad, en las responsabilidades que le conciernen como fuerza de seguridad federal.

El avance de competencias de la Gendarmería Nacional o GN, sin ninguna duda, lleva a la superposición de funciones/responsabilidades afectando el uso racional de recursos. Nosotros consideramos que las FFSS deben funcionar de manera complementaria en el ámbito territorial. Ello demandará no solo reformas en la organización/despliegue, sino también en las estructuras de conducción de dichas fuerzas y de los organismos civiles responsables.

En lo referente a la Defensa Nacional, la GN como parte del sistema, formará parte de la defensa territorial. Ello implica una serie de responsabilidades y una estrecha cooperación con las FFAA. Especialmente en materia de uso racional de capacidades, instalaciones, logística y adquisición de medios/bienes de uso común. Un ejemplo, es el servicio de aviación de GN, que a nuestro juicio debería integrarse al Servicio del Ejército. También en materia de uso de instalaciones, donde el Ejército cuenta con capacidad ociosa que podría ser aprovechada de manera conjunta con la GN. Las responsabilidades territoriales implican la protección de objetivos vitales, atender daños a la población, eliminación de focos de beligerancia, participar en la movilización de recursos, organización de la resistencia civil en caso de ocupación, funciones de policía militar.

La presencia de la GN en zonas de frontera, más allá de las funciones de aplicación de la ley, contribuye a la disuasión y a la presencia del Estado en áreas de valor estratégico.

En materia de seguridad interna, los recursos de la institución deberán concentrarse especialmente en zonas de frontera y en una serie de “espacios” donde observamos que está estrechamente ligado con el control de movimientos de personas/bienes provenientes de las fronteras: rutas, puentes, autopistas y ferrocarriles en la órbita de la Nación. Consideramos que deben desplegarse medios en nudos de comunicaciones o áreas sensibles, donde existe un intenso tráfico hacia grandes aglomeraciones urbanas, puertos.

Los parques nacionales y reservas naturales, espacios que son objeto de las pretensiones de intereses diversos, en desmedro del patrimonio natural del país, precisan contar con recursos adecuados para su protección. Dado el elevado nivel de tráfico de flora y fauna, a niveles alarmantes, unido a la incapacidad manifiesta de hacer cumplir la ley en la materia, consideramos que GN en su reasignación de recursos/medios, podrá destinar elementos suficientes para patrullar y controlar parques y reservas naturales, y en las áreas de competencia asignada aplicar las leyes correspondientes.

En materia de funciones policiales, Gendarmería, deberá concentrar su esfuerzo en los espacios señalados precedentemente, actuando de manera complementaria junto a las otras fuerzas federales.

Las competencias de policía de orden público, deberán ser limitadas, solo en casos de disturbios graves y ante la incapacidad de las fuerzas policiales de actuar o se vean sobrepasadas. Queda descartado el uso discrecional que hemos visto hasta ahora. En materia de policía judicial, deberán preservarse las capacidades adquiridas y su intervención estará sujeta siempre ante la imposibilidad de que organismos locales puedan llevar a cabo su cometido.

Servicio Cívico Voluntario. La Gendarmería no es una agencia de bienestar social.

Este mes de julio de 2019 fue publicada una resolución creando el Servicio Cívico Voluntario, orientado a jóvenes de 16 a 20 años para infundir valores republicanos y democráticos. Una parte de la resolución ministerial señaló El Servicio Cívico Voluntario en Valores tendrá por objeto brindar capacitación en valores democráticos y republicanos, fomento del compromiso personal y para con la comunidad, hábitos responsables, estímulo a la finalización del ciclo educativo obligatorio y la promoción del desarrollo de habilidades para el trabajo, culturales, de oficios y deportes. Otro de los objetivos del citado Servicio es que permitan adquirir nuevas destrezas y habilidades”, “fomentar la inclusión, educación, superación y liderazgo en búsqueda de la cohesión social” y “brindar herramientas que permitan la futura elección profesional”. Asimismo, buscarán ” generar el sentido de responsabilidad entre los voluntarios en relación con sus deberes cívicos” y “fomentar el desarrollo de distintas capacidades que los fortalecerán para la autonomía y madurez integral”.

No cabe duda que esta idea, que es positiva, pero si estuviera en manos de las agencias especializadas de asistencia social, responde a intereses electoralistas y políticos del ministerio de seguridad. La Gendarmería Nacional no es un instituto de rehabilitación social, es una fuerza de seguridad, abarrotada de responsabilidades. Mientras tanto, el Ministerio de Seguridad determinó una serie de centros pilotos para implementar el programa.

Esto es una medida destinada hacer algo con los cientos de miles de jóvenes que no estudian ni trabajan. Este drama saltó a la luz durante el kirchnerismo, estimándose en su momento de un millón de jóvenes entre 16 a 25 años, que no tenían empleo, ni estudiaban. Lamentablemente las políticas de tipo clientelar a través de planes sociales no ha significado cambio alguno ante la ausencia de políticas de largo plazo para el sector juvenil, colectivo social seriamente afectado por la pobreza, deserción esocial, empleos precarios y desempleo crónico.

Estas ideas también fueron sugeridas en su momento para el Ejército, pero por diversas razones fue descartada, entre ellas cuestiones ideológicas como la crónica falta de recursos para sostener un programa de contención para jóvenes. Sea como fuere tampoco el Ejército está para este tipo de actividades. También de tanto en tanto oímos sobre el regreso del impopular servicio militar como solución a los problemas que aquejan a los jóvenes, especialmente de los sectores pobres.

La Gendarmería que precisa Argentina

La Gendarmería debe estrechar los lazos con el Ejército, a fin de utilizar racionalmente capacidades, recursos y medios. Creemos que el servicio de aviación del ejército puede absorber el pequeño cuerpo de aviación de Gendarmería y apoyar eficazmente a dicha fuerza. Se centraría los recursos en medios que pueden cumplir roles tanto para la defensa nacional como la seguridad interior.

La Gendarmería podría tener como las otras fuerzas militares, de un servicio militar, adaptado a su peculiar realidad, para llegado el caso contar con su propia reserva en casos de emergencia nacional. La reforma educativa de Gendarmería podría incluir programas de becas para incentivar el ingreso de personal con formación terciaria/universitaria. Dado la complejidad de la criminalidad, como de los posibles riesgos para la defensa – el gobierno reconoce que determinados grupos terroristas son una amenaza concreta al país – demandan un perfil específico para los futuros cuadros de la GN.

En este proceso de cambios, donde la racionalización de estructuras involucrará al sector educación. Los aspectos comunes en materia policial, inteligencia criminal, investigaciones y de criminalística serán cursados en un Instituto Universitario de Seguridad Pública, que impartirá cursos y carreras de grado/posgrado no solo para personal de GN, sino para la Policía Federla, Prefectura Naval y Policía de Seguridad Aeroportuaria, además de policías provinciales y el Servicio Penitenciario Federal. Las especialidades en materia policial, serán impartidas también en un centro

común para las fuerzas de seguridad y policiales federales. En temáticas relativo a la defensa/instrucción militar, podría aprovecharse las escuelas existentes en las Fuerzas Armadas, por ejemplo los cursos para egresar como oficial de Estado Mayor serán impartidos en la Escuela Superior de Guerra del Ejército.

En materia de organización la GN debería pasar por una profunda revisión, contando con una Dirección Nacional asistida por un Estado Mayor General, y una serie de áreas funcionales: Operaciones, Recursos Humanos y Logística. No debemos descartar la idea de mantener estructuras integradas en materia de sanidad, logística con el Ejército.

La GN debe volver a centrar sus funciones a la vigilancia y control de fronteras y protección de objetivos estratégicos. Debe dejar de ser empleada como policía de orden público ante disturbios. Vemos imágenes frecuentes que son empleados gendarmes para desalojar rutas, restablecer el orden. El caso Maldonado, debe ser un llamado de atención, dado que generó cuestionamientos abiertos, que fueron infundados, pero que para nada ayudaron al prestigio de la fuerza. La Institución cuenta con 37.000 efectivos, que concentrados en las zonas de fronteras y otros puntos estratégicos permitirían en parte contribuir a reducir el impacto del accionar de grupos criminales, además de establecer la presencia del Estado en zonas, muchas de ellas olvidadas. Alguna vez existió una unidad para construcción de caminos en áreas alejadas, podría retomarse esa idea en cooperación con el ejército.

Reflexión final

Gendarmería Nacional atravesó en los últimos tiempos un período de crecimiento que la alejó de sus principios fundacionales, a tal punto que se ha convertido en una suerte de “caballito de batalla” de todo gobierno de turno para hacer frente a emergencias de seguridad, distrayendo medios y personal de las zonas de frontera y otras áreas sensibles. Este “uso y abuso” deteriora a la Institución que ha logrado un elevado nivel de profesionalismo, al convertirse en referente en materia de pericias e investigaciones de alta complejidad. Es por ello que proponemos una importante reforma, destinada a racionalizar estructuras, concentrar sus responsabilidades en áreas determinadas, especialmente las vulnerables fronteras, recuperar su naturaleza militar (dado que forma parte del Sistema de Defensa Nacional) y concentrar sus recursos en el combate de amenazas de grado medio, que van desde el crimen organizado, pasando por el terrorismo y eventualmente grupos insurgentes.

Gendarmería argentina destaca “altísima calidad” de operativo con Rusia contra narcos.

Su “integración” con el Ejército en los aspectos logísticos, uso de instalaciones, formación de personal y hasta operativos (aviación) no solo significará ahorro de dinero, sino también promover canales de diálogo que facilitarán la integración de unidades de Gendarmería en comandos territoriales en caso de conflicto/emergencias.

La Gendarmería no está para ocuparse de jóvenes con problemas sociales, para ello existen organismos en niveles provinciales, municipales y federales. Creemos que este uso político tendrá consecuencias negativas, al distraer recursos y medios para los cuales la institución no ha sido creada, ni tampoco es su responsabilidad.

En síntesis, la reforma necesaria para llevar a cabo es un repliegue de la Gendarmería hacia las fronteras, el control de espacios de alto valor estratégico, despliegue de elementos en arterias de comunicación claves para la seguridad del país y la protección de puntos sensibles, potenciando su identidad como fuerza militar de seguridad.

 

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