Heroes Anonimos

En este Siglo XXI donde la competencia y los egos hace que la mirada al prójimo sea tan lejana e indiferente, una frase del ex campeón olímpico y motivador Scott Hamilton marca una gran diferencia cuando menciona “La única discapacidad en la vida es la mala actitud “.  Por lo cual escrudiñando las formas de integración en la Iglesia Católica, tuve la gratificante experiencia de entrevistar a la profesional Argentina Licenciada Marcela Andino, Lic y Prof en Psicopedagogía con posgrado en Investigación educativa y Psicopedagogía clínica quien actualmente ejerce la Catequesis a personas con discapacidad intelectual y es autora de los libros  Catequesis de Comunión: ANAWIM; y  de Confirmación: RUAH, – editorial Claretiana – Argentina

Por : Felipe Rodriguez Correponsal del Minuto en Argentina

-¿Como comenzaste en la catequesis para personas con discapacidad intelectual?

Hace 19 años en una cuaresma, el Padre Reinaldo Capuana de la Parroquia Nuestra Señora de los Dolores ( Ciudad de Buenos Aires ), me pidió que pensara mi respuesta de conversión en algo que Dios me estaba pidiendo; y, comencé este camino de la catequesis, que en su momento se llamaba especial. Inicié en un grupo como ayudante de la catequista y a la vez como estudiante del profesorado de catequesis para personas con discapacidad del P. Pablo Molero, encargado en la Arquidiócesis de Buenos Aires de la pastoral para personas con discapacidad y director del seminario catequístico, que brinda el curso de catequesis. El mismo, en este momento es virtual, por lo cual tiene lllegada a personas alejadas territorialmente como ser en este caso para nuestros hermanos y hermanas chilenos .

Creo que muchos oraron para que yo y otras personas que se dedican a enseñar sobre Dios, nos comprometamos a fondo.

-¿Qué imaginabas que era? y ¿Cómo lo ves ahora?

Imaginaba que era un servicio a las personas que quizás no podían comprender bien, y yo iba a tratar de adaptarles los contenidos. Ahora lo veo como que todos comprendemos en la medida de nuestras posibilidades y mi rol sería ayudar a hacer pasar por la experiencia de vida de los catecúmenos vivencias de la vida de Jesús. El Espíritu Santo nos auxilia y les explica todo a cada uno en su alma y hace crecer en la fe a cada persona según él quiere. 

También veo que la catequesis se merece un cambio. Tenemos que estar conscientes que no damos clase de religión con prueba escrita u oral, no estamos para completar un libro de oraciones y tareas. En la medida que los catequistas entendamos que lo que hacemos es lo que Dios por su Gracia nos permite, y esto es acompañar a las personas para que tengan un encuentro con Jesús amigo, todo cambiaría.

-¿Qué diferencia tiene con la catequesis general? ¿Qué cambiaría?

No hay diferencia con la catequesis general, se sigue un itinerario de crecimiento con los encuentros pensados para una conversión gradual y duradera, para robustecer una línea de comunicación del catecúmeno con su Creador.

La catequesis para personas con discapacidad puede brindarse en conjunto con la catequesis general siempre que no sea en el formato antiguo de leer y escribir, sino de vivenciar, recrear, armar camino de experiencia, completar historial católico en el itinerario de formación. Para ello, mis libros plantean actividades que movilizan la experiencia práctica con una evolución temática tomada de la vida cotidiana. Un niño cuando asiste a la escuela conoce amigos, más tarde comparte cosas con él: comida, lecturas, juegos; luego se invitan a la casa y allí está la mamá de su amigo y el papá. Y en la medida que compartimos con nuestro amigo, vamos entendiendo mejor. Un amigo nos cambia la vida porque nos ingresa a su mundo y su forma; así aparecen normas de relación con él como decir la verdad, pedir y dar el perdón, la fiesta. También se comparten fotos, la vida antes de conocernos, puntos de vista y diálogo, etc.

Si bien planteo libros para la catequesis para personas con discapacidad intelectual, éstos pueden ser tomados para la catequesis general y realizar la inclusión de todas las personas en grupos pequeños para que puedan ser escuchados y ayudados. Así cambiaría el panorama.

¿Cómo tendría que empezar a abrir el camino en la Parroquia con los niños que ingresan?. ¿Cómo iniciar esta catequesis en mi Parroquia?

En primer lugar para todo niño que ingresa a una institución recomendaría iniciar con una entrevista. Uno no puede desconocer a los niños que tiene a cargo. En la escuela se pasa el legajo del niño de grado en grado y en la Parroquia no se sabe cómo se llama, con quién vive, qué le gusta, cuántos años tiene. Esto que planteo es tener en cuenta al otro, es el pedido de un trato delicado, es el primer encuentro, es adentrarme en el sagrario personal de su vida donde junta sus experiencias buenas y malas, es sentarnos a pensar juntos, es escuchar antes de actuar, es saber qué portan y proyectar a dónde vamos. Es tenerlo en cuenta: Saber cuándo cumple años, a qué grado va, qué y cómo aprende, qué mira en la tele, quién le enseña a rezar, etc. Es imprescindible saber sobre su vínculo con su mamá y papá para abordar los temas relacionados a la Virgen y a Dios. Si hay heridas o malos vínculos, se pueden tocar los temas con delicadeza y plantear esta nueva experiencia de tener una mamá y un papá como María y Dios.

-Esto es muy interesante, es muy común anotar a los hijos a la catequesis, los agregan a un grupo determinado o catequista y alli concluye el proceso de inscripcion.  Cómo plantearías Ud. este tema ?

Bueno, yo incluiría la entrevista para todos para armar los grupos en función de experiencias de fe y edades acordes; porque a veces tenés niños de 8 años con niños de 12 ó 13 años y los más adolescentes vierten en el grupo preguntas relacionadas al mundo del que participan y los más chicos no entienden.

Sería buenísimo contar con catequistas que quieran incluir niños con discapacidad en la medida que ellas quieran. No todas se sienten cómodas con trabajar con personas con Síndrome de Down o autismo o parálisis cerebral. La idea es que creen un buen vínculo, por lo cual yo les dejaría elegir una opción. También a las mamás de los niños les plantearía la opción de la catequesis general, porque no a todos les gusta, a veces prefieren un grupo específico para sus hijos. Está bueno dar opción y brindar a la comunidad posibilidad. En la medida que las catequistas logren abrirse, la iglesia puede enseñar a la sociedad lo que es la inclusión.

¿ y Ud, anotaría a su hijo en una catequesis inclusiva?

Por supuesto, mi hijo saldría enriquecido para la vida en relación con otros. Pensaba en personas sordas, ciegas.

Bueno, mi tema es catequesis para personas que tienen una discapacidad intelectual entendida como aquella que tiene un déficit en los procesos evolutivos de la personalidad e inteligencia y abarca su capacidad de aprender, de vincularse, de desempeñarse y a la vez posee un potencial para adquirir lo necesario para vivir. Las personas con discapacidad física, en su mayoría, sólo poseen un déficit físico y no intelectual por lo cual se incluyen desde siempre en la catequesis con algún apoyo o compañía. En un comienzo, quizás su mamá acompaña y luego refuerza en la casa.

Esta fue una entrevista de mucho aprendizaje y por último le solicito algunos puntos a tener en cuenta si un lector quisiera abrir en su Parroquia catequesis para personas con discapacidad intelectual

-En primera instancia hablar con el sacerdote para ver si apoya esta catequesis y de qué forma. Él dirá si hablamos con todas las catequistas y les proponemos una apretura o se abre un grupo separado para ir haciendo una adaptación de toda la comunidad a la novedad. Si ya está encaminado un grupo, de a poco se van abriendo caminos de encuentro con todos. Él dirá si va a publicitar la inscripción de los niños, quién la va a realizar todos los días tomando el un número al cual llamar para acordar la entrevista, etc.

-Ubicar un salón acorde, siempre el mismo. Proyectar los encuentros. Reunirnos con los ministros de las misas de niños y plantear la participación en la música, acolitado, ofrendas, etc..Programar entrevistas en febrero y marzo para comenzar luego que comienzan la escolaridad, así se adaptan a los horarios.

-Hacer una lista de materiales que vamos a necesitar.

-Encontrar otra compañera que nos ayude en la catequesis. Esto es prioritario.

Hay muchas cosas a tener en cuenta que las escribí en ambos libros y más detalladas, es difícil abreviar. En un comienzo te diría que esto es lo más importante.

En la Argentina hay debate intenso sobre la despenalización y habilitación del Aborto. Cuál es su comentario al respecto..?

En lo que a mí respecta, toda vida vale. No entiendo solución a qué problema sería el abortar. Nunca me dejaron claro cuál es el problema. Si a mí me dicen =4, el problema puede ser resolver 2+2; 3+1; 1+1+1+1, etc. El debate se cerró y se concluyo con un No. Seguramente, los que no están de acuerdo con que toda vida tiene el mismo valor, tratarán de volver a debatir para ver como lograr la despenalización, algo tan ilógico dónde unos valen más que otros. Desde mí aconsejaría que si alguien se plantea no tener hijos por el momento puede hacer una planificación, hablar con su director espiritual, obviamente convenir primero con su pareja si ambos están de acuerdo en postergar la crianza, dialogar soluciones de situaciones de pareja puntuales y muy focalizadas.

A mí me toca el alma este tema porque me da impotencia formar parte de una generación que se marca dentro la historia de la humanidad como perteneciente a una época donde se dio una cultura del descarte, la cual no comparto. Nadie se merece ser tratado como basura ya que se le niega el primer derecho que es a vivir. Es ser basura el ser tirado, descartado, no tolerado, no darle un lugar, negarle que respire.

En Argentina existe una la ley ya antigua que permite el aborto en determinados casos. Todos sabemos que los casos son una historia de vida sagrada, no es un caso, es una persona. Se permite justamente cuando se plantea que la madre puede morir o por una violación de una menor con discapacidad intelectual.  

Igual todos conocemos situaciones muy difundidas por los medios de comunicación donde se debaten sugerencias de abortos de niños que se gestan con anencefalia, o malformaciones detectadas en los embarazos donde los médicos le plantean abiertamente a las madres la posibilidad de abortar, y la ley no lo contempla. Seguramente se apunta a niños con retraso madurativo, síndrome de Down, o una patología que suponen que el embrión posee. Como si hubiera una sola manera de vivir, luego se tienden puentes hacia una cultura del encuentro de la diversidad. ¿En qué quedamos? ¿qué es diversidad?

A mí me queda claro que nuestros catecúmenos no existirían si sus madres hubieran optado por no tenerlos. Yo admiro a estas mujeres que entendieron en lo profundo de su alma que el dueño de la vida es Dios y el bebé tiene que ser, tiene derecho a vivir y ellas optaron por ser instrumento de vida para que esa alma se desarrolle dentro de un cuerpo con las posibilidades y capacidades que tienen, ya que no les falta nada sólo son diferentes. También me gustaría decir que esas parejas, esas familias que apoyaron a personas que necesitan más ayudas para lograr adaptarse y relacionarse en este mundo, nos enseñaron a todos a ser más humanos, a mirar nuestras vidas, a aprender de la perseverancia de aquellos que con menos miembros, menos memoria, menos capacidad de lenguaje… tienen muchos logros y nosotros “los estándar” a veces no alcanzamos esas metas porque no le damos valor a cada cosa que hacemos, o la hacemos a medias. Ellos nos enseñan a vivir en plenitud porque ponen todo de su parte para brindarse a los demás.

Cierro esta nota periodística parafraseando a Nick Vujicic un maravilloso hombre quien nació con la falta de las cuatro extremidades del cuerpo “ La mediocridad es la peor Discapacidad “. Teniendo personalmente la esperanza de que esta entrevista nos haga mejores personas, conociendo a estos educadores y Heroes Anonimos.