El Minuto

Noticiero

Inversiones: ¡¡¡Cuidado!!! Lo Barato puede salirnos caro

El Covid-19 nos hizo avanzar seis años en tecnología; la forzada necesidad de quedarse en casa frente a un virus desconocido hizo que en los primeros sesenta días de confinamiento aceleráramos el uso de la tecnología a un nivel que se creía posible hasta el 2026.

Por: Daniel Defant |  Corresponsal El Minuto en Argentina.


Los grandes corporativos solían verse poco interesados en digitalizar los procesos, y las medianas y pequeñas empresas no invertían en este rubro sin embargo la contingencia por corona virus forzó todo el mercado a capacitarse y adoptar las herramientas tecnológicas existentes para poder reactivar la economía.

Y aunque estas adaptaciones se hicieron con urgencia y desesperación de una crisis poco conocida, la posibilidad que se abrió en un mundo globalizado ha sido infinita, fue suficiente con escuchar las alarmas para proceder en consecuencia, impulsándonos a cambiar.

El mejor ejemplo ha sido el teletrabajo que extendió el tiempo de la gente frente a la computadora, hasta desarrollar ojo seco ocupacional.

El padecimiento suele desatarse después de largas horas de exposición a las pantallas o a factores como el polvo del aire acondicionado, iniciando síntomas como el ardor, la comezón o la visión borrosa que solo mejora al frotar para hidratar nuestros ojos después de un largo trabajo que lubrica devolviendo la comodidad para seguir adelante.

Cabe destacar que el uso de la pantallas y herramientas para trabajar a distancia no son las únicas que abrazaron con la fuerza, otro tipo de tecnologías como la telemedicina o la robótica han sido utilizadas para disminuir los posibles riesgos de contagiarse con este virus desconocido.

Lo mismo ocurrió en el campo de las inversiones; operar en bolsa, o recibir asesoramiento financiero sobre que destino dar a los dineros recaudados invirtiéndolos de la mejor forma o las más rentables.

Sin embargo, al igual que la mayoría de las cosas de la vida, bajo estas circunstancias no todo ha sido demasiado bueno en los criterios de selección.

Hubo recomendaciones gratuitas o con comisiones muy bajas para que muchos inversores se animaran a dar el salto a un mundo completamente desconocido.

Hay algunos celebres personajes de la comunidad twittera que suelen postear recomendaciones de compra o venta de determinados activos y hacen parafernalia de que las dan gratis. Sin embargo, esta supuesta recomendación “gratuita” luego nos termina haciendo perder un montón de dinero por el desempeño del instrumento; no pagamos nada por su consejo.

En este nuevo mundo donde hay cada vez más canales de información durante todo el tiempo no solo es que somos bombardeados, sino también hackeados y perseguidos por algoritmos que solo los entendidos lo saben.

Todo es gratis, hasta la hora de animarnos a invertir sobre lo que no sabemos cómo funciona.

Quizás suene un poco frio y mucho menos emocionante que sentir que estamos comprando la perlita, la nueva Google o la empresa que va a descubrir la cura del Cáncer, incluso que el sentir que estamos operando gratis, pero lo que realmente debemos mirar es el valor final al que termina arribando a nuestro patrimonio o la línea final del estado de resultados.

¿Cuánto nos queda después de todos los gastos?

El mercado da muestras que la inversión a largo plazo de manera sistemática y diversificada da muy buenos resultados.

Si vamos a comprar una acción para tenerla por varios años, no interesa mucho si hemos pagado un 1% o un 0,5% de comisión o si fuera gratis; lo que realmente importa es que la acción que elegimos comprar se revalorice y cubra con creces este costo.

Bajo estas circunstancias, no debemos dejar que el árbol tape el bosque.

Es muy importante de quien aprendimos sobre el dinero.

Hay una razón por la que el 99% de la población mundial compite por el 1% de los recursos; eso no es culpa de los ricos ni de los multimillonarios sino de aquellos a los que el 99% escuchamos en busca de asesoramiento financiero, evitando que lo barato nos salga caro.

La palabra clave que define la economía es la “escasez”.

Toda economía opera sobre esa premisa, los recursos deben racionarse, quien lo sabe nunca puede pensar en posibilidades de abundancia, resulta siempre extremadamente difícil y complejo amasar riquezas y convertirnos en multimillonarios.

Una gran economía no es producto de una gran gestión.

Una gran economía es producto de la invención, la innovación y los descubrimientos.

La gestión es una gran habilidad y tiene su lugar; pero el mundo de hoy no puede seguir adelante solo con la gestión, si bien la historia habla de grandes gestores, en los últimos 300 años, hemos tenido inventores, innovadores y aventureros que han cambiado el mundo con descubrimientos.

Estos descubrimientos son los que han cambiado el mundo en que vivimos y han tenido un impacto tremendo en la economía.

A tal punto que hoy la humanidad enfrenta un aumento exponencial de la complejidad a escala planetaria.

El desarrollo del capital financiero (dinero que produce dinero) desemboco en la crisis mas importante del sistema capitalista, producimos mas comodities de las que podemos consumir, explotando mas recursos naturales de los que el planeta puede reponer.

El diagnostico es que la crisis actual amenaza con arrastrar simultáneamente el mercado, a los Estados y al mismo planeta todo.

“Ya no da mas para ser así, tan pobre de mí…” de (Lauro Enriques) en sus apuntes para una “Nueva Era”.

Los economistas analizan lo que existe y piensan en como todos pueden gestionarlo.

Ese tipo de pensamiento es lo que ahoga a la gente en la pobreza.

Esto justifica el porque los economistas no son multimillonarios.

Si un economista se convierte en multimillonario mañana, podemos estar seguros de que no pasara mucho tiempo en que se acabe el dinero.

El dinero grande se escapa de aquellos que tratan de mantenerlo y corre hacia aquellos que se atreven a soñar en grande.

Si todavía nos quedan dudas sobre este punto, hay que considerar esta imagen: Si a un brillante economista hace 1000 años se le encomienda la tarea de predecir y crear un modelo financiero para este mundo actual, con la población mundial actual, ¿que pensamos que puede predecirnos? No hay forma que la economía pueda predecir internet.

¿Imaginemos la economía actual sin internet? Pensemos en eso.

Los modelos financieros de hoy se basan en esta exacta ignorancia. Los economistas piensan que los recursos que tenemos hoy son los mismos que tendremos mañana cuando la naturaleza tarda un año y cinco meses en regenerar lo que utilizamos en un año.

Nos venimos quedando cortos desde hace tiempo, la economía de los Estados Unidos se devora anualmente el equivalente a seis planetas.

Teníamos una población mundial de siete mil millones de habitantes en 2015, hagamos proyección para el 2050 y tendremos un incremento de tres mil millones de nuevos aspirantes a aquella riqueza.

Ya necesitaríamos de otro planeta para que nuestro colapso no fuese el definitivo; todo esto viene a explicarnos un poco los orígenes de esta maldita pandemia, producida a causas antes de que todo sea demasiado tarde.

¿Quién se anima hoy a dar conferencias sobre el dinero?

Los medios celebran a los millonarios y multimillonarios como si fueran una raza especial de personas. Y no lo son. Si hemos escuchado suficiente de ellos, comprenderemos que no son gran cosa. Son simplemente personas que se

enfocan en hacer algo que produce mucho dinero y se enfocan así en el éxito aprovechando de todas sus ventajas haciéndonos ver que nada nos impide a ser un posible exitoso como ellos.

Es la razón por la que la nueva tribu de ricos se conforme por quienes dejaron a tiempo toda escuela, crearon las propias, y hasta crearon sus propios barrios cerrados.

Su vida financiera es como es, gracias a las personas que lograron influenciar, a los economistas les ha quedao chico dar una conferencia sobre economía en estos tiempos, como a los educadores ser formadores de la antigua escuela.

Todos somos llamados a apuntarnos a lo mismo, pero para todos no hay cabida en ese sistema, parecería que somos elegidos: quien si y quien no; saben a la perfección sobre nuestro ADN.

Un multimillonario discute con un economista, un educador discute con sus educandos, todo se conjuga entre menos estudios económicos y mas productividad.

Si leemos una investigación económica, ponemos la mente en una caja de la que posiblemente nunca podremos llegar a salir.

El futuro financiero no esta conectado al estado de la economía.

La gente sigue hablando de una crisis financiera global por el Covid y los mercados se encuentran en sus máximos históricos, con la clara excepción de países como Argentina y algunos otros, en esto tienen mucho que ver los gobiernos de turno.

Si bien es cierto que hubo un evento, la forma en que afecta depende de como lo enfoque cada uno, de hecho, las recesiones son los mejores momentos para hacernos ricos, no hay optimistas o inspiración, la mayoría se queda mirando el informe económico, o sosteniendo que la pobreza es inevitable.

En un sentido real, la economía no es mas que el comportamiento social de los productores y los consumidores. En muchos países hay mayores niveles de optimismo.

El estado de la economía es una cosa y es completamente diferente a la realidad financiera de muchos.

Nuestro futuro financiero esta conectado y depende exclusivamente de nuestras decisiones.

¿Cuál es la única palabra que nos hace ricos en estos tiempos?

Abundancia.

La abundancia es la gran idea de que hay tanto disponible.

El sistema escolar ha provocado una especie de remordimiento en las personas cuando ganan enormes cantidades de dinero. Creen que están tomando de lo que debería ser de otra persona, cuando esto no es cierto.

Si decidimos ganar mucho mas dinero hoy, el dinero en circulación no puede mantenerse al día, la Fed imprimirá más dinero para igualar.

En el mundo actual, varias economías necesitan personas que dispongan de mas dinero. Estados Unidos necesita personas que justifiquen la impresión de ese dinero que han estado haciendo.

La verdadera razón por la que alguien no tiene dinero es que no tiene algo fuerte y convincente de lo que quiera hacer con el dinero.

Los ciudadanos del mundo resolvemos problemas. El sistema financiero busca personas que puedan resolver problemas y hayan demostrado que pueden; para dar dinero.

Debemos de pensar mucho sobre esto; hay que repetir cada mañana al despertar en voz alta:

“Hay demasiado dinero en el mundo buscando a alguien que tenga una solución a un problema”.

Solo con esto podemos resolver un problema:

“Tener mucho dinero, hacer inversiones y no correr los riesgos que lo barato nos salga demasiado caro”

ArabicChinese (Simplified)EnglishFrenchGermanItalianPortugueseRussianSpanish