Mar. Dic 1st, 2020

La Argentina: Que no pudo ser versus la Argentina que viene

Argentina está inmersa en el contexto global de un pasado en el cual no supo, no quiso o no pudo superar la muerte para cambiar de época en el contexto geopolítico universal y convertirse en bandera de masas.

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Argentina está inmersa en el contexto global de un pasado en el cual no supo, no quiso o no pudo superar la muerte para cambiar de época en el contexto geopolítico universal y convertirse en bandera de masas.


Por: Daniel Defant | Corresponsal del Diario el Minuto en Argentina


Vaya si se conoce ese mecanismo en Argentina, por experiencia, ¡claro!

Especialmente en sociedades proclives a ser gobernadas mediante el uso de la necrología política con fines electorales, vacía de culto de lideres extintos usados como una bandera y moneda en negocios políticos del presente.

La manía de hacer hablar a los ausentes, de aglutinar voluntades según el deseo o el legado del que ya solo puede existir a través de sus intérpretes, de sus exegetas o de sus temerarios ventrílocuos.

La necrología política es una deformación patológica de la memoria y del legado genuino de aquellos hombres que se ganaron un lugar en la historia.

Es la malversación sin limite de sus acciones, el abuso hasta convertir en caricatura las palabras pronunciadas en vida, la degradación por hartazgo de sus acciones reales convertidas en hazañas incomparables.

Es la creación de un rito falsificado a un Dios pagano que termina sirviendo únicamente de moneda de cambio para los negocios del poder.

La Argentina que no pudo ser, tras la historia malversada como un estereotipo durante décadas en las que fue desperdiciando oportunidades y reformas estructurales para justificar potencia de un país nuevo que hoy debemos replantearnos.

Asumir nuestra realidad y saber aceptar en donde estamos parados, es la única formula para comenzar a tejer la Argentina que se viene.

Donde millones han flaqueado rendidos en busca de una salida mágica que nos libere rápidamente del infierno, ahí ha campeado el populismo surgido de una

estrella demagógica con discurso resarcitorio identificado el MAL en un cuerpo equivocado que es el PUEBLO.

Fromm sostiene que el hombre cuando es niño y comienza a cortar los vínculos primarios que se atan a su nacimiento inicia su propensión a la autonomía y a la independencia. Es lo que se conoce como proceso de individualización.

A medida que el proceso se acentúa y crece el sentimiento de “ser individual”, evoluciona una tendencia proporcional a la soledad.

Advierte que una vez rotos los vínculos primarios que le daban seguridad, el sujeto no logra resolver los problemas de aquel abandono materno y paterno, cae en sumisión y el constante sentimiento de inseguridad y de hostilidad hacia su entorno.

Deja de ser victimario para ser la victima de un miedo que se torna asfixiante para la libertad del hombre como tal en el contexto en el que vive.

Aquí aparece una explicación certera de la atracción fatal que ejerce el fenómeno populista autoritario para el individuo vacilante que no encuentra eco ni explicación alguna a todo lo que le viene pasando, disconforme con sus oportunidades, resentido con la vida en sociedad que le arranco la seguridad de la que se sostenía por ser su nido y siente estar siendo arrojado a una selva inhóspita y violenta donde triunfa el mas fuerte.

El autoritarismo tiene su fundamento en el miedo a ser liebre, en el temor a ejercer su libertad, en la angustia de tener que decidir a cada instante sobre lo correcto o lo incorrecto de sus actos, sobre el bien o el mal de las acciones por las que debe decidir y que en definitiva lo conducen al éxito o al fracaso.

En definitiva, el horror que provoca la intemperie en soledad, al hombre en el dilema de “ser individuo”.

En ese núcleo existencial y en sus derivaciones psicológicas operan todos los populismos conocidos.

Lo primero que ofrecen es reparo, contención, pertenencia, devolución de las seguridades perdidas y la liberación de la pesada carga de decidir a cada paso o de conseguir por si mismo lo apetecido o deseado como bien económico o social.

La oferta es encarnada generalmente por un líder benefactor autoritario, un grupo orgánico que lo acompaña como guardia pretoriana y un sistema cerrado de creencias o definiciones ideológicas que marcan los limites del territorio de pertenencia y de acción.

Puede ser un partido político, una secta religiosa, un grupo terrorista o una organización criminal del narcotráfico. De allí que el fenómeno populista resulte una verdadera amenaza de epidemia cultural multiforme.

Del populismo a la tiranía se esta a un solo paso; es la trampa maniquea y patología social resistente en medio del crimen colectivo.

Siglo veinte, cambalache; problemático y febril.

Siéntate a un lado que a nadie importa si naciste honrado, es lo mismo el que labura o vive de los otros; el que mata o cura fuera de la ley.

La trama corrupta tiene cobertura en el propio proceso, y acá llegamos para saber qué podemos hacer hoy.

La Argentina que se viene es otra, con profesionalismo y sabiduría que pandemia por medio vino adelantar nuestro tiempo.

Hay que tener un poco de cojones, o quizás muchas ganas de vivir para no dejar que te mate una amenaza, sin saber muy bien cual.

Sabemos que tenemos que poner en el jardín: cultura, arte, magia, música, tecnología y muchas cosas mas para sobrevivir a esta ola violenta que sin darnos cuenta hemos sembrado como sociedad confundida en el individualismo del que solo no se sale; hay que saberlo.

No hay otra Argentina mas que la que se conjuga entre la que no pudo ser y la que vendrá.

Aquella que esta dudando en si ir de frente, detrás o de costado, lo que no duda que siempre deberá hacerlo hacia adelante, hacia un futuro promisorio no muy lejano si quiere sobrevivir la intemperie y la adversidad que los tiempos le juegan; ¡¡¡sola jamás!!!

Es la Argentina insertada en el mundo como aldea global, de eso se trata y es lo único que puede permitirnos salir de la banquina traumática en la que cayo.

Tenemos millones de empresas al borde del abismo antes nunca visto; un sistema económico colapsado por una moneda que ha perdido casi todo su valor, relaciones internacionales quebradas por una falta total de credibilidad.

Queda un solo recurso, una ultima bala por usar, es la humana en el medio de un país con todos los climas, con todas las regiones para producir riquezas naturales que hoy nadie tiene, solo nos resta saberlas aprovechar una vez más, una vez por todas, sin equivocarnos, sin miedos y con toda nuestra voluntad.

Prefiero no hacer alusiones de quienes nos gobiernan, solo decirles que se sienten a pensar y que se haga institucionalmente.

Es el pensamiento, la única herramienta tendida hacia infinito la que lo puede alcanzar.

Se empieza por hacer lo necesario, luego lo que es posible para terminar haciendo lo imposible.

La confianza entre nosotros esta basada en su incondicionalidad de permitirnos nuestra valoración día a día con espíritu convulsionado, pero inquieto y batallador.

Podemos dar batalla y cruzar esta cordillera que en forma accidental se ha interpuesto ante nosotros, los de antes, los de ahora y los de siempre que con muchas razones o sin ellas nos martilla para volver a un lugar tremendamente lúgubre, ese que tanto nos cuesta entender y poder descifrar.

Argentina esta inmersa en ese proceso en que llegada al final del camino encuentra su eco y su curso para continuar.

Ser argentinos insertados en el mundo no es fácil, si posible.

Acompañarnos en este proceso, contenernos, sugerir alternativas e intentarlo cada día lo hará a todo más disfrutable, fácil y entendible, solo depende de nosotros hacerlo posible.

Esa posibilidad esta en nuestra propia voluntad para alcanzar un país próspero, soberano, independiente y a la altura de todos los tiempos en la sostenibilidad.

Muchas gracias, a quienes así lo entiendan y estén dispuestos al logro de nuestra meta.