Dom. Jun 13th, 2021

La decisiva influencia Británica en la Independencia Argentina e Hispanoamérica

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Este artículo es la continuación del artículo: “Las catorce invasiones inglesas olvidadas”. En el artículo señalado describimos el interés geopolítico británico en Sudamérica. Décima quinta invasión inglesa (la 1° invasión inglesa que se estudia en los programas de estudio argentinos).

Por: Luis Galantes | El Minuto de Argentina.


Se estudia en la educación argentina como la 1° invasión inglesa. Esta invasión fue un intento para abrir mercados alternativos a los mercados de Europa continental que estaban bloqueados por las guerras napoleónicas y para sustituir a aquellos que se perdieron con la independencia de las 13 colonias americanas.

Desde la declaración de independencia de los Estados Unidos, el imperio británico necesitaba reemplazar el proveedor de materias primas y el cliente de bienes y servicios.

En ese escenario Buenos Aires era relevante como: 1)-reemplazo del proveedor perdido, 2)-cliente sin necesidad del contrabando o en otras palabras terminar con el monopolio español, 3)- hub comercial, los canales de distribución de los bienes británicos desde el Río de la Plata hasta el interior de La Argentina, Paraguay, Bolivia, Chile, Perú, Uruguay y el Sur de Brasil, 4)-debido a la vulnerabilidad defensiva causada por la lejanía de Buenos Aires con el centro del imperio español y 5)-punto de proyección estatal sobre: (a)- el Atlántico Sur, (b)- el paso entre el Atlántico y el Pacífico y (c) el paso entre el Atlántico Sur y el Océano Índico.

Las reformas borbónicas de Carlos III habían generado descontento en la población hispanoamericana debido a: 1)-el cambio de estatus de la población. Ya que, con los Habsburgo, Hispanoamérica era parte de España, pero a partir de los Borbones pasa a ser un montón de colonias, 2)-el objetivo de alcanzar la solvencia fiscal a través de la suba de los impuestos y 3)-el recorte del poder político a los criollos como requisito para eliminar el contrabando.

Las fuerzas armadas británicas estacionadas en Sudáfrica tuvieron conocimiento de este descontento criollo, eso los impulsó a tomar la decisión de invadir Buenos Aires. El 24 de junio de 1806, una flota británica conducida por Popham que transportaba un contingente de aproximadamente 1600 tropas conducidas por el General Beresford ataca fortificaciones en la Ensenada de Barragán, el 25 desembarcan en Quilmes.

El día 26 Buenos Aires replica y envía tropas para enfrentar a los ingleses que fueron derrotados en el Riachuelo (un afluente del Río de la Plata) y el 27 Buenos Aires capitula.

Una vez tomada Buenos Aires, Beresford solicita refuerzos. Pero, tardaron en llegar, esto alentó a que secretamente se prepare la reconquista, con tropas voluntarias. Los organizadores fueron: Liniers y Huidobro en Montevideo, Pueyrredón en la campaña y Álzaga en la ciudad. Pueyrredón atacó desde la campaña, Liniers desde Montevideo y Huidobro desembarcó después también desde Montevideo. Beresford se rindió el 12 de agosto.

Esta invasión desnudó la vulnerabilidad militar de Buenos Aires y si a esto le sumamos el patético papel del Virrey Sobremonte quién renunció a conducir la defensa de Buenos. Fue la suma de todos estos ingredientes los que contribuyeron a un cóctel político que decidió al cabildo abierto a otorgar el poder político y militar a Liniers.

El 20 de agosto Beresford firmó la capitulación. Fue en este contexto que nacieron unidades tácticas del ejército argentino, cuya existencia perdura hasta hoy en algunos casos: patricios, húsares, pardos y morenos, montañeses, catalanes, gallegos, andaluces, cantábricos, entre otros.

Décima sexta invasión inglesa (la 2° invasión inglesa que se estudia en los programas de estudio argentinos). La flota inglesa se quedó merodeando en la zona después de la 1° invasión inglesa y en febrero de 1807 tomaron Montevideo.

El Virrey vuelve a abandonar a los defensores y Liniers escuchando el clamor popular decide deponer al Virrey y le da el poder político del Virreinato a la Audiencia de Buenos Aires.

A posteriori, la Junta de Buenos Aires le otorga el poder militar a Liniers. En mayo llegó el refuerzo de Beresford al mando de Whitelocke y en junio desembarca en la Ensenada de Barragán con 8400 tropas y desde allí avanzó sobre Buenos Aires. Liniers fue derrotado en los Corrales de Miserere, los ingleses entran en la ciudad y allí enfrentan al pueblo porteño, que había sido organizado para la defensa por Álzaga.

Utilizaron adoquines, agua hirviendo y algunos miembros de las milicias participaron en la defensa. Los británicos se rindieron el 7 de agosto, se les otorgó 2 meses para abandonar la Banda Oriental y el 9 de setiembre abandonaron el Río de la Plata. Las milicias voluntarias reclutaron 7574 hombres, mientras que las milicias regladas contaban con 1639.

Los oficiales eran elegidos por los milicianos. Para fortalecer la posición de Buenos Aires, un importante gasto público corriente y de inversión se realizó en Buenos Aires a causa de la 2° invasión inglesa desde Madrid. La participación en las milicias generó el ascenso social de los criollos. Los oficiales criollos se volvieron un factor político dinámico y relevante en la toma de decisiones de Buenos Aires. La decisión de destituir al Virrey por la población local y nombrar otro fue un hecho sin precedentes en el imperio español. Culminó en el nombramiento de Liniers como Virrey.

Décima séptima invasión inglesa (una que no pudo ser). A fines de 1807 Arthur de Wellesley (futuro Duque de Wellington), estaba en Cork, Irlanda preparando una 3° invasión, pero cuando Bonaparte invadió España ese cuerpo expedicionario se desvió hacia allí.

El 2 de mayo de 1808 se levantó el pueblo de Madrid. En un memorándum Arthur de Wellesley propone el envío del contingente a España para apoyar cualquier insurrección contra Francia y luego sugiere evaluar el teatro de operaciones para enviar una fracción del contingente al Río de la Plata y otra a México.

Para la expedición al Río de la Plata enviaron 10.077 tropas. Tenían que salir para España en junio, desde España al Río de la Plata el 15 de julio para llegar el 15 de septiembre, pero nunca pasó. Finalmente, la expedición desembarcó en Portugal el 1° de agosto.

Décima octava invasión inglesa (un tratado desfavorable). La invasión francesa de España sumió a esta en el peor momento desde 1492. Lo que motivó la firma del Tratado Apodaca – Canning entre la Junta Central de Sevilla y la Gran Bretaña. Por medio de este, se intercambiaba asistencia militar británica por libre comercio en las colonias españolas para la producción de bienes británicos. Añadido era, una penetración cultural para abrazar en forma incondicional el libre comercio.

Es así que el 6 de noviembre de 1809, el Virrey Cisneros hace efectivo el fin del monopolio español y se aprueba la entrada de bienes del resto del mundo en general y británicos en particular.

Cisneros condicionó esa apertura comercial en Buenos Aires con: aranceles, la imposición de intermediación comercial española, la prohibición de importación de algunos productos, la prohibición de exportación de oro y plata amonedados o en pasta y algunos derechos adicionales.

Los comerciantes ingleses en el Río de la Plata nunca cumplieron, al observar este incumplimiento el Virrey ordenó la expulsión de los ingleses en el plazo perentorio de 8 días. Los comerciantes ingleses se organizan y solicitan la intervención del capitán Lightning que estaba estacionado en un buque de guerra en el Río de la Plata. Bajo estas presiones Cisneros revoca la medida por un plazo que vencería el 19 de mayo de 1810.

El 19 de mayo de 1810 comienza la “Semana Maya”. En la historia argentina la semana maya consiste en la semana que va del 19 al 25 de mayo de 1810. Durante esa semana hubo un cabildo abierto en Buenos Aires (la capital del Virreinato del Río de la Plata) que desemboca en el nombramiento de la Primera Junta de Gobierno.

Fue la primera vez que en el Virreinato del Río de la Plata el pueblo se da un gobierno a sí mismo. Cabe señalar aquí que en La Argentina la Revolución de Mayo es casi tan importante como el día de la independencia.

Décima novena invasión inglesa (una gestión diplomática). La asamblea del año XIII decretó la libertad de vientres, el reglamento para la educación del liberto, libertad de todos los esclavos que pisasen el territorio de Las Provincias Unidas del Río de la Plata y prohibió el comercio de esclavos.

Esto motivó la protesta de Brasil, que la realizó a través del embajador británico Lord Strangford y el tráfico de esclavos continuó hasta que fue finalmente abolido con la sanción de la Constitución Nacional en 1852.

Vigésima invasión inglesa (el empréstito de la Baring Brothers). Martín Rodríguez fue nombrado Gobernador de Buenos Aires el día 20 de septiembre de 1820. En ese momento La Argentina no tenía una Constitución Nacional, sino que era una especie de “confederación” con autonomía total para cada provincia.

Representaba los intereses del puerto de Buenos Aires, que eran la intermediación del comercio con el resto del mundo y el control de los ingresos fiscales de la Aduana de Buenos Aires. El 20 de agosto de 1821 es nombrado Ministro de Gobierno Bernardino Rivadavia.

Las medidas de Rivadavia trajeron crecimiento y desarrollo económico a la provincia de Buenos Aires, lo que fortalecía su posición a la hora de negociar una Constitución Nacional con el resto del país. El 8 de agosto de 1821 Manuel José García es nombrado Ministro de Hacienda.

En 1824, Rivadavia y Garcia gestionaron el Empréstito con la Baring Brothers de Londres. Su destino eran las obras de infraestructura en la provincia de Buenos Aires, que nunca se llevaron a cabo. La operación constituía un requisito para el reconocimiento de la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata por parte del Imperio Británico.

Enriqueció a la Baring Brothers y a los negociadores y fue el inicio del club de la deuda externa que perdura hasta la primera presidencia de Perón. La estructura del préstamo era el siguiente: 1.000.000 de libras esterlinas, a una tasa de 6% de interés y una renta del 0,5% de amortización. Fue autorizado en agosto de 1822 por la Junta de Representantes de Buenos Aires. El origen del empréstito fue un proyecto de Martín Rodríguez y Rivadavia.

En diciembre de 1825 llegaron 10.991 onzas troy de oro. Del millón nominal de libras esterlinas solamente se recibieron 560.000 libras.

La Baring retuvo 130.000 libras en concepto de anticipo de intereses. Los hermanos Parish Robertson y el argentino Félix Castro se llevaron 100.000 cada uno. El resto se lo llevó la Baring en concepto de comisiones. El dinero llegó en forma de remesas fraccionadas.

Vigésima primera invasión inglesa (un tratado entre buenos amigos, nosotros los buenos y ellos los amigos). El 2 de febrero de 1825 Las Provincias Unidas del Río de la Plata y el Imperio Británico firmaron un Tratado de Amistad, Libre Comercio y Navegación.

Por medio del mismo se establecía lo siguiente: 1- se hace efectivo el reconocimiento de la independencia argentina por parte del Imperio Británico y el Imperio Británico no reclamó las Islas Malvinas, 2-disminución de los derechos de importación para ambas partes, 3-disminución de las tasas portuarias para ambas partes, 4-libertad de conciencia para los súbditos británicos residentes en nuestro territorio y 5-abolición total de la esclavitud en nuestro territorio (que había sido establecida en 1813, pero el embajador británico intercedió para impedirlo).

Sobre el punto 1)- no duró mucho tiempo el reconocimiento de la independencia argentina. Dado que en 1833 el imperio británico invadió Las Malvinas. Sobre los puntos 2)- y 3)- solo podemos decir que el libre comercio y la libre navegación era totalmente desfavorable para La Argentina de esa época porque carecíamos de flota mercante y de bienes con valor agregado para exportar.

Por ejemplo, nosotros exportábamos la lana y después importábamos de Inglaterra los ponchos. Sobre el punto 5)- debemos aclarar que la Asamblea del año XIII había abolido la esclavitud, pero la intervención diplomática británica logró la sanción de un decreto que eximía a los ingleses cumplir con esta ley y seguir traficando humanos.

Después de “Las catorce invasiones inglesas olvidadas” y “La decisiva influencia británica en la independencia argentina e hispanoamericana”, hicimos un panorama de las ambiciones británicas sobre Sudamérica.

Este tópico comenzó a ser estudiado en forma sistemática en La Argentina por un grupo de intelectuales peronistas Jauretche y Scalabrini Ortíz, por encargo del mismo Perón.

La falta de un abordaje sistemático del estudio de los intereses británicos permanentes en La Argentina y en Sudamérica por nuestra parte solamente genera una falta de herramientas para negociar con inteligencia y poder defender nuestros intereses nacionales permanentes.

La repercusión del público ante el artículo anterior me motivó a escribir este segundo como una continuación y complemento del mismo. Es importante entender que aquel que domina el presente escribe el pasado y así construye el futuro. Por eso, para evitar que sean otros los que construyan nuestro futuro es imperativo al menos conocer nuestro pasado para poder debatir sobre nuestro futuro.

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