Sáb. Ago 8th, 2020

elminuto

El Primer Diario Social de Chile

La historia universal desde el materialismo dialectico

No se podría hablar de una historia universal de manera completa, acertada y perfeccionada totalmente; porque no se trata de una simple narración de hechos universales, que tendrían cierto grado de veracidad.

Compartir

No se podría hablar de una historia universal de manera completa, acertada y perfeccionada totalmente; porque no se trata de una simple narración de hechos universales, que tendrían cierto grado de veracidad.


Por: Jhamira Elevan Nicola Tola | Corresponsal Diario El Minuto para BOLIVIA


Ademas, tampoco puede ser entendida como algo definitivo y dado, sino que, va más allá de lo que nos ilustraron en el escuela, colegio y universidad, de los aportes que dieron algunos filósofos e historiadores, incluso más allá de nuestra imaginación, en efecto no se podría hablar de la historia universal; además, porque la historia no está escrita, se estará escribiendo con la agrupación de verdades parciales que realicemos.

Le Goff señala: A pesar de ello la objetividad histórica es posible a través de revisiones incesantes del trabajo histórico, análisis, rectificaciones sucesivas y la acumulación de verdades parciales. (Le goff, 1997, p. 34); que ciertamente conlleva a sostener, que solamente se podría hablar de construir conocimientos y verdades sobre la historia universal, cuando nosotros como sujetos cognoscentes construyamos verdades parciales de algunas partes de la historia, planteando el significado de los acontecimientos de la historia humana, interiorizándonos dentro de uno o varios acontecimientos remotos para analizarlos como un objeto de estudio.

¿Qué es o cual es la verdad?

Considero que, la verdad es un ideal imperfecto, durante años se trató de definir, explicar y comprender en qué consiste la verdad, aún recuerdo que el docente de filosofía en su momento, nos hizo realizar ejercicios psicotécnicos para establecer la verdad sobre nuestra existencia personal, en efecto esta interrogante no me es indiferente, sin embargo ahora puedo razonar de manera diferente y la verdad es como lo pienso; tener una verdad absoluta.

Consiste en saber y tener conocimiento de todas las cosas, saber la verdad del origen del universo, del origen de nuestra existencia, de la vida entre otros; y el hecho de que se crea que es considerado indiscutible, indudable y verídico las propuestas de historia y supuesta verdades; es una opinión errada, porque no se podría concebir la idea de que exista una verdad absoluta perfecta e incuestionable sobre algo en cuestión dentro el conocimiento.

Es por ello, que apoyo teorías como el materialismo dialectico, quien niega la verdad absoluta perfecta, al sostener: El conocimiento representa en si un proceso histórico de movimiento de la ignorancia al saber; de la noción simple de los distintos fenómenos y partes de la naturaleza, hace su más profunda y completa comprensión, y el descubrimiento continuo de nuevas leyes de su desarrollo; cada grado del conocimiento está limitado por el nivel de la ciencia y las condiciones históricas de la vida social, que inevitablemente hacen relativos, es decir, incompletos nuestros conceptos de la naturaleza.

Empero, siendo relativas las verdades de nuestro conocimiento descubre, contiene, a la vez, partículas de la verdad absoluta, por cuanto reflejan exactamente, aunque de modo incompleto, el mundo objetivo exterior.

Por eso, el conocimiento logrado mediante verdades incompletas y relativas nos aproxima a la verdad absoluta, es decir al conocimiento pleno y universal del mundo objetivo. (P. Judin – M. Rosental, 1959, p.139-140)”; esta teoría considera con gran certeza, que las verdades relativas apuntan a nuestra aproximación a la verdad absoluta.

Existe muchas otras teorías que comparten este criterio, como teorías del CRITICISMO, para el cual el conocimiento es posible, pero no es incuestionable ni definitivo, sino que debe ser revisado y criticado continuamente para detectar posibles falsificaciones y errores. Por otra se encuentra el ESCEPTICISMO, que igualmente, niega rotundamente la posibilidad de obtener conocimientos verdaderos y completos.

Además, veamos que existen teorías en contraposición a las mencionadas como: la verdad absoluta en metafísica, que entiende la inmutabilidad del conocimiento humano, considerando todos los objetos y fenómenos como inmutables y dados de una vez para siempre, la metafísica admite toda verdad como acabado y definitivo resultado del conocimiento, que no pueda ser revisado, ni discutido.

¿Para qué lo Hacemos?

El propósito de buscar en la historia universal que construimos mediante nuestro análisis; agrupando verdades, producto de nuestro pensamiento crítico y creador podremos encontrar respuestas a inquietudes presentes; dado que toda teoría nueva crea nuevos problemas autónomos no intencionados e inesperados, la verdad o falsedad de esas teorías no es obra, nuestra sino que es algo que debemos descubrir construyendo nuestra historia universal.

Concluyo que estas tres cuestionantes tienen estrecha relación entre sí; siendo que en parte reflejan lo que se denominan como teorías de la verdad, sobre los intentos realizados a lo largo de la historia de la filosofía de definir, explicar y comprender en qué consiste la verdad y así llegar a poder hablar de la historia universal, que como vimos no se halla vinculada a una transliteración de la relación circunstanciada de los hechos expuestos en textos de historia.

La filosofía y entre otros; pretender aquello no solo es impensable en los hechos, nótese que el reconstruir un acontecimiento ocurrido en el pasado, con una precisión que exija adecuar cada una de las palabras al margen de una verdad concreta y objetiva, es por cuestiones de las reglas de materialismo dialéctico, imposible; además, de no ser materialmente comprobable.