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La Horda Global y el Gobierno de la Cibercracia

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No era el Nuevo Orden, era el “Nuevo Humano” el fantasma a temer, el que podría iniciar una época fatal si el Sapiens prosigue en una caverna. Hay una sabia decisión por tomar.

Por: Gary Ayala Ochoa | Director de El Minuto en Perú


La segunda ola, no solo constituye un nuevo episodio de ataque del Sars-Cov-2 contra la salud, la vida y la socioeconomía mundial desde que apareció el brote en diciembre del 2019, también marca un nuevo escenario geopolítico de graves características.

Hace un año, se conoció el efecto, pero no la causa del virus, se presentó como génesis a una joven mujer que comía un murciélago cocido, similar a Eva quien probó el fruto prohibido por lo cual inició una era con fatalidad. ¡Coincidencia! Se indujo a aceptar que el mal procedía de un quiróptero, especie que ayuda a cuidar los bosques, a eliminar tanto pestes e insectos depredadores de cosechas como a mosquitos y zancudos que transportan enfermedades, y a polinizar los campos para la vida de los árboles frutales.

La campaña fue tan intensa que Batman hubiese ganado una fortuna al interponer una acción legal reivindicativa (de ser de carne y hueso). Si la versión bíblica utilizó el medio oral, la arqueología, tradición sacerdotal y los papiros para trasmitir su argumento con gran impacto; la versión actual, utilizó medios de sofisticada tecnología, carga psicosocial en el mensaje y gran inversión presupuestal, propios de la era global.

Por su parte, la ciencia intentó aislar al virus para encapsularlo e investigarlo, pero su desarrollo impidió su eliminación; contrariamente, ascendió a la categoría de “virus inteligente”. Al mes de febrero del 2021, el microscópico enemigo ha generado una gran turbulencia transversal en todas las dimensiones de la vida, como si el mundo experimentara con retraso aquellos vaticinios anunciados para el cambio de milenio.

La Nueva Horda

Sócrates -quien no escribió libros- fue condenado a muerte en la democrática Atenas (399 a.C.) por “Impiedad”: No aceptar a dioses del Estado y decir que mejor era ser virtuoso que adorar a dioses); y por corromper jóvenes: Enseñar que la sabiduría es conocerse a sí mismo y luego al universo; que la virtud no viene de la riqueza, sino que ella proviene de la virtud; que solo hay un bien, la sabiduría, y solo hay un mal, la ignorancia. Era crítico.

Un posterior relato mítico refiere que un grupo de esclavos vivía encadenado desde la infancia en una caverna. Detrás de ellos había un muro y una fogata la cual proyectaba sombras creadas por los custodios, esa visión era su mundo.

Un esclavo escapó, vio la luz y el exterior, le afectó, pero lo asimiló. Volvió a la cueva y describió el exterior a los cautivos, no le creyeron y atemorizados se negaron a dejar la cueva, no descartaron matarlo (Platón, 380 a.C.).

¿Tienen analogía las enseñanzas de estos griegos con la era del Covid-19? El significado del juicio de Sócrates representa al poder que criminaliza a un pensamiento disfuncional respecto a una sociedad y gobierno.

El relato de Platón alude al estado del conocimiento en un contexto donde se acepta lo que se observa y se le defiende sin excluir la violencia contra quien pretenda reeducar o encender una luz: El miedo a la verdad.

Hoy, la caverna se transformó, tiene luces y proyecta imágenes tridimensionales con sonidos en todos los géneros, presenta la gama de todos los colores e incluso tiene poder de transportación hasta otras cuevas. Allí habitan las nuevas hordas, viven una civilización con herramientas y valores del siglo XXI. Las cadenas ya no sangran a los pies y tampoco pesan; por el contrario, estimulan los sentidos y ahorran el esfuerzo de pensar.

¿Pero, cómo nos atraparon y encerraron ahora?, Pues, todo indica que un influjo progresivo hizo de los grilletes una necesidad, un estilo de vida y un sine qua non, así la nueva caverna recibió la denominación de “redes sociales” y quedó bajo el gobierno de una cibercracia que conoce muy bien a la mente humana.

El poder en este nuevo socavón lo tienen quienes manejan las nuevas imágenes con las cuales establecen la realidad oficial, es decir, los contextos sociopolíticos, los “aquí y ahora” de las diversas sociedades y la moral a seguir; además, conocen los gustos y anhelos de los individuos, sus flaquezas y “pecados”, incluso, las tendencias que motivarán sus acciones dentro de días, años y décadas.

Un “Silicon Valley” (Valle del Silicio) más abierto se avizora como gabinete ejecutivo de un dominio global. Si bien, en el actual territorio californiano conocido con ese nombre, operan: Adobe Systems, Apple Inc., Cisco Systems, Facebook, Google, Hewlett-Packard, Intel, Instagram, Netflix, Nokia, Yahoo!, Twitter y más empresas de mega influencia, todo anuncia una regencia planetaria digital junto a otras redes como Vkontakte de Rusia, QZone de China y diversas más que pueden crearse.

Pugna Cavernícola

El inicial capítulo del Sars-Cov-2 causó temor, indignación, depresión e hipocondría, hasta solidaridad, esperanza, feligresía y coraje. Las llamadas teorías conspirativas surgieron y atribuyeron responsabilidad del mal a diferentes grupos de poder (Bilderberg, Illuminati), a Estados (China, Reino Unido, Rusia, EE.UU.), a dioses y/o demonios (según religión) y a mega celebridades (Bill Gates, Soros, etc). En medio de muchas muertes y daños materiales se publicitó el nombre del capítulo siguiente: La vacuna.

Esta panacea creó expectativa para la cura, pero también desconfianza y dosis de pánico frente a una posible mutación de “personas a zoombies” tras recibir una vacuna con intruso. El pavor demostrado, sea por reacción instintiva o por carga ideológica, no constituyó buena señal de humo para el necesario engagement (contacto) en el “mundo de los negocios”. 

La industria farmacéutica no se hizo esperar y nuevos nombres se mediatizaron: Sinopharm y Sinovac (China), BioNTech-Pfizer (Alemania-EE.UU.), AstraZeneca-Oxford (sueco-británico), Moderna (EE.UU.), Sputnik V (Rusia) y Covaxin (India), es más, en varios países de economías emergentes también refirieron producir vacunas efectivas a menor precio, por supuesto, sin difusión global ni atención formal de sus propios gobiernos.

Si en el año 2020, los focos de resistencia a la vacuna manifestaban sus proclamas de libertad a no vacunarse y cuestionaban a los gobiernos por su adquisición con altos costos, en el 2021 la segunda ola conminó un cambio de opinión. En este periodo, la vacuna recibió el espaldarazo popular y se condenó a los gobiernos por la “irresponsabilidad” de no haberlos comprado antes: Mercado consagrado.

Las peleas entre los neo cavernícolas ya no ocurren por atrapar la presa que gana el más fuerte, ahora una vacuna es la opción de vida, el criterio se invirtió y los más apestados son los vacunados que no avisaron, esa falta ética supera la magnitud delictiva de empresarios autores de millonarios fraudes y de políticos corruptos. En el caso peruano, por ejemplo, el Congreso tiene a 68 parlamentarios investigados por peculado, estafa, lavado de activos y homicidio, entre otros, pero todo está sepultado por el tema “vacuna”.

Las crisis internas en los países están agudizadas con lo cual las alianzas regionales, sobre todo de países no industrializados, van a la extinción, prácticamente todo jefe de Estado del año 2020 es condenado por muchos de sus connacionales por ineptitud o corrupción. El poder global tiene el teatro a la medida. 

La Sociedad que Funciona

Existe una tendencia por la estandarización cultural del mundo, por ello es necesario que las nuevas generaciones pierdan sus identidades nacionales y regionales. El ideal de la nueva sociedad -ordenada y altamente civilizada, donde todo funciona y todos muestran satisfacción de su rol bajo un gobierno que concentra el poder- es la que elimina al Homo Sapiens (hombre que sabe) y abre paso al Homo Productum (hombre producto).

Las nociones de Gobierno, Estado, nación y ciudadano, pierden fuerza ante otras como Directory, Emporium, mercado y empleado-usuario. En este caso, la nueva sociedad feliz, con recintos de cristal, divertido desplazamiento y maravillosos entornos que satisfacen a todos los sentidos debe convertir a los humanos en los simpáticos Oompa Loompas de la fábrica de chocolates de Willy Wonka.



No era el Nuevo Orden Mundial el fantasma a temer, era el “Nuevo Humano” el que podría iniciar una nueva edad fatal si el Sapiens prosigue sometido en una caverna, si se vuelve a sentenciar a Sócrates y si se mata a quienes se atreven a salir hacia la luz.