Dom. May 31st, 2020

El Minuto

El Primer Diario Social de Chile

La joya más preciada: industria de insumos médicos

Por: Jorge Suárez Saponaro. Director del Minuto en Argentina

La crisis global desatada por el coronavirus, ha puesto contra las cuerdas a muchos sistemas de salud.

elminuto| La crisis global desatada por el coronavirus, ha puesto contra las cuerdas a muchos sistemas de salud. El pésimo manejo de la crisis, la falta de previsiones y la excesiva dependencia de insumos importados, generó un verdadero pánico en los gobiernos.


Por: Jorge Suárez Saponaro. Director del Minuto en Argentina


Agencias de inteligencia, lobbistas y todo tipo de personajes buscan insumos, especialmente respiradores, guantes, mascarillas, test de detección del COVID 19. China el gran beneficiario de este drama, impone condiciones leoninas, vulnera acuerdos y los previos varían. Argentina no está exento del drama y es hora de pensar que las industrias de insumos médicos, equipamiento sanitario y farmacéutica, deben ser considerados de valor estratégicos.

Los gobiernos locales, como municipios de La Matanza (el más poblado de la Provincia de Buenos Aires) o estados provinciales, como Jujuy y ahora la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, decretaron el uso de barbijos (mascarillas) y/o “tapabocas” en un contexto de contradicciones y que suenan mas a medidas cosméticas de la falta de una estrategia clara para hacer frente a un problema, agravado, por la falta de responsabilidad política. Los barbijos escasean, especialmente para los profesionales de la salud, como personal policial y de seguridad que debe hacer controles.


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Ahora se exige a la población adquirir un bien escaso. A pesar que se indica que puede producirse de manera “casera”, en abierta contradicción cuando se inició el problema, que la producción debía ser respetándose medidas de seguridad y calidad fijadas por normas de calidad internacional y local.

Ahora un poco más, con un viejo calzoncillo, puede hacerse uno de estos implementos para la seguridad y/o prevenir el contagio del COVID 19. Muchos pícaros, ya se pusieron manos a la obra para producir de manera casera y venderlos a costos realmente exorbitados.

En este problema, el gobierno argentino, chocó con una dura realidad, especialmente en la producción de respiradores, alcohol en gel, y largo etc. La Argentina tiene un sector industrial muy dinámico en este ámbito, pero muy reducido a escala. El aislamiento social ha impedido que soluciones alternativas se pongan en marcha como el caso de la ONG Te doy una mano”, que opera en el gran Buenos Aires, que gracias a la tecnología de impresión 3D, puede desarrollar piezas faltantes en la cadena de insumos, como las válvulas venturi. Este concepto, ha permitido en Polonia, por ejemplo desarrollar equipos completos. La situación impide articular redes de distribución, puesta a punto de una línea de producción. Dado la magnitud del problema, se ha flexibilizado la importación de insumos.

La industria de insumos médicos, que cuenta con su propia cámara – CADIEM – compuesta por más de dos centenares de empresas. El 73% son empresas de capitales nacionales y el resto extranjeras. La citada cámara informó en julio de 2019, que el mercado global abarca unas 27.000 empresas, 20% son grandes compañías, siendo el resto pequeñas y medianas empresas.


Personal sanitario protesta por la falta de insumos médicos


Más de la mitad de los U$S 995.8 mil millones de ventas en 2019, corresponden a dispositivos médicos de equipamiento e implantes. El 14% de las exportaciones, están en manos de Alemania, principal proveedor global, seguido por Estados Unidos con el 12% y Suiza con el 9.9%. Entre los principales exportadores de equipo de protección personal, el grupo lo lidera China (por el ejemplo el 25% del mercado de máscaras faciales es de este pais), seguido por Estados Unidos y Alemania que en su conjunto son el 40% del mercado. Estamos ante un mundo donde hay grandes jugadores en el mercado y es altamente competitivo.

Los insumos y materiales participan con el 31% y el segmento de diagnóstico in vitro representa un 12%. En cuanto al mercado argentino en 2019, siempre con fuentes de la citada cámara tenía una facturación de 2160 millones de dólares, con 274 empresas productoras, con unos 4.000 empleados, más de 600 empresas importadoras, entre las filiales de multinacionales y empresas argentinas, con unos 7.000 empleados. Las exportaciones del sector, sumaban unos US$ 56.6 millones y las importaciones US$ 840 millones. Entre 2010-2017 el sector tuvo un importante crecimiento, dado a los cambios en materia de demanda, pero se observa un incremento sustancial de la dependencia de bienes importados.

Estas cifras delatan el alto nivel de dependencia que tiene Argentina en materia de bienes importados en este sector tan sensible.

En este contexto nos encuentra en la crisis global del COVID 19, a tal punto que en marzo de 2020, el gobierno limitó las exportaciones de este tipo de insumos para abastecer al mercado local. En compensación el gobierno prometió créditos para investigación y desarrollo por cien millones de dólares. Una cifra por cierto exigua, dado la complejidad y la alta tecnología. Por otro lado, el Ministerio de Producción estudia la necesidad de remplazar insumos que vienen de China y Corea del Sur, no solo por costos, sino por razones de oportunidad y no quedar supeditados a intereses ajenos.

En una nota del pasado 3 de abril de 2020 en el conocido diario Clarín, cita la guerra secreta entre agencias de inteligencia, diplomacia y empresas por el control de determinados insumos producidos en China, donde los precios suben día a día. Alemania protestó por el comportamiento de Estados Unidos que en Tailandia, en una maniobra poco clara, pagaron al contado, por 400.000 barbijos o mascarillas que iban rumbo a Berlín. Francia hizo las mismas denuncias. Entre los aliados también hubo serios conflictos. España tuvo que hacer un agrio reclamo al gobierno francés que se había apropiado de un cargamento de equipamiento sanitario proveniente de Suecia. Parte del de cargamento fue liberado. La empresa sueca involucrada cambió las rutas de vuelo, evitando Francia.

El Mossad dejó trascender que hay una dura batalla por apoderase de los respiradores que hay en el mercado, como muestra de una operación fallida en la compra de este tipo de productos, donde quien llega primero, se lo lleva. La inteligencia israelí considera que los precios se han quintuplicado. En una reunión de alto nivel, según el New York Times, entre el director de la Mossad y el Ministro de Salud israelí, que ha llevado a una verdadera operación de alto nivel que permitió a Israel contar con los insumos necesarios para hacer frente al problema. El país cuenta con 11.000 enfermos y una cifra exigua de fallecidos, solo un centenar. Los problemas para obtener insumos llevaron a diversos países a la reconversión industrial, con las dificultades del caso, para producir los preciados respiradores.

(La pregunta del millón ¿América Latina que hace al respecto?).

La salud se ha convertido en un tema de seguridad nacional para muchos países. Estamos ante un conflicto global, donde los ganadores, concentrarán más poder en un área más que estratégica que es la industria de insumos médicos y productos farmacéuticos. El conocimiento, no cabe duda es poder. Ahora se libra otra batalla por la vacuna y el desarrollo de fármacos en una competencia, que seguramente el espionaje no estará exento de su intervención. Los países que no están dispuestos a librar esta guerra, quedarán muy mal parados y en situación que los colocará a intereses ajenos, con serios perjuicios para los intereses propios y el futuro de sus ciudadanos.

Mientras el mundo libra una guerra sorda, donde intervienen agentes de inteligencia, hay presiones de todo tipo y hasta comportamiento delictivos, para quien se queda con los vitales insumos para hacer frente a esta pandemia, en Argentina los cuestionamientos sobre la compra de insumos, los sobreprecios, tanto para la compra de material sanitario como alimentos, ya son un tema en los medios nacionales. El Ministerio de Desarrollo Social, le costó el desplazamiento de quince funcionarios de distintos nivel. ¿Entenderá la clase política lo que subyace en el marco de esta crisis global? ¿Entenderá los líderes argentinos como de la región, que este drama, hay una verdadera pugna de poder de grandes intereses? Estados Unidos, ha salido al mercado global, ha quedarse con todo aquello que precisa. La solidaridad no es la virtud en este juego. Estamos ante un duro realismo, donde prevalece el mas fuerte.

Argentina tiene un potencial enorme en esta materia, recientemente el Instituto Malbrán, prestigiosa institución científica que interviene en los diagnósticos de COVID 19, ha detectado el genoma del virus en cuestión. El pequeño núcleo de empresas productoras de insumos, deben ser decididamente apoyadas para expandir sus capacidades, no solo en materia de producción a mayor escala, sino también reducir la dependencia de insumos externos, como también en materia de investigación y desarrollo. Es por ello que debe existir una estrecha cooperación en los organismos estatales de investigación y desarrollo, sistema de salud público y privado, y las empresas del sector.

Esto se debe materializar a través de programas de financiamiento a bajo costo o costo cero, creación de clústeres industriales. El Estado debe tomar las medidas concernientes a impedir el espionaje industrial foráneo, buscar escenarios de cooperación con países de la región y fuera de ella, estudiando claramente fortalezas y debilidades.

En esta crisis, que a nuestro entender encubre un conflicto a escala global, por el control del factor conocimiento, requiere de acciones concretas. Si los países de la región quieren llegar a buen puerto, deben movilizar sus recursos nacionales, para reducir la excesiva dependencia en materia de producción de fármacos, tecnología médica, y una reforma estructural de los sistemas de salud. No estar dispuestos a librar esta “batalla” es poner en riesgo el futuro de nuestros pueblos

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