El Minuto

Noticiero

La Sociedad Idiota

El Minuto | Cuando la filosofía carece de espacio en la inteligencia de un mundo global, y tanto la ética como la moral quedan como palabras existentes en el diccionario, pero sin sentido en la vida real, el poder predominante de la sociedad genera su propia verdad. Los grandes medios, convertidos en grandes monstruos, son ahora los grandes hacedores del orden post pandemia: La sociedad idiota.

Escribe: Gary Ayala | Director de El Minuto en Perú

En la obra El Elogio de la locura, Erasmo de Rotterdam, manifestó con sátira cómo en su tiempo la necedad enaltecía a la ignorancia y a la locura, destacó que la imbecilidad tenía muchas ventajas sobre la razón y cómo la ignorancia tenía supremacía sobre el conocimiento. El autor vivía en el año 1511 y era testigo de una época en donde la Iglesia y la monarquía gobernaban -ambas- sobre la vida y el alma de las personas bajo el signo de la corrupción y la descomposición moral.

Erasmo, como sacerdote y escritor, no se alineó sumisamente a la autoridad eclesial y por el contrario cuestionó sus estilos alejados de la verdad humanista que había enseñado el predicador de Nazaret, fue reclamado también por los protestantes luteranos para que los apoye, pero tampoco se les unió, contrariamente a todo ello fue un libre pensador que rechazó tentadoras remuneraciones y estipendios que le ofrecían llevar una vida holgada.

El neerlandés concluyó que la realidad estaba convertida en una farsa y que dicho estado era un pésimo escenario, estimaba que las posibilidades de progreso tendrían una triste performance para la existencia puesto que las condiciones de una sociedad oscurecida y alejada doctrinalmente de la bondad y la solidaridad no auspiciaban un buen devenir sobre todo para los más débiles. Se ubicó entre las fuerzas pensantes de esa sociedad a fin de buscar la auténtica libertad que condujera a la dignificación de la persona.

Entre el Bien y el Mal

En los profundos recorridos por la búsqueda de la verdad, sin prejuicios, mitos ni dogmas y con la plenitud de la libertad antropocéntrica, el filósofo alemán Federico Nietzsche quien además era poeta y músico, partió el pensamiento occidental en un antes y un después. En 1887, publicó en La Genealogía de la Moral, la relación insana entre el aristócrata y el vasallo, entre el eclesial y el feligrés, entre el acaudalado y el harapiento.

El filósofo describió la construcción de una moral dividida en dos lados asimétricos: El bien y el mal, lo positivo para la condición social lo marcaba el amo y lo negativo lo marcaba el siervo, los valores del poderoso eran los que la sociedad debía aceptar como buenos, los que tenía el pobre significaban el lado perverso de la sociedad, por tanto, lo “lógico y racional” debía ser instituir y defender la moral del poderoso para que la “sociedad funcione”, caso contrario, esa sociedad sería “irracional”.

La obra escrita en 1887 explica un fenómeno que ocurre en muchos países de América Latina como en el Perú del año 2022. En el caso peruano, la élite que bicentenariamente ostentó el predominio asimétrico sobre la sociedad desarrolla hoy una estrategia donde plasma la explicación nietzschniana.

Aplanadora Mediática

A través de una sostenida e inter corporativa campaña desplegada desde el mes de junio del 2021 (coyuntura de segunda vuelta en elecciones generales) la reacción de los poderes políticos y fundamentalmente económicos -más que en defensa de intereses democráticos o en solidaridad con los sectores vulnerables- ejecuta un plan abiertamente demoledor contra un poder Ejecutivo elegido bajo reglas democráticas. La verdad no es el epicentro de la entrega mediática, la mentira es el misil dentro de cada información.

La estrategia utilizada es el posicionamiento psicosocial de una línea moral entre la población pasiva y los paladines de los tradicionales poderes. Se presentan las dimensiones del bien y del mal, se exhibe una moral mediática donde se determina quiénes son los buenos y quiénes los malos. Hay una inducción además sobre la culpabilidad, no interesa si existe prueba objetiva, tangible o científicamente válida sobre una acusación, lo que interesa es la suma de titulares, comentarios e imágenes que generen la idea de dolo sobre alguien.

La estrategia busca empatizar idealmente al ciudadano al lado del “bien” lo cual coincide con la defensa del establishment y del orden histórico sucedido durante todo el lapso conocido como república. Los “malos” son quienes osan cambiar o alterar las brechas sociopolíticas, económicas y culturales. La alegría válida es la del empoderado habitual, no así la del emergente ya que la moral impuesta lo califica como resentido, ocioso, envidioso, corrupto e incapaz.

En el concepto de Nietzsche la moral coercitiva es destructiva ya que el auténtico liberador -dice- es el individuo que no pacta con dogmas eternos. Cuestiona al hombre mediocre que está inmerso en los cánones morales del sistema. El checo Franz Kafka fue más contundente cuando publicó La Metamorfosis en 1915 -abrumado por la 1ra. Guerra mundial (17 millones de muertos). Narró la historia de un hombre que en su vil sociedad se convirtió en insecto hasta que murió entre el asco de su propia familia.

El oficio de periodismo

Los grandes medios en el Perú y en otros países de América Latina han involucionado al periodismo -conversión de la realidad bajo valores con predominio teórico de la ética- en un arma que junto a otras como el lawfere (utilización de la ley manipulada para liquidar legalmente a un adversario) defienden a un sistema que se resiste a la inclusión de grupos socioculturales, socioeconómicos y etnohistóricos en los poderes decisorios de la nación.

Así, surgió ahora un nuevo proletariado mediático entre sus operadores quienes fungen el papel de periodistas; algunos, en rol más grave y con mejor salario, actúan en abierto perpetrado de sicariato mediático.

La llamada “prensa alternativa” que debiera llamarse periodismo alternativo (ya que se expresa mayormente en la modalidad audiovisual en redes y no en impresos) ha escalado importancia en este contexto. Su presencia creció frente a la alta tecnología y mayor presupuesto de los medios tradicionales, sus mensajes ganaron aceptación entre la opinión ciudadana, grupos políticos, colectivos y esferas de poder público. Ha convocado a un significativo universo de seguidores como plataforma social propicia para su labor.

Pero esta guerra interna que revela una gran intolerancia mutua ha fortalecido las soberbias en cada lado sociopolítico (derecha-izquierda), ha urdido la imposibilidad de lograr concesiones de generosidad, racionalidad o de consenso; contrariamente, ha implantado la táctica de buscar delitos, errores, debilidades y términos susceptibles de utilizarlos contra el oponente para publicarlas como noticia de portada.

Quien no tome partido de alguna de estas antípodas ideológicas será sujeto de un adjetivo: Corrupto, mafioso, comunista, terrorista, burro, miembro DBA (Derecha bruta y achorada), sembrador de odio y más. Los insultos mediatizados de este modo expresan no solo un intento de lapidación sino una catarsis para el térmico temperamento del emisor.

Necesaria reflexión

Nietzsche, sostuvo que, desde la evolución del gusano hasta su conversión en hombre, existió un proceso y que éste poco se honra cuando se convierte en un ser mediocre ¿Cómo? con su inmersión en el sistema, cuando sus metas personales no son suyas y su vida se consagra a defender metas de élites. Incluso refiere que el humano puede hacer de mono cuando repite el discurso de otros (actualmente hay diversas formas, la moda segregacionista o el reenvío de textos y memes en redes de lo que otros han producido).

De este modo, explica cómo se manifiesta la decadencia de la moral: Con la inmersión en un sistema social donde no existe la búsqueda de la plena libertad ni del pensamiento sin ataduras prejuiciosas. Enfatiza que en la sociedad moderna la evolución de la tecnología no significa la evolución de la conciencia hacia un estado superior.

La sombra de la guerra fratricida no es nueva. Ante la llegada del aventurero ibérico en el siglo XVI la pugna entre Atahualpa y Huáscar, últimos nobles incas, facilitó la conquista militar foránea y el final de una especial civilización de su época. Gran lección.

La crisis puede concebir un engendro. Hoy, es necesario ser rebelde ante el caos, ser constructor de caminos de consenso para andarlo todos. Urge forjar inmunidad frente a los massmedia y cultivar el concepto de respeto a la dignidad humana como estilo de vida.

ArabicChinese (Simplified)EnglishFrenchGermanItalianPortugueseRussianSpanish