mar. Nov 19th, 2019

El antifascismo como excusa para el golpismo y el terrorismo.

Si bien las protestas han sido bastante violentas en la capital de Santiago y en varias ciudades a lo largo del país, donde se registraron ataques incendiarios a estaciones del metro, buses de la locomoción y saqueos a supermercados y al comercio. Qué han provocan indignación en las personas afectadas, no solo los dueños de los locales comerciales, sino también los trabajadores que ven amenazada su fuente de empleo.


Por: Oed Marcelo B.


También ha esta altura la gran mayoría de la  ciudadanía está sintiendo su malestar  a tanto vandalismo de los “encapuchados”. Que Aparecen en casi todas las manifestaciones en Santiago, y en otras ciudades del país y lanzan piedras, bombas molotov e incluso ácido a la policía.

Según la institución cuenta cerca de 947 agredidos, donde los casos más extremos son por atropello, ataque con arma blanca y de fuego. De estos, 550 en Región Metropolitana y 397 en otros lugares del país.

Me parece que el “antifacismo o comunismo disney “, que un matón que utiliza la violencia para imponer sus opiniones a los demás es un héroe popular si sus agresiones las comete en nombre del “antifascismo”….

Ésa es la palabra mágica que usa los antifascista para justificar la violencia con fines políticos, aunque sea con propósitos tan odiosos e intolerables como los de los fascistas. “De hecho, el partido Comunista y el Frente Amplio” que ha apoyado la dictadura cubana y venezolana, un régimen que lleva décadas violando los derechos humanos.  Pero eso sí, los viola en nombre de antifascismo….

Llaman ‘antifascistas’ a fanáticos que agreden al que les lleva la contraria….

En muchos países, la izquierda usa el “antifascismo” como coartada para justificar cualquier agresión. Para ello, se basa en un argumento tan falaz como peligroso: que contra el fascismo vale todo.

Pero ¿y quién decide que tal o cual persona es fascista?

Pues la propia (ultraizquierda, grupos que mantienen posiciones de tendencia ideológica comunista, en sus variantes marxista-leninista, maoista y guevarista)…

En Chile tenemos muchos ejemplos, y uno de ellos se ha visto a menudo  y sobre todo en la capital de Santiago y en regiones de Chile.

La ultraizquierda, izquierda o liberales que  llaman “fascistas” a personas y organizaciones que defienden cosas tan democráticas como la libertad lingüística y la libertad de educación, simplemente porque la ultraizquierda y los de izquierda  defiende lo contrario: la imposición de lenguas y el adoctrinamiento ideológico en los colegios.

De esta forma, la ultraizquierda usa el “antifascismo” como excusa para tachar de “fascistas” a todos los que la contradicen y justificar la violencia contra ellos. Basta con ver el vídeo de las agresiones de ayer: manifestantes que expresaban sus opiniones de forma legal y pacífica fueron agredidos al grito de “fascistas” por unos fanáticos que no toleran que nadie les lleve la contraria:

Basta con repasar los libros de historia para comprobar que uno de los primeros gobernantes que usaron el “antifascismo” como reclamo fue el dictador y genocida Stalin. Con su estrategia del “Tercer periodo”, los comunistas llegaron a llamar “social fascistas” a los socialdemócratas.

En Alemania eso facilitó el ascenso del nazismo, al desgastar a la República de Weimar. Como consecuencia de ello, Stalin decidió adoptar otra estrategia: unir a toda la izquierda bajo el reclamo del “antifascismo”. Nacieron así los Frentes Populares. El historiador inglés Norman Davies escribió lo siguiente al respecto en su libro Europe at War 1939-1945: No Simple Victory” (2006):

“Huelga decir que el “antifascismo” no ofrecía una ideología política coherente. En términos de ideas, era una vasija vacía, una mera danza política… Daba la falsa impresión de que los demócratas con principios que creían en el estado de derecho y la libertad de expresión podían codearse con los dictadores del proletariado, o que los socialistas democráticos sólo tenían diferencias menores con el comunismo”. (…) “Sólo en el fondo estaba la dialéctica tácita de que, si el fascismo iba a ser malo, lo bueno tenía que estar con la creadora del antifascismo, la URSS de Joseph Stalin“.

Acribillando a tiros a personas desarmadas e indefensas en nombre del ‘antifascismo’….

Después de la Segunda Guerra Mundial, el comunismo siguió usando el “antifascismo” como reclamo para someter a millones de personas a un régimen de terror. En 1961 la Alemania comunista bautizó como “Antifaschistischer Schutzwall” (Muro de Protección Antifascista) al Muro de Berlín, que convirtió la parte oriental de la ciudad en una enorme prisión: 192 personas murieron al intentar cruzarlo camino de la libertad. Fueron acribilladas a tiros en nombre del “antifascismo”….

AfrikaansArabicEnglishFrenchGermanItalianPortugueseRussianSpanish