Las causas justas siguen un proceso evolutivo antes de lograr su objetivo

El humanismo es una osadía necesaria

En una ilustrativa remembranza, el disertador peruano que en la Asamblea General de la ONU invocó a los representantes de los Estados a priorizar la dignidad de las personas sobre el fundamentalismo de mercado, escribe sobre los hitos del pensamiento universal y la influencia en su país; además expresa su testimonio respecto a la causa humanista que defiende.

Escribe: Gary Ayala Ochoa (*)

Cuando Dante recorre el infierno en La Divina Comedia lo inicia por la antesala donde moran los que en vida nunca hicieron el mal pero tampoco el bien, les denomina “los cobardes”; luego transita hasta el círculo de los “fraudulentos” donde habitan quienes fueron gobernantes y religiosos corruptos; prosigue hasta el círculo de los más viles: “los traidores”, los que traicionaron a su familia, su patria, sus amigos y a sus benefactores.

La visión danteniana ocurrió en el siglo XIV cuando surgía el humanismo antropocéntrico frente a una cultura deísta. Desde entonces, el humanismo ha evolucionado según las demandas sociales de cada tiempo. Muchas corrientes que han defendido la integridad de las personas y de los pueblos no necesariamente se encasillan como humanistas, no obstante han contribuido a la conquista de derechos inherentes y de libertades vulneradas.

El liberalismo proclamó la plena libertad y el auge individual. Sus etapas: el Nominalismo (Guillermo de Ockham, fraile inglés del siglo XIII) concibió al individuo libre, sin predestinación social; el Racionalismo (René Descartes, filósofo francés del siglo XVII) dijo que la razón es el centro del individuo; y el Iluminismo (Françoise Voltaire, Louis Montesquieu, Jacques Rousseau, siglos XVII y XVIII) destacó el predominio racional del hombre, la ética no religiosa, la propiedad privada y la libre economía.

El humanismo materialista de Karl Marx, cuestionó el sistema del mundo occidental del siglo XIX debido a la propiedad privada sobre los medios de producción a beneficio de pocos. Sus leyes dialécticas anunciaron el surgimiento final de una sola clase social con el super protagonismo del Estado. La Escuela de Frankfurt en el siglo XX recogió sus postulados junto con los de Hegel y Freud para dinamizar su investigación social.

La mirada universal de Friedrich Nietzsche también en el siglo XIX conmovió la visión del humanismo no deísta cuando expuso la fe en el hombre y resaltó su capacidad colosal al proyectarlo como superhombre. Para algunos estudiosos el alemán fue antihumanista, declaró la muerte de Dios y expuso la necesidad de llenar dicho vacío. Su legado influyó en la iniciativa de muchos filósofos que tomaron su impulso como un soplo de vida.

Cuando Erich Fromm escribió Miedo a la Libertad en 1941 retrató a las personas que prefieren delegar su libertad a otros a quienes conceden la función de dirigir la sociedad, explicó que los gobiernos verticales no son solo producto de la voracidad de algunos sino consecuencia de la inacción de los otros. Una reflexión para mirar el pasado y decidir qué hacer en adelante.

El humanismo cristiano  se afirmó con los aportes del filósofo francés Jacques Maritain quien resaltó en el siglo XX la dignidad humana y su trascendencia terrenal y espiritual a través del humanismo integral. La doctrina social de la iglesia cultivó un sustento más confesional sobre la justicia social, pero luego los partidos políticos democristianos promovieron los valores humanos y sociales, el bien común y la economía social de mercado sin distinción religiosa ni exigencia de fe en una deidad.

Pensamiento peruano

En el Perú, se bebió de las diversas fuentes y se elaboraron pensamientos que influyeron hasta la fecha. En el siglo XX el estudioso y escritor José Carlos Mariátegui, considerado por muchos investigadores como un referente del pensamiento marxista latinoamericano, revaloró al hombre andino y fundó el Partido Socialista Peruano. Víctor Raúl Haya de la Torre, en el mismo siglo, fundó la Alianza Popular Revolucionaria Americana (Apra) con una posición socialdemócrata, anti imperialista y por una indo América unida.

Víctor Andrés Belaúnde, intelectual del siglo XX, estudió el socialcristianismo y sustentó la existencia de un alma nacional donde deben converger el hombre nativo y el occidental con plenitud de derechos para ambos y en una misma realidad. El también diplomático presidió la Asamblea General de las Naciones Unidas y además el Consejo de Seguridad durante tres periodos.

Testimonio

Entre las actuales generaciones de ciudadanos -personas con vocación solidaria- se generó un buen número de movimientos y asociaciones en defensa de los derechos humanos, la libertad, la vida, el medio ambiente y otros valores.

Cabe brindar testimonio sobre el caso saharaui, pueblo ubicado en el Sahara Occidental (norte de África) hasta hoy invadido por el reino de Marruecos desde 1975. Mucho ha ocurrido desde que sostuve reuniones con autorizadas personalidades en el año 2005 para difundir este tema en el Perú bajo un lenguaje desideologizado y humanista. Justo es resaltar el importante aporte del investigador Majid Ait Sahed en el relacionamiento internacional.

Evoco la invitación que hice en el año 2007 a mi colega, Ángel Sánchez Dueñas, quien fue mi alumno en la Escuela de Periodismo Jaime Bausate y Mesa. Entonces, se elaboró un amplio informe periodístico sobre el Sahara Occidental en la revista Objetivo 1, la cual yo dirigía. La revista se distribuyó en los sectores público y privado. Actualmente, Ángel, es presidente de la Federación de Periodistas del Perú, entidad en la cual desarrolla un gran nivel gremial.

También destaco la conversación con el colega Ricardo Sánchez Serra a quien presenté posteriormente el tema saharaui e invité a participar en su difusión, con él se inició una nueva etapa dada su proactividad y sensibilidad social, amén de su producción de artículos muy bien sustentados. Al respecto, recibió una sostenida hostilización y amenazas provenientes de la embajada marroquí en Lima que no menguaron su valiente defensa de la causa. Hizo un gran trabajo con mucho sacrificio personal.

Abonada la semilla difusora, diversas organizaciones pro saharaui se crearon en el país bajo el criterio de solidaridad por la vida humana, los derechos conculcados y el respeto a la soberanía de las naciones. Es satisfactorio apreciar cómo a partir del año 2017 nuevos adherentes se han sumado e identificado con este pueblo en una nueva ola para lograr justicia.

La trayectoria de la corriente en el Perú por la libre autodeterminación e independencia saharaui deviene ahora con más mística y mejor organización en el ámbito regional, las etapas estratégicas se suceden y anuncian su fortalecimiento. Personas de diferentes tendencias políticas, credos religiosos, edades y sectores sociales construyen una fortaleza moral por una noble causa y por la libertad de un pueblo, el humanismo es una osadía necesaria.

(*) Presidente de la Asociación por la Vida y la Paz Global, ASVIPAZ.

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Foto principal:

“Equipo humanista en Perú, Gary Ayala Ochoa, presidente de Asvipaz; Majid Ait Sahed, past miembro de la National Geographic Society; Ricardo Sánchez Serra, Editor general de la Revista Embajador; Ángel Sánchez Dueñas, presidente de la Federación de Periodistas del Perú.”

Diario el Minuto