lun. Oct 14th, 2019

Linea de fuego el drama migratorio que azota a España.

España por su ubicación geográfico, plantea serios desafíos para los responsables de su seguridad. Es la “puerta de entrada” a Europa, especialmente al estar se uno de los países ribereños del Estrecho de Gibraltar, acceso al Mar Mediterráneo y por las rutas marítimas que conectan con el resto de Europa. España cuenta con islas de alto valor estratégico: las islas Canarias, las también “estratégicas” ciudades de Ceuta y Melilla ubicadas en el Norte de África, lo que permite que España esté en ambos lados de las llamadas “aguas del Estrecho”.

Por: Jorge Alejandro Suárez Saponaro.Director de El Minuto Argentina

Este país está en la primera “línea de fuego” en lo concerniente al drama migratorio que asola a Europa, el peligro siempre latente de infiltración terrorista, crimen organizado, narcotráfico, y de viejas tensiones que subyacen respecto a históricos reclamos de Marruecos sobre las ciudades aludidas y la situación colonial de Gibraltar.

Los desafíos para la seguridad estratégica de España.

La Defensa Nacional tiene por finalidad la protección del conjunto de la sociedad española, de su Constitución, de los valores superiores, principios e instituciones que en ésta se consagran, del Estado social y democrático de derecho, del pleno ejercicio de los derechos libertades, y de la garantía, independencia e integridad territorial de España.

El país está inserto en una peculiar realidad geopolítica, por un lado es parte de Europa, se encuentra en la “puerta de entrada” frente las aguas del Océano Atlántico, el Norte de África por medio de las islas Canarias y las ciudades de Ceuta y Melilla, además de ser un país integrante de la cuenca del Mar Mediterráneo. Los documentos oficiales del Estado español ponen de relieve que las prioridades son Europa y el Mediterráneo. América latina tiene también un papel en el marco de la proyección internacional de España. África es reconocida como uno de los retos a la seguridad nacional, e indica que debe seguir siendo un área de atención preferente.

A todo ello debe sumarse los compromisos internacionales de España, especialmente en el marco de la OTAN, la UE, diversas organizaciones regionales y las propias Naciones Unidas en el mantenimiento de la seguridad y paz internacionales. Ello no impide que la prioridad sea mantener un elevado nivel de preparación para la defensa de los intereses nacionales de manera autónoma.

Las amenazas para el Reino de España son varios y se plantean los siguientes escenarios Conflictos armados, terrorismo, ciberamenazas, crimen organizado, inestabilidad económica y financiera, nulnerabilidad energética, proliferación de armas destrucción masiva, flujos migratorios irregulares, espionaje, emergencias y catástrofes, vulnerabilidad del espacio marítimo, vulnerabilidad de las infraestructuras críticas y servicios esenciales. Una rápida lectura nos permite inferir que España tiene una concepción integral de la seguridad, a diferencia del caso argentino que mantiene la seguridad interior y la defensa nacional en compartimientos estancos. Esto le permite actuar con flexibilidad para dar respuestas al complejo entorno donde se inserta el país.

Más de 600 inmigrantes saltan la valla y entran en Ceuta

La estrategia nacional de seguridad de 2017, reconoce conceptos de las llamadas “guerras híbridas” concepto que se aplica a conflictos donde combinan acciones de combate convencional, no convencional, modalidades de guerra asimétrica, ciberaataques, coacción económica y otras maniobras de presión en coordinación con acciones militares concretas. En lo referente al terrorismo, el documento citado hace referencia explícita al terrorismo yihadista, citando los casos de Siria e Irak.

Reconoce que ETA ya no es una amenaza. El terrorismo muchas veces está estrechamente ligado al crimen organizado, que es considerado una amenaza concreta para el país, por el poder que pueden desarrollar determinadas redes criminales, que son capaces de desafiar al propio Estado España por su posición como puerta de ingreso a Europa y la cercanía con África, está expuesta a redes criminales, que tienen sus “tentáculos” en América latina, generalmente ligados al tráfico de drogas; África, vinculado a las drogas y trata de personas. Son motivo de preocupación y vista dado la magnitud del problema como una amenaza cierta a su seguridad. La proliferación de armas de destrucción masiva, es otro riesgo, especialmente si caen en manos terroristas, que es de público conocimiento que grupos terroristas ligados a la yihad global, tienen

como objetivo a España. Un escenario de empleo de armas de destrucción masiva no es algo descabellado y ello implica ingentes esfuerzos, siendo clave para ello la cooperación internacional.,

El espionaje es un serio problema, no solo como elemento desestabilizador, y el desarrollo de tecnologías en materia informática y de telecomunicaciones, genera nuevos espacios vulnerables, como también el espionaje industrial es otro elemento a considerar, dado que tiene que ver con sectores sensibles ligados al progreso de la nación.

La Seguridad Nacional considera que existen ámbitos comunes donde se desarrollan amenazas de impacto global. Aquí cobran importancia el ciberespacio y los espacios marítimos. En el caso del ciberespacio, los ataques pueden venir desde Estados, como de personas en distintos puntos del globo. La seguridad marítima es vital, el país se ve asi mismo como una “potencia marítima”.

Sube la llegada de inmigrantes en patera y descienden los saltos a las vallas de Ceuta y Melilla.

Reviste especial importancia el uso del mar para la piratería, los conflictos vinculados a la pesca, la seguridad de las comunicaciones marítimas (especialmente para garantizar el flujo de hidrocarburos), el tráfico de personas. Áreas como el Golfo de Guinea, el Cuerno de África, el Mediterráneo y determinadas áreas del Atlántico (frente a las Canarias) imponen especial atención. No olvidemos el Estrecho de Gibraltar, donde España sostiene un conflicto de soberanía con el Reino Unido por la posesión del Peñón de Gibraltar, es puerta de acceso al Mar Mediterráneo con un intenso tráfico marítimo. Su seguridad es de vital importancia para los intereses de España.

En esta área existen tres actores definidos: España, Marruecos, y el Reino Unido. Se observa una clara intención de Marruecos de incrementar su presencia en la zona del Estrecho a través del reclamo poco fundado sobre Ceuta y Melilla, sin sustento histórico jurídico, pero que responde a cuestiones estratégicas.

El espacio aéreo y ultraterrestre, también es tenido en cuenta, especialmente dado el desarrollo y evolución de medios no tripulados. Los desarrollos en este campo potencian el empleo de este medios con fines militares, inteligencia, reconocimiento. La competencia por el espacio ultraterrestre y el valor estratégico. El disponer de tecnología para construir y lanzar satélites tiene importancia capital para la seguridad propia en materia de comunicaciones, además del uso militar que puede tener.

Las infraestructuras críticas, son un factor a considerar para la defensa y seguridad del país. El documento de seguridad nacional lo define de la siguiente manera críticas son aquellas infraestructuras estratégicas cuyo funcionamiento es indispensable y no permite soluciones alternativas. Las infraestructuras estratégicas incluyen las instalaciones, redes, sistemas y equipos físicos y de tecnología de la información y de la comunicación sobre las que descansa el funcionamiento de los servicios esenciales.

Los servicios esenciales son necesarios para el mantenimiento de las funciones sociales básicas, la salud, la seguridad, el bienestar social y económico de los ciudadanos, o el eficaz funcionamiento del sector público. Muchos operadores de estos sectores son privados y eso requiere una estrecha cooperación con el Estado. Las amenazas como en el ciberespacio, terrorismo, son claros desafíos para la protección de este tipo de infraestructuras. El contar con un sistema de inteligencia bien preparado y organizado sin ninguna duda es de suma importancia.

La vulnerabilidad económico financiera es vista como un factor de desestabilización. La especulación internacional, el lavado de activos, los conflictos de intereses que puedan afectar a empresas españolas fuera de las fronteras nacionales, coartando en cierto punto la influencia del país, el acciones de organizaciones criminales que por medio de acciones concretas puedan debilitar la economía o sectores de valor estratégico del ámbito económico financiero, son aspectos a considerar. El flujo de energía es otro desafío a la seguridad, dado la dependencia que tiene el país de la importación de energía, cobra vital importancia garantizar fuentes seguras de abastecimiento, proteger las redes de conectividad de estas fuentes.

El problema migratorio, ejercer una presión demográfica para una economía que no es capaz de absorber a los recién llegados. Detrás de estos flujos están redes criminales, e intereses de estados que emplean este flujo como mecanismo de presión, Los grupos migrantes que no puedan ser asimilados pueden convertirse en un factor de desestabilización social a mediano y largo plazo.

El cambio climático, los desastres naturales y emergencias son otros aspectos a considerar. El cambio climático tiene su impacto, que afecta de distintas maneras la seguridad del país, su desarrollo económico,

Observamos que las prioridades son las amenazas asimétricas, no se habla de conflictos con otros Estados, a sabiendas que existe un actor, Marruecos, que a todas luces tiene aspiraciones expansionistas sobre espacios españoles. También dentro de la UE existen actores que compiten y tienen intereses abiertamente contrarios a los de España. El Reino Unido en Gibraltar o el apoyo francés a Marruecos. Poco y nada se dice de la integridad territorial del país, que como hemos visto existe un movimiento sedicioso, en Cataluña que busca romper con la unidad del país, y en menor medida en distintas regiones existen tensiones, muchas veces apoyados por sectores políticos oportunistas. España tiene como objetivos para su seguridad nacional, los espacios marítimos, ciberespacio y la proyección nacional del país, donde tiene un rol central la OTAN. En otras palabras, mucho “mundo global, Europa” pero poca “España” a diferencia de países del entorno regional, donde las prioridades se centran en intereses nacionales concretos y la protección de dichos intereses fuera de las fronteras con medios propios.

Resultado de imagen para marruecos en pobreza La pobreza provoca el descontento popular en Marruecos.

El incómodo vecino del sur. La deuda histórica con el Sahara

Marruecos desde su independencia ha desarrollado la idea del “Gran Marruecos” una visión tergiversada de la historia, que ha llevado a creer que existe una suerte de “Marruecos histórico” que abarca espacios en Argelia, Sahara Occidental, Mauritania e incluso hasta Malí. El país reclama formalmente las ciudades de Ceuta y Melilla. En 2002 protagonizó un incidente, el del islote del Perejil, donde personal militar marroquí ocupó por unas horas el citado espacio, para luego ser desalojado en una operación militar incruenta por parte de fuerzas especiales españolas. Las relaciones entre ambos países son complejas, y prueba de ello ha sido la crisis del Sahara en 1975, la presión sobre Ceuta y Melilla, los acuerdos pesqueros, delimitación de espacios marítimos, el tema migratorio, tráfico de drogas.

Marruecos es un país subdesarrollado, con serios problemas que lleva a expulsar población, a ello se unen los millares de subsaharianos que buscan un futuro en Europa. Estos grupos son hábilmente empleados por Rabat como “moneda” de cambio en su estrategia de desgaste y presión constante a España. El objetivo es claro, Ceuta y Melilla. Es indudable que existen intereses que no tienen la más mínima intención que alguno de los ribereños al estrecho de Gibraltar tenga una posición predominante. Es por ello que se tolera o de alguna manera el status quo actual.

España debe poner especial atención no solo al despliegue militar marroquí, donde se puede observar la presencia de la principal base de infantería de marina magrebí, cercana a las ciudades autónomas españolas del Norte de África, sino el esfuerzo en materia naval. Gracias al apoyo francés, Marruecos ha venido desarrollando sus fuerzas navales, con la adquisición de la moderna fragata FREMM, patrulleros marítimos, además de adquirir fragatas modernas a los Países Bajos y las intenciones de adquirir un submarino a Rusia, posibilidad aún remota.

Esto está en consonancia con la delimitación de los espacios marítimos, donde el gobierno regional de Canarias, temía que la extensión del reclamo de la Zona Económica Exclusiva a las aguas del ocupado Sahara, sirviera como pretexto para avanzar sobre la plataforma continental. España solicitó en 2014 a la Comisión de Naciones Unidas sobre Plataforma Continental, la extensión de su plataforma hasta la milla 350, donde se encuentran según los expertos el mayor yacimiento de telurio, un material de alto valor para la industria electrónica. Dicha aérea es también objeto de intereses marroquíes, aunque todavía pareciera que Rabat no formuló reclamos, no debe quedar exento que lo haga en su momento.

A pesar de las deudas sociales que tiene el país y la ausencia de inversiones para el desarrollo del país, especialmente en el sector industrial y tecnológico, el esfuerzo del país se ha centrado en ser una potencia regional en su competencia geopolítica con Argelia. El apoyo político de Francia y las monarquías conservadoras del Golfo le ha permitido acceder a un importante arsenal. Las buenas relaciones con Estados Unidos, que ha visto a Marruecos como pieza clave para sus intereses en el Norte de África (ante el avance ruso y chino de África) le ha permitido adquirir una moderna flota de 23 aviones caza F 16 Block 52, dotados de modernos sistemas de armas, sensores y radares. Recientemente desde el Congreso de Estados Unidos trascendió la autorización para la venta de un lote de 24 nuevos F 16 Block 72, mucho más avanzados con radar AESA (superiores a los que cuentan los modernos Eurofighter españoles), además de un paquete de modernización de los otros aviones en servicio. Estos reemplazarían a los veteranos F 5 y Mirage F 1 aún operativos. Estados Unidos vendió también tanques Abrams modernizados. Se estima que hay unos 360 de estos blindados en servicio. El esfuerzo marroquí en materia militar le ha permitido contar con un ejército con un numeroso parque de blindados, una moderna fuerza aérea y una marina en crecimiento. Su talón de Aquiles, la cantidad de medios en servicio que dificulta su sostén logístico, la excesiva dependencia del exterior, dado que el país no produce equipo militar y la inexistencia de un Estado Mayor Conjunto como de Ministerio de Defensa.

Marruecos ha sido un exportador de combatientes a las filas de ISIS y otros grupos terroristas en la zona del Medio Oriente y Norte de África. Su retorno puede generar problemas internos y es posible que el país quiera enviarlos fuera, y uno de los destinos es Europa. Las importantes colonias de inmigrantes marroquíes en Europa, pueden ser empleadas por estos terroristas para ocultarse y actuar. La pobreza, el clima político reinante, generan condiciones para que en los arrabales de las grandes ciudades y sectores rurales, marginados puedan ser caldo de cultivo para estos grupos. El régimen marroquí ha tratado de ejercer control, pero el clima de pobreza genera la aparición de organizaciones caritativas y de solidaridad que muchas veces son cooptadas por grupos extremistas.

España tiene una política de contención, muchas veces perjudicial para sus intereses con la finalidad de impedir un conflicto mayor con Marruecos. Dicho país, dado la realidad política, emplea las crisis internacionales para exacerbar ánimos nacionalistas y aglutinar a la población en torno al rey. Es un mecanismo de poder y de supervivencia del régimen. Un ejemplo es la situación del Sahara Occidental. Marruecos bloquea cualquier tipo de negociación, por un lado por cuestiones políticas internas y por otro por cuestiones económicas. Pesca y fosfatos son recursos utilizados para sostener la economía nacional.

El mantenimiento del status quo permite que Marruecos tenga gran parte de sus fuerzas terrestres y aéreas desplegadas en el sur. No cabe duda que un repliegue marroquí del Sahara, sería una derrota política para la monarquía y una amenaza a su existencia. No cabe duda que el régimen no dudaría en usar la “carta” relativa a Ceuta y Melilla, Esta realidad beneficia a los argelinos que con el status quo en el Sahara, también mantiene lejos a las tropas de Rabat de sus fronteras.

Esta situación genera costos para España, especialmente para la seguridad de las Canarias. Creemos que Madrid debe apoyar una solución realista, que implique tal vez el reparto del territorio entre Marruecos y la República Saharaui. Mientras tanto creemos que España debe incrementar su vínculo con Mauritania, indirectamente apoyar a la RASD a través de ayuda humanitaria, promoción del idioma español, apoyar el desarrollo de las zonas liberadas a través de ONG y evitar su debilitamiento, como su excesiva dependencia de Argelia. Un refuerzo de Canarias, como el incremento de la presencia militar y política hispánica en Mauritania pueda aferrar fuerzas marroquíes en el sur, alejando la presión de Ceuta y Melilla.

América Latina y la seguridad de España

España ha tenido un importante papel en materia económica, pero sus empresas se han centrado en sectores de servicios y tienen poca influencia en sectores estratégicos. La presencia de Repsol en Argentina tuvo muchas limitaciones y en vez de ser una suerte de alianza estratégica, que le haya permitido diversificar el abastecimiento energético a España. Creemos que Madrid debe revisar su relación con los hispanoamericanos. Es sabido que el revisionismo histórico demonizando la colonización hispánica obedece a intereses sectarios locales como de otros actores, que buscan destruir determinados lazos culturales para fomentar otro tipo de intereses.

España tiene en América Latina la posibilidad de construir una alternativa a su dependencia de la UE, construir una verdadera política internacional autónoma y potenciar su proyección

internacional. En el plano militar, España puede ofrecer mucho a través de programas de ayuda militar con transferencia a precio político de sistemas de armas, entrenamiento, asesoramiento, cooperación industrial y tecnológica, diplomacia de defensa, etc. España debería estudiar la posibilidad de incrementar su presencia en sectores de valor estratégico, no como herramienta de control, sino como mecanismo para romper dependencias tradicionales. Madrid debe tener una postura definida para temas como Malvinas, la crisis venezolana, donde lamentablemente perdió la oportunidad de tener un rol central como mediador en el conflicto.

En materia de alta tecnología existe un mercado potencial para generar espacios de cooperación de interés mutuo. El caso del Reino Unido como la Commonwealth puede ser un ejemplo a seguir, salvando las distancias, para España. América Latina puede ser un gran mercado para la economía española, también un ámbito para romper con la dependencia de determinados proveedores de hidrocarburos, un mercado para la alicaída industria española de defensa y también la posibilidad de construir una verdadera alianza estratégica. Esto potenciaría el papel internacional del país y le daría un mayor peso frente a sus aliados de la OTAN.

Pensando en las Fuerzas Armadas del siglo XXI.

Las fuerzas armadas han pasado por duros ajustes y programas de reducción. Hoy se sostienen con unos 8.000 millones de euros, con unos 120.000 efectivos y con inversiones que son de 800 millones considerados insuficientes. Pareciera que los programas militares responden para sostener la industria de defensa, más que a necesidades reales. La Armada a pesar de operar un buque de proyección como es el Juan Carlos I, no cuenta con un portaaviones, dado de baja en una polémica decisión. Los recortes de presupuesto han condicionado el programa de submarinos S 80, también cuestionados por ser un desarrollo nacional y con los tiempos que ello demanda.

Creemos que las Fuerzas Armadas españolas deben potenciar su capacidad de proyección, con el objetivo de organizar una verdadera fuerza expedicionaria de magnitud. En este contexto la Infantería de Marina debe pensar en tener tanques tipo MBT y un mayor poder de fuego, además de las fuerzas de asalto aéreo, paracaidistas. Las amenazas convencionales se centran en Ceuta y Melilla, las Canarias y Baleares.

Un escenario de conflicto convencional es netamente aeronaval, por ello es imperioso recuperar la capacidad de contar con un portaaviones, tal vez de cubierta corrida, para operar con aviones tipo F18 o en su defecto adherirse al programa F35 JSF de Estados Unidos. Las capacidades navales deben ser reforzadas, con medios de exploración, patrulla marítima, vigilancia (España con su importante litoral cuenta con un puñado de veteranos P 3 orión, debería pensar urgente en los Boeing P8), además de contar con un arma submarina. Canarias deben ser reforzadas con medios navales y aéreos.

La defensa aérea también precisa ser modernizada y mejorada. Dado el desarrollo del poder aéreo en el Norte de África, creemos que es necesario sistemas de defensa antiaéreos de largo alcance, además de una moderna aviación de combate. En otras palabras el esfuerzo debería centrarse en fuerzas navales y aéreas, ello no implica que dejar del lado al ejército, que ha sido reducido demasiado. La reducción de este, demanda potenciar su poder de fuego, movilidad aérea, lanzar ataques en la profundidad del enemigo, potenciando el alcance de sus sistemas de armas.

Los enemigos de España son también las amenazas asimétricas, cobrando especial importancia las fuerzas de operaciones especiales. Estos son elementos aptos para actuar en escenarios de guerra no convencional.

La reducción de las Fuerzas armadas, demandan contar con reservas bien organizadas y motivadas. Una deuda pendiente en España, que no cuenta con reservas de la magnitud que hay en otros países aliados. Por medios de unidades de reserva activa, el Estado puede hacerse presente en todo el territorio y promover su presencia en áreas de interés estratégico, además de ser una punta de lanza para contrarrestar separatismos y fomentar la unidad del país.

Final

España tiene un flanco vulnerable, que es el sur. Asimismo tiene serios desafíos internos que amenazan a su unidad y continuidad histórica. La estrategia nacional debe tener una serie de ejes fundamentales: reducir la dependencia de la OTAN para la seguridad propia, incrementar la proyección nacional, consolidad la unidad nacional, potenciar su presencia en el Norte de África a fin de reducir la vulnerabilidad propia frente actores regionales con aspiraciones expansionistas, neutralizar su accionar por medios de alianzas y un redespliegue de fuerzas, incrementar el peso del país en la comunidad internacional incrementando sus lazos con América Latina. España tiene otros desafios como el envejecimiento de la población, el peso de determinados grupos migrantes, culturalmente ajenos y que a mediano plazo serán un factor de conflicto. Es por ello que debe reforzar lazos con el resto del mundo hispanoparlante, que a largo plazo será una suerte de reserva estratégica para la España futura.

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