Mar. Dic 1st, 2020

Los grandes interrogantes de América Latina en la Post Pandemia

Esta fue la pregunta que dio origen a una carta abierta en la que expertos de la región, relacionados con el comercio internacional planteasen la necesidad de que los países del barrio participen de forma activa en la construcción del nuevo orden mundial post crisis Covid-19.

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El desafío pasa por contribuir a establecer las nuevas normas o aceptar lo que otros dispongan.

¿Cuál es el papel de América Latina en el mundo de la post pandemia?

Esta fue la pregunta que dio origen a una carta abierta en la que expertos de la región, relacionados con el comercio internacional planteasen la necesidad de que los países del barrio participen de forma activa en la construcción del nuevo orden mundial post crisis Covid-19.


Por: Daniel Defant | Corresponsal del Diario el Minuto en Argentina


Los interrogantes del Grupo Punta del Este describieron en un documento con formato de carta abierta que lleva el título de: “Presencia es Esencia”.

El impacto que Corona Virus tiene sobre la economía, el comercio, la sociedad global y regional, y de las proyecciones que se muestran en un futuro incierto y complejo son indudables y conocido por todos.

El documento reunió finalmente el apoyo de ciento tres firmantes, entre los que figuran tres expresidentes de la región:

Vinicio Cerezo (exmandatario de Guatemala) Actual presidente de SICA (Sistema de Integración de Centro América).

Ricardo Lagos (exmandatario de Chile) y Ernesto Zedillo (exmandatario de México).

Además, el documento conto con la firma y el aval de varios exfuncionarios, diplomáticos, políticos y representantes del mundo académico entre otras actividades de todos los países.

Hoy América Latina esta, nuevamente, ante el reto de contribuir a establecer las normas o simplemente tener que aceptarlas. El desafío es aún mayor cuando en el horizonte se vislumbra un escenario de “Confrontación Geopolítica” similar al que nuestra región vivió y sufrió en las décadas de la Guerra Fría. Este contexto puede ser fuertemente adverso y condicionante para una sólida y rápida recuperación económica. Debemos rechazar falsas opiniones y convocarnos a una concertación mínima que asegure nuestra proyección internacional en los tiempos por venir.

Nuestra región debe tomar conciencia y promover que sin comercio internacional fluido no existirá un sólido crecimiento económico. Sin instituciones fuertes a nivel global y regional no existirá la predictibilidad necesaria para que prosperen el comercio y las inversiones. La actual situación de crisis global debe dar lugar a un liderazgo latinoamericano renovado, con personas e ideas que nutran con un nuevo impulso las instituciones multilaterales y regionales.

Se precisa de un grupo de mujeres y hombres que puedan apoyar una defensa de la OMC, de la Unctad y del Centro de Comercio Internacional (Internacional Trade Center) pero también con igual espíritu velar, defender y revitalizar las instituciones regionales que hacen estrechamente a la integración regional, como son la Cepal, la Aladi y el BID, todas ellas también sujetas al recambio de sus liderazgos, en el mayor o menor plazo.

Poco o nada se logrará desde una acción individual y sin un mínimo de concertación de ideas y propósitos, en respuesta al formidable reto que nuestra región enfrenta hoy para salir de la crisis y para construir un futuro social, económico y medio ambiental sustentable.

El origen del Grupo punta del Este (GPE) se define como “una red independiente que no representa a miembro alguno de la OMC, ni a ninguna institución privada o pública”. Sus integrantes actúan a título individual, voluntario y en base a la experiencia en distintas responsabilidades, en la gobernanza del sistema multilateral de comercio (SMC).

Según explican, los mueven dos propósitos principales:

1) Contribuir – particularmente en América Latina – a la toma de conciencia sobre la gravedad y complejidad de la situación actual del sistema multilateral de comercio.

2) Promover – a nivel global – un debate constructivo y practico, que contribuya a la búsqueda de soluciones para el mismo.

En febrero de 2019, el GEP presento el manifiesto “En defensa del multilateralismo y la reforma de la Organización Mundial del Comercio”.

Sus miembros explican que se congregaron inspirados en el Grupo de los 33, quienes, a fines de 2018, cuando la paralización de la OMC era aún una amenaza por el bloqueo de EE.UU a la designación de nuevos miembros para el Órgano de Apelación, emitieron un comunicado en defensa del sistema multilateral.

“En el GEP estamos repensando el multilateralismo comercial para adecuarlo a las nuevas realidades económicas, políticas y sociales del siglo XXI, convencidos de la necesidad de un sistema de normas que brinde previsibilidad y seguridad jurídica a todos los actores.

Explican esto destacando que sus propuestas se diferencian entre lo que requiere de soluciones inmediatas (lo urgente) y lo que necesita de una paciente construcción de consenso (lo importante).

¿Quién es uno los integrantes destacados del GPE?

Vamos a destacar a Fernando De Mateo; economista que ocupó diversos cargos en el gobierno mexicano de Comercio Exterior y en el Banco de México; Embajador de México en 2016, presidio el Concejo General, el Órgano de Solución de diferentes negociaciones sobre servicios. Presidio el Consejo de Comercio negociador del ALCA y en acuerdos de libre comercio con la AEL, TLC con UE. Negociador en la Ronda Uruguay del GATT. Director General de Evaluación de Proyectos en la secretaria de Economía. Actualmente Coordinador Diplomático de Actividades comerciales en El Colegio de México.

En medio de esta crisis multidimensional el GPE decidió tomar la iniciativa en medio de esta crisis generada por la pandemia del Covid-19. Los expertos repasan las proyecciones según las cuales nuestra región marcha hacia una contracción del PBI de alrededor del 5,2%, “la peor en la historia de sus cuentas nacionales”, dicen antes de explicar que tal destrucción de riqueza y empleo, en dimensiones prácticamente desconocidas, aparejara un importante retraso en el proceso de desarrollo y en el común combate a la pobreza y la desigualdad.

El volumen del comercio internacional, del que nuestra región depende en una gran proporción, se proyecta que habrá de caer entre un mínimo del 13% y un probable 32%.

Ello afectara nuestras exportaciones, habrá menos empleo, impactara en las cuentas públicas y el financiamiento de los sistemas de seguridad social y traerá repercusiones sociales, alertan.

Es evidente que en estas circunstancias existan cambios en la gobernanza global, tras recordar “la contribución histórica” de la región a la construcción del sistema multilateral en los últimos 75 años, se comenta el contraste con la actual posición.

“América Latina, desde la segunda postguerra, estuvo siempre asociada a esta construcción progresiva de la gobernanza económica internacional. Tuvo presencia, iniciativas y liderazgos que contribuyeron a reforzar el novel multilateralismo”, dicen.

Se menciona el nacimiento de la OMC, Unctad, el Centro de Comercio Internacional (Internacional Trade Center, como ámbito para apoyar técnicamente las empresas, en especial las PyMes, para que pudieran beneficiarse del comercio exterior), Cepal, Aladi y el BID.

“La evidencia histórica nos muestra que toda crisis apareja a un cambio en el orden internacional y en la gobernanza global. América Latina no solo debe estar atenta a dichos cambios, sino promover una concertación mínima que preserve sus intereses”, se lee antes del párrafo final en que los firmantes, pertenecientes a distintas instituciones y países, hacen “un llamado a los gobiernos, las instituciones regionales, las universidades y centros de estudios y a la sociedad civil de América Latina en general; para asumir el rol que nos corresponde y junto a fortalecer nuestra integración regional, nos concertemos para preservar la cooperación internacional mediante un multilateralismo basado en reglas y en Objetivos de Desarrollo Sostenible”.