mar. Nov 19th, 2019

Mauricio Macri: Derrota victoriosa.

La Argentina no puede darse el lujo de perder una vez más el “tren de la historia”.

El pasado domingo 27 de octubre de 2019, fueron las elecciones presidenciales. Era de esperar que el presidente Mauricio Macri saldría derrotado, pero a diferencia de que esperaban sus opositores, su acercamiento a la gente, su regreso “haciendo política” con las Marchas del Si Se Puede, especialmente la última, donde Diario El Minuto pudo ser testigo directo de la mano de este corresponsal, generó un impacto positivo en diversos sectores sociales.

Por: Jorge Alejandro Suárez Saponaro. Director Diario El Minuto para Argentina

El milagro ocurrió y dos millones de electores más, se volcaron apoyar en las urnas la fórmula Macri – Pichetto. No alcanzaron los votos suficientes para imponerse, pero si para constituirse en la segunda fuerza opositora del país.

El presidente Macri ganó holgadamente en su bastión, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde el actual jefe de gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, sacó suficientes votos para no ir a segunda vuelta con el candidato del kirchnerismo, Lammens. En la provincia de Córdoba, el macrismo arrasó con un 60%, pero las grandes sorpresas fueron las provincias de Entre Ríos, Santa Fe y San Luis, históricos bastiones donde el peronismo tenía las de ganar. María Eugenia Vidal, gobernadora de la populosa provincia de Buenos Aires, fue la gran derrotada del oficialismo, frente al ex ministro de economía kirchnerista, Kicillof.

Personalidad que dará que hablar en la gestión del flamante presidente electo, Alberto Fernández. A diferencia de este último, Kicillof, dio un discurso de barricada, hablando que la provincia de Buenos Aires está arrasada. Algo que tiene bastante que ver tres décadas de peronismo. Más allá de las severas críticas que podemos hacer a Vidal, cuatro años, no son lo suficientes para recuperar décadas de desidia y corrupción.

Muchos consideran que quienes apostaron por la coalición Juntos por el Cambio (Macri) no implica el aval a los graves desaciertos del macrismo, sino más bien encarna una serie de valores y está estrechamente ligado a la idea de una “Argentina moderna”. Prueba de ello es que la mayor parte de los expatriados argentinos – muchos con alto nivel de vida en países de Europa y Estados Unidos – votaron por Mauricio Macri. El aspecto positivo de esta gestión ha sido la imagen positiva del presidente Macri en el exterior. Los negativos, ya los hemos señalado en Diario El Minuto, y radican especialmente en una lectura errónea del contexto internacional, y las limitaciones en materia de margen de maniobra en el frente interno.

Es altamente probable que no existiera una estrategia clara para avanzar en reformas estructurales. A pesar de sus desaciertos y muchos de ellos muy sonoros – como la tragedia del submarino San Juan, pasando por la mala gestión económica – un importante sector de la población, identifica a Juntos por el Cambio, una serie de valores, que podríamos decir conservadores, en materia de legalidad, republicanismo, transparencia y lucha contra la corrupción.

No cabe duda que el mensaje, muchas veces cargado de “marketing” de “modernidad” movilizó a mucha gente. La épica de las marchas del “Si Se Puede”, un esfuerzo de por sí tardío, surtió efecto. Volvió “la política” algo que Cambiemos se negaba hacer en el sentido de “caminar la calle”.

Los efectos, fueron dos millones de votos nuevos. Los “mercados” mostraron abiertamente su desconfianza al candidato del Frente de Todos, Dr Alberto Fernández, al tener ambigüedades en su discurso en materia de política económica.

Diversos medios en Argentina señalaron que el presidente saliente, Mauricio Macri, le dijo a sus ministros, que el sería el jefe, o por lo menos principal referente de la oposición. Tuvo gestos, que le han granjeado elogios. Convocó al presidente electo, Alberto Fernández, se formó un grupo de transición, se adoptaron medidas – no exentas de polémicas – para impedir fuga de dólares, a pesar de ir contra sus convicciones ideológicas. Una actitud muy distinta a la adoptada por la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner, en 2015, que no hizo mas que poner obstáculos, a tal punto de negarse cumplir con la ceremonia de entrega de atributos presidenciales en la Casa Rosada (sede del gobierno federal argentino).

Otro gesto que sorprende es la agresión que ha sido objeto el hijo del Dr Alberto Fernández, por parte del hijo del presidente brasileño Jair Bolsonaro. En el marco de un duro discurso del jefe de estado de Brasil, al negarse a saludar al presidente electo e incluso criticar abiertamente al electorado que apoyó al Frente de Todos. Todo un exabrupto, pero también, una señal, que posiblemente venga desde Estados Unidos. Recordemos que Brasil ha reforzados sus lazos con la Casa Blanca. Eduardo Bolsonaro, diputado del oficialismo brasileño tuvo términos despectivos y discriminatorios con el hijo del Dr Fernández, Estanislao Fernández, por su actividad laboral como “drag queen” y su militancia LGTB.

El canciller Faurie, condenó enérgicamente dichos actos. El gobierno saliente de Macri, protestará por esta lamentable actitud. Todo un mensaje, que no muchos repararon en ello. Creemos que es un gesto muy loable, frente al presidente electo Fernández.

¿Será el destino de Mauricio Macri seguir los pasos del Dr Arturo Frondizi?

El presidente Frondizi, padre del llamado desarrollismo, fue presidente entre 1958-1962. Su presidencia llena de contradicciones y turbulencias políticas, huelgas, planteos militares, peronismo proscripto, intentó plantear una salida al problema del subdesarrollo argentino. Por múltiples motivos fracasó, sufrió un golpe de Estado. Ello no impidió que desde el Movimiento de Integración y Desarrollo, partido que fundó tiempo después, gravitara en la política nacional como un referente, no solo político, sino moral, e intelectual. Frondizi tuvo una activa política exterior, como pretendió el ingeniero Macri.

Frondizi tuvo un papel destacado en momentos muy difíciles de Argentina e influyó a muchos con su corriente política. Mauricio Macri ha logrado sentar bases para un movimiento de sectores medios, ubicados en provincias que se caracterizan por su dinamismo económico y competitividad. La combativa Dra Elisa  Lilita: Carrió, se retira de la escena pública. Renuncia a su banca de diputada.

Mas allá de sus dichos, a pesar de su lucha, con sus contradicciones, no logró que el kirchnerismo, regresara al poder y muchos personajes cuestionados, regresen a la arena política nuevamente. Ese lugar quedó vacante, una oportunidad que el ingeniero Mauricio Macri debe ocupar, y quien sabe siga los pasos del Dr Frondizi. Alguno le caerá antipático, pero creemos que forma parte del largo proceso, que permita a la Argentina terminar con los males del pasado.

Existe una esperanza, todavía un sector de la sociedad, brega por esa “Argentina moderna” destinada a enfrentar los desafíos del siglo XXI. Ese núcleo duro, será el factor de moderación, para quienes aspiran a “soluciones mágicas”, populismo, sesgos autoritarios. Serán años difíciles, esperemos que esta nueva oposición en ciernes, contribuya a generar consensos, limitar el poder, y sostener valores republicanos. Es tiempo de dejar de lado luchas mezquinas y trabajar por el bien común del país. La Argentina no puede darse el lujo de perder una vez más el “tren de la historia”.

Quien divide impera. Quien se une prevalece.

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