Sáb. Ago 8th, 2020

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Mauritania: un país artificial desde la colonización francesa hasta la crisis del Sahara Occidental

Mauritania Un país artificial Desde la colonización francesa hasta la crisis del Sahara Occidental

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En los 70 la República Islámica de Mauritania, apareció como actor protagónico en el conflicto saharaui. Este país era una invención colonial francesa (incluso el nombre del territorio fue impuesto por París).


Por: Jorge Alejandro Suarez Saponaro | Director de Diario El Minuto


El futuro Estado estaba poblado por dos grupos claramente diferenciados: por un lado bereberes arabizados (moros), dedicados a la ganadería trashumante, y por otro, una minoría negra que vive en el sur dedicada a la agricultura. Las diferencias existentes fueron una traba para la creación de una “conciencia nacional”, problema que subsiste hasta el día de hoy.

El actual territorio mauritano en la Edad Media fue el lugar donde se gestó el imperio almorávide, que se extendió en los territorios de Marruecos, España, parte de Argelia, la RASD (Sahara Occidental) y Mali. Fueron los almorávides los fundadores de Marrakech en 1056 Durante siglos el país estuvo poblado por bereberes y negros, hasta la llegada de grupos árabe, los Beni Hilal, que durante dos siglos estuvieron en conflicto con las poblaciones locales.

El sur del país formaba parte del Imperio de Malí En el siglo XVII las tribus bereberes se unieron durante la llamada Guerra de Treinta Años o Char Bouba (1644-1674) siendo el resultado de esta, tras la derrota frente a los árabes, el origen de una sociedad dividida en castas. En la cúspide de la pirámide social se ubicaron los grupos árabes guerreros (bidan), secundados por los bereberes, situándose la población negra en el último escalón. Esto originaría rivalidades y conflictos que serían explotados por el colonialismo francés.

El sistema de castas colocó a los árabes, mezclados con bereberes, como clase dirigente que se definen como bidan (blancos), rechazan las actividades manuales por considerarlas degradantes. Los secundan los bereberes, o zwaya, las castas clericales o morabitos, procedentes de las tribus bereberes sinhaja o sanhaja derrotadas, descendientes de los almorávides y depositarios de los valores religiosos. Ocupando el sector inferior de la pirámide social encontramos a los haratin, formado por esclavos libertos y los esclavos propiamente dichos.

En cuanto al componente negro, que habitan la zona del valle del río Senegal, están formados por los fulanis, tukoror, wolof, y soninké. Estos grupos raciales fueron en el pasado los constructores de los grandes imperios africanos de Mali, Ghana y los estados islámicos que controlaban amplios territorios de Nigeria y Malí. Estos grupos étnicos mantienen como los “moros” la misma división social en castas, incluyendo la esclavitud.

En el siglo XVII se formaron varios emiratos, rivales entre sí, pero permitió cierto orden en la región, gracias a la unificación cultural, por medio de la escritura simplificada del árabe, lo que facilitó de alguna manera el comercio.

La llegada de los franceses, fue duramente resistida, dado que este buscaban que todo el comercio se desviara hacia las zonas sometidas bajo su control. Vale la pena recordar que la presencia francesa en la zona no era extraña para los pueblos de Mauritania, dado que desde Saint Louis, Senegal en su momento tuvieron vínculos comerciales, especialmente con la trata de esclavos. Los franceses iniciaron su presencia de manera permanente desde fines del siglo XIX, encontrando una fuerte resistencia por parte de las poblaciones moras, especialmente los emiratos de Trarza y Brakna que se prolongó hasta 1912 con la derrota de Ma al Ainin, el fundador de la ciudad saharaui de Smara.

En 1934, con la muerte en combate de Muhamad al-Mamún, útimo emir de Adrar, terminó la resistencia a la colonización. La derrota de los emiratos tuvo consecuencias sociales, la derrota militar trajo desprestigio a la casta guerra de los bidan. Es aquí donde comenzó el ascenso de los zwaya, casta religiosa, y la difusión de la lengua francesa en desmedro del árabe hassanía entre la población negra que ocupó los puestos en la nueva administración colonial.

Finalizada la Segunda Guerra Mundial, Francia introdujo cambios en el Imperio, permitiendo que Mauritania eligiera diputados para la Asamblea Nacional, en calidad de Territorio de Ultramar, siendo electo como primer diputado Horma Ould Babana. La administración colonial promovió en esos años la creación del Partido de la Unión Progresista Mauritana, uno de sus dirigentes era Mojtar Uld Daddah. Sin ninguna duda la creación de un partido a instancia de la potencia colonial, estába directamente relacionado con contar con un actor local afín a los intereses franceses, buscando mecnanismo para el control indirecto del país.. Tiempo después, Uld Daddah se transformó en el líder del Partido Popular Mauritano, que después de la independencia en 1960 fue el partido único y responsable del primer gobierno independiente.

Los franceses no solo promovieron la creación de estructuras políticas, sino que previo a la independencia construyeron una capital – la actual Nuakchot – que será sede del flamante gobierno independiente. Hasta los años 50, las autoridades coloniales responsables de Mauritania tenían su residencia en Port Louis, Senegal. En 1957 el primer Consejo de Gobierno mauritano votó su traslado de Port Louis hacia la nueva capital Nuakchot, aprobado por el gobierno francés ese mismo año.

La crisis política francesa que terminó en la llamada Quinta República, en su Constitución de 1958, previó la formación de la llamada Comunidad Francesa, creándose estados asociados, o repúblicas autónomas en un intento de continuar ejerciendo el control sobre un imperio ultramarino que estaba en vías de desaparición con el ascenso de grupos nacionalistas.

Ese mismo año el país accedió a su autonomía, y la Asamblea Nacional redactó una Constitución, ante el fracaso del intento de crear una Comunidad Francesa, Mauritania optó por independizarse el 28 de noviembre de 1960 fue, con la tenaz oposición de Marruecos que retrasó su acceso a las Naciones Unidas.

Dicho país había reclamado formalmente sus presuntos derechos sobre Mauritania desde 1958, con la adopción oficial de la doctrina del Gran Marruecos. Francia salió en defensa del nuevo país, probando que el sultán de Marruecos nunca tuvo soberanía más allá del río Draa, por ende nunca hubo control alguno sobre tierras saharauis como mauritanas. La sólida argumentación jurídico histórico, unido al peso político de Francia, obligaron a Rabat ir tras sus pasos para reconocer formalmente la independencia de Mauritania el 4 de noviembre de 1969.

Es interesante observar en los argumentos franceses señalaron que Marruecos nunca tuvo soberanía efectiva al sur del río Draa, lo que ratifica la carencia de títulos sólidos sobre tierras saharauis y por ende sobre el nuevo estado mauritano.

En el plano interno, surgieron numerosos grupos políticos, ligados a líderes tribales, lo que influyó para que muchos consideraran la necesidad de un gobierno centralizado, pero desde un primer momento los conflictos políticos salieron a la luz. El primer ministro Uld Daddah acusó al partido del Renacimiento Nacional de corrupción – por cierto estaba en la oposición – y fueron arrestados varios de sus dirigentes en 1959.


El Primer Ministro Uld Daddah.


Moktar Ould Daddah - 1977.jpg

Ello no impidió que hubiera llamamientos de dicho partido a la unidad nacional y formación de un gobierno de coalición. Mojtar Uld Daddah, primer mauritano en obtener un titulo universitario, era un hábil político, que en una primera instancia tuvo una filiación de centro izquierda, se caracterizó por generar consensos entre los distintos grupos étnicos y tribales en el país, lo que le permitió convertirse en el méximo líder ed su país durante muchos años. En 1961, en las elecciones generales, el partido del Pueblo Mauritano de Daddah, en alianza con Renacimiento Nacional, Socialista, y la Unión Nacional, ganaron y formaron gobierno de unidad nacional Finalmente dichos partidos se fundieron en el llamado Partido del Pueblo, luego que Daddah lograse apoyo de la poblacion negra, declarando al país en diciembre de 1961, un régimen de partido único. En esta etapa la agenda es nacionalista, con una política exterior en apoyo al Movimiento de No Alineados y reducir la enorme dependencia económica y política de Francia.

La idea de un régimen unipartidista generó resistencias, especialmente en la población negra, temerosa del dominio de las poblaciones arabizadas. El régimen, en 1966, impuso la oficialidad del árabe junto al francés, además de llevarlo como materia obligatoria en el sistema educativo, que genero huelas y protestas, duramente reprimidas por el gobierno. Durante un año las escuelas permanecieron cerradas por los disturbios.

Las tensiones raciales en el pais se mantuvieron por mucho tiempo, especialmente por la discriminación que hacían las poblaciones arabizadas o moros como se los conocen frente a los grupos negros del valle del río Senegal, en el sur, y por la supervivencia hasrta 1980, de la servidumbre en la población negra (la esclavitud fue formalmente abolida recién en dicho año).

La independencia de Mauritania fue solo una formalidad, la dependencia económica, política y militar de Francia era total. La importación de alimentos se realizaba por medio de firmas francesas radicadas en Dakar, a ello se agregaba el control galo sobre la empresa minera MIFERMA, responsable de la explotación de los ricos yacimientos de hierro de Zuerat.

Este mineral llegó a ser responsable del 80% de las exportaciones mauritanas y su economía quedó estrechamente ligada a ello (el 25% de la masa laboral estaba vinculada a la empresa). El desarrollo de la infraestructura vinculada a la exportación fue obra de capitales franceses, que construyeron un ferrocarril entre los yacimientos y el puerto de Nuadibú. No obstante esta realidad neocolonial, la llegada de inversiones japonesas, españolas (relacionados con la pesca), británicas (cobre) y de Estados Unidos (petróleo) permitieron al naciente estado mauritano incrementar sus ingresos fiscales y reducir en parte la dependencia de París.

El avance de sectores de izquierda dentro del partido gobernante tuvo repercusión en materia de política económica. En 1965 el país dejó la Organización Común Africano – Malgache, entonces tutelado por Francia. En 1966 fue nacionalizado el comercio exterior dando por terminado el control de las firmas francesas con sede Dakar de este sector. En 1969 fueron creadas aduanas nacionales. En 1972 fue creada SNIM, empresa minera estatal y en 1973 fue creado el Banco Central, permitiendo al país emitiera su propia moneda. En 1974 las explotaciones de mineral de hierro fueron nacionalizadas gracias al apoyo argelino.

En 1957 el futuro presidente de Mauritania, Mokhtar Uld Daddah habló de invitar a los saharauis a incorporarse a la “Gran Mauritania” y cuando dicho país accedió la independencia, formuló sus reservas en torno al entonces Sahara Español.

Los lazos entre poblaciones hizo creer al líder mauritano que los saharauis serían proclives a integrarse a Mauritania. Esto generó tensiones con Marruecos, país que se opuso duramente a la creación de Mauritania. Esta oposición se materializó en los frentes político y militar.

En 1963 el presidente Uld Daddah formalizó el reclamo sobre el entonces Sahara Español ante las Naciones Unidas: “Como siempre hemos creído en la virtud del diálogo franco, esperamos ejercer mediante la negociación amistosa, nuestra soberanía sobre una vasta parte de nuestro territorio nacional aún no liberada”

En los años 60 Rabat y Nuakchot intentaron hacer valer presuntos derechos sobre el Sahara Español en Naciones Unidas. Lamentablemente el gobierno español no explotó a su favor esta rivalidad. Hassan II, en una clara demostración de pragmatismo, en 1965 decidió dar un “golpe de timón” y transformar su potencial adversario en aliado.

En una reunión del Comité Especial de Descolonización en la ONU en Addis Abeba, las delegaciones de Marruecos y Mauritania reconocieron expresamente el derecho de autodeterminación del Sahara Español en el marco de la resolución 1514. A pesar de la aparente distensión entre las partes, en 1974 Mauritania volvió con sus reclamos, no obstante, Marruecos y Mauritania llegaron a un acuerdo sobre el Sahara Español.

El reclamo mauritano sobre el Sahara Español obedece a diversos factores, que van desde similitudes en las poblaciones árabes ambos lados de la frontera, el uso del hazaña y la necesidad por parte de la elite gobernante, de incrementar el poder de la población arabizada ftente a una creciente minoría negra. Tenía que ver con el balance de poder interno de un país, de por si carente de unidad nacional, y cuyas fronteras habían sido impuestas por la potencia colonial.

En el frente interno existían corrientes favorables a la anexión de Marruecos, entre ellos Horma Ould Babana, y era preocupante que instancias como la Liga Árabe, no se pronuciera en contra de la idea de Rabat. Esto generaba preocupación al liderazgo mauritano, que a pesar del reconocimiento de la independencia por parte de Marruecos en 1969, el presidente Daddah siempre dudó de las reales intenciones de dicho país.

La idea de controlar el Sahara Español, ya sea como parte del territorio mauritano o como una suerrte de federación, tendía que ver con una estrategia defensiva ante el expansionismo marroquí. No obstante ello, la política hacia el Sahara Español (luego Occidental) era contradictoria, dado que por un lado Mauritania apoyó la autodeterminación, mientras que por otro sostenía reclamos territoriales. Quienes realmenrte se oponían a esta idea, eran las poblaciones negras del sur, termerosas de que el peso demográfico de las poblacione arabizadas los dejara fuera del arco político, donde tenían una escasa participación.

En 1964, legalizado por una reforma constitucional del régimen de partido único, consolidando un régimen autoritario. La justificación, como muchos líderes africanos, que el país no estaba preparado para un régimen multipartidista, dado que estos se creaban sobre bases étnicas o tribales. En materia de política interna, Daddah, en un primer momento tuvo acciones netamente nacionalistas y progresistas, pero el conflicto del Sahara Occidental, lo llevaron de nuevo hacia un aliado incómodo, del cual el país quiso reducir su dependencia, Francia, y llegar aun acuerdo con Marruecos, algo posteriormente, generó una honda oposición en sectores nacionalstas del ejército, y terminó con su derrocamiento.

Mauritania se incorporó al reclamo del Sahara Occidental, en condiciones endebles, dado que el país carecía de una unidad nacional real, las diferencias entre los distintos grupos era notable, su economía acusaba un fuerte subdesarrollo y su debilidad lo llevaría a entrar en el juego de actores de peso como Marruecos y Francia, sepultando las tímidas reformas progresistas en un vano intento de romper con la dependencia con la ex metrópoli.