mié. Sep 18th, 2019

Multitudinario apoyo a Mauricio Macri en las calles de Buenos Aires

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Este sábado 24 de agosto, fue convocada desde redes sociales una marcha de apoyo al presidente Mauricio Macri, luego de la severa derrota que tuvo en las elecciones primarias del pasado 12 de agosto. Pudimos ver de primera mano la importante cantidad de gente, muchas de ellas, con banderas argentinas en la mano, que se dirigían a la plaza del Obelisco y luego a la emblemática Plaza de Mayo (donde está la sede del gobierno federal). El resultado fue una multitudinaria marcha que aglutinó a miles de personas.

Por: Jorge Alejandro Suárez Saponaro.Director Diario El Minuto para Argentina

En redes sociales, fue motorizada esta marcha que aglutinó a decenas de miles de personas en las calles de Buenos Aires, además de otros tantos en diversas ciudades del interior de Argentina, destacándose la provincia de Córdoba.  Personajes conocidos como el actor Luis Brandoni o el cineasta Juan José Campanella, fueron parte de las campañas en redes sociales para fomentar una movilización de solidaridad con el presidente Mauricio Macri luego de la tremenda derrota en manos de la fórmula peronista Alberto Fernández y la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner.

En la movilización se pudo escuchar el clásico eslogan macrista, “Si se puede” así como cantos sobre la reelección del presidente y críticas a la corrupción kirchnerista.  Quienes organizaron la marcha, pusieron énfasis en el rechazo al autoritarismo y populismo del gobierno kirchnerista. Sin ninguna duda, las bases territoriales de la coalición Juntos por el Cambio movilizó sus recursos y activistas, pero más que nada, como pudo observar este corresponsal in situ, fue que muchos fueron por la convocatoria de las redes sociales o por el “boca a boca”.

En Carlos Paz también hubo movilización en apoyo a Mauricio Macri

A diferencia de otras marchas partidarias, especialmente de las llamadas organizaciones sociales o piqueteros, que movilizan a sus militantes con ómnibus y una gran logística, en este caso, observamos que las personas se acercaron por sus propios medios desde distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires y alrededores.

No se identificaron distintivos partidarios, a pesar de existir carteles de solidaridad al presidente Mauricio Macri, pudimos ver mensajes contra la corrupción, pidiendo justicia por los casos de corrupción del gobierno kirchnerista, además de llamados a defender valores republicanos. Los manifestantes coparon la Plaza de Mayo y calles aledañas y hacia las 19 horas, salió al balcón de la Casa Rosada (sede del gobierno argentino) el presidente Mauricio Macri con una bandera argentina junto a su esposa Juliana Awada, con claros gestos de emoción y gratitud hacia una multitud que gritaba “Si se puede”.

En un mensaje breve, el presidente Macri se refirió a la necesidad de “estar juntos” y sostener “el cambio”.  Por cosas del destino, funcionarios del Fondo Monetario Internacional que vinieron a monitorear la economía argentina, observaron desde la sede del ministerio de hacienda, la multitudinaria manifestación.  El triunfo en las primeras de la fórmula Alberto Fernández y la controvertida ex presidente Cristina Fernández de Kirchner, generó muchas dudas en los mercados, que respondieron con una devaluación, caída de la Bolsa argentina y un incremento sustancial del riesgo país.

Vale la pena recordar, que mas allá del estrepitoso fracaso de la gestión económica de Mauricio Macri, los distintos partidos, entre ellos la coalición Frente de Todos, de la fórmula Fernández – Fernández, no dieron señales claras sobre sus programas económicos y su vinculación con las pesadas deudas que tiene la Argentina.

En 2015 la llegada a la presidencia de Mauricio Macri abrió nuevas expectativas, luego de una décadas de un proceso político erosionado, con una economía que estaba en recesión (cinco años sin crecimiento sostenido), un tercio de la población bajo la línea de pobreza, 40% de inflación, problemas de seguridad ciudadana, cepo cambiario y limitaciones para los ahorristas en dólares, un elevado desempleo, caída de las reservas del Banco Central, altos niveles de corrupción y una fuerte pérdida de apoyo de sectores que tradicionalmente le eran aliados, como la poderosa central sindical CGT.

La falta de una estrategia clara, el no decir toda la verdad sobre la pesada herencia recibida y las medidas necesarias adoptar para superar la crisis, tuvieron efecto adverso. En nombre de la gobernabilidad, el gobierno decidió no ir al choque con la oposición peronista – kirchnerista. Las esperanzas de ver que muchos responsables de graves escándalos de corrupción, que salpicaban a la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner, quedaron en la nada, ante una Justicia Federal extremadamente lenta y que un gobierno, con muy limitada capacidad de maniobra, temeroso de perder su limitado poder, no fue mas allá con las investigaciones.

La estrategia de polarización fomentada por sectores del poder de turno, tuvo un efecto adverso. El peronismo desunido, terminó uniéndose, a pesar de que muchos de sus personajes, como Sergio Massa o el senador Fernando Solanas, fueron duros críticos de la gestión kirchnerista. Sabían que uniéndose al kirchnerismo, que tiene una base social leal, permitiría explotar las debilidades de un gobierno que en el plano económico cometía error tras error.

Mauricio Macri cometió errores estratégicos y estos tienen consecuencias de largo plazo. Las elecciones primarias de agosto fueron un duro golpe. Existe una importante probabilidad, que no exista segunda vuelta. Creemos que coaliciones como Consenso Federal, liderado por el ministro kirchnerista de economía, Roberto Lavagna y apoyado por un sector conservador del peronismo, con su llamado a silencio, indicaría que llegado el caso apoyaría, veladamente al Frente de Todos. El resto de los partidos, son minoritarios, que en algún caso han superado el medio millón de votos, creen que la derrota de Juntos por el Cambio, crea un espacio abierto para que puedan ocuparlos.

No tienen la capacidad para llevarlo a cabo desde el punto de vista material y tienen poco que hacer ante la poderosa maquinaria electoral peronista. El daño esta hecho, Mauricio Macri tiró por la borda su oportunidad, quedó anclado en soluciones ya probadas y fracasadas en Argentina. Intentó con el cambio de ministro de hacienda, en manos ahora del Dr Lacunza, ex ministro de economía de la Provincia de Buenos Aires, algunas desgravaciones impositivas – de dudosa implementación especialmente hacia el IVA – y la férrea oposición de los gobernadores a dichas reducciones, bajo la excusa de quedarse sin financiamiento para el desarrollo de sus provincias (más bien han utilizado recursos impositivos y ayudas federales para sostener administraciones públicas sobredimensionadas y redes clientelares que le garanticen su permanencia en el poder), como al congelamiento del precio de los combustibles por unos pocos meses.

Existe una estrategia clara de desgaste para un gobierno, que para nuestro entender está terminado desde 2018, pero que tendrá serias consecuencias para la sociedad. Creemos que ha llegado la hora de armar una coalición opositora, que limite el poder que pueda recuperar el peronismo en las elecciones de octubre.  Aunque por lo visto y el sectarismo determinados líderes, de pequeños espacios políticos, con una visión poco realista, por no decir a veces funcional con el kirchnerismo/peronismo, se hace dudoso.

La experiencia argentina de dar amplios poderes a un gobierno, fueron siempre negativas, esto permitió en los 90, la puesta en marcha de reformas que terminaron con millares de personas en la calle y una pobreza estructural que nunca bajó el piso del 25/30%, dependencia por décadas de millares de familias de ayudas sociales, lo que llevó a que se perdiera la cultura de trabajo y el desmantelamiento de importantes infraestructuras como los ferrocarriles. La marcha del día de hoy fue un suspiro, por una esperanza de cambio que nunca llegó, fue una despedida honrosa para Mauricio Macri. Quienes fueron apoyarlo, no lo hacen por sus medidas económicas, insistimos, desastrosas, sino por un rechazo al clásico discurso del kirchnerismo, de confrontación, ahora en cierta manera limitado por los “buenos modos” del Dr Alberto Fernández, a la corrupción, a los sesgos autoritarios y populistas.

La movilización del día de hoy, puso en evidencia que existe un sector, importante de la población, que pone como prioridad sobre el bienestar económico, la democracia, la pluralidad, el republicanismo, la transparencia en relación a lo público y el diálogo, importantes deudas que tiene pendiente la clase dirigente con la Argentina, que la ha llevada a la senda del subdesarrollo.

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