lun. Oct 14th, 2019

Niños indígena recogiendo alimentos de la basura

Estos niños y niñas y sus familias son colombo-venezolanas, muchos huyeron del vecino país por la crisis y viven en cerca del vertedero. Se alimentan con lo que encuentran.

Más de 700 indígenas de la comunidad Amorúa, en Puerto Carreño, que comen basura del relleno sanitario para sobrevivir. El procurador Fernando Carillo afirmó que averiguarán que pasó con los programas de alimentación a nivel departamental y municipal. Mientras tanto el alcalde Marco Pérez aseguró que no tienen los recursos suficientes para subsanar la situación que afecta a la counidad Amorúa.

Fernando Carillo, anunció que tomará medidas eficaces frente al caso de los indígenas Amorúa de Puerto Carreño, Vichada, que comen la basura del relleno sanitario para sobrevivir.

También urgan entre los desperdicios para encontrar cobre o ropa que puedan comercializar, según se evidenció en un informe de Noticias RCN. 

Vamos a disponer de la procuradora delegada de familia y el procurador de asuntos étnicos para que procedan a tomar acción. Hay que examinar qué pasó con los programas de alimentación a nivel departamental y municipal, y qué tipo de acciones se están adelantando para que esto no vuelva a suceder”, manifestó el procurador Carrillo.

De acuerdo con Marco Pérez, alcalde de Puerto Carreño, los programas de alimentación no dan abasto con las necesidades de los indígenas porque la administración municipal no cuenta con los recursos necesarios. “Se creó un plan de atención integral para esta población indígena, pero ese plan no es a corto ni a mediano, es a largo plazo. 

Resultado de imagen para La dura realidad de indígenas que comen del basurero de Puerto Carreño

Mientras tanto en Puerto Carreño avanza un comité para hacerle seguimiento al plan de acción que se definió hace cerca de mes con varias autoridades, manifestó Juliana Pungiluppi, directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, entidad que junto con el Ministerio del Interior, el Ministerio de Vivienda y la Consejera Presidencial para Niñez buscan soluciones a las dificultades que padecen estas comunidades.

De acuerdo con la Alcaldía de Puerto Carreño, entre el 2018 y 2019 se han retornado a sus comunidades a 55 familias pertenecientes a los resguardos Caño Mesetas Dagua, Caño Bachaco, Roncador y Kalinitojo; además de otros traslados de indígenas a territorio venezolano a través del río Orinoco.

Según Pérez, una de las dificultades ha sido que algunos indígenas que llegan desde Venezuela no son recibidos por las comunidades en el Vichada, por lo que terminan por utilizar el basurero como hogar.

En el informe de gestión que la Alcaldía de Puerto Carreño presentó a las autoridades nacionales este martes se indica que se han ejecutado proyectos productivos para los indígenas reubicados y establecido rutas para la atención integral del pueblo Amorúa.

Para la Organización Indígena Nacional de Colombia (Onic), estos retornos que señala Pérez están por fuera del marco legal, ahora “los indígenas en frontera son binacionales por lo que independientemente que provengan del lado venezolano de la frontera son colombianos” e indican que lo que está haciendo es “desterrarlos”.

La Defensoría del Pueblo, entidad que desde hace un año le hace seguimiento al caso, manifestó a través del defensor Carlos Alfonso Negret que se debe llevar a cabo un plan de acción rápidamente, “porque esto no lo pueden seguir viviendo las comunidades indígenas”.

Para la Alcaldía de Puerto Carreño, señaló en el informe presentado, la solución no solo depende del esfuerzo y la acción articulada de las instituciones del estado, “sino que también debe existir un compromiso y responsabilidad de la población indígena tanto de sus autoridades y representantes en permitir que se puedan realizar los retornos voluntarios de su población a sus comunidades de origen”.

De otro lado, la Contraloría manifestó que tiene en la lupa esta denuncia y que verificará en el municipio la situación.

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