Mar. May 26th, 2020

el Minuto

El Primer Diario Social de Chile

No importa lo que uno haga, todos se van a contagiar de todas formas

los gobiernos deberán dejar a la gente salir, y cuando lo hagan va a haber más gente contagiada y va a haber más gente muerta.

El experto, uno de los más destacados del mundo y arquitecto de la estrategia del país nórdico, cuestionó a quienes dicen que Suecia no está haciendo nada para frenar la pandemia, defiende el camino elegido por el Gobierno y explica por qué las cuarentenas rígidas no sirven.

Johan Giesecke, máximo epidemiólogo sueco, fue uno de los arquitectos de esta estrategia. Asegurado que el Covid-19 es un virus que ha llegado para quedarse y, a pesar de los esfuerzos que se hacen a nivel mundial por encontrar una cura, tratamiento o vacuna, pasará mucho tiempo antes de que la pandemia pueda controlarse y, por ende, los ciudadanos deberán aprender a vivir con esta “nueva realidad”.

Además agregó Giesecke, que Suecia rige lo que sus autoridades definieron como un “confinamiento suave”.

Basado, fundamentalmente, en la confianza que existe entre la población y entre esta y el Gobierno y sus instituciones. Por eso, las restricciones son limitadas: se encuentran prohibidas solo las reuniones de más de 50 personas, y aunque las universidades están cerradas, no lo están los jardines de infantes ni las escuelas de los niños. Tampoco están cerrados los restaurantes ni los bares, aunque solo se admiten personas sentadas en las mesas, que deben estar a no menos de dos metros de distancia. Al igual que las fronteras, las peluquerías, los cines, los teatros, los gimnasios y los parques permanecen abiertos.

Él, en conversación con el medio Infobae, se refirió al confinamiento estricto que realizan otras nacionales del mundo: “Creo que para los políticos es importante mostrar fortaleza y acción, y observó que ese es un motivo importante para las cuarentenas estrictas”, dijo, asegurando que los países de Europa, específicamente, suelen seguirse entre sí, implementando estrategias similares.

Muy poco se sabe del nuevo coronavirus y es algo en lo que Giesecke está de acuerdo: “Nadie sabe si cerrar las escuelas va a tener algún efecto. Lo mismo con el cierre de fronteras, o con no permitir que la gente esté al aire libre”, dijo el experto para el medio argentino.

Hasta ahora, Suecia registra más de 3 mil personas fallecidas por la pandemia, lo que arroja una tasa de mortalidad de 30 personas cada 100 mil. Una cifra mucho mayor a la de Noruega (4) y Dinamarca (9), pero mucho menor que la de Reino Unido (45), España (55) y Bélgica (74), naciones que decretaron confinamiento estricto.

Tanto en Noruega como en Dinamarca, los epidemiólogos le dijeron al gobierno que no impusiera un confinamiento. Pero los gobiernos lo establecieron de todos modos. En cuanto a Reino Unido “tenía una muy buena estrategia y estábamos contentos en Suecia, porque es bueno tener un hermano mayor siguiendo el mismo camino que uno. Pero, de un día para el otro, dieron un giro de 180 grados”, destacó.

Johan Giesecke destacó que probablemente el 98% de los casos Covid-19 “no busca atención médica en los hospitales. Algunos pueden estar bastante enfermos. Hay pacientes que están muy enfermos durante semanas. Pero no son registrados por el sistema porque no van al hospital”, ante esta cifra, el experto explicó la forma de cuidar a los más vulnerables de esta pandemia.

Se necesita generar la llamada inmunidad de rebaño. Y la mejor manera de lograrlo es que los jóvenes, pero no solo ellos, -sino- las personas de menos de 50 ó 60 años se mezclen, y decirle a las personas grandes y con condiciones médicas preexistentes que se queden adentro. Así se puede obtener bastante rápido la inmunidad en el país”, aseguró.

Según Giesecke, el virus está tratando de infectar a la población y por eso, “si la suficiente cantidad de gente está inmunizada alrededor de alguien con el virus, entonces el virus no puede infectar. Esa es una forma de explicar la inmunidad de rebaño”.

Pero esta estrategia no significa “volver a la normalidad” tras la pandemia, ya que si el 70% de una población tuvo el virus y está inmunizada, “eso significa que aún hay un 30% que podría contagiarse. Es decir, que no se puede volver completamente a la normalidad, incluso, habiendo alcanzado la inmunidad de rebaño”, aseguró, enfatizando que se deben mantener las medidas de restricciones y sanitarias, hasta que se encuentre una vacuna que realmente elimine la enfermedad por completo.

La pandemia en América Latina

Para Giesecke, es muy difícil que se elimine por completo el coronavirus, antes de que exista una vacuna que, según él, podría estar lista para mediados del 2021.

No creo que un país como Argentina pueda eliminar el virus, porque comparte largas fronteras con Chile, Brasil, Paraguay, Uruguay, Bolivia. Tiene muchos kilómetros de fronteras”, dijo el experto.

Asimismo, aseguró que “los gobiernos deberán dejar a la gente salir, y cuando lo hagan va a haber más gente contagiada y va a haber más gente muerta.

Yo creo que la tasa de mortalidad de la COVID-19 es bastante similar a la de una temporada de gripe, dudo de que sea muy diferente. Es una situación en la que los hombres y las mujeres fuertes ven una oportunidad de obtener más poder. La enfermedad y las muertes son un gran riesgo, pero las consecuencias políticas creo que son peores.

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