dom. Ago 25th, 2019

Diario el Minuto

No podía negarme a ayudarlos ni a omitir ese auxilio

POR : EL MINUTO Hace ya más de dos años que estoy preso por la elaboración de aceite de cannabis para uso medicinal lo cual distribuía de forma solidaria y gratuita entre personas enfermas y con necesidades urgentes de dicha medicina que en ocasiones acudían a mi ayuda y auxilio a sabiendas de mi experiencia y conocimientos con relación a la planta, motivo por el cual no podía negarme a ayudarlos ni a omitir ese auxilio ya que comprendo perfectamente todo el sufrimiento y la desesperación de las personas que tienen familiares enfermos y que pasan por esa situación debido a que en años anteriores yo he perdido a mi madre a consecuencia de un cáncer terminal.

Podría explicar a nuestros lectores y amigos de Chile y América Latina sobre lo sucedido.

Me llamo, Edgar Martínez Sacoman, tengo 41 años de edad, soy paraguayo y les saludo desde Ciudad del Este desde mi prisión domiciliaria.

Hace ya más de dos años que estoy preso por la elaboración de aceite de cannabis para uso medicinal lo cual distribuía de forma solidaria y gratuita entre personas enfermas y con necesidades urgentes de dicha medicina que en ocasiones acudían a mi ayuda y auxilio a sabiendas de mi experiencia y conocimientos con relación a la planta, motivo por el cual no podía negarme a ayudarlos ni a omitir ese auxilio, ya que comprendo perfectamente todo el sufrimiento y la desesperación de las personas que tienen familiares enfermos y que pasan por esa situación debido a que en años anteriores yo he perdido a mi madre a consecuencia de un cáncer terminal.

Dicha experiencia fue tan fuerte y marcante que me hizo reflexionar muchísimo sobre varios aspectos de la vida y me sensibilizó al punto de llenarme de valor siendo consciente del riego que sufría al llevar a cabo dicha acción, que incluso podía llevar a la cárcel.

Tomé la decisión de ayudar a otras personas, para que puedan tener una despedida digna de sus seres queridos, en otros casos, para evitar un mal mayor o a mejorar su calidad de vida de una forma natural, eficiente, segura y accesible, recurriendo a la planta del cannabis.

Decidí correr ese riesgo, hasta que, el 8 de julio del 2016 tras un allanamiento policial entraron en mi vivienda y encontraron unos 20 ml de aceite de cannabis, para uso medicinal y unos 100 gramos de cannabis en proceso de extracción sumergidos en agua y congelados en mi heladera, dentro de una bolsita plástica. (que de la manera y el estado en que se encontraba ya no servía para uso recreativo sino que solo servía para medicina).

Fui a juicio oral y público donde me condenaron a dos años y medio de prisión. Paradójicamente el día 27 de diciembre del 2017, el mismo día de la culminación de mi juicio oral y un par de horas antes de que me sentenciaran, el presidente de la República del Paraguay daba por promulgada la ley 6007 (Ley del Cannabis medicinal en Paraguay). Dos días después, el 29 de diciembre me otorgaron la medida de prisión domiciliaria (medida que he cumplido con mucha responsabilidad hasta la fecha).

En los primeros días de enero del 2018 el fiscal de la causa Elvio Aguilera Vásquez ha presentado ante el Tribunal de Apelaciones de Ciudad del Este, una apelación a mi prisión domiciliaria, pidiendo la revocación de la medida y solicitando que se me devuelva a la cárcel regional de Ciudad del Este. En dicha apelación escribió: “que hay peligro de fuga y que el 99% de los narcotraficantes se fugan en casos similares al mío” (pese que se ha probado sobradamente en el juicio oral cual era el propósito de mi conducta, el fiscal sin ninguna objetividad ni fundamento válido trato descabelladamente el caso como un caso de narcotráfico) también ha alegado en la apelación presentada que mi conducta es “reprochable” y que amerita de 5 hasta 15 años de pena privativa de libertad.

En contrapartida mi defensa en su apelación presentada al tribunal pidió mi absolución (que es lo que corresponde según creemos). Para sorpresa de todos, el Tribunal de Apelaciones revocó la medida domiciliaria ordenando mi remisión a la cárcel e invalidando el juicio oral, por lo cual, ahora tengo que ir a un nuevo juicio oral y público.

No sé qué resultado podría darse en este nuevo juicio oral pero estoy seguro y convencido de que mi conducta no era y no es para nada reprochable así como lo entienden el fiscal de la causa y los jueces.

“Juicio Oral para Edgar Martínez Sacoman,el 13 de Noviembre 2018”

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