PRI Democrático llama a autoridades de UMAG a terminar con abuso político del plantel

Como un “escándalo  y una situación, abiertamente, irregular”, calificó César Cifuentes, presidente del PRI Democrático de Magallanes, las contrataciones de ex funcionarios del gobierno de Michelle Bachelet, en la planta de profesionales de la Universidad de Magallanes (UMAG).

El PRI Democrático de Magallanes fue el partido que inició las denuncias del uso político que se está dando en dicha universidad, donde las autoridades están permitiendo que se destinen recursos para instalar a militantes de la Nueva Mayoría, pagarles abultados sueldos y, así, llevar adelante su estrategia política.

César Cifuentes señala que “lo que está sucediendo y que hemos denunciado, es grave. La Universidad de Magallanes tiene un alto déficit en sus finanzas, tiene problemas de infraestructura, señales de precariedad en distintos niveles y frente a esa realidad, no es posible ni aceptable que se inviertan importantes sumas de dinero para financiar las remuneraciones de militantes de la Nueva Mayoría que trabajaron para el segundo gobierno de Michelle Bachelet y se le están pagando favores políticos”.

Hay que recordar que en 2017, la Universidad de Magallanes presentó un déficit de $1.600 millones, debido al incremento del personal, funcionarios nuevos que han llegado a trabajar a la UMAG, o bien, otros que retornaron a esa Casa de Estudios Superiores, bajo la modalidad de contratos a honorarios y sin someterse a un concurso público.

Según el presidente del PRI Democrático de Magallanes, “la instalación de operadores políticos en la Universidad de Magallanes está causando un daño al plantel, en lo financiero, en su prestigio, en la imagen y se está dejando de lado a los alumnos, académicos y a los funcionarios que están ahí, producto de su mérito. Aquí, al parecer lo único que les interesa es transformar a la Universidad de Magallanes en una fábrica de empleo para la Nueva Mayoría y, en especial, para gente cercana a Michelle Bachelet”.

César Cifuentes agrega que “la presencia de operadores políticos del anterior Gobierno, ha implicado para el Presidente, Sebastián Piñera, la dificultad de poder instalar su administración. No hay que olvidar que durante el mandato de Michelle Bachelet, aproximadamente, 1.500 personas ingresaron a puestos de gobierno y a esa gente, hoy día, no se les puede sacar de la UMAG y menos renunciarán, lo que sería éticamente correcto”.

A este escenario, se suma un episodio que, a juicio del presidente del PRI Democrático de Magallanes deja en evidencia la utilización política de la Universidad por parte de la oposición: en la jornada del sábado 6 de octubre, se realizó, nada menos que un cónclave de la Nueva Mayoría, justo en dependencias de la UMAG. ¿Cuál fue el objetivo de ese encuentro al interior de la Universidad de Magallanes? César Cifuentes asegura que “el propósito de la oposición no fue de corte académico, no utilizaron a la Universidad para fines pedagógicos, sino político, ya que lo que se buscó fue sentar las bases de futuros gobiernos regionales y comunales”.

Primer sindicato de trabajadores de la UMAG

La crisis por la que atraviesa la Universidad de Magallanes llevó, por primera vez, a los trabajadores independientes y a honorarios de la UMAG a conformar un sindicato. Un ejemplo claro dela precariedad que enfrenta esta Casa de Estudios Superiores, es que los trabajadores a honorarios, como es el caso de los profesores, por una hora de clase perciben sólo $5.070. Eso, a diferencia de  los funcionarios a planta, que reciben un ingreso promedio de $1.845.224 y los a contrata ganan aproximadamente $1.051.632.

Precisamente, en los niveles de planta y a contrata, que son los que cuentan con remuneraciones más altas, son el segmento al que han llegado ex funcionarios de la segunda administración de Michelle Bachelet.

 Periodista : Daisy Castillo Triviños / Conductora Programa de TV Agenda Publica