Mar. May 26th, 2020

el Minuto

El Primer Diario Social de Chile

Tendencias sociales que nos marca el COVID-19

la crisis del covid-19 puso al servicio y disposición de las personas afectadas por violencia de género, desigualdades sociales y de discriminación

La pandemia producida por el COVID-19 nos marca un momento histórico que ha tenido el potencial de transformar radicalmente nuestra vida cotidiana en un sin igual en todos los puntos del planeta.


Por: Daniel Defant | Corresponsal del Diario e Minuto en Argentina


Esta crisis ha llegado, además, ha marcado en el escenario global una creciente desafección hacia las instituciones democráticas y los medios de comunicación tradicionales de muchos países. Tendencias que conviven con la irrupción de las nuevas tecnologías y, especialmente, en la prevalencia de las redes sociales de todas las relaciones humanas.

En marzo cuando el otoño del hemisferio sur y la primavera del hemisferio norte aún no lo sabían, traía el inicio del confinamiento social para varios países, y, ante todo, la confirmación de que el virus con nombre de corona “coronavirus – covid-19″ habría alcanzado nada menos que las dimensiones de pandemia. Pandemia no por la gravedad de la dolencia sanitaria, sino porque a raíz de su fácil propagación y contagio se extendía en todos los rincones del hábitat humano.

El uso del internet, las redes sociales y todos los sitios que ofrecen hoy el ciberespacio, se multiplicaron exponencialmente desde entonces, a tal punto de requerir todo el ancho de banda para no saturar sitios necesarios y notorios con tendencias de la red.

En este nivel de evolución sin precedentes en nuestra historia, la conversación digital, se muestra en un primer lugar a los datos abiertos a nivel global en Twitter lo que nos ha permitido observar el avance geográfico de la pandemia.

Números y estadísticas comparativas en función a las políticas de Estado adoptadas y buscadas a través de Google Trends, observando las búsquedas para obtener noticias relacionadas, intereses y preocupaciones de la ciudadanía a escala universal.

En este punto se escogieron Italia y España como países referentes por ser occidentales y en donde el impacto ha pegado más fuerte y en consecuencia las medidas de confinamiento eran más estrictas y se alargaban en el tiempo.

Este confinamiento en gran parte de las personas ha ido generando cambios en los comportamientos como para entender que ya no estábamos embarcados en una “época de cambios” sino más bien en un “cambio de era” con consecuencias irreversibles a nivel económico y social, más allá del problema sanitario subyacente, es donde entendemos la dimensión y el significado de lo que coronavirus nos quiere decir.

Hay que animarse a decir que sin tecnología no habría sido posible mantener actividades, comerciales y profesionales, como tampoco el acceso a la educación, los recursos culturales y sitios de entretenimientos que permitieron iniciativas solidarias de todo tipo. Las plataformas digitales han fomentado una nueva forma de interactuar antes, durante y no tenemos que dudar que lo seguirá haciendo en los tiempos de la post pandemia como una nueva forma de vivir.

Así las cosas, y de cara al futuro inmediato, los formatos digitales organizativos abren una vez más en medio de estas crisis nuevas oportunidades y modos o formas de vivir, imposible volvernos a la antigua normalidad, la que recordaremos con cariño, con aprecios, con aciertos y también con los errores cometidos para bien o para mal. Nace así en el mundo de nuestras posibilidades otras dinámicas de servicios y capacidades que agregan valor a la “nueva era” por la que comenzamos a transitar, haciéndola más flexible, con más autonomía y nuevas libertades de accesibilidad y progresos.

Todo es indicador que, en función de las medidas tomadas por los gobiernos de los distintos países, promovidas democráticamente por la ciudadanía bajo estas circunstancias pondrán más enfoque y/o atención en los sistemas de salud, seguidos por los mercados laborales, la educación y marginalmente en la primera infancia, temas de género y diversidad.

Veamos entonces el cómo, bajo un análisis de la problemática, cuáles serían sus posibles soluciones.

SALUD: el confinamiento ha ido copando la atención ciudadana para mantenerse antes que nada saludable ante la amenaza de un enemigo que muchos dicen en llamar “enemigo invisible” pero más que eso, es la lucha contra un nuevo virus letal, contagiable, peligroso, mutable y sin cura científica, imposible de no respetar como tal, provocando en consecuencia la tristeza y el estado depresivo como emoción humana a la situación.

POSIBLE SOLUCIÓN: llevar en forma constante y perdurable campañas publicitarias para crear la conciencia necesaria de lo importante que es hoy vivir en comunidades saludables, con saneamiento de agua potable, cloacas y obras de infraestructura que le permitan al hombre sus condiciones de higiene mínimas y necesarias como lo es: “el lavado de manos” antes de tocar personas y objetos que lo pueden contaminar.

La Cruz Roja Internacional obtuvo en estos tiempos la ayuda de miles de voluntarios para ayudar desde lo psicológico y emocional para sobrellevar esta carga mental de crisis, permitiendo a muchos dar un respiro de humor en los días de desconcierto y desesperanza; hasta la ayuda humanitaria para poner en práctica las medidas de higiene necesarias para eludir de las amenazas conocidas por todos.

ECONOMÍA: el confinamiento está causando efectos negativos a nivel comercial local y global con pérdidas económicas incuantificables numéricamente, cuando de esto se trata, no podemos en números ni aun imaginarios, establecer las pérdidas económicas y/o monetarias que el mundo entero en el mercado de las pequeñas, medianas y grandes empresas, dejaron de ganar.

Generando en consecuencia un mercado y profundización de trabajos informales para la subsistencia de una población poco acomodada en la antigua y nueva normalidad.

POSIBLE SOLUCIÓN: esta transición abrupta conlleva al teletrabajo para reducir brechas socioeconómicas, uso de videos llamadas, crecimiento exponencial de consumo de ventas a domicilio y delibery para casi todas las actividades.

Páginas en las que se muestran y ofrecen productos de todo tipo a saber.

EDUCACIÓN: el confinamiento trajo aparejado la suspensión de clases en los distintos establecimientos y niveles educativos, cimentando desigualdades y perjuicios, por, sobre todo, en quienes no cuentan con los recursos y medios necesarios para llevar a cabo las tareas de aprendiz, teóricas, prácticas y laborales.

POSIBLE SOLUCIÓN: alumnos y profesores se unen en el medio de la crisis haciendo uso de los distintos medios de comunicación digital, para tele enseñar, tele aprender y teletrabajar en sus actividades habituales de enseñanza correspondientes al nivel educacional.

PRIMERA INFANCIA: el confinamiento trajo aparejadas problemáticas en la consolidación del ocio a través de las pantallas de nuestra vida cotidiana las que se terminaron por convertir para niños y jóvenes como un medio posible de entretenimiento y juegos procediendo a descargar una mayor cantidad de apps.

POSIBLE SOLUCIÓN: se crean distintas propuestas para que los niños y jóvenes envíen cartas y mensajes a las personas mayores, ancianos y enfermos en los hospitales con el fin de contribuir a mejorar la carga emocional.

GÉNERO Y DIVERSIDAD: el confinamiento trajo aparejado distintos problemas sociales por sobre todo en mujeres y personas racial izadas en el contexto de violencia desproporcionada ante las desigualdades existentes.

POSIBLE SOLUCIÓN: la crisis del covid-19 puso al servicio y disposición de las personas afectadas por violencia de género, desigualdades sociales y de discriminación números para efectuar los correspondientes llamados de denuncias con códigos a disposición para la población afectada para subsanar la situación de vulnerabilidad.

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