Gobierno ingresa querella por agresión a ministra
El Ministerio de Seguridad presentó una querella ante el Juzgado de Garantía de Valdivia por atentado contra la autoridad, tras la agresión sufrida por la ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, en dependencias de la Universidad Austral de Chile.
La acción judicial incluye registros audiovisuales que permitirían identificar a los presuntos responsables.
Videos clave y posibles responsables
En la presentación, se incorporaron capturas de video donde se observa a un joven empujando a un funcionario policial que resguardaba a la ministra, así como a una mujer que le arrojó agua durante su salida del recinto.
Asimismo, se solicitó tomar declaración —en calidad de imputada o testigo— a una dirigente estudiantil que participó en instancias de diálogo previas a la agresión.
🔹La Ministra Ximena Lincolao casi se cae del auto en movimiento.
Podría ver sido atropellada fácilmente.
Los autores de este ataque deben ser juzgados en carácter de intento de homicidio.@PDI_CHILE @FiscaliadeChiIe @Carabdechile pic.twitter.com/AXu8vlhIuC
— Sebastian R. (@SebastianRochaZ) April 8, 2026
Investigación en curso
Desde el Ejecutivo se indicó que ya existirían personas identificadas por su participación en los hechos, aunque hasta ahora no se han dictado órdenes de detención.
El caso es investigado como un atentado contra la autoridad.
Tensión durante actividad académica
La presencia de la ministra se enmarcó en la inauguración del año académico 2026 en la UACh, instancia en la que se registraron manifestaciones estudiantiles vinculadas a demandas por becas de posgrado.
Un grupo de estudiantes bloqueó accesos al recinto e impidió la salida de la autoridad por más de dos horas.
Episodio de violencia y salida del recinto
Según la querella, durante el intento de salida, la ministra fue agredida con empujones, insultos y lanzamiento de objetos, lo que obligó a una evacuación rápida bajo resguardo policial.
Producto de estos hechos, resultó con lesiones en la cabeza y un brazo.
Debate y reacciones
El Ejecutivo calificó lo ocurrido como un hecho grave, mientras que organizaciones estudiantiles condenaron la violencia, aunque defendieron el fondo de la movilización.















