El gobierno de Benín informó este domingo el fracaso de un intento de golpe de Estado, horas después de que un grupo de militares afirmara haber “destituido” al presidente Patrice Talon.
Una fuente militar aseguró que la situación permanece “bajo control” y que los golpistas no lograron tomar ni la residencia presidencial ni el palacio de gobierno.
Sublevación de un grupo reducido de soldados
El ministro del Interior, Alassane Seidou, explicó en cadena nacional que “un pequeño grupo de soldados inició una sublevación con el objetivo de desestabilizar al Estado y sus instituciones”.
Añadió que la jerarquía militar reaccionó con rapidez, frustrando la maniobra y restableciendo el orden.
El presidente Patrice Talon —quien debe concluir su segundo y último mandato en abril de 2026— se encuentra a salvo, según su entorno cercano. Testigos reportaron a AFP haber escuchado disparos y ráfagas en distintos sectores de Cotonú, la capital económica del país.
Golpistas anunciaron destitución por TV estatal antes de perder el control
A primera hora del domingo, un grupo autodenominado Comité Militar para la Refundación (CMR) anunció en la televisión pública que Talon había sido depuesto. Minutos después, la señal fue interrumpida.
Una fuente cercana al mandatario indicó que los rebeldes “solo controlaban la televisión” y que el ejército regular retomó el mando casi de inmediato.
“La ciudad y el país están en seguridad, al igual que el presidente y su familia”, señaló.
Restricciones de acceso y llamados a la cautela
La Embajada de Francia comunicó en X (antes Twitter) que se oyeron disparos cerca de la residencia presidencial y llamó a los ciudadanos franceses a permanecer en sus hogares.
En tanto, observadores constataron que el acceso a la televisión nacional, la presidencia, el hotel Sofitel y zonas con instituciones internacionales permanecía bloqueado por militares, aunque no se registró presencia armada en el aeropuerto ni en la mayoría de la ciudad, donde la población continuó con actividades habituales.
Un país con historial de asonadas y creciente presión regional
La historia política de Benín registra varios golpes o intentos de golpe de Estado. Talon gobierna desde 2016 y concluirá su segundo mandato en 2026, límite establecido por la Constitución.
Aunque reconocido por impulsar el crecimiento económico, sectores opositores lo acusan de un giro autoritario, especialmente tras la exclusión del principal partido opositor de las próximas elecciones.
Benín mantiene una economía sólida, pero enfrenta impacto por la violencia yihadista en su zona norte. El intento de golpe se produce en un contexto regional convulsionado: en la última década, África occidental ha registrado rupturas institucionales en Malí, Burkina Faso, Níger, Guinea y Guinea-Bisáu.












