IRIB confirma la muerte del líder supremo iraní en medio de tensión regional
La televisión estatal de Irán, a través de Islamic Republic of Iran Broadcasting (IRIB), confirmó este sábado la muerte del líder supremo iraní, Ali Jamenei, en un anuncio que ratifica los reportes difundidos previamente por autoridades de Estados Unidos e Israel.
El fallecimiento de la máxima autoridad política y religiosa del país ocurre en el contexto de una escalada militar que ha elevado la tensión en Medio Oriente.
Anuncio oficial y confirmación internacional
La noticia fue difundida inicialmente por la agencia Agence France-Presse (AFP) y luego replicada por la BBC, citando medios oficiales iraníes.
Según detalló AFP, un presentador de la televisión estatal anunció entre lágrimas el fallecimiento del ayatolá, mientras en pantalla se emitían imágenes de archivo acompañadas por una banda negra en señal de luto.
En el mensaje oficial no se precisaron las circunstancias del deceso ni se mencionaron explícitamente los ataques del sábado contra su residencia en Teherán.
Declaraciones previas desde Washington y Jerusalén
Antes de la confirmación oficial, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, habían señalado públicamente que el dirigente iraní había fallecido.
Trump sostuvo en redes sociales y en entrevistas con medios estadounidenses que consideraba correctos los múltiples reportes sobre la muerte del líder supremo iraní, describiéndolo como “una de las personas más malvadas de la historia” y calificando la operación como un acto de “justicia”.
Sin embargo, hasta ese momento no existía confirmación oficial desde Teherán.
عاجل: عاجل 🔴
أكد التلفزيون الإيراني الرسمي (IRIB) نبأ وفاة المرشد الأعلى آية الله علي خامنئي. pic.twitter.com/vEFezN5ykn
— فرويد . Freud (@FreudKsa) March 1, 2026
Punto de inflexión político
Analistas internacionales coinciden en que la muerte del líder supremo iraní representa un punto de inflexión en el conflicto y abre un período de alta incertidumbre política interna, considerando el rol central que ejercía en la estructura del régimen.
El líder supremo concentra la jefatura de Estado, el mando de las Fuerzas Armadas y la supervisión de los principales órganos políticos y judiciales del país.










