Exfiscal Roberto Díaz contrata a “Vito” Contreras tras quedar preso por tráfico de drogas
El exfiscal regional de O’Higgins, Roberto Díaz Quintanilla, decidió reformular completamente su estrategia judicial tras quedar en prisión preventiva por una investigación vinculada a tráfico ilícito de drogas al interior del Complejo Penitenciario de Alto Hospicio, en la región de Tarapacá.
De acuerdo con antecedentes recopilados por la Unidad de Investigación de Bío Bío, el otrora persecutor penal fichó al abogado Víctor “Vito” Contreras, conocido mediáticamente por representar imputados vinculados al narcotráfico y autodenominarse como “el abogado de los narcos”.
La decisión marca un nuevo giro en uno de los casos judiciales más impactantes de las últimas semanas, debido a que involucra a un exalto funcionario del Ministerio Público acusado precisamente de intentar ingresar drogas a un recinto penitenciario.
Documento firmado confirma nuevo patrocinio judicial
Según documentos revisados por el medio, durante la jornada del miércoles 27 de mayo el exfiscal firmó personalmente el patrocinio y poder que otorga formalmente la defensa de la causa al abogado Víctor Contreras Campos.
El penalista asumirá ahora la representación del exfiscal en la investigación que se desarrolla ante el Juzgado de Garantía de Alto Hospicio, donde el Ministerio Público indaga eventuales delitos de tráfico de drogas.
La causa cuenta actualmente con un plazo de investigación de 120 días.
Detención ocurrió cuando intentaba ingresar drogas a penal
Los hechos se remontan a la tarde del domingo pasado, cuando Roberto Díaz Quintanilla concurrió al Complejo Penitenciario de Alto Hospicio en calidad de abogado particular para reunirse —según declaró— con cinco internos del recinto.
Sin embargo, funcionarios de Gendarmería detectaron comportamientos sospechosos durante el control de ingreso.
Tras revisar sus pertenencias y vestimenta, descubrieron que ocultaba:
- 48 bolsas con 156 gramos de pasta base
- 10 envoltorios con casi 44 gramos de cocaína
- una botella con alcohol etílico
El hallazgo derivó en su inmediata retención y posterior puesta a disposición de la justicia.
Fiscalía formalizó cargos por tráfico ilícito de drogas
Al día siguiente, el exfiscal fue formalizado ante el Juzgado de Garantía de Iquique por el delito de tráfico ilícito de drogas, instancia en la que el Ministerio Público solicitó la medida cautelar de prisión preventiva.
La Fiscalía argumentó que la libertad del imputado representaba un peligro para la seguridad de la sociedad, considerando la gravedad de los hechos y el contexto penitenciario en que habrían ocurrido.
Pese a los intentos de su entonces defensa por evitar la cautelar más gravosa —invocando problemas de salud física y mental— el tribunal decretó prisión preventiva.
Paradójicamente, el exfiscal quedó recluido en el mismo recinto penitenciario donde presuntamente intentó ingresar sustancias ilícitas.
Viejos vínculos entre Roberto Díaz y “Vito” Contreras
Fuentes vinculadas al caso señalan que Roberto Díaz y Víctor Contreras mantienen una relación profesional de larga data.
Ambos habrían coincidido anteriormente en diversas causas vinculadas a narcotráfico, actuando en conjunto en la defensa de imputados.
La incorporación de “Vito” Contreras a la causa es interpretada por distintos actores judiciales como una señal de endurecimiento de la estrategia defensiva del exfiscal.
Auge y caída de Roberto Díaz Quintanilla
La trayectoria de Roberto Díaz dentro del Ministerio Público estuvo marcada tanto por ascensos meteóricos como por controversias.
En 2008 alcanzó uno de los cargos más importantes de su carrera al ser designado fiscal regional de O’Higgins por el entonces fiscal nacional Sabas Chahuán.
No obstante, en 2010 enfrentó un sumario administrativo luego de acusaciones relacionadas con presuntos pagos indebidos y cuestionamientos a su conducta funcionaria.
Aunque negó categóricamente las imputaciones, decidió renunciar antes de que finalizara la investigación interna.
Años después, en 2015, volvió a aparecer públicamente tras una denuncia de violencia intrafamiliar presentada por su esposa.
Defensa busca recalificar delito y revertir prisión preventiva
La nueva defensa encabezada por “Vito” Contreras adelantó que buscará revertir rápidamente la prisión preventiva decretada contra el exfiscal.
Según el abogado, existen antecedentes para sostener que los hechos podrían configurarse como microtráfico y no como tráfico ilícito de drogas.
El defensor también argumentó que:
- la cantidad incautada sería reducida
- no existen condenas previas
- el imputado ha colaborado con la investigación
Además, sostuvo que la reciente modificación a la Ley 20.000 aún carecería de reglamentos esenciales para su plena aplicación práctica.
“Preso por ser exfiscal”: defensa cuestiona criterio del tribunal
Uno de los puntos más polémicos de la estrategia defensiva fue la afirmación de que Roberto Díaz estaría recibiendo un trato más severo por su condición de exfiscal regional.
“No procede aquí dar un ejemplo de seriedad de la norma sólo porque él haya sido persecutor penal”, sostuvo Contreras.
La defensa afirmó que existen casos similares tramitados en el mismo tribunal donde imputados enfrentan cargos menos gravosos y permanecen en libertad.
Contexto Jurídico y Penal
El delito de tráfico ilícito de drogas se encuentra regulado por la Ley 20.000, normativa que sanciona severamente la comercialización, transporte, almacenamiento e ingreso ilegal de sustancias estupefacientes.
Cuando los hechos ocurren en contextos penitenciarios, la gravedad jurídica aumenta debido al riesgo que implica el ingreso de drogas a cárceles y su eventual vinculación con organizaciones criminales internas.
La discusión planteada por la defensa respecto de una eventual recalificación a microtráfico podría tener importantes efectos en:
- las penas aplicables
- la procedencia de medidas cautelares
- eventuales salidas alternativas
Asimismo, el caso posee una dimensión institucional particularmente delicada debido a que el imputado ejerció funciones como fiscal regional, cargo directamente vinculado a la persecución penal del narcotráfico y crimen organizado.
Conclusión
La caída judicial de Roberto Díaz Quintanilla representa uno de los episodios más complejos y simbólicos que ha enfrentado el sistema persecutor chileno en los últimos años.
El caso no solo involucra una imputación por tráfico de drogas dentro de un recinto penitenciario, sino que además afecta directamente la imagen institucional del Ministerio Público al tratarse de un exfiscal regional.
La contratación de Víctor “Vito” Contreras abre una nueva etapa procesal marcada por una estrategia defensiva agresiva, orientada a cuestionar la proporcionalidad de la prisión preventiva y buscar una recalificación jurídica del delito.
Desde una perspectiva penal, la causa podría transformarse en un precedente relevante respecto de la aplicación de medidas cautelares, la interpretación de la Ley 20.000 y los estándares utilizados por tribunales para distinguir entre tráfico y microtráfico.
Al mismo tiempo, el caso vuelve a instalar el debate sobre eventuales redes de corrupción, vínculos entre litigantes y narcotráfico, así como los mecanismos de control aplicables a abogados que ejercen funciones dentro de recintos penitenciarios.













